DIARIO ECLESIASTICO, NECROLOGIO Y SOCIAL EN LA IGLESIA MAYOR DE SANTA CRUZ (1623 – 1835)
D. Ramon Freire Galvez (Edición 2.000)

DEL LIBRO 14 - Se inicia en el año 1754

Página 4.- 29 de Mayo de 1754.

En veinte y nueve de mayo de mil setecientos y cincuenta y cuatro años fue sepultado en esta Iglesia Mayor el cuerpo de Antonio de Luque, soltero, cabo de escuadra del Regimiento de Murcia y natural que dijeron ser de la ciudad de Sevilla. Fue muerto violentamente y estaba acuartelado en el Mesón de San Antonio de la Puerta Cerrada, sepultándose acá por algáribo y lo firmé.- Gil.

Página 10.- 9 de Septiembre de 1754.

En nueve de septiembre de mil setecientos y cincuenta y cuatro años, se enterró un hombre por la Hermandad de la Misericordia, que lo hallaron muerto en el Arroyo que llaman de Cabrera, y no se supo quién era por estar desnudo y tenía una herida en el pecho izquierdo y lo firmé.- Vilches.

Página 19 vta.- 16 de Mayo de 1755.

El día 16 de Mayo de 1755 se hizo procesión general con el clero y comunidades y ciudad, desde Santo Domingo a esta Iglesia Mayor y se trajo la Cruz de San Pablo y colocada en el altar mayor se cantó misa de San Gregorio de Ostia con el Santísimo manifiesto y rogativa por la plaga de cigarras que inundaban nuestros campos y comarcanos, en tanto grado, que habiendo cogido y muerto hasta día nueve mil fanegas de ellos. Convienen que por fuerzas humanas no se puede agotar.

Página 39.- 29 de Mayo de 1756.

En veinte y nueve de mayo de Mil setecientos cincuenta y seis años, se sepultó con el parroquial de esta Iglesia Mayor en ella \ por la venerable Hermandad de la Santa Misericordia, el cuerpo difunto de un hombre pasajero que murió en el hospicio de la Hermandad y según los papeles que se le hallaron, parece se llamaba Santiago Sainz, que era natural de Arnedo en la Rioja, hijo de Pedro, soldado de Artillería de Marina que se retiraba del real servicio con licencia y lo firmé.- Manuel Gil de Bonilla.- Cura Beneficiado.

Páginas 73 vta. a 82 vta.- 26 de Mayo de 1758.

HONRAS DE N.M.S.P. Y S. BENEDICTO XIV SUMO PONTÍFICE.- En esta ciudad de Écija, habiendo juntado con invitación anterior a todos los eclesiásticos sacerdotes de las iglesias de ella, en esta Parroquia Mayor de Santa Cruz, el viernes día veinte y seis de mayo de este presente año de mil setecientos cincuenta y ocho, el Sr. Ldo. D. Joseph de Maqueda Colorado, Vicario y Juez de Testamentos de esta ciudad, hizo presente a todos una carta del Eminentísimo Sr. Don Francisco Cardenal de Solís, Arzobispo de la ciudad de Sevilla y su arzobispado, en que le daba noticia de la muerte de N.M.S.P. y S. Benedicto XIV (que en paz descansa) que fue el día tres del mismo mes y año, mandándole por la misma dispusiera las exequias correspondientes, según la práctica de este clero, lo que entendido por dichos eclesiásticos el Sr. Vicario nombró por diputados a cuyo cargo corriera la dirección de dichas honras (que lo fueron) a los señores Don Manuel Gil de Bonilla, Cura y beneficiado de esta Iglesia mayor, Don Pedro Muñoz Avilés, beneficiado de la de Santa Bárbara, Don Antonio Joseph de Lucena, Cura de la de San Juan y Don Ignacio Casimiro Sevillano, beneficiado de la de Santiago, para que con dicho señor trataran de lo conducente a este fin y asimismo señalaron día para ellas, en lo que conforme todos los eclesiásticos se concluyó dicha junta.
Después, a continuación de este encargo, los dichos señores, de acuerdo con el Sr. Vicario determinaron fuese esta función la tarde del día veinte y uno y la mañana del día veinte y dos de este mes de Junio del citado año, como con efecto así se ejecutó, habiendo antes convidado a la ciudad sólo para la mañana, cuyo convite aceptó asistiendo formada y a las comunidades religiosas de esta ciudad, excepto la de RR.PP Carmelitas Descalzos, por no haber asistido en otras semejantes ocasiones, y para que estas cantaran sus misas y vigilias se previnieron seis coros sin el principal, para que según vinieran los fueran ocupando, para las vigilias empezaron a venir desde las cuatro de la citada tarde y para las misas desde la misma hora de la citada mañana y concluidas que fueron por dichas comunidades, empezó el clero su función de vigilia a las seis de la tarde y la de la misa a las nueve de la mañana, todo con el mayor aparato y solemnidad. No hubo sermón por no ser estilo en las exequias de los Sumos Pontífices y para que conste lo firmé y puso la razón siguiente de lo sucedido en dicha función.- D. Manuel Gil de Bonilla.- Cura.

CONVITES: Sin embargo de no ser practica que el Cabildo de la ciudad asista a semejantes exequias, por el distinguido mérito, nunca bien aplaudido del S.P. difunto y asimismo por la connotación que tuvo con nuestro Eminentísimo Prelado el Sr. Cardenal de Solis, se solicitó agregar esta distinción a que dicho Real Cabildo asistió, sin leve dificultad, en confirmación de la buena armonía y correspondencia que ha conservado siempre con esta Iglesia y clero. El convite de la ciudad se hizo por medio de uno de los diputados que fue el Sr. Don Manuel Gil, abocándose con el caballero Marqués de Quintana, Alcalde Honorífico y Procurador Mayor de ella, quién habiéndolo propuesto en el primer cabildo, avisó Su Señoría al referido diputado de la anuencia de la ciudad y que solo esperaba se le avisase el día fijo para la ceremonia y con efecto dos días antes de la primera función, fueron los señores diputados don Antonio Jospeh de Lucena y don Pedro Muñoz de Avilés, a dar este aviso asistido del pertiguero de dicha iglesia y en coches. No se repicó ni hizo demostración alguna más que salir a recibir y despedir a las puertas de la iglesia, cuando la ciudad entró y cuando se fue, y las bancas de esta se pusieron en el mismo sitio que siempre. A la tarde del mismo día veinte y dos, los dos mismos diputados que avisaron a el Sr. Marqués de Quintana el día fijo, volvieron con el mismo aparato con que fueron a este aviso a visitar a dicho señor para que a nombre del clero diese las gracias a la ciudad por el obsequio que le había merecido.
Las sagradas religiosas familias asistieron enteras a cantar vigilia y misa, separadas unas de otras en los coros que tenían formado en el sagrario de esta Iglesia en las capillas de Nuestra Señora del Socorro, de los Mármoles, de San Antonio. de la Misericordia y de Jesús Nazareno, y todos salieron así a tarde como a mañana a decir responso del túmulo y no se le dio cera de mano, no concurrieron a él las comunidades de San Juan de Dios que por su corto número de religiosos no se convidó; la de R.R.P.P. Gerónímos a quién se convidó por ser ya numerosa y haberse excusado a esta asistencia en las honras del Sr. Clemente XII por no tener religiosos, pero en estas ni asistieron, ni dieron motivo para excusarle \ – la de los Padres Carmelitas Descalzos, los que no se convidó porque en los citados del Sr. Clemente XII se hizo y se excusaron con que sus leyes no se lo permitían. Los R.R.P.P. Prelados de las comunidades que asistieron y también el de los Carmelitas Descalzos. se quedaron a la misa principal de la función para lo que también fueron convidados y se les puso bancas delante del coro_ esto es empezando desde la misma esquina del coro hasta el postel primero las que tomaron por su orden a la hora de empezar la misma antes habiendo estado juntos en la Sacristía y retirándose a el instante que se acabó y antes de la ciudad asistieron también religiosos de las mismas religiones para lo que se pusieron bancas detrás de estas y la nave de la Resurrección. Se hizo convite para esta asistencia en la misma forma que se dio para ciudad a el Sr. Marqués de Quintana.

DOBLES: Desde la oración de las Aves Marías del día 26 de Mayo en que el clero recibió el aviso, empezó doble general en todas las parroquias y conventos de religiosos y religiosas, las parroquias con los cuarenta redobles que es costumbre que todas siguieran a esta mayor, habiendo precedido en aquella tarde recado de aviso a su efecto, el que continuó por tres días naturales, doblando a las horas regulares y luego a las doce del día. El citado 21 de Junio empezó en la misma forma que a el siguiente se acabó la misa de la función y el primer recado de sus dobles y el de convento de religiosas para el día de las oraciones fue iniciado por un ministro de la Iglesia.

TÚMULO: Fórmose túmulo de cinco cuerpos con la pira en la misma forma que en la, del Sr. Clemente XII cuya descripción está a el folio 85 del libro de difuntos del año de 1740 en este archivo y con los mismos materiales, a excepción de la frontalera y frontal encamado del altar mayor del Carmen, que no pudo servir por desecha y en su lugar se trajo la de¡ altar mayor de los Padres Mercenarios Descalzos que acomodó muy bien;en el túmulo, en el cuerpo inmediato más abajo de la pira el escudo de armas que usaba nuestro Padre Santo difunto, que se mandaron pintar y quedaron fijados en la sacristía de pusose cera amarilla en todo el túmulo que fueron las seis del plan de la mesa de a tres libras y las diez y seis de las esquinas de a dos y los cuatro hachero retirado, del túmulo y puestos en sus esquinas y los ocho que formaban calle desde la hasta el coro que todos fueron doce, los cuatro de esta iglesia, cuatro de la de Suntiago y los cuatro de la Compañía, tuvieron cirios de cera blanca de a seis libras cada uno. El altar mayor tenía seis cirios y los dos colaterales cuatro y todos los demás de a doce con los del Sagrario y toda cera blanca y de a libra.

MISA: Por indisposición del Sr. Vicario, a quién, según costumbre, pertenecía decir la misa de esta función, por ser del clero, se le encomendó al Sr. D. Francisco Javier de Villavicencio, beneficiado propio de la Iglesia de Santa Bárbara y a su convite se vistieron de diáconos los Sres. Don Cristóbal de Arroyo y Carmona, beneficiado de la misma iglesia y Don Jospeh Ventura Díaz, presbítero. Hubo seis capas en el coro; a misa y a vigilia que las convidó uno de los señores diputados que se hizo cargo a seis eclesiásticos sacerdotes sin ligación a que fueran beneficiados como de hecho ninguno lo fue por exclusión de los dichos. Diose de limosna por la misa ocho reales de vellón. No se pagaron vestuarios ni capas.

COSTOS: Fueron los costos de esta función quinientos sesenta y ocho reales de vellón, los que el Sr. Vicario repartió a su arbitrio y respectivamente según los caudales de las fábricas, entre las cinco iglesias parroquiales, porque la de San Gil no puede sufrir estos costos y se distribuyeron según estilo entre los operarios. según el trabajo que se les consideró y los ministros de esta iglesia, según el estilo de otras funciones semejantes, cuya cuenta es la que sigue:

DISTRIBUCIÓN
De la misa……………………………………………………………………………………… 08
Al Sochantre……………………………………………………………………………………16
A la sacristía……………………………………………………………………………………15
Alpertiguero……………………………………………………………………………………. 05
Al mismo por el primer aviso de doble a las Iglesias de esta collación y haber acompañado a los señores diputados a las visitas………………………………. 05
A la música que se le daban 60 reales, ahora pidieron se les aumentara ..80
De hacer y deshacer túmulo, siendo de su cargo pagar los alquileres de madera, tachuelas, sogas, etc ………………………………………………………………………. 83
De pintar las armas en túmulo…………………………………………………………… 20
Del costo de la cera……………………………………………………………………….. 206
A el campanero por el doble……………………………………………………………… 15
Del coche para hacer convites y dar gracias……………………………………….. 20.
De un sobrestante para los que traían lo que era menester y para dar recados a pedir las cosas que no lo fue el pertiguero por enfermo………………………… 30
De los portes y conducción de las alhajas y cosas que fueron menester para el
túmulo y bancas para los coros. en hombres que se tomaron a jornal…….. 62
Del ministro de la vicaría por la cobranza del repartimento a las fábricas….. 5
Que todo importa los…………………………………………………………………………568

Quinientos sesenta y ocho reales de vellón, lo que queda aquí apuntado y firmado para gobierno y noticia de otras que se ofrezcan. Ldo. Joseph de Maqueda Colorado.

Página 88 vta.- 24 de Agosto de 1758.

En veinte y cuatro de Agosto de mil setecientos y cincuenta y ocho años. La Hermandad de la Santa Misericordia trajo a esta Iglesia Mayor con su parroquial para ser enterrado el cuerpo difunto de un hombre ciego, que vendía romances y estampas y cosas de este género y fue violentamente muerto de una puñalada que le dio el día antes otro, viniendo vendiendo sus mercaderías por la calle Merinos de esta ciudad y fue tan pronta su muerte, que solo pudo apretar la mano y dar alguna señal para ser absuelto a un religioso que pasaba por allí y aunque se salió con el Santísimo Sacramento y el Santo Oleo de esta Iglesia prontamente por mi para ministrarle los Santos Sacramentos, cuando llegamos ya había muerto. Dicen que se llamaba Jorge Correas y era marido de María García, vecinos de la ciudad de Sevilla, que vivían en el Compás de la Laguna. Y para que conste en fe lo firmé.- Gil.

Página 112. 20 de Septiembre de 1759.

La diputación del cabildo de esta ciudad de Écija avisó a el Sr. Vicario la muerte del Sr. Fernando Sexto, Rey que fue de España, que murió a diez de Agosto de este año de mil setecientos y cincuenta y nueve años, en cuya virtud de orden de dicho Sr. Vicario para hacer señal, se dobló en tres días a las horas acostumbradas con veinte redobles, siguiendo a esta Iglesia mayor todas las iglesias de esta ciudad. Después la diputación asignó el día diez y ocho de septiembre de este dicho año por la tarde para la vigilia y responso y el diez y nueve para la misa, la que cantó Don Ignacio Valderrama, presbítero de esta Iglesia como señalado por el Sr. Vicario. Se vistió de Evangelio Don Juan Galindo y de Epístola Don Martín de Puertas. Se elevó un túmulo de siete cuerpos y la pira sobre las gradas y plan del altar mayor; el primer cuerpo del altar con frontal negro; el segundo con frontal dorado y así los demás, haciendo labor la pira con tres almohadas de terciopelo morado con una corona de plata encima y el cetro. Junto en la frente del sexto cuerpo se colocó una lámina con marco dorado y en ella las armas reales de Castilla. El túmulo bien adornado de blandones de plata. Predicó el Sr. D. Esteban González de la Llama, Vicario de esta ciudad, sirvió el púlpito del Evangelio. Se quitó la crujía menos el paño que cruza la de el Evangelio del de la Epístola; todo el coro se llenó de hacheros grandes dorados. Se puso velas en todos los altares, asistió el clero y las comunidades, excepto Gerónimos y Carmelitas Descalzos, a quienes se les puso coros en las capillas del lado derecho. Delante de el coro se pusieron bancas para los prelados de las religiones. Dio la diputación de la ciudad cera a todo el clero y también a las comunidades y lo firmé en Écija a veinte de Septiembre de mil y setecientos y cincuenta y nueve años.- Juan Jospeh de Caracena.

Páginas 139/140.- 17 de Noviembre de 1760.

HONRAS DE LA REINA NUESTRA SEÑORA DOÑA MARÍA AMALIA DE SAJONIA.- En la ciudad de Écija, en esta Iglesia Mayor Santa Cruz de ella, la tarde del día diez y siete y la mañana del día diez y ocho del mes de Noviembre de mil y setecientos y sesenta años, a convocación del Real Cabildo y Ayuntamiento de esta muy noble y leal ciudad, se juntaron las sagradas comuniones religiosas de los Conventos todos, a excepción de los R.R.P.P. Gerónimos y la de los R.R.P.P. Carmelitas Descalzos, a cantar por la tarde vigilias y a la mañana misas, cada comunidad su oficio por el alma de nuestra Reyna y Señora la Sra. Doña María Amalia de Sajonia 107, mujer difunta de nuestro Rey y Sr. el Sr. D. Carlos Tercero de tal nombre, Rey Católico de las Españas, para lo que se previnieron los coros, como es costumbre, en las capillas de la Iglesia y en el sagrario. Y acabadas que fueron, el Ayuntamiento y el muy Ilustre y venerable clero y la universidad de señores beneficiados que habían sido convocado. Canto con la música y vigilia por la tarde y a la mañana la misa principal de la función. Dijo esta el Sr. D. Esteban Francisco González de la Llama, Examinador Sinodal del Arzobispado, Vicario y Juez de Testamentos de esta ciudad y cura de esta Iglesia Mayor, y se vistió de diácono Don Rodrigo Galván, presbítero, capellanes todos de esta iglesia y tomaron las capas dos señores beneficiados y dos capellanes sacerdotes. Se erigió túmulo magnifico y adornado de cera gruesas que acabada la función se la llevó el Real Cabildo y dos velas de a media libra de cera por la misa, única ofrenda que da por esta función y a las religiones cera de a dos onzas a cada religioso y a los R.R.P.P. prelados de a cuarterón a cada eclesiástico. Se echó el doble de campanas con los redobles acostumbrados a la dignidad de la función. Predicó el sermón el R.P. Prior de los Carmelitas Descalzos y a el asistieron los R.R.P.P. Prelados en asientos separados y religiosos de las sagradas religiones y la caballería, para lo cual, en el cuerpo de la iglesia se previnieron bancos.

Página 154 vta.- 16 de Abril de 1761.

JURA DE NUESTRO REY Y SEÑOR EL SEÑOR DON CARLOS TERCERO Y DE EL SERENÍSIMO SEÑOR DON CARLOS ANTONIO DE BORBÓN, PRÍNCIPE DE LAS ASTURIAS EN 16 DE ABRIL DE 1761.

El jueves día diez y seis del mes de Abril de mil y setecientos y sesenta y uno años, se celebró en esta Iglesia mayor de Santa Cruz de esta muy noble y muy leal ciudad de Écija la jura de Nuestro Rey y Señor el Señor Don Carlos Tercero de ese nombre, Rey de las Españas y la de el Serenísimo Señor el Señor Don Carlos Antonio de Borbón, su hijo, en Príncipe de las Asturias, cuya función y aparato fueron de esta forma: (no aparecen descritos).

Página 110 vta.- 13 de Enero de 1769.

Al margen: Don Pedro Fernández, lo mataron en su casa por robarlo la noche antecedente, estando maniatado. Caso horroroso.

Nota: En 13 de Enero de mil setecientos sesenta y nueve se enterró en el Convento de Carmelitas Descalzos por el parroquial de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz de esta ciudad de Écija, el cuerpo de Don Pedro Fernández, marido de Doña Ana Martínez de la Peña, que vivía calle el Carmen. Testó en veinte y dos de febrero del año pasado de mil setecientos y sesenta ante Sebastián Franco Peláez, escribano público, y lo firmé.- Duarte.

Páginas 120 a 127.- 19 de Abril de 1769.

HONRAS DE NUESTRO MUY SANTO PADRE Y SEÑOR CLEMENTE XIII CELEBRADAS EN ESTA IGLESIA MAYOR DE SANTA CRUZ.

En los días diez y nueve por la tarde y veinte por la mañana del mes de Abril de mil setecientos sesenta y nueve años, se celebraron en esta Iglesia parroquial de Santa Cruz Mayor de esta ciudad de Écija, las honras del Nuestro Muy Santo Padre y Señor Clemente XIII (que Santa gloria haya) con las asistencias que es costumbre y el aparato que es regular en tales funciones.

Para la determinación de ellas a convocación del Sr. Vicario de esta ciudad Sr. Don Antonio Romero Guijón, se juntaron en esta Iglesia mayor el día veinte y ocho de marzo de este año los Sres.. Diputados de las iglesias parroquiales y juntos el Ldo. Don Ignacio Sevillano, beneficiado de la de la de Santiago y el más antiguo eclesiástico de todos los de la junta, expuso que por indisposición del dicho Sr. Vicario la presidía y en su consecuencia manifestó la carta de oficio en que se le mandaba al dicho Sr. Vicario dispusiera las honras del difunto Santo Padre. como en este clero hubiera sido estilo y costumbre, lo que visto por todos los señores de la junta pasaron a disponer lo conveniente en la forma siguiente:

“Nombraron por diputados para la disposición de las honras a los señores Don Manuel Gil de Bonilla, Cura y beneficiado. Don Jospeh de Santos, beneficiado, Don Cristóbal de Arroyo, curas todos de esta iglesia y el último beneficiado de la de Santa Bárbara y a Don Fernando del Prado, presbítero de la de San Juan, los que admitieron sus encargos con comisión que señalara días en que se celebrara dicha función, como con efecto se señalaron los citados 19 y 20 del corriente.

Para esto convidaron al Real Cabildo y Ayuntamiento de esta ciudad, abocándose antes uno de los señores diputados con el caballero Corregidor y con el Sr. Don Andrés de los Reyes, del hábito de Santiago y regidor perpetuo del Ayuntamiento para que lo hicieran presente a la ciudad, como así lo hicieron, dando la respuesta de anuencia para asistir a tarde y a mañana, como lo ejecutó, y después tres días antes de la función pasó diputación del clero en los de los señores diputados de esta función con el pertiguero de esta iglesia en coche a repetir el convite a los dos expresados caballeros, Corregidor y Regidor, y lo continuaron a todas las comunidades religiosas de esta ciudad, excepto la de los P.P. Gerónimos y los P.P. Carmelitas Descalzos. que se han invitado a otras semejantes funciones y no han venido en comunidad a cantar misa y vigilia. Y a prevenir a todas y a los conventos de religiosas, que doblaron desde las 12 del día 19 en que empezaba esta Iglesia Mayor, como todo así lo hicieron viniendo hasta la Comunidad de San Juan de Dios.

Se formó túmulo de cinco cuerpos con la pira. El primero de 17 cuartas en cuadro y luego sobre este que se compuso de varias mesas de altar sujetas con algunas tablas y de 5 cuartas de alto el túmulo de 3 cuerpos de la Hermandad de las Animas de esta Iglesia y sobre esta una mesa pequeña de vara de alto que se vistió para pira; sobre esta estaban dos almohadas de terciopelo carmesí de esta Iglesia y sobre estas una capa pluvial blanca, la capucha o espalda hacia el altar mayor y la cara mirando al coro y sobre la misma capa una tiara que fue la de San Pío Quinto del Convento de Santo Domingo y bajo de esta, en la falda de la pira, las llaves de plata de Nuestro Padre San Pedro de esta Iglesia. La cara de la pira hacia el coro se vistió con un frontal y los dos otros siguientes cuerpos con otros dos paños de púlpito del mismo color, todos de damasco y a continuación de estos paños, en estos 3 cuerpos, se rodearon paños de colgadura de la misma tela y color, en manera que todo era igual y en la frente de este tercero se pusieron las armas del Santo Padre difunto.
Los otros dos cuerpos mayores se vistieron todos con iguales colgaduras en tela y en color y en la cara se le puso guarnición de oro. No se puso en el túmulo mesa de altar porque la misa se dijo en el mayor. En cada una de las esquinas de los 4 cuerpos se puso un candelero de plata iguales los de cada cuerpo; en el primero los 2 candeleros de la iglesia de Nuestra Señora Santa María con cirios de a 3 libras; en el segundo los 2 de Santa Bárbara, en el tercero los 2 de San Juan y en el cuarto los 2 de Santiago; estos dos últimos con cirios de a 2 libras y toda cera amarilla como los codales de los ciriales. Alrededor del túmulo y por sus dos caras se pusieron 12 hacheros con cirios de cera blanca de a 6 libras cada uno; los 2 hacheros plateados de esta Iglesia en las esquinas y en los medios 2 dorados y encarnado de la Iglesia de Santiago y 2 de la de Santa Bárbara.
Se quitó la crujía y no se puso alfombra en el túmulo porque no se celebraba en él y si en el altar mayor. En este estaban los candeleros de esta iglesia con 6 cirios de a 3 libras de cera blanca, en los colaterales 2 velas de a libra en cada uno de cera blanca y en los demás altares de la Iglesia y el Sagrario. 2 en cada uno, del mismo peso y color.
Se quitó el facistol del coro para poner más bancas y que con menos estorbo cupiera todo el clero, a quién hizo el convite por cédula a las Iglesias el Sr. Vicario. Hizo el oficio y dijo la misa el Sr. Don Ignacio Sevillano, beneficiado de la Iglesia de Santiago y diputado del clero por enfermedad del Sr. Vicario y el mismo Ldo. Sevillano convidó vestuarios y los diputados de la función convidaron los señores del clero para capas, así para misa como para la vigilia. Las bancas de la ciudad se pusieron donde siempre, que es al lado izquierdo del coro y delante de él hasta los hacheros del túmulo; y al lado del coro se pusieron bancas que empezaban con la esquina de el postel para los RR.PP prelados a que asistió también el del Carmen Descalzo y detrás de estas otras bancas para los religiosos de las comunidades que asisten a la función. No-hubo sermón por no haber estilo.

El túmulo se formó entre los dos posteles de los púlpitos de la Iglesia para que cogiera alga retirado del altar y se pudiera ver la misa. Se formaron coros dentro de las cinco capillas que hay en el cuerpo de la Iglesia y delante de los dos altares colaterales y no en el Sagrario, para que las comunidades pudieran cantar sus misas y vigilias sin esperar unas a otras y para esto se trajeron bancas de los Conventos de San Francisco, Merced Descalza y Carmen Descalzo, Santa Florentina, de Santa Inés, el Espíritu Santo, Victorias y Marroquíes. El doble empezó con los 20 redobles que es costumbre de esta dignidad desde las 12 del día 19 hasta la una y desde las 3 de la tarde en que empezaron a venir las comunidades hasta que acabó la vigilia del clero; desde la oración una hora continuada y desde las cinco de la mañana en que empezaron a venir las comunidades a decir sus misas hasta que se acabó la del clero, empezando siempre y acabando con los 20 redobles. El túmulo se encendió a tarde y a mañana, desde que empezaron a venir las comunidades hasta que se acabó la función del clero y todos los costos de esta función los repartió el Sr. Vicario entre las fábricas, cuya cuenta se pondrá a continuación de esta nota que firmo ut supra.- Francisco Duarte de la Escalera.

DISTRIBUCIÓN
Por la misa 008 reales
Al Sochantre 016 id
A la sacristía por sus derechos de asistencia 015 id A la misma por recibir y guardar las alhajas y asistir a que se haga el túmulo . 020 id
A los acólitos por su asistencia y algunos mandados 010 id Al pertiguero por avisar los dobles de la collación. asistencia al oficio y,
a los señores diputados para convite y dar gracias a la ciudad 010 id
Al campanero por el doble 015 id
A la música 080 id
Del consumo y alquiler de la cera que a nadie se dio de mando 165 id De hacer y deshacer el túmulo con costos de clavos, tachuelas y
alfileres y quitar la crujía y ponerla 066 id
A la Hermandad de las Animas por el túmulo que dio 010 id
Al herrero por 8 chapas de la crujía que se quebraron al quitarla 008 id
Del coche para el convite de comunidades y dar las gracias a la ciudad 020 id Al ministro de la vicaría por cobrar el repartimiento a las iglesias y
traerlo a los diputados 005 id De jornales por traer candeleros, hacheros y bancas para los coros y
demás mandados que se ofrecían 051 id

Suman 500 reales

Suman todas las partidas de este costo los quinientos reales de vellón que de ellas consta y por verdad lo firmamos en Écija en veinte y dos días del mes de Abril de mil setecientos sesenta y nueve años. D. Manuel Gil de Bonilla.- Fernando del Prado- Cristóbal Arroyo y Carmona.- Firmados.

DEL LIBRO 16 - Se inicia en el año 1772

Página 39.- Julio de 1772.

Desde el día 22 de Junio hasta el día 3 de Julio no salió Dios del Sagrario a sacramentar a enfermo alguno de esta iglesia mayor. por estar muy saludable el pueblo y se pone aquí por cosa especial en atención a la mucha y numerosa feligresía de esta collación.

Páginas 49 vta. a 57 vta.- 22 de Octubre de 1774.

HONRAS DE NUESTRO SUMO PADRE CLEMENTE XIV CELEBRADAS EN ESTA IGLESIA MAYOR DE SANTA CRUZ, EN LOS DÍAS 16 Y 17 DE NOVIEMBRE DE ESTE AÑO DE 1774 POR EL VENERABLE CLERO Y COMUNIDADES DE ESTA CIUDAD DE ÉCIJA, CON ASISTENCIA DE SU ILUSTRE AYUNTAMIENTO, LAS QUE SE CELEBRARON EN LA FORMA SIGUIENTE:

En la ciudad de Écija a 22 de Octubre de 1774 en la Iglesia parroquial de Santa Bárbara, se celebró junta por el Sr. Vicario y diputados de las iglesias parroquiales de esta ciudad, en la que se leyó carta orden del Eminentísimo Sr. Cardenal Arzobispo de Sevilla, mi señor, el que mandaba se celebrasen las honras por Nuestro Ssmo. Padre Clemente XIV por el clero de esta ciudad, lo que así entendida, se nombraron por dicho Sr. Vicario y la Junta por diputados para dicha función al Sr. Don Manuel Gil de Bonilla, Cura y beneficiado de esta iglesia. a Don Cristóbal de Arroyo y Carmona, cura también de ella, a Don Francisco Duarte de la Escalera, cura en la referida iglesia y a Don Roque García Ortega, presbítero. los que inteligenciados en este nombramiento determinaron los días 16 y 17 de Noviembre de este dicho año, para lo que se hicieron los convites de ciudad y comunidades (a excepción de la de Padres Gerónimos del Monasterio de Nuestra Señora del Valle, Extramuros de esta ciudad y la de PP Carmelitas Descalzos, que, como en otras ocasiones, se han excusado por no permitirlo sus leyes, como consta de otras honras celebradas en esta Iglesia por semejante motivo, por esto no se convidaron, aunque se les dio esquela para el doble).

El Ayuntamiento de esta ciudad asistió solamente a la función de la mañana. pero no a la vigilia del día antecedente, pero las comunidades asistieron a todo convidadas por esquelas que se imprimieron para este fin, cuyo costo se expresará en el gasto y además de la esquela, dos diputados en coche y acompañado del pertiguero de esta iglesia, pasaron a entregarlas a la ciudad y comunidades para el dicho convite y finalizada que fue la función se pasó en coche a darse las gracias a ellas, a cara del gobernador y el diputado en la misma forma que se hizo el convite.

TÚMULO: Se dispuso por los dichos señores diputados el quitar la crujía de la iglesia y hacer en medio de ella un nuevo túmulo con su pira, que constaba de solo un cuerpo que se dispuso de esta forma:

Dos pies derechos con dos trabas de piernas de tijera con sus ocho tornillos y sus tuercas, con dos puertas de madera de flandes. Para la formación de este se pusieron diez tablas también de flandes de dos varas de largo sobre los dichos pies derecho para la formación y cuerpo de la pira. Para esta se hicieron dos bastidores con la figura que había de tener, un tablón para lo alto para el asunto de almohadas y tiara, esta se hizo de nuevo de madera de álamo negro de media vara de alto, la que se doró y se puso sobre las almohadas, cuyo túmulo se adornó de cortinas de damasco carmesí y la pira del mismo modo y en el medio, pendiente de ella, un lienzo con las armas pintadas del difunto Pontífice que también de nuevo se hicieron. En la pira, por detrás se puso una capa pluvial blanca de tela que tiene esta iglesia y un tapete por delante con dos borlas en las puntas, que pendía de la tiara y almohadas, todo el se vistió de candeleros de plata, teniendo tres en cada esquina y arriba a los lados de la tiara dos en cada lado el suyo. el cuerpo del túmulo con la tiara se componía de siete varas de alto y en el plan de abajo doce hacheros de dos varas de alto sobre la alfombra de esta iglesia. Las diez tablas de flandes que se han referido se buscaron prestadas, que todo lo demás se hizo de nuevo y a costa de las fábricas de las iglesias y queda todo en esta iglesia para cuando se ofrezca en lo venidero. La cera del túmulo fue amarilla, cirios de a tres libras y la de los hacheros de a seis libras y blanca en la misma conformidad que en la antecedente función de honras, como consta en el libro antecedente de difuntos de esta iglesia al folio 120.

No se puso alfombra en el túmulo por no celebrarse en él la misa solemne y si en el altar mayor. En el se pusieron los candeleros de esta iglesia con seis cirios de a tres libras de cera blanca. En los dos altares colaterales, de Nuestro Padre Jesús Resucitado y de Nuestro Padre San Pedro se pusieron también dos velas de cera blanca en cada uno de a libra y en los demás altares de la iglesia, incluso los dos del sagrario se pusieron también del mismo modo y del mismo color y tamaño.

No se quitó el facistol del coro por haber cabido suficientemente las bancas para la asistencia del clero. A este le convidó el Sr. Vicario por cédulas despachadas a las iglesias, quién dijo la misa en la función y los diputados convidaron a los señores del clero para vestuario y capas, así para la misa como para la vigilia. Las bancas de la ciudad se pusieron al lado izquierdo del coro, delante de él hasta los asientos del túmulo y al lado derecho de él se pusieron bancas desde la esquina del coro hasta el primer poste para los RR.PP Prelados y no asistió el R.P. Prior de Carmelitas Descalzos, aunque en los antecedentes consta que asistió con los prelados, que el de San Juan de Dios, aunque asistió a decir misa y vigilia con su comunidad en los dos días ya referidos, con todo no asistió con los prelados.

Se formaron coros dentro de las tres capillas que tiene esta Iglesia y delante de los altares colaterales; no se formó coro en el Sagrario, por haber parecido suficiente en el número referido y luego se advirtió hacer falta por haberse venido todas las comunidades a un mismo tiempo, por lo que fue preciso se esperasen unas a otras para hacer el oficio.

Para estos coros se trajeron bancas de los Conventos de San Francisco, Merced Descalza, Carmen Descalzo, Santa Florentina, Santa Inés, el Espíritu Santo, Victorias y Marroquíes, y con ellas se formaron, asistiendo los diputados y el clero de esta iglesia a recibir y despedir las comunidades en la puerta de enmedio de esta Iglesia y a conducirlas al coro acompañándolas.

El doble comenzó desde las doce del día 16 hasta la una con 20 redobles como es costumbre a esta dignidad, acompañando las demás iglesias y desde las 3 de la tarde hasta en que comenzaron a venir las comunidades hasta que se acabó la vigilia del clero. Luego se dobló una hora continuada desde la oración y al siguiente día desde las 6 de la mañana, en cuya hora comenzaron a venir las comunidades a cantar sus misas, hasta que se concluyó la solemne del clero, principiando siempre y acabando con 20 redobles y estando encendido el túmulo y altares desde que se empezaron las vigilias y misa de las comunidades hasta que se concluyó con la una y otra del clero.

Los costos de esta funcíón, inclusos 100 reales que sobraron de las antecedentes honras. Se repartieron por el Sr. Vicario a las fábricas de las parroquias, de lo que entregó a los diputados 600 reales y agregados los 100 reales referidos que componen 700 reales, pareció al principio ser suficientes para costearlas, pero como se hicieron de nuevo así el túmulo como la tiara, no alcanzaron como constará en su cuenta, aunque en otras sucesivas se ahorrará su costo, conservándose en esta iglesia las referidas alhajas para cuando llegue otra venerable función.
La cuenta en su distribución y costo de toda la función, incluyendo también lo que costó el armazón del túmulo, hechura de tiara de nuevo, su dorado, pintura propia de las armas que usaba Su Santidad, que se copió de una pintura y retrato del Sumo Pontífice, teniendo sus armas al pie, es como sigue:

Primeramente, al ministro de la Vicaría por la cobranza a las fábricas 005 reales
Por la impresión de las cédulas para convite 012 id
De los coches para los convites 028 id
De la madera y hechura de la tiara 020 id
Del dorado de esta y de pintar las armas 135 id
Del túmulo 050 id
De 8 palos para piernas y tijeras 020 id
De una tabla de flandes para el túmulo 012 id
De 8 tornillos para las riendas de los pies derechos 026 id
De la hechura del túmulo y desarmado y de tachuelas para lo dicho 080 id
De la limosna de la misa 008 id
De la funda para guardar la tiara y que no empolve 006 id
Del agasajo a los ministros del altar 008 id
De los ministros de la iglesia por su trabajo y cuidado 086 id
De la música por misa y vigilia 080 id
Del gasto de cera 210 id Del mandado de traer y llevar bancas, la traída de cera y demás mandados … 026 id

Importa todo este gasto, salvo error de suma o pluma. ochocientos y cincuenta y dos reales (852 reales).

Por cuya razón faltan y se deben por las fábricas de las parroquias de esta ciudad, ciento y cincuenta y dos reales de vellón, pues los recibidos son solamente 700 reales, incluso 100 reales que sobraron en los antecedentes y por verdad lo firmamos los referidos diputados en Écija a veinte de Noviembre de mil novecientos setenta y cuatro.- Manuel Gil de Bonilla.Cristóbal Arroyo y Carmona.- Francisco Duarte de la Calzada.- Roque García.- Firmados.

Entre los folios 73 y 74 (sin numerar).- 3 de Junio de 1775.

De nuestro Eminentísimo y Excmo. Sr. Cardenal de Solís, Arzobispo de Sevilla, que murió en la corte romana habiendo pasado a hacer elecciones de Pontífice, en la que salió tal Nuestro Muy Santo Padre Pío Sexto, cuyo fallecimiento fue a los 21 días de marzo de este presente año de 1775. cuyas honras se hicieron en esta iglesia mayor de Santa Cruz en los días 28 y 29 de Mayo de dicho año, las que fueron celebradas por este venerable clero. comunidades y Ayuntamiento del IItmo. Cabildo de esta ciudad, las que fueron de la forma siguiente:

En la ciudad de Écija a doce días del mes de Mayo de dicho año, se celebró junta en la Iglesia parroquial de Santa Bárbara, por el Ldo. D. Joseph Ventura Díaz, Vicario en sede vacante y diputados de las iglesias parroquiales de esta ciudad, en las que se leyó una carta orden del IItmo. Sr. Deán y Cabildo de la ciudad de Sevilla en sede vacante: que ordenaba se hicieran las honras por dicho señor Eminentísimo lo que así entendido, se nombraron por dicho Sr. Vicario y diputados de dichas iglesias para dicha función, por tales el Sr. Don Cristóbal de Arroyo Carmona, cura de la referida iglesia mayor, al Sr. Don Cristóbal García, beneficiado de la iglesia de Nuestra Señora Santa María, al Sr. Don Pablo Navarro, beneficiado de la del Sr. San Juan y al Sr. Don Salvador Fernández, presbítero de la de Señora Santa Bárbara, los que inteligenciados en este nombramiento, señalaron para la celebración de dichas honras, los días 28 y 29 del mes de mayo del corriente año, para lo que se hicieron los convites de comunidades, a excepción de los PP. Gerónimos y de los PP. Carmelitas Descalzos, por haberse excusado en otras ocasiones por no permitirlo sus leyes, aunque si se les dejó cédula para doble y asimismo se hizo convite al Iltmo. Cabildo de esta ciudad, el que asistió solamente a la función de la mañana, cuyos convites se hicieron por esquelas que se imprimieron para este fin, para lo que fueron dos diputados en coche con el pertiguero de dicha iglesia mayor, dejando este las esquelas y finalizada esta función pasaron en la misma conformidad, a dar las gracias al Sr. Corregidor y diputados de aquel ilustre Cabildo.

TÚMULO: Se dispuso por los señores diputados quitar la crujía, para hacer el túmulo en el sitio acostumbrado que fue de tres cuerpos, el que se vistió de damascos carmesíes, poniendo en el último cuerpo dos almohadas de terciopelo del mismo color y encima las tres mitras que obtuvo, que fueron de Trajano (poli), de Córdoba y de Sevilla, y el báculo pastoral con muceta y sombrero con las borlas competentes de Cardenal y maza de plata al lado. En el segundo cuerpo una colcha de tisú de oro y encima las armas de dicho señor Eminentísimo lleno todo de velas de a libra de cera amarilla y en los demás altares de la iglesia de blanca del mismo tamaño.

No se quitó el facistol por haber lugar suficiente. Dijo la misa el Ldo. D. Jospeh Ventura Díaz y este convidó de vestuarios a Don Joseph de Borja, beneficiado de esta iglesia y a Don Gregorio Serrato, presbítero y los diputados convidaron las capas.

Se formaron los coros como es costumbre, con las bancas que se trajeron de los conventos y demás partes acostumbradas, dando principio el doble desde el día antecedente al medio día con los redobles acostumbrados.

Se dio cera a todas las comunidades, de velas de a dos onzas, desde la tarde en que se dio principio a las vigilias la misma que volvió a ser al día siguiente y al clero se dio de a cuarterón por la mañana para el responso y a el Iltmo. Cabildo, la misma que volvió al clero y asimismo se le dio de la misma cantidad a los RR.PP. prelados que asistieron a la misa y vigilia, siendo orador de esta solemnísima fúnebre función el Sr. Don Andrés Gaviria, cura y beneficiado de la iglesia parroquial de Nuestra Señora Santa María, a la que estuvo presente el señor que dijo la misa y los dos vestuarios al lado siniestro del túmulo, cuyos costos, por partidas son las siguientes:

Al ministro de la Vicaría por la cobranza 005 reales
De dos cuarterones de madera para finalizar el último cuerpo del túmulo …. 060 id
De un palo para los bancos 069 id
Del porte 001 id
Más de ciento y cincuenta y dos reales que faltaron en las honras pasadas, folio 57 de este libro 152 id
De componer ocho tornillos 008 id
De hacer cuatro nuevos, a tres reales cada uno 012 id
Del coche para convidar 012 id
De las esquelas impresas 012 id
Del coche para dar las gracias 012 id
De bizcochos para el agasajo 015 id
De vino 012 id
De la misa 008 id
De los ministros de Iglesia 086 id
De la música 080 id
Al mandadero 033 id
Del trabajo para lo nuevo del túmulo 025 id
De poner Y quitar 050 id
De 25 clavos 004 id
De 50 clavos de alfajía 004 id
De tachuelas, quitar y alfileres 010 id De 96 libras y 9 onzas de cera a 40 reales, novecientos sesenta y
cinco reales y diez y seis maravedíes 965.16
De alquiler y quema de la cera amarilla que se puso en el túmulo 040 reales
De 42 cirios de a 6 libras cada uno, para alrededor del túmulo 060 id
De 6 de a 3 libras para el altar mayor 006 id
De la cera de altares 008 id
Del sermón 24U id

Que componen las dichas partidas mil novecientos setenta v nueve reales y diez y seis maravedíes, salvo error de suma y pluma, cuya cantidad se repartió entre la, fábricas de las iglesias de esta ciudad, a excepción de la del Sr. San Gil que a nada concurrió para el gasto de las referidas honras. En cuyos términos firmamos los dichos diputados de esta función, en Écija a tres de junio del referido año de mil setecientos setenta y cinco.- Cristóbal Arroyo y Carmona.- Cristóbal García.- Pablo Navarro.- Firmados.

Página 117.- 16 de Marzo de 1777.

En quince días del mes de Agosto del año pasado de mil setecientos setenta y seis, se trajo a esta iglesia por la Hermandad de la Santa Misericordia a darle sepultura, el cuerpo difunto de un hombre, que por el informe que pudo hacerse de algunos de sus compañeros que se llamaba Luis de la Rosa y que era marido de Gertrudis de Varo, vecinos de la villa de Cabra, Obispado de Córdoba, que había venido a esta ciudad con otros, que son los que informaron, a segar mieses y estando en el destajo se ahogó: cuya razón hasta este día no se ha podido adquirir y como cura de la Iglesia Mayor de Santa Cruz de Écija lo pongo aquí para los efectos que convenga en diez de marzo de mil setecientos setenta y siete.- Julián Gil de Bonilla.

Página 185 vta.- Junio de 1780.

Copia de la Carta Orden del IItmo. Sr. Obispo Gobernador para la acción de gracias que se expresará.- Muy Sr. mío: De orden del Iltmo. Sr. Obispo de Botna, Gobernador de este Arzobispado, prevengo a Vuestra Merced que inmediatamente al recibo de esta, disponga que en las iglesias de esa ciudad se den a Dios las debidas acciones de gracias según estilo, por la cosecha que misericordiosamente nos socorre, pasando Vuestra Merced el correspondiente oficio a la Justicia y Ayuntamiento para si quiere concurrir a la citada función y de haberse así ejecutado dará Vuestra Merced aviso par esta Secretaría de mi cargo. Nuestro Señor guarde a Vuestra Merced muchos años. Sevilla 17 de Junio de 1780.- Cristóbal González de Fabera.- Secretario. Al pie: Sr. Don Antonio Guijón Romero.

RELACIÓN CIRCUNSTANCIADA DE LA FUNCIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS QUE, EN VIRTUD DE ESTA CARTA, SE CELEBRO EN ESTA PARROQUIA DE SANTA CRUZ, IGLESIA MAYOR DE ESTA CIUDAD DE ÉCIJA, EL MARTES DÍA 27 DE JUNIO DE ESTE AÑO DE 1780.

Luego que el Sr. Don Antonio Romero Guijón, Vicario de esta ciudad, recibió la supracitada orden de la Secretaría del Eminentísimo Sr. Cardenal Patriarca Arzobispo de Sevilla, siguiendo la costumbre y método, que siempre ha observado con semejantes superiores ordenes, juntó a los Sres. Eclesiásticos Diputados del clero y haciéndosela presente en su obediencia, determinaron sin apartarse del estilo que siempre se ha observado, que la función se celebrase en esta Iglesia Mayor el día veinte y siete de este mismo mes y año, juntándose antes en la iglesia Parroquial de Nuestra Señora Santa María para hacer procesión a esta. Para eso propuso dicho Sr. Vicario para diputados que corrieran con el gobierno de dicha función a los Sres. Presbíteros Don Cristóbal de Arroyo y Carmona, Cura y vicebeneficiado de esta iglesia mayor, Don Cristóbal de Aguilar y Yepes, capellán de la de Santa Bárbara y Don Salvador Fernández Henestrosa, cura de la de Santiago, a los que aprobó dicha junta del clero, encomendándoles dicha noticia a el Caballero Corregidor para que este hiciera presente a la ciudad el contexto de la carta y el convite que en el se prevenía se hiciera a la ciudad, de que resultó que los dichos señores diputados pasaron después a las Casas Capitulares, estando formado el Ayuntamiento, cumplimentándoles a este efecto, lo que admitió la ciudad y ofreció convidaría a la nobleza del pueblo, para que, como interesados todos en dispensar las divinas misericordias, muy más allá de lo que podíamos esperar según los temporales y escasez de agua, que se había padecido este año, todos igualmente concurrieran a dar las gracias a la piedad divina. Igualmente pareció a dichos señores, Vicario y diputados para hacer más solemne la función, que se convidaran a las sagradas religiones para que asistieran sus religiosas comunidades, las que admitieron el convite del clero.

El citado día, de orden del Sr. Vicario, se tocó a misas mayores a las siete y dichas estas en las parroquias, se juntaron en la de Nuestra Señora Santa María con las religiones y a su tiempo, con aviso de la ciudad, ya preparada con la nobleza en las casas capitulares salió el parroquial de esta Iglesia Mayor y su clero a incorporarse con dicho Ayuntamiento en sus casas y con la nobleza para allí tomar la devota Imagen de Nuestro Patrono Sr. San Pablo Apóstol, y parroquial, ciudad y nobleza conducirla en manos de los sacerdotes de este cuerpo, que la llevan en toda la procesión, a la citada iglesia parroquial de Nuestra Señora Santa María.

La misa que en tales funciones de clero se convida a este, la admitió el señor Vicario, que es por donde empieza a convidar, pero habiendo avisado el día antes hallarse indispuesto para decirla, la dijo el Sr. Don Cristóbal de Arroyo y Carmona, de esta iglesia mayor, convidando diácono y subdiácono como las capas los señores diputados del clero.

Empezose la función en la dicha iglesia de Nuestra Señora Santa María, entonando el preste el Tedeum Laudamus, que prosiguió la música y el coro, formándose la procesión hasta llegar a esta Iglesia Mayor, cantando ya en ella el verso Te ergo, continuándolo hasta su conclusión con los versos y oraciones pro gratias actione.

En esta iglesia estaba manifiesto el augusto Santísimo Sacramento del altar, que dicha la misa se ocultó, esta fue de Nuestra Señora de Témpore con los de nuestro patrono San Pablo, del Santísimo y pro gratianum actione, y todo concluido, los parroquiales con la ciudad y nobleza volvieron procesionalmente sin las sagradas religiones a conducir con la música la imagen de Nuestro Santo Patrono a las Casas Capitulares.

De esta iglesia a dichas casas llevan el Santo a elección de los diputados del Ayuntamiento cuatro caballeros seglares, pero en llegando a las Casas Capitulares, los clérigos de ella, que tomaron la Imagen del altar para ponerla en las andas para salir, de las mismas andas la vuelven a tomar y poner en el altar, donde se canta la antífona, verso y oración del Santo Apóstol, con lo que los caballeros capitulares despidieron a este clero y parroquial, y esto mismo se ha hecho y hace en las demás funciones, lo que firmarnos (no aparece firma alguna).

Página 191 Vta.- 18 de Agosto de 1780.

En diez y ocho de agosto de mil setecientos y ochenta años, por el parroquial de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz de la ciudad de Écija, se dio sepultura al cadáver de Josef de Ote, marido de Catalina Estévez, que murió ahogado, el cual era vecino de la nueva población de La Carlota.- No testó y lo firmé.

Página 191 vta.- 19 de Agosto de 1780.

En diez y nueve de agosto de mil setecientos y ochenta años, el parroquial de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz, de la ciudad de Écija, dio sepultura al cadáver de Juan Guerrero, marido de Petronila Martín, vecino de La Luisiana . No testó y lo firmé.- Borja.

Páginas 192 a 197.- Agosto de 1780.

RAZÓN DE PRETENSIÓN HECHA POR LA IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA SANTA MARÍA A LA CIUDAD EN SU AYUNTAMIENTO, UNO DE LOS DÍAS DEL MES DE AGOSTO DEL PRESENTE AÑO DE 1780, POR SU MEMORIAL QUE PRESENTARON.

Con el motivo que de superior orden el Ayuntamiento de esta Muy Noble y Leal Ciudad de Écija, ha celebrado varias procesiones generales de rogativas por el feliz parto de la Princesa Nuestra Señora, con concurrencia del clero secular y regular y de la nobleza y otras, por algunas públicas urgencias y con el del darse principio a estas en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora Santa María. en cuya collación están situadas las Casas Capitulares y es la iglesia más inmediata a ellas, y que a todas las procesiones se lleva la devota Imagen de Nuestro principal Patrono el Sr. San Pablo Apóstol, que está en el oratorio de dichas Casas Capitulares, a la misma hora de la procesión, por haberlo así manifestado los caballeros diputados de la ciudad a esta Iglesia parroquial mayor de Santa Cruz y puestose de acuerdo con ella a nombre de la ciudad, la conducción de la Santa Imagen, ha sido en la forma siguiente:

Juntos los expresados cuerpos en la dicha Iglesia de Nuestra Señora Santa María y en la ciudad con la nobleza que ha convidado en sus Casas Capitulares, esta por medio de un ministro suyo pasa aviso a el parroquial de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz de ser ya hora de empezar la procesión, con el que sale el parroquial formado y llegado a las Casas Capitulares que están al paso y las que la espera la ciudad y nobleza, entra en la sala capitular, donde está el altar e Imagen de Nuestro Santo Patrono y los sacerdotes la toman y ponen en las andas, que están a las puertas de dichas casas prevenidas y de allí se encaminan estos cuerpos con la Imagen del Santo a dicha iglesia parroquial, donde inmediatamente sale el preste y ministros; se empieza la procesión, llevando así desde las Casas Capitulares a Santa María, como en toda la procesión, los clérigos de esta iglesia la dicha Imagen, todo lo que hacen por encomienda y encargo de la ciudad.

La procesión se encamina siempre a esta Iglesia Mayor, donde se celebra la misa, como sucede en las funciones públicas y concluida se quedan los parroquiales y sin preste ni forma de procesión, conducen la Imagen del Santo a dichas Casas Capitulares, llevándola en esta acción cuatro individuos seculares, a quienes lo encomiendan los caballeros diputados de la ciudad. Y en la misma forma, puesta en las puertas de dichas Casas Capitulares los clérigos de esta Parroquia Mayor, toman la Santa Imagen de las andas, la vuelven a su altar, cantándose al volver la antífona, verso y oración del Santo Patrono. Todo lo que se ha hecho especialmente desde el año pasado de mil setecientos setenta y uno, en que se celebró la primera procesión de rogativas por el feliz parto de la Serenísima Princesa de Asturias Doña Luisa de Borbón, Nuestra Señora, que fue el día 22 de Junio.

Estando así las cosas sin leve alteración ni queja alguna, en virtud de carta orden del lltmo. Sr. Obispo Gobernador de este Arzobispado, fecha en Sevilla a 17 de Junio de este año de 1780, dirigida al Sr. Vicario de esta ciudad a causa de que habiendo sido el año tan escaso de aguas, se había logrado una regular cosecha, se promovió por el clero procesión de acción de gracias por este beneficio y para hacerla con la edificación y solemnidad correspondiente, solicitaron los diputados de este la asistencia de la ciudad y de todo el clero secular y regular. Y en la misma forma que se había practicado, se dio principio en dicha iglesia de Santa María a la procesión. tornando el clero de esta Mayor al paso la expresada Imagen de Nuestro Patrono, la que fue el día 27 de Junio de este año, como consta en su relación que empieza a la vuelta del folio 85 de este libro.

Posterior a todo esto el Sr. Vicario de esta ciudad pasó a esta Iglesia y juntó a sus beneficiados, les hizo presente que por el parroquial de Santa María se le había significado queja de que este incumplía sus fueros y derechos, porque estando las Casas Capitulares situadas en su collación, este parroquial en las ocasiones que van referidas y en las funciones que la ciudad celebra, que no expresó dicho señor cuales eran, las celebraba en esta Iglesia.

Y lo que oído por estos beneficiados y extrañando la propuesta, meditando la realidad, que es que nada de lo referido ha hecho este parroquial a solicitud suya y si todo a instancias de la ciudad, dijeron de pronto al Sr. Vicario se le respondería, tomándose lugar para hacerlo con alguna instrucción y viendo no hallaban motivo para alguna queja de aquel parroquial a este, pues por lo que dice a la llevada de San Pablo no ha juzgado este parroquial que es procesión la que se forma desde las Casas Capitulares a la parroquia de Santa María, pues aunque va la Comunidad de esta formada con cruz y ciriales, es a encaminarse a la Iglesia, donde se ha de formar la procesión, como van los demás parroquiales y comunidades religiosas y hallando en el camino vía recta y por donde precisamente ha de pasar las Casas Capitulares, el tomar al Santo para llevarlo a dicha Iglesia de Santa María, no constituye procesión, sino preparativos para ello, como con efecto en esta acción no va Preste ni este sale a el altar con sus ministros, como va dicho, hasta que se va a formar la procesión.

Las demás funciones de que tal vez se quejaría aquel parroquial, no hallamos sean otras que a las que la ciudad celebra con motivos públicos universales, como es en necesidades comunes y públicas del pueblo o del Reyno, a que concurre todo el clero y comunidades y en honras de Sumos Pontífices, de nuestros Soberanos y de nuestros Prelados señores Arzobispos, o otras particulares que se han mandado por la soberanía (de la que no podrá fundar queja, por estar mandado que sea en las Iglesias Mayores, en lo que no tiene elección la ciudad) cual es la de desagravios del Santísimo Sacramento el domingo infraoctavo de la Purísima Concepción, o otras votadas por la ciudad, cuales son las del día octavo de Concepción que es general y tiene principio en la misma Iglesia de Nuestra Señora Santa María y la de el día de la Purificación de Nuestra Señora.

De las primeras de inmemorial, las que son de cargo de la ciudad, siempre sin ejemplar en contra, ni por motivo de penuria o estrechez de iglesia. como al presente, se haya reducida por estarla fabricando de nuevo, se han celebrado en esta Iglesia mayor, como son las más de las rogativas por Nuestra Señora la Princesa y las de petición de aguas de estos dos últimos años y de la citada acción de gracias. Las del clero inalterablemente han sido siempre lo mismo.

Y por lo que dice a las votivas desde que se dio por el Consejo licencia de repetir la de Purificación, que estaba suspensa, tuvo a bien la ciudad de manifestar al parroquial de esta Iglesia Mayor, que quería hacerla acá y desde la expulsión de los regulares de la Compañía, la de Concepción. que se hacía en la iglesia de aquellos, saliendo la procesión de esta, sin embargo de estar la ciudad en la feligresía de Santa María (que esto también es inmemorial) la misma ciudad en su acuerdo capitular, decretó se viniera a hacer acá, a lo que para ninguna de estas, de parte de esta Iglesia ha habido la más leve pretensión ni insinuación, y sólo la ciudad miró en esto, como lo expresó por los caballeros sus diputados a que esta se celebrara en esta iglesia con la mayor solemnidad y aparato.

De estas dos últimas no halló este parroquial motivo justo para dejar de acceder a las intenciones de la ciudad. Lo primero por la correspondencia inalterable y política que ha tenido esta iglesia con aquel respetable cuerpo y lo segundo por no ser dichas funciones del dicho parroquial precisamente. pues no sólo la ciudad, sino cualquier individuo del pueblo o gremio, el de menor carácter, es libre para hacer una función en la iglesia parroquial o al convento que le pareciere, sin que la propia parroquia de él pueda sujetarlo, aunque la haga en ella. a distinción de los entierros. sufragios y administración de sacramentos, que es a lo que los feligreses tienen sujeción a la propia parroquia.

Con estas causas y no habiendo el señor Vicario determinado en su recado, por cuales de estas funciones era la queja de aquella parroquia a esta y con deseo de en lo que estuviera de la parte de esta satisfacer cualquier resentimiento y cortar cualesquiera motivos de queja, pasó una diputación de este parroquial a ver al Sr. Vicario, pidiéndole que el parroquia] de Nuestra Señora Santa María individualizara su pretensión para por este obrar lo conveniente y así evitar disensiones. quejas, ni pleitos, sin embargo de que por parte de esta iglesia nada se había solicitado corno va dicho. Y cuando esta iglesia esperaba respuesta a esta que dio al señor Vicario. aquel parroquial presentó a la ciudad en su Ayuntamiento, que celebró el día 17 de Agosto de este año de 1780, el memorial siguiente:

“Iltma Cabildo y Ayuntamiento de esta Muy Noble y Leal ciudad de Écija.- Señor.Los Vicebeneficiados que componen y representan el Parroquial de la Iglesia de Santa María Nuestra Señora, con la atención y respeto debido exponemos a la consideración de VS., que en las ocasiones de ser llevada la Imagen de Nuestro Gloriosísimo patrono el Apóstol San Pablo, con procesión particular a dicha nuestra Iglesia o a otra para de allí hacer y celebrar procesión general, la referida procesión particular nos parece corresponde hacerse con nuestra asistencia y nuestra cruz parroquial, y no con la asistencia y cruz de otra iglesia que VS apuesta para ello convidar. Derecho y fuero que no podemos en manera alguna ceder, atento a que las casas de ese Iltmo. Real Ayuntamiento, en cuya capilla o oratorio se encuentra la referida Imagen, y de donde la mencionada procesión particular sale, se hallan situados en el centro y recinto de la collación de nuestra iglesia, cuyas casas a consecuencia tienen a su cargo, sin poder con pretexto ni motivo excusarlo, ni que se lo puedan impedir el administrar los santos sacramentos en los casos forzosos y demás pertenecientes a su fuero y obligación a las personas que allí salen los justicias a arrestar; por lo que suplicamos y esperamos de la muy arreglada conducta y notorio justificado proceder de vuestra señoría, considere a que, en orden a asistir nosotros con nuestra cruz parroquial a las expresadas particulares procesiones, no se vulnere en adelante, si bien se conserve indemne nuestra jurisdicción, y que entre las iglesias haya el debido concierto en el fuero parroquial, obteniendo nosotros a sus tiempos el correspondiente aviso y logrando así cumplir nuestra obligación y la de obsequiar, obedecer y servir a vuestra señoría en lo que interesa mucho nuestro honor. Rendidos señores y capitulares de vuestra señoría- Andrés García.- Cristóbal García.- Vicente Topete.- Juan M. Franco Colmenares.- Francisco Carmona.”

ACUERDO DE LA CIUDAD: Se volvió a ver el memorial de los señores Vicebeneficiados de la parroquial de Santa María con la prevención de que la cruz de la parroquia haya de ser y no otra, la que autorice las procesiones particulares generales que acuerde ejecutar este senado. Igualmente se vio el acuerdo celebrado el año pasado de setecientos sesenta y siete, en el que se determinó trasladar a la parroquia de Santa Cruz la Imagen de la Purísima Concepción para celebrar allí la anual fiesta que se consagra a esta venerable Imagen, por haberse extinguido la Compañía nombrada de Jesús, en cuya iglesia existía dicha Reina. También se vio una proposición por escrito relativa al enunciado adjunto y firmada del Sr. Don Pedro Albornoz y la ciudad en vista de todo, acuerda conformarse con la expresada proposición en inteligencia de que le es facultativo elegir la parroquia o convento que tenga por conveniente para sus funciones, como que la casa capitular, que lo es yerma, no constituye feligresía y solo se llama cuerpo místico cuando se juntan sus capitulares y cada uno es feligrés de la que ocupa y así siga la práctica y se acordó por conformidad y que se de al Sr. Don Pedro el testimonio que pide.”

Nota al margen: Que la Imagen de Concepción que se refiere este acuerdo está en su propio altar en la parroquia de San Gil y sólo sirve para citada procesión la que esta iglesia tiene en el Sagrario de ella, propia del patronato de Don Diego de la Escalera, por lo que altar y Imagen que está en San Gil era la que tenían dichos regulares de la Compañía y servía para la procesión de la ciudad.

DEL LIBRO 17 - Se inicia en el año 1782

Páginas 5 vta. a 8 vta.- 1 de Mayo de 1782.

HONRAS QUE EL VENERABLE CLERO DE ESTA CIUDAD DE ÉCIJA, HIZO AL EMINENTÍSIMO Y EXCMO SR. DON FRANCISCO XAVIER DELGADO Y BENEGAS, POR LA GRACIA DE DIOS, PRESBÍTERO CARDENAL DELGADO, PATRIARCA DE LAS INDIAS, GRAN CANCILLER DE LA REAL DISTINGUIDA NUEVA ORDEN ESPAÑOLA DE CARLOS III, DEL CONSEJO DE ESTADO DE SU MAJESTAD, SU LIMOSNERO Y PRO CAPELLÁN MAYOR, VICARIO GENERAL DE LOS REALES EJÉRCITOS DE MAR Y TIERRA Y ARZOBISPO DE SEVILLA. En la ciudad de Écija, habiéndose juntado el venerable clero en la Iglesia de Nuestra Señora Santa María, a efecto de elegir diputado para las honras de Nuestro Eminentísimo Prelado, la que presidió el Sr. Licenciado Don Jospeh Bentura Díaz Azpeitia, Vicario de esta ciudad, beneficiado de la Iglesia de Santa Bárbara, Juez subdelegado de Cruzada y Administrador de Rentas decimales de esta Vicaría, juez de testamentos, Abogado de los Reales Consejos, se leyó una carta orden del lltmo. Sr. Deán y Cabildo de la Santa Metropolitana y Patriarcal Iglesia de la ciudad de Sevilla (sede vacante), en la que se manda se hicieran honras por dicho Eminentísimo Prelado, que había fallecido en la villa y corte de Madrid el día once de Diciembre del año próximo pasado de 1781; por lo que se nombraron por dicho señor Vicario y clero por tales diputados a Don Juan de la Vega, beneficiado presidente de Santiago, a Don Pedro Díaz, beneficiado presidente de Santa Cruz; a Don Francisco Ariza, cura de dicha iglesia de Santiago y a Don Ignacio de Alba y Avilés, presbítero, Comisario originario del Santo Oficio de la Inquisición de la ciudad de Córdoba, clérigo de la Iglesia de Santa María y cuyas exequias se determinaron para el día 27 y 28 de febrero de este año de 1782, para lo que por dichos diputados se mandaron imprimir esquelas para el convite de comunidades, universidad, Ayuntamiento, el que evacuado en la tarde del día 27 de dicho mes de febrero, concurrieron todas las comunidades a cantar vigilia y responso en la Iglesia Mayor de Santa Cruz (a excepción de los Padres Predicadores Gerónimos y Carmelitas Descalzos, que se excusaron por no permitirlo sus leyes, aunque se les dejó esquela para el doble y asistió el de Carmelitas con los demás prelados en la mañana del día 28), dándoseles a dichas comunidades la expresada tanda de velas de a dos onzas y a los prelados de a cuarterón, y al venerable clero, universidad y Ayuntamiento se les dio por la mañana de a cuarterón, juntamente con los prelados de las Comunidades y asimismo al pertiguero, sacristanes, cruceros, monaguillos, campanero, seminarios y a los sacristanes y cruceros de las demás parroquias, para lo que se hizo un túmulo de tres cuerpos, cuya armazón queda en esta Iglesia, el que se revistió de damascos carmesíes, poniendo en el último cuerpo dos almohadas de terciopelo del mismo color y encima las tres mitras que obtuvo, que fueron la de Canarias, Sigüenza y Sevilla, y el báculo pastoral con muceta y sombrero con las borlas de Cardenal y vara de plata al lado siniestro: y en el segundo cuerpo las armas de dicho señor Eminentísimo con su pabellón, que queda en el archivo de esta Iglesia, cuyo túmulo se vistió con candeleros de plata y cera amarilla de a dos libras cada una y alrededor del túmulo ocho hacheros, con cirios de a seis libras cada uno blancos, y en el altar mayor seis cirios de a cuatro libras, dos para los hacheros de a seis y dos velas de a media libra para la cruz y dos codales para los ciriales y dos velas de a libra para cada altar de cera blanca; ofició y dijo la misa dicho señor Vicario y este convidó de vestuarios a Don Cristóbal de Arroyo y Carmona, cura y beneficiado de esta iglesia y a Don Gregorio Serrato, presbítero y los diputados convidaron las capas que fueron cuatro, dos del clero y dos de la universidad, siendo orador de esta función don Fernando Tirado y Rojano, presbítero de la iglesia de señor Santiago el Mayor de esta ciudad y concluidas las honras en el siguiente día primero del mes de marzo, fueron dichos diputados con el pertiguero en coche a dar las gracias a las comunidades, universidad y cabildo, dejándoles papeletas a cada uno y yendo asimismo a las casas capitulares.

GASTOS

Al ministro o alguacil eclesiástico por la cobranza de las pólizas 005
Del costo de las armas y porte 045
De la impresión de esquelas y papeletas 015
De los coches para convidar y dar las gracias 044
De traer y llevar los candeleros, bancas, hacheros y demás 022
De mandados 024
De docena y media de bizcochos de polvorón 020
De cuartilla y media de vino 010
De los sacristanes de esta iglesia por hacer los coros de las comunidades 006 De los derechos de los ministros de esta iglesia repartidos según
memoria del colector 086 De los derechos de la música por su asistencia a las dos funciones
de la tarde y mañana 080
Al Sr. Vicario por la misa 008 De poner y quitar el túmulo, vestirlo con costo de clavos, alfileres, etc., y
salario del que lo custodió y encendió, a quién se dieron diez reales 088
De ochenta y tres libras de cera a diez reales que resaltaron en dicha función 830
Por el alquiler de la cera amarilla 040
Por el alquiler de la banca gruesa 010
Del sermón 240

Importan dichas partidas mil quinientos setenta y cuatro reales de vellón, cuya cantidad se repartió entre las fábricas de las iglesias de esta ciudad, a excepción de la de San Gil, que a nada concurrió. Por dicho señor Vicario, quién lo firmó con dichos diputados, en primero del mes de marzo de mil setecientos ochenta y dos años.- Ldo. D. Josef Ventura. D. Juan Díaz de la Vega.- Azpeitia Díaz. D. Francisco Xavier de Ariza.- Pedro Díaz de A. Ignacio de Alba y Avilés.

Página 32.- 21 de Marzo de 1783.

En veinte y uno de marzo de mil setecientos ochenta y tres años, el parroquial de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz de la ciudad de Écija, sepultó el cadáver de un hombre que falleció de muerte violenta y su cuerpo era de más de dos varas, color blanco, cariaguileño, ojos grandes, pelo corto, la vestimenta chaleco azul de laberinto, chupín y calzones de jergueta.Borja.

Páginas 65 a 69 vta.- 4 de Noviembre de 1784.

Junta celebrada por los curas y beneficiados de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz el día 4 de Noviembre de este año de 84, a consecuencia de cierto acuerdo del Ayuntamiento de esta ciudad en que se leyó dicho acuerdo y su proposición hecha en el día 3 del dicho mes y año, cuyo tenor es el siguiente:

PROPUESTA: El Sr. D. Francisco de Murcia expone a la ciudad le parece cosa extraña, el que no habiendo faltado nunca este Senado a la atención y buena armonía que corresponde con la Parroquia de Santa Cruz, habiendo pasado la ciudad y nobleza a dar gracias a Dios Nuestro Señor por el feliz parto de la Serenísima Princesa de Asturias, al tiempo de retirarse de dicha parroquia, notó que el reverendo clero no salió a despedir hasta la puerta de la calle, lo que acaso sería algún descuido y siendo esto digno de reparo en la atención que se merece el Senado y nobleza en una pública función.

ACUERDO: La ciudad, hecha cargo de la proposición hecha por el caballero decano, acuerda que por uno de los presentes escribanos se pase oficio al parroquial de dicha iglesia, de quién espera, que hecho cargo de la adjunta proposición se sirva en lo venidero se enmiende esta falta, para que siendo recíproca la atención entre el Ayuntamiento y Parroquial, siga la buena armonía que debe haber, trayendo al primer Cabildo la respuesta que se diese para determinar lo conveniente.

RESPUESTA DE ESTE PARROQUIAL: La que en dicho día se entregó a Ignacio Prieto, Escribano de Cabildo, recogiéndose recibo:

Hecho cargo este congreso parroquial del expresivo del testimonio que se le hizo presente y penetrado del más vivo dolor, de que nada le basta, para vivir en la satisfacción de que evacua cuantas políticas arbitra en obsequio al digno mérito de tan respetable cuerpo, como que es de su propio honor cuanta veneración le de y por otro lado no dejando de penetrar, que el mismo Ayuntamiento ha empezado a escasearle a este parroquial y a otros cuerpos eclesiásticos algunos oficios, que hasta aquí le había dispensado y les dispensaba por estilo político, sin que de alguna se haya quejado, ni representado a la ciudad el haberlo siquiera conocido, por no ello haber dejado de seguir el ceremonial urbano de loable estilo y costumbre y considerando que a este congreso no le arguye el dictamen de su razón en la falta de política, porque esta misma acción se la guía la reputación de la ciudad, que en el mismo sitio, en que la parroquia recibe y despide al cuerpo de su ayuntamiento, la deportación de el recibo a las comunidades sagradas del clero secular y regular cuando lo hace y asegurado al mismo tiempo en la práctica inconcusa. antigua y inmemorial, que nunca se ha despedido sino a las mismas puertas de la Iglesia, pues la novedad que ahora hay para este reparo pende de estar demolida la principal iglesia, que se está obrando ha tiempo de nueve años y solo en este tiempo se recibe y despide en el pórtico continuo a la iglesia que hoy se usa, de la cual a la media un atrio que carece de todo reparo y por la obra incómoda en cuyo tiempo de los nueve años sin intermisión se ha recibido y despedido a la ciudad en el mismo sitio y no ha manifestado el muy Ilustre Ayuntamiento extrañeza alguna, conociendo que el recibir y despedir en el es seguir la práctica antigua de hacerlo en la puerta del templo, desde luego no innovando en esta práctica y con deseo de aquietar al muy Ilustre Ayuntamiento en el más leve escrúpulo de que se haya notado este parroquial, ofrece al Ayuntamiento en satisfacción a su queja, que haciendo la descripción más ajustada al sitio y la narración más cierta de la práctica la presentará al Real y Supremo Consejo de Castilla o a donde corresponda, para que su alta comprensión le de un ceremonial que obliga así al Ayuntamiento como a esta parroquial, al que se sujeten para evitar en lo sucesivo motivos de esta naturaleza; que es lo que puede responder en este particular, mandando se pusiera por acuerdo y que el Sr. Beneficiado Secretario diera testimonio de él para el muy Ilustre Ayuntamiento, firmándolo todos los concurrentes conmigo el Secretario de que doy fe.- Pedro Díaz de Aguilar.- Don Juan Josef de Carmona.- D. Manuel Gil de Bonilla.- Josef Rodríguez Borja.- Rodrigo Galván.- Manuel Joaquín de Bonilla.- Cristóbal Arroyo y Carmona.- Josef María Arroyo.- Por acuerdo de los beneficiados y curas de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz.- Josef de Morales y Mendoza.Beneficiado secretario.

Y luego inmediatamente se determinó por este parroquial se escribiese al Sr. Don Pedro Joaquín de Murcia del Consejo de Su Majestad, con inserción del acuerdo de la ciudad y nuestra respuesta, para así prevenir cualquier intempestivo recurso que pudiera demorar fuesen atendidas nuestras razones y fundamentos y que como patricio y afecto a este parroquial dispusiese lo más conveniente a la conservación de su honor. Y asimismo se dispuso y ordenó de común acuerdo se pusiera lo dicho en noticia de nuestro Excmo. Prelado, todo lo que efectuado, habiéndose leído en el cabildo que celebró el Ilustre Ayuntamiento en el día nueve del presente mes y año nuestra respuesta y persuadido el Caballero Regidor Don Pedro Albornoz por tan claras razones, en que nada había faltado este parroquial a la atención debida al Ayuntamiento, procuró hacerlas patentes para sosegar el ánimo de al-unos caballeros capitulares, que aún quedaban con algún escrúpulo en esta materia; por lo que se determinó por el Ayuntamiento se le confiriese al mencionado caballero capitular Don Pedro de Albornoz, todas las facultades para que tratase este particular con el parroquial y habiéndose acercado a este fin, se reiteró por los individuos de este clero la expresión de los fundamentos contenidos en nuestra respuesta y además que nuestras leyes no nos permitían extenderemos a más de lo que ejecutábamos, pues por el Sínodo de este Arzobispado celebrado con las licencias y aprobación del Real Consejo, se nos prohibía, que con sobrepelliz vagueásemos fuera de las iglesias o cementerios, por ser vestimenta propia y determinada por la Iglesia para los oficios sagrados y sólo se nos permitía ir vía recta desde nuestras casas a dichas iglesias o cementerios o bajo de nuestra cruz parroquial, por lo que si el Ilustre Ayuntamiento apetecía se le contentase en el modo que insinúa su acuerdo, lo haría este parroquial con manteo y bonete, y habiéndose expresado por el mencionado Don Pedro de Albornoz que por alguno de los caballeros capitulares se quería poner por regla de nuestras políticas a las comunidades religiosas y en especiales del Sr. San Pablo, que el día de su festividad salían hasta la esquina y calle que sale o va a dicho Convento, se le respondió que las comunidades religiosas recibían donde nosotros, desde las puertas de su iglesia y que si llegaban hasta la que sale a la calle era por componerse de muchos individuos y que la de San Pablo salía a dicho sitio en el día de la fiesta de este Sagrado Apóstol, bajo de la cruz, para entregarla al Preste que venía presidiendo dicha procesión, y que aún dado caso se excediesen todas las comunidades religiosas en este modo de política, no debía de servirnos de regla, porque cada una tiene y conserva su estilo. Además de que porque lo que va referido, los religiosos pueden hacerlo (aunque no lo hacen) porque el hábito que usan es uno mismo para la Iglesia y divinos oficios. Últimamente se le hizo presente a dicho caballero comisionado, que este parroquia] al tiempo que procuraba excederse en sus atenciones, experimentaba una grande escasez en las que había merecido al Ilustre Ayuntamiento; quedando convenidos en que seguiríamos el ejemplo que en este particular nos dice el Ayuntamiento por medio de sus diputados; y que para mayor crédito de nuestra atención a tan ilustre cuerpo, saldríamos a recibirle y despedirle hasta el arco inmediato a la puerta de la iglesia, habiéndose formado una proposición con las expresiones más rendidas y afectuosas, para que a nombre de este parroquial la presentase al caballero apoderado a la ciudad, pidiendo su licencia para pasar a las Casas Capitulares y reiterarla personalmente, dándole gracias por haberse servido manifestar la buena armonía que quería seguir el Ayuntamiento con este Parroquial por el poder conferido a dicho Don Pedro Albornoz, el que habiendo manifestado a los caballeros capitulares el convenio referido y lo contenido en la proposición, se mandó por la ciudad avisar a el parroquia] que para este efecto tenía nombrados por diputados a los Sres. el Doctor Don Manuel Gil de Bonilla, cura de esta Iglesia y beneficiado propio de la de Santa Bárbara y a Don Joseph de Morales, beneficiado de esta. los que con el pertiguero pasaron al Cabildo, ejecutándose como expresa el acuerdo siguiente de la ciudad:
ACUERDO DE LA CIUDAD: La ciudad enterada de lo expuesto por el Sr. Don Pedro Albornoz, acuerda se de aviso al venerable clero de la Parroquia de Santa Cruz, para que cuando guste venga a la Sala Capitular su diputación, a quién espera con mucha satisfacción y habiéndose pasado la noticia, se presentaron inmediatamente en las casas capitulares los Sres. Don Manuel Gil de Bonilla y Don Jospeh de Morales, de que avisaron los porteros de maza y saliendo algunos capitulares y jurados a recibirles, entraron y tomando asiento al lado derecho del caballero decano, repitieron las mismas expresiones que había hecho el Sr. Don Pedro Albornoz, añadiendo otras muestras políticas y cariñosas, que oídas por el Ayuntamiento correspondió con iguales muestras de atención, dándoles muchas gracias por su buena correspondencia, expresando que nunca dudaron de su afecto y quedando enteramente satisfecho, se retiraron los caballeros comisionados por el venerable clero, quedando a su despedida la misma política que cuando entraron, y para ratificar más y más lo acordado, nombra la ciudad a los Señores Don Juan de Flores, Don Pedro Albornoz, Regidores y Don Francisco de Vera, Jurado, para que inmediatamente pasen a la Iglesia de Santa Cruz en calidad de diputados y en nombre de la misma den noticia al reverendo clero de este acuerdo.

OTRO ACUERDO: Respecto a que se nota, que el campanero de dicha iglesia no tiene el cuidado que corresponde en tocar la queda y rematarla a las horas debidas, ni manejar el reloj como debe, de forma que anden las horas como corresponde para el gobierno del público, se encarga igualmente a la diputación que debe pasar a dar noticia del acuerdo antecedente, hagan presente a los reverendos curas la falta de no cumplir con su obligación dicho campanero, suplicándoles se sirva mandarle cumpla con la obligación de su ministerio, por lo que con ello se interesa el gobierno del pueblo.

Enterado este parroquial en la venida de los caballeros diputados de la ciudad, se dispusieron para recibirles por medio de sus diputados y otros beneficiados y eclesiásticos presbíteros de dicha iglesia y el pertiguero con su garrocha y lo ejecutaron con las mayores expresiones de atención y política, y enterados en el contexto del último acuerdo, determinaron llamar al campanero, al que se le amonestó previniéndole que de no enmendarse se daría cuenta al Sr. Provisor y que todo lo referido se pusiese en el libro de acuerdos de este Parroquial, como también la respuesta del Sr. Don Pedro Joaquín de Murcia, quién en vista de estar ya cortado este asunto, de lo que se le dio aviso, correspondió a este Parroquial con los más expresivos ofrecimientos en su favor.

Página 74 y vta.- 31 de Diciembre de 1784.

En la Fiesta de la Purísima Concepción de Nuestra Señora que el muy Ilustre Ayuntamiento de esta ciudad hace el día octavo, con asistencia de Parroquias y Comunidades, habiéndose juntado en la Parroquia de Santa María, para venir en procesión como es estilo, desde dicha iglesia a esta Mayor de esta ciudad y dando principio a llover, por el Mayordomo de la Universidad se propuso a dicho Ilustre Ayuntamiento si le parecía se celebrase en dicha Iglesia la fiesta por no permitirlo el día y fue respondido por el Sr. Corregidor no se le ofrecía reparo, siempre que conviniera en ella este Parroquial y para asegurarse más y usando de la política acostumbrada, vino al coro de dicha Iglesia Don Francisco de Murcia, decano de dicho Ayuntamiento e hizo por sí la propuesta en vista de la del Mayordomo de la Universidad y presente todos los beneficiados de esta Iglesia Mayor se dieron las gracias a dicho caballero _ Regidor por su atención y que desde luego, atendiendo a un motivo tan justificado, eran gustosos se celebrase la función en dicha Iglesia de Santa María, como allí se ejecutó, asistiendo el pertiguero de esta Iglesia Mayor, que había ido para la procesión con el Parroquial y remitiéndose a esta Parroquia Mayor de Santa Cruz la ofrenda, que en dicho día hace el muy Ilustre Ayuntamiento.

Página 81.- 9 de Mayo de 1785.

En el día nueve del mes de Mayo de mil setecientos ochenta y cinco años se leyó un memorial por este Parroquial de la Iglesia Mayor de Santa Cruz, dirigido a él y firmado por Don Diego María Fernández de Oropesa, Presbítero, dignísimo Prepósito de la venerable Congregación de San Felipe Neri” , pidiendo licencia para que por horas se permitiese asistir dos hermanos de dicha Congregación con luces en las manos ante el Augustísimo Sacramento el día destinado para su veneración por la Iglesia, desde que se manifieste Su Majestad hasta que diese principio la procesión; a que por este Parroquial se correspondió pasando un beneficiado a dar las gracias por tan devotísimo modo de pensar y mandando se pusiese por acuerdo en el libro destinado a este fin, firmando la respuesta todos los beneficiados. Borja.

Página 101.- 30 de Agosto de 1785.

HONRAS QUE EL VENERABLE CLERO DE ESTA CIUDAD DE ÉCIJA HIZO AL SERENÍSIMO SR. DON LUIS ANTONIO JAIME DE BORBÓN’ , INFANTE DE ESPAÑA, CARDENAL Y ARZOBISPO QUE FUE DE SEVILLA Y DE TOLEDO, EN LOS DÍAS 16 Y 17 DE SEPTIEMBRE DE 1785.

En la ciudad de Écija a 30 de Agosto del mencionado año, habiendo antecedido citación del Sr. Vicario a los diputados de las Iglesias Parroquiales se juntaron en la de Nuestra Señora Santa María y se leyó una carta del Secretario del Excmo. Sr. Don Alonso Marcos de Llanes y Argüelles, Arzobispo de esta Diócesis, por la que en virtud de orden superior con que se hallaba para que se celebrasen honras por el Serenísimo Sr. Don Luis Antonio Jaime de Borbón, Infante de España. Cardenal de la Santa Iglesia Romana y Arzobispo que fue de la Diócesis de Toledo y Sevilla, manda a el Clero de esta ciudad las ejecutase según estilo y costumbre, obedeciendo lo mandado se pasó a nombrar diputados que dispusieren todo lo correspondiente a dicha función y con efecto se eligió a los Sres. Don Christóbal García de Ortega, Beneficiado de la dicha Iglesia de Santa María, Don Francisco Duarte de la Escalera, Cura de la de San Gil; Don Pedro Díaz de Aguilar, Beneficiado Presidente de la Mayor de Santa Cruz y Don Joseph Ximénez de Henestrosa, Mayordomo de fábrica de dicha Iglesia, los que admitieron dicho nombramiento y confiriendo el modo más acertado de evacuar su comisión, ofreciéndose en el la el reparo al modo y color en que había de vestirse el túmulo y que insignia o distintivo habían de fijarse en él, por no haber muerto en la actualidad de ocupar la Silla; se resolvió recurrir a Don Pedro Díaz, Sacristán Mayor de la Catedral de Sevilla para que informase y resolviese los puntos que se le consultaban a que contestó diciendo que el túmulo debía ser todo de negro y que no debían ponerse las insignias de mitra, báculo y capelo y que la misa debía cantarse de “die obitus” con la oración “inclina domine” y arreglándose la Junta a este dictamen se celebraron las honras en días 16 y 17 de Septiembre de este año de la fecha, a lo que precedió el convite a las comunidades por esquelas y visita a el Ilustre Ayuntamiento solamente para la función de la mañana y para esta y la tarde anterior a las mencionadas comunidades y a la venerable universidad en su mayordomo y al Sr. Vicario para el clero, para que todos estos cuerpos eclesiásticos se uniesen en la mencionada Iglesia Mayor a cantar el oficio de vigilia y misa, y para que esta que celebró el clero se suplicó a los Reverendos Prelados su asistencia y concluida la función los señores diputados en coche y con el pertiguero pasaron a dar las gracias en el modo que antes se había hecho el convite.

TÚMULO: El túmulo se hizo de tres cuerpos, cuya armazón queda en esta Iglesia. Se situó a el lado del Evangelio, vistiose de balletas negras y en el último dos almohadas, un crucifijo y a el pie una calavera con dos bujías. En los otros dos cuerpos se repartieron diez y ocho blandones de plata con cirios de a dos libras de cera blanca y en pavimento ocho hacheros con cirios de a libra y dos del mismo peso en los dos inmediatos a el altar mayor; en los seis blandones de este, igual número de cirios de a tres libras y cuatro velas de a media libra para la cruz de dicho altar y dos codales para los ciriales y de los altares del cuerpo de Iglesia se pusieron dos velas de a media libra. A las comunidades se les repartió velas de a dos onzas en la tarde que cantaron la vigilia y de acuarterón a los prelados y en la mañana. para el responso, también de cuarterón a el clero, ciudad, prelados, ministros de esta Iglesia y los que de otras concurrieron. El Ayuntamiento volvió su cera concluido el responso pero el clero la devolvió a la Sala Capitular de dicho Ayuntamiento donde se quedó.

MISA: La misa se convidó al Sr. Vicario el que por sus habituales accidentes no la admitió y se pasó a casa del Sr. Don Juan González de Mendía. Cura de Santa Bárbara y beneficiado propio de la de San Juan que se convino a decirla y nombró por sus asistentes a el altar a Don Juan de Aguilar. Beneficiado de Santa María y a Don Blas López de la Peña. Notario de Rentas decimales, este por el clero y el otro por la universidad. Y del mismo modo las cuatro capas en vigilia y misa. No hubo sermón por no haber estilo cuando el difunto no es actual Arzobispo.

De la impresión de esquela 030 reales
De la docena y media de bizcochos de polvorón 033 id
De media arroba y media cuartilla de vino 019 id
De la música 080 id
A el colector de obtenciones para los ministros de esta iglesia 086 id
De la limosna de la misa 008 id
A dos sacristanes de otras Iglesias para repartir la cera 010 id
De los mandados 046 id
De formar el túmulo, clavos, alfileres 104 id
De las ballestas para cubrirlo 052 id
De armar los coros para las comunidades 006 id
Del porte de dos cartas 001,60 id
Del coche para los convites 060 id
Del gasto de cera de quema y alquiler 950 id
A el alguacil de la vicaría por la cobranza de las pólizas 005 id Del mayordomo que se ha entregado en los muebles que han
servido en horas y cuidado de la plata y cera de ocho días 048 id

Componen dichas partidas 1.538.6 reales.

Componen las dichas partidas mil quinientos treinta y ocho reales y seis maravedíes, cuya cantidad se repartió entre las fábricas de las Iglesias de esta ciudad, a excepción de la de San Gil que no concurre a estos gastos, en cuyos términos firmamos esta cuenta los mencionados señores vicarios y diputados en Écija a 19 de Septiembre de 1785.- Romero.Cristóbal García de Ortega.- M. Francisco Duarte de la Escalera.- Pedro Díaz- Josep Jiménez de Henestrosa.

NOTA: Se dio principio a el doble en el medio día el que se leyó la carta. Continuó el siguiente entero y el inmediato hasta el medio día y en el medio día que antecedió hasta concluirse en el día siguiente la misa se dieron treinta y cinco redobles en todas las parroquias y acompañaron en los mismos días las comunidades y religiosos de la filiación.

Se advierte que a la Comunidad de RR.PP. Carmelitas Descalzos y de Gerónimos, aunque por sus estatutos no se les permitiese la asistencia a honras de esta clase, no obstante se les repartieron esquelas de convite y gracias, acompañaron el doble y el prelado de la primera concurrió con los demás a la misa y a esta y a la vigilia algunos de sus religiosos de particulares y por el Padre Prior de la segunda se excusó por estar en cama con tercianas.- Fecha ut supra.

Páginas 207, 208 y vta.- 15 de Diciembre de 1786.

En la ciudad de Sanlúcar de Barrameda a once días del mes de Octubre de mil setecientos ochenta y seis años. El Excmo. Sr. Don Alonso Marcos de Llanes y Arguelles por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Arzobispo de Sevilla del Consejo de Su Majestad, habiendo visto los autos formados ante el Vicario Eclesiástico de la ciudad de Écija, a instancia de la Parroquia de Santa Cruz de ella, sobre que el R.P. Prior y Comunidad del Convento de San Pablo y Santo Domingo le impidieron el asistir a la iglesia del referido convento a hacer el oficio de misa y vigilia al cadáver de Don Juan González de la Riva, Administrador General de todas las Rentas del Puerto de Santa María, comisionado por Su Majestad para visitar las Administraciones de Rentas provinciales del Reyno, el cual falleció en dicho convento y eligió sepultura en la Iglesia de él cuando se hallaba en la visita de la Administración de aquella ciudad, cuya pretensión ha resistido el R. Prior y Comunidad, teniendo al mismo tiempo presente Su Excelencia la escritura de compromiso otorgada en la razón en cuatro de agosto anterior, ante Joaquín Antonio de Molina, por la que ambas partes se obligaron a estar y pasar por la resolución y determinación que en la materia tomase dicho Excmo. Sr. bajo las penas que tuviese a bien imponerles, teniendo igualmente su Excelencia en consideración cuantos por una y otra se ha dicho y expuesto por el Promotor Fiscal Eclesiástico, fundamentos, ejecutorias, noticias e instrucciones que ha estimado convenientes para el mejor acierto, especialmente la costumbre inmemorial observada en este Arzobispado sobre este punto, siendo como es notorio que el dicho Juan González de la Riva, no fue miembro de la comunidad, doméstico ni comensal del Monasterio, pues casualmente le acometió la última enfermedad en el Convento. Dijo que para que se conserven ilesos los derechos de cada uno de los dos cuerpos y vuelva a reinar entre ellos la misma paz, misión, buena armonía y correspondencia que hasta aquí, y que de una vez se corten y terminen estas diferencias sirviendo en adelante de norma y gobierno la resolución que ahora se tome para evitar motivos de desavenencia a cuyo fin encuentra su Excelencia también dispuestos los ánimos de todos y para restituir a la Parroquia del claro y violento despojo que se le ha interferido por el Reverendo Padre Prior y Comunidad, dando sepultura al cadáver de Don Juan González de la Riva, por sí sola y sin la asistencia de aquella, debía de mandar y mando que la Parroquia y clero pasen procesionalmente con capa y cruz alta a la iglesia de dicho Convento de San Pablo y Santo Domingo y celebren las exequias ordinarias, según costumbre, saliendo a recibirlas a la puerta de ella la reverenda comunidad quién les satisfaga los derechos parroquiales en los propios términos que si hubiese asistido al funeral, todo en el preciso.

Página 158.- 9 de Marzo de 1793.

En la ciudad de Écija día nueve de Marzo de mil setecientos noventa y tres años. El parroquial de esta Iglesia Mayor dio sepultura al cadáver de Don Francisco de Albornoz, viudo de Doña Antonia González, que vivía en calle Merinos, testó en el día veinte y siete de febrero de este año ante Jph. de Cañizares Morgado, escribano público de esta ciudad y en fe lo firmé.- Juan de Aguilar y Pérez.- Al margen: D. Francisco de Albornoz, Maestro de la Capilla de Música y Organista de esta Iglesia con ejercicio en dichos empleos de 72 años. Murió a la edad de 85 años.

Página 101 y vta.- 4 de Octubre de 1800.

En la ciudad de Écija día cuatro de Octubre de mil ochocientos años salió el viático de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz para la señora Doña Bernarda de Olmedo, Condesa Viuda de la Vega del Pozo, natural y vecina de la villa y corte de Madrid, que se hallaba en el Lagar de Don Luis Cruzado, perteneciente al territorio y collación de dicha iglesia, pasando la cuarentena por orden y disposición de la Junta de Sanidad de esta dicha ciudad, a causa de haber venido de la ciudad de Jerez que se hallaba contagiada. Y en el día cinco del expresado mes murió, cuyo cadáver por las causas mencionadas, no se condujo a esta dicha Iglesia Mayor, dándosele sepultura en el comedio del vallado de la era de dicho lagar, cuyo fallecimiento y sepultura entra otros, presenciaron el M.R.P. Fray Phelipe de Sadava, religioso capuchino que se hallaba asistiéndole para bien morir, Francisco Sequera, vecino de la expresa ciudad de Écija y capataz del expresado Lagar, sito en el Pago llamado de Val Bermejo y Juan Cerrillo, enterrador de dicha ciudad. Y para que conste extiendo esta partida que firmará conmigo el dicho R.P. Fray Phelipe de Sadava, por cuanto los demás expresados dijeron no saber firmar no lo harán.- Josef de Robles. Phelipe de Sadava.

Página 112 y vta.- 15 de Enero de 1801.

En veinte y seis de Diciembre de mil y ochocientos uno años, Thomas Palacios, marido de Francisca Ballesteros, naturales ambos de la villa de Robledo, Arzobispado de Toledo, murió en el pago de Valbermejo, en la hacienda propia de Francisco Arroyo, término y jurisdicción de esta ciudad de Écija y correspondiente al territorio y collación de esta Iglesia Mayor de Santa Cruz, cuyo cadáver fue sepultado en dicha hacienda en la gavia de la villa de dicho Francisco Arroyo, por mandato de la Junta de Sanidad de dicha ciudad, a todo lo cual fueron testigos oculares el dicho Francisco Arroyo, Francisco Orejuela, aperador de la referida hacienda, Juan Cerrillo enterrador de dicha ciudad, Don Antonio Bonilla y Manuel Delgado, todos de esta vecindad y para que conste en la vía y forma que por ello haya lugar. Yo Dr. Don Josef de Robles, cura propio de dicha Iglesia Mayor de Santa Cruz, lo pongo por diligencia en el libro correspondiente de entierros de la referida iglesia que firmaron los que sepan de dichos testigos, que ante mi comparecieron e hicieron relación de todo lo susodicho y a quienes doy fe.- Conozco, Écija y enero quince, de mil ochocientos uno.- Dr. Robles.