APUNTES DEL CARNAVAL DE ECIJA
REVISTA FERIA DE ECIJA – 1994
Autor: Rafael Cano

Antiguos Carnavales de EcijaEl carnaval de Écija, viene deslizando su magia desde tiempo inmemorial. El don de la imaginación en nuestra ciudad. No lo se concretamente, pues partículas de muy pobre referencia han llegado a mis manos y par no liar al lector, me remitiré a contar apuntes sueltos, pues la historia la dejaré a hombres o mujeres mas preparados y doctos para este menester.

Desde el año 1852, ya se venia celebrando el carnaval en Écija, en la que hoy es la plaza de Santa Domingo, lugar donde tenia su sede El Café Triunfo, mas tarde, esta sociedad recreativa paso a la plaza de Santa Maria y mas tarde, quedarse en la conocida calle hoy, Canovas del Castillo, empezando la sociedad a denominarse con el nombre de Casino de Artesanos, celebrándose en dicho casino hasta 1936.

Por las noches, era donde la diversión estaba asegurada, de día se festejaba por las calles de nuestra ciudad y en un lugar conocido aun como “Pinichi”, vieja carretera a Sevilla.

También se celebraban bailes carnavalescos y concursos de disfraces en otros lugares como en el Café del Teatro, llamado hoy Teatro San Juan, en el Casino Ecijano y en el Parque San Pablo.

En el año 1913, se pensó pasar los carnavales a la calle Miguel de Cervantes, que había sido inaugurada el 12 de Septiembre de 1912, pero por poseer el Cerro de la Pólvora una espaciosa explanada, comenzó a celebrarse al año siguiente en dicho Cerro, durando las celebraciones en este recinto hasta el año 1928, año este, en que fue inaugurada la carretera general Madrid-Cádiz, que pasaba por la calle de la Victoria y el peligro de una carretera general no era el sitio idóneo para festejar un carnaval.

A partir del año 1929 al 1931 se pasó al paseo San Pablo y ya en 1932 el carnaval en Écija decayó bastante, para dejar de existir en el año 1936, aunque en líneas generales los ecijanos nos hemos portado bien durante los carnavales. He de hacer notar que debido a la bebida hubo casos aislados que dramatizó estas fiestas, como el del año 1918, donde un hombre con mascara atravesaba un patio de vecinos, con la pretensión de violar a una vecina. Esta se hallaba meciendo a su niño en una cuna, cuando el desarmado irrumpió en la habitación de una patada en la puerta, al mismo tiempo, esta mujer se encerró en un pequeño cuarto, dejando al niño a merced del hombre, que amenazaba con matarlo si no obedecía los requerimientos y pretensiones de éste. Tres horas duró el drama, ya que, a pesar de estar la puerta abierta, nadie era capaz de hacerle frente por el descomunal cuchillo que aquel hombre portaba. En un momento de descuido, un viejo municipal y otro mas joven pudieron sujetarlo y reducirlo, no sin antes, en el forcejeo llegara a golpear al mas viejo.

Carnaval de Ecija en el CasinoOtro caso fue el del día 23 de Febrero de 1931, en el Círculo de Labradores, lugar de baile y diversión carnavalero. Un hombre discutía con otro en dicho Círculo, salieron del ambientado lugar para seguir su discusión, en la acera de San Francisco, donde inesperadamente, uno de ellos, sacó una gran navaja, introduciéndosela en brutal acometida en el abdomen del otro hombre, llamado “El Pepo”, falleciendo éste, casi en el acto. Este mismo año y por esos días de carnaval, la familia ecijana conocida por los Osuna desfilaban por el paso de San Pablo, con una original carroza que consistía en una gran jaula sobre un camión, donde rejas y trapecios dejaban entrever entre los barrotes los “monos” haciendo mil piruetas, siendo muy aplaudida y comentada dicha carroza por su originalidad.

El paseo de San Pablo, fue por aquellos años un marco incomparable y bello para los carnavales, pues los carruajes y carrozas recorrían los paseos laterales en medio de una lluvia de serpentinas y confetis, el paseo central se encontraba abarrotado de público, oyéndose los estridentes gritos de las mascaras, el suelo lleno de papelillos, bajo los rayos luminosos de un sol de febrero a las cuatro de la tarde. Mas tarde, ya de noche, la Cantería se encontraba llena de publico esperando la hora de los bailes, mientras el “Panga” pregonaba paquetes de diez y medio rollos de serpentinas al precio de 6 perras gordas o sea 60 céntimos.

Tres años duraron los carnavales en el paseo, del 1929 al 1931.

Las disposiciones municipales que regían por aquellos años, advertía a los ecijanos por medio de Bandos, de los requisitos y observancias, para todos los que salían vestidos de disfraz o portaran antifaz.

“No podrá nadie vestirse de militar, clérigo, magistrado u otros cargos públicos. Se prohíbe tener puesto el antifaz al caer la tarde. El baile en los distintos locales, tenían que cesar una vez llegada las cuatro de la mañana y otras disposiciones, que muchos pasaban olímpicamente”.

A partir del año 1933, el carnaval en Écija, fue decayendo para desaparecer definitivamente en 1936.

Pregón carnaval ecija 1987Cincuenta años después, concretamente el año 1987, volvía a resurgir el carnaval en nuestra ciudad, quizás con mas pujanza y participación ciudadana, que en pletóricos años, pues en la edición de 1994, creo que tocó techo, pues tal fue la grandeza creadora, unida a la infinitud del buen gusto y de la gracia, que explosionó con el gran desfile callejero, lleno de genialidad ecijana, con el punto de la “demencia” necesaria, sin tener que ir bebido, se le apareció, a cada uno de los participantes, tener un duendecillo dentro de si mismo y nunca importó que la mascara y el disfraz que ocultaba su identidad, tapara a Écija, sino que la desvistió, para que el visitante de fuera, viera y sintiera como son los ecijanos, con sus penas algunos, sus miserias otros y todos llenos de alegría, con ese acento sabrosón de colocar la chispa de la gracia donde menos lo esperamos, sorprendiéndonos nuestro amigo Antonio Pardal Toledano, encarnando el busto del malogrado y genial Cantinflas. Una verdadera mortificación la de este hombre, que una vez más, obtuvo el primer premio al mejor disfraz y caracterización. Este impávido carnavalero, aguantó el largo desfile en su pedestal de “blanco mármol” y su figura de “bronce oro”, sin pestañear, inerte y sin salir de él: ¿vocación?, ¿penitencia?…

En este pasado Carnaval 94, estrenó nuevo presidente la Asociación Ecijana del Carnaval eligiéndose a don Juan Pliego. El pregón estuvo a cargo de don Ramón Freire Gálvez. El pregón juvenil, lo ofreció el joven Manuel Díaz Márquez. La reina fue la bellísima Maria José García Baena y en la categoría juvenil, la simpática Aroa Chacón Muñoz. Se presentaron en el Teatro Cabrera quince grupos mayores y cuatro juveniles, siendo los presentadores Gladys Acevedo y José Estévez.

El presupuesto del carnaval fue 11.650.000 pesetas, aportando el Excmo. Ayuntamiento de Écija 4.500.000 pesetas. Los grupos mayores recibieron 120.000 pesetas cada uno.

Ya para terminar, diré que estamos en septiembre y pasada esta feria de San Mateo, ya se piensa en el Carnaval 95. Esperamos que para esta nueva edición baje el precio de las sillas, distribuidas por distintos puntos de nuestra ciudad para ver el desfile. Que las actuaciones no se prolonguen en la barriadas y colegios, pues las calles quedarían desiertas, por tener que desplazarse los grupos e vehículos y estar a determinada hora en éste o aquel lugar, que unido a la actuación en el Teatro Cabrera, llega el día del desfile y no se participa en el, porque el cuerpo está hecho “misto”, olvidando que el carnaval se vive en las calles.

La carpa instalada en el Salón, fue de buen gusto y acogedora, preservando del fri y del aire a un buen puñado de ecijanos, pero creo que no tuvo el éxito deseado.
¿Tienes ya pensado tu nuevo disfraz?, pues a cambiarse toca, como hace la Asociación del carnaval, que cambia de sede mas que los precios.