ECIJA, LO QUE NO CONOCIMOS… LO QUE PERDIMOS…
POR D. RAMON FREIRE GALVEZ -2004

INTRODUCCION

Han sido muchos los años, que he intentado y lo sigo intentando, conocer mucho más acerca de nuestra hermosa Ciudad. Para ello, he hurgado en todos y cada uno de los archivos que he podido y me han dejado, he leído en todas y cada una de las publicaciones que hasta mi han llegado y he conseguido, lo que he podido, a través de amistades y conocidos, documentos de hechos históricos relacionados con Ecija.

A todo ello siempre me ha movido y me seguirá moviendo, el poder conocer y dar a conocer todo lo que ha girado alrededor y dentro de la Ciudad. Particular y creo que generalmente, llama mucho más la atención aquello que no conocimos, ya fuera por no haber vivido en los momentos puntuales en que ocurrieron dichos hechos o por no haber pervivido estos a la época en que a nosotros, generaciones nacidas con posterioridad, tuvimos la dicha de ver el cielo azul astigitano.

Estoy seguro de que a todo aquel que le interesa la historia ecijana, le ha llamado la atención cuando ha oído, visto o leído, algún hecho puntual y por ello, le hubiera gustado conocer algo más sobre los mismos; hechos, que formaron parte en su día de nuestra propia historia y lo que no han podido llevar a cabo ante la falta de publicaciones sobre los mismos. Esa es mi intención con esta nueva aventura literaria, en la que llevo implicado algún tiempo, recabando los mayores datos posibles, para que lo que no conocimos o lo que perdimos, pueda ser conocido con mayor amplitud, dada la dificultad que entrañará, en algunos de ellos, su recuperación, aunque no pierda la esperanza de que puedan volver algún día a engrosar el patrimonio ecijano.

Dentro de ese grupo de interesados en conocer lo que fue parte de nuestra historia, se encuentra quien escribe. El mismo interés que brota de muchos de mis conciudadanos, cuando en alguna tertulia, conferencia, reportaje, o en una simple reunión de amigos, han conocido la existencia de algo que ocurrió o tuvo solar sobre Ecija, ha sido el interés mío durante muchos años. De ahí, mi afán de intentar recopilar y rescatar la máxima documentación donde se encontrara, para, tal como decía al principio de esta presentación, poderla compartir con quien no ha podido llegar a ella, porque sigo pensando lo mismo, todo lo encontrado no es patrimonio personal de quien lo encuentra, sino de una Ciudad entera a la que pertenece y a la que debe volver, siempre que sea posible, como es en el presente caso, para que su historia jamás sea olvidada, no con la añoranza de que tiempos pasados fueron mejores, porque lo importante de un pueblo es mirar siempre al frente, sino respetando y custodiando fielmente lo heredado, pero sin olvidar su pasado, para saber cual y debe ser su presente, intentando y luchando para el futuro, porque la historia es cíclica y de no conocer nuestra propia historia, seremos presos y cautivos de lo que nos quieran contar o descontar. Por ello, tras esta presentación, el lector se encontrará, un pequeño bosquejo histórico de nuestra hermosa Ciudad, recopilado y resumido de cuantos documentos escritos y testimonios han llegado hasta nuestros días, que servirán, no me cabe duda, para que conozcamos un poco más nuestras propias raíces.

Sobre determinados acontecimientos, he podido, al tiempo de dejar testimonio escrito de lo referente a los mismos, aportar testimonios gráficos que hasta mi han llegado, gracias a la custodia, que de los mismos se hizo en su día por otros ecijanos, quienes tuvieron la misma inquietud que quien escribe, lo que nos va a permitir conocerlo con mayor intensidad, dado que es más interesante conocer lo que estamos leyendo al mismo tiempo de visualizar cualquier imagen a que se refiera dicha lectura.

Ese es el objetivo de esta publicación, dar a conocer, con la mayor amplitud que me ha sido posible, una pequeña, muy pequeña parte, de lo que fue historia de nuestra propia Ciudad y por ende de nuestros antepasados, que muchos ni sabíamos de su existencia y mucho menos la llegamos a conocer, aunque en algunos casos, desgraciadamente, también la perdiéramos; parte de nuestra historia que, como siempre, espero sea del agrado de mis conciudadanos, a quienes les pido, una vez más, la disfruten, compartan y propaguen, para el engrandecimiento de esta sureña y bendita Ciudad de la luz y del sol.

Ramón Freire Gálvez
Ecija, 2004