LAS CARNICERIAS REALES DE ECIJA
REVISTA FERIA DE ECIJA – 2009
Autor: José Enrique Caldero Bermudo
(Cronista Oficial de Écija)

Fachada Carnicerias Reales EcijaEl servicio público de abastecimiento de carnes a los habitantes de Écija fue una preocupación importante para las autoridades de la ciudad a partir de la Baja Edad Media. Debido al aumento de población ocurrido a causa del desarrollo económico experimentado en el siglo XVI, se hizo necesario regular eficazmente la matanza de animales destinados al consumo humano y su distribución, mediante la construcción de un edificio adecuado para esa finalidad y el establecimiento de una regulación normativa. El presente artículo se centrará en el primero de los aspectos señalados, es decir, en la edificación existente en la calle María Guerrero, antes denominada Caza.

Proceso de las obras.

En el mes de abril de 1572, el Concejo de Écija elabora un documento para que se pregone en diversas ciudades y villas de Andalucía y Extremadura, en el que se contienen las condiciones para la construcción de las Carnicerías. En él se dice que habrá de tener cuatro contenedores bajos, dos puertas de cantería, una a la calle principal de las Carnicerías y otra a la de Juan de Palma, una casa de cuentas y otra de romana para los tajones donde se matan y venden las carnes. También se levantaría una casa para guardar las carnes, con puerta al convento de San Francisco, y cuatro tiendas.

Carro antiguo Carnicerias Reales EcijaEl plazo para la adjudicación de las obras sería el segundo día de Pascua del Espíritu Santo del citado año.

El Corregidor don Alonso del Castillo Villasante y el Cabildo de la ciudad acordaron, asimismo, hacer muestras de las cinco portadas previstas. En ellas se labrarían cinco escudos con las armas que el Cabildo decidiese. Al final de la obra se designarían dos maestros, uno por la ciudad y otro por el adjudicatario, para apreciar si la labor estaba bien terminada. El pago del importe se haría en tres plazos: al entregar la fianza el constructor, a la tercera parte de trabajo y a la finalización del mismo. Igualmente, se labrarían treinta columnas de piedra sepia de las canteras de Pedrera.

Se destinaron tres enviados para dar a conocer las condiciones de la obra en distintos lugares. Pedro de Ocaña se trasladó a Córdoba, donde se pregonaron el día 30 de abril de 1572, a Málaga, donde se hizo el 2 de mayo, y a Osuna, donde se repitió el cinco del mismo mes. Francisco Trevino realizó la misma gestión en Granada el 2 de mayo del mismo año. Finalmente, Juan Hurtado fue comisionado para marchar a Sevilla, Llerena, Marchena, Carmona y Palma, haciéndose el pregón en las tres últimas localidades a principios de mayo y los días cuatro y ocho, respectivamente.

El día ocho de junio de 1572, el alcalde mayor de Écija, licenciado Manrique, los regidores Rodrigo de Ávila y don Miguel de Eraso y los jurados Alonso de Mendoza y Cristóbal Sánchez del Rincón publicaron el remate de las obras de cantería, mármoles y portadas, presentándose un único solicitante para efectuar las obras, Andrés López, vecino de Córdoba y residente provisional en Santaella.

El 5 de septiembre del año señalado se dictó un Auto por los señores justicia y regimiento de la ciudad, en la que ordenaban que el edificio de las Carnicerías se llevase a cabo según los planos presentados por Hernán Ruíz, obrero mayor de la ciudad de Córdoba, el día 28 de julio anterior, comisionando a Juan Ruíz, albañil y veedor de las obras y a Fernando de Cea, obrero mayor, para supervisar la construcción.

Las Actas Capitulares de los años 1573 y 1574 nos informan de la marcha de las obras y de las modificaciones que se realizaron durante la mismas con respecto a los planos primitivos, a fin de conseguir un resultado más práctico. Por esta documentación se conoce que en la edificación de las Carnicerías intervino Martín Ruíz González, hermano del arquitecto y cantero, ayudado por cinco oficiales y cuatro canteros. Este maestro comunicó al Cabildo astigitano, el 16 de octubre de 1573, que había concluido la labor de la puerta principal y la de la romana, los mármoles de la carnicería y el rastro. El precio de los trabajos de cantería quedó fijado por su autor, el 8 de enero de 1574, en 800 ducados, después de algunas diferencias con las autoridades locales. La construcción no estuvo exenta de polémicas con una institución vecina, puesto que el convento de San Francisco presentó, el 19 de octubre de 1573, un escrito de protesta por la instalación de las Carnicerías en ese lugar.

Descripción del edificio actual.

Del edificio proyectado y levantado siguiendo los planos de Hernán Ruíz III en estilo renacentista sólo restan en la actualidad la portada principal, la trasera a la calle Mortecina y parte del patio central.

Inscripcion Carnicerias Reales EcijaLa portada principal consta de un cuerpo de estilo dórico, con pilastras pareadas y dintel adovelado. Sobre la puerta se extiende un entablamento partido con decoración geométrica y un arco de medio punto flanqueado por acróteras piramidales con esferas. Todo ello enmarca un escudo de Felipe II, con restos de policromía, a cuyos lados aparecen dos figuras barbadas, coronadas y con antorchas en las manos, vestidas con ropajes clásicos. A sus pies, dos escudos con el sol, el de la derecha, pintado, y el de izquierda, en piedra. Bajo el escudo real se lee la siguiente inscripción: “Reinando la Magestad del Rei Don Phelipe Segundo nuestro señor los muy illustres señores Écija las mandaron hazer siendo Corregidor el Illustre Señor Don Alonso de Castillo Villasante. Año 1572”. Remata el conjunto un ático con frontón curvo, óvalo en el que está representada la Justicia y tres acróteras terminadas en cetros con frutos. En el muro de la derecha asoman restos de pinturas en tonos amarillos y rojos representando un arco de medio punto, la cabeza de un cuadrúpedo y un pináculo. Patio Carnicerias Reales EcijaLa portada trasera está formada por pilastras, dintel, arquitrabe y cornisa, estructurados en sencillas líneas arquitectónicas.

El patio es de planta rectangular, con cuatro arcadas en los frentes este y oeste, y tres en los lados norte y sur. Las columnas presentan basas áticas, capiteles dóricos y fustes más delgados en la parte superior. En el ángulo nordeste se conserva un artesonado cuadrangular con decoración mudéjar, y en algunas paredes y arcos se observan retos de decoración pictórica con motivos geométricos y vegetales.

Matadero Municipal.

Antiguo Matadero Municipal EcijaLas funciones de las Carnicerías Reales continuaron durante los siglos XVII y XVIII, hasta que en el siglo XIX se levantó el edificio del Matadero Municipal, que estuvo situado en la Plaza del Matadero, a la que dio nombre. Durante esta centuria sufrió diversas remodelaciones y adaptaciones, pero la más significativa tubo lugar el año 1924, según recordaba un azulejo sobre la puerta de entrada. El año anterior se aprobó por la Corporación Municipal ecijana un completo Reglamento para el correcto funcionamiento del Servicio. Fue suspendida la actividad y demolida la edificación en el último cuarto del siglo XX, siendo trasladadas sus funciones a una nueva construcción ubicada en el Polígono “El Limero”, donde llegó a tener la categoría de Matadero Comarcal, antes de su definitiva desaparición.