FIESTAS Y FERIAS DE ECIJA
Estas son las que se celebran actualmente (2.020)

25 de Enero
Festividad de la Conversión de San Pablo (Patrón de Écija)

San Pablo patron de EcijaCada 25 de enero, se celebra la festividad de la conversión de San Pablo Apóstol, Patrón Canónico de nuestra Ciudad.

La imagen de San Pablo recorre las calles de la Ciudad en procesión.

La Corporación Municipal sale bajo mazas desde el Ayuntamiento de Écija para acompañar en procesión al Patrón al que también se les une las Autoridades Civiles y Militares, el Consejo General de Hermandades y las representaciones de las Cofradías de nuestra Ciudad, hasta el monasterio de San Pablo y Santo Domingo.

En la Iglesia Conventual se celebra la Función Votiva anual en honor del Patrón, en la que el alcalde de la Ciudad, procederá al tradicional juramento ante los Evangelios de volver el próximo año acompañado de la Corporación Municipal y posteriormente le hará entrega de una canastilla de flores. Tras la función religiosa se regresa de nuevo a la Parroquia de Santa Bárbara en procesión. Si las circunstancias meteorológicas impidiesen que el Patrón recorriese las calles de la Ciudad, se celebraría la Función Votiva en la Parroquia de Santa Bárbara.

Desde 1437 la Corporación Municipal acompaña a la imagen de San Pablo en la procesión, y asiste a la función religiosa que se celebra en su honor.

Febrero - Carnavales

Carnaval Antiguo de EcijaDesde el año 1852, ya se venia celebrando el carnaval en Écija, en la que hoy es la plaza de Santa Domingo, lugar donde tenia su sede El Café Triunfo, mas tarde, esta sociedad recreativa paso a la plaza de Santa María y mas tarde, quedarse en la conocida calle hoy, Cánovas del Castillo, empezando la sociedad a denominarse con el nombre de Casino de Artesanos, celebrándose en dicho casino hasta 1936.

Por las noches, era donde la diversión estaba asegurada, de día se festejaba por las calles de nuestra ciudad y en un lugar conocido aun como “Pinichi”, vieja carretera a Sevilla.

También se celebraban bailes carnavalescos y concursos de disfraces en otros lugares como en el Café del Teatro, llamado hoy Teatro San Juan, en el Casino Ecijano y en el Parque San Pablo.

En el año 1913, se pensó pasar los carnavales a la calle Miguel de Cervantes, que había sido inaugurada el 12 de Septiembre de 1912, pero por poseer el Cerro de la Pólvora una espaciosa explanada, comenzó a celebrarse al año siguiente en dicho Cerro, durando las celebraciones en este recinto hasta el año 1928, año este, en que fue inaugurada la carretera general Madrid-Cádiz, que pasaba por la calle de la Victoria y el peligro de una carretera general no era el sitio idóneo para festejar un carnaval.

Foto: Ecijaweb

El paseo de San Pablo, fue por aquellos años un marco incomparable y bello para los carnavales, pues los carruajes y carrozas recorrían los paseos laterales en medio de una lluvia de serpentinas y confetis, el paseo central se encontraba abarrotado de público, oyéndose los estridentes gritos de las mascaras, el suelo lleno de papelillos, bajo los rayos luminosos de un sol de febrero a las cuatro de la tarde. Mas tarde, ya de noche, la Cantería se encontraba llena de publico esperando la hora de los bailes, mientras el “Panga” pregonaba paquetes de diez y medio rollos de serpentinas al precio de 6 perras gordas o de 60 céntimos. Tres años duraron los carnavales en el paseo, del 1929 al 1931.

Fuente: (Revistas de Ferias – Rafael Cano)

El carnaval ecijano ha subsistido a lo largo de su historia, pero es a finales de la década de los 80 cuando resurge gracias a la alta participación de los ecijanos, convirtiendo sus pasacalles en un espectáculo colorido y original sin precedentes. A principios de los años 90 había un dicho ente los ecijanos que decía: “hay mas gente en el desfile que viéndolo…” . El carnaval de Écija se consolida y aún se sigue disfrutando de esta fiesta popular.

Marzo/Abril - Semana Santa

Procesión Confalon Ecija
Foto: Juan Méndez Varo

La Semana Santa de Écija. Es una de las fiestas locales más importantes de la ciudad. Fue declarada de interés turístico Nacional en el año 1998. La Semana Santa de Ecija conmemora la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección, 15 hermandades procesionan por las calles de la ciudad.

La salida procesional de la hermandad esta semana recibe el nombre de estación de penitencia. La salida procesional es el principal culto externo de las hermandades, aunque también cuentan con numerosos cultos internos a sus titulares a lo largo del año, como novenas, septenarios, quinarios, triduos y besamanos.

El Consejo General de Hermandades y Cofradías de Ecija es el órgano encargado de la regulación del conjunto de procesiones de la Semana Santa, agiliza trámites y acuerdos con las instituciones oficiales y controla los horarios de paso por una ruta establecida en el Centro y conocida como carrera oficial.

El sevillano les otorgo el titulo de la quinta mejor semana santa de la provincia. Los miembros son elegidos cada cuatro años por los hermanos mayores de las distintas hermandades.

Algunas curiosidades:

Cristo más antiguo: Cristo Yacente -Hermandad del Santo Entierro- (hacia 1400).
Cristo más moderno: Jesús del Amor en Su Prendimiento -Hermandad del Olivo- (2011).
Virgen más antigua: Virgen de la Piedad -Hermandad de la Merced- (siglo XVI) y Virgen de la Fe -Hermandad de Jesús Sin Soga- (siglo XVII). Ambas están fechadas en dichos siglos, aunque en el caso de la primera sólo es una hipótesis. Además, de ninguna de las dos Dolorosas se sabe la autoría.
Virgen más moderna: Virgen de las Angustias -Hermandad de la Soledad- (2008).
Paso con mayor número de costaleros: misterio de Jesús de la Misericordia -Hermandad de Santiago- y misterio de la Coronación de Espinas -Hermandad de San Gil-, que calzan 45.
Paso con menor número de costaleros: Cristo de la Yedra -Hermandad de la Yedra-, que calza 29 (hueco que queda por el sitio de la Cruz, ya que es un crucificado). El paso de la Urna va sobre ruedas.
Vírgenes sin palio: Concepción (Hermandad del Olivo), Dolores (Hermandad de Santiago), Fe (Hermandad de Sin Soga), Soledad (Hermandad del Santo Entierro) y Alegría (Hermandad del Resucitado).
La única Hermandad que saca dos Dolorosas es la Hermandad de la Soledad: Virgen de las Angustias (primer paso, misterio) y Virgen de la Soledad.

Fuente: Wikipedia

Mayo - Cruz de Mayo

Cruz de Mayo EcijaLa Hermandad de la Resurrección de écija, que ya en sus antiguas reglas del año 1601 se hacía mención de la celebración del día de la Cruz, rescató esta fiesta para la ciudad de Écija en el año de 1982, organizándose por aquel entonces en la plaza Virgen del Valle (plaza de la barrera de Santa Cruz), siendo el preámbulo de la desaparecida Feria de Mayo, celebrándose en dicha plaza, en un tablado colocado a tal efecto, concursos de Sevillanas por la mañana y actuaciones por la noche.

Fue desde entonces una fiesta muy popular e incluso en ocasiones, se celebró en el interior del Patio de la Parroquia, donde se reunía gran cantidad de ciudanos y presenciaban actuaciones flamencas de importantes artistas, algunos de ellos locales e incluso hermanos de la Hermandad.

Recordar entre otros a los grupos de sevillanas: “Los de la Cuesta”, “Los del Valle”, “Los del Genil”, el cantaor “El Toto”, a guitarristas como “Manolo de Palma”, incluso cantaores de otros lugares como “El Nano de Jerez” que también actuó en festivales a beneficio de esta Hermandad.

Posteriormente, esta Hermandad trasladó esta fiesta a las barriadas, siendo la primera la de “la Guita”, donde se celebraba una misa al aire libre, por la mañana temprano, impartida por D. Rafael María Galán Maestre (q.e.p.d.), director espiritual que fue de la hermandad y coadjutor de la parroquia de Santa Cruz. 

Igualmente, en la misma se celebró el “I PREGÓN DE LA CRUZ DE MAYO” a cargo de Dña. Pepita Tomás Montero, académica de la Real Academia Vélez de Guevara y hermana de esta Hermandad.

Fuente: Juan Palomo Ibañez

Hermandad del Rocio - Peregrinación a la Ermita

Foto: JM Hidalgo

En el año 1972, – se dice en las Reglas de esta Hermandad- el domingo de Pentecostés, un grupo de ecijanos, que anualmente iban a la Romería del Rocío, antes de salir en autocar aparcado en la Plaza de Santa María y que llevaba a este grupo de fervorosos peregrinos, hicieron la promesa formal de trabajar y conseguir que en el venidero año de 1973, fuera una realidad la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío en esta Ciudad”.

Ubicada en la parroquia de Santa María Nuestra Señora. Filial nº 43 de la Hermandad matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte.

El primer paso oficial, en el camino hacia la fundación de la hermandad, se da el día 15 de Agosto de 1972, con la bendición de un cuadro con la imagen de la Virgen del Rocío, que se colocó en la parroquia de Santa María, donde tiene su sede eclesiástica dicha hermandad.

En 24 de Septiembre de 1972, treinta y tres ecijanos, devotos de la Virgen del Rocío, bajo el auxilio espiritual del párroco de la Iglesia de Santa María Nuestra Señora, Don Esteban Santos Peña, hoy Arcipreste de la Ciudad de Ecija, elevan solicitud al Arzobispado de Sevilla, para la fundación de dicha hermandad.

Siendo Cardenal Arzobispo de Sevilla Don José María Bueno y Monreal, se emite el Decreto de aprobación sobre las anteriores reglas el 26 de Octubre de 1972, por un periodo de cinco años “ad experimentunm”, y aprobadas definitivamente el 19 de Julio de 1977.

La primera Junta de Gobierno de la Hermandad recibió la aprobación eclesiástica el día 3 de Febrero de 1973. Tras solicitar de la Hermandad matriz de Almonte su incorporación como filial de la misma, el beneplácito de agregación tuvo lugar el 4 de Abril de 1973, correspondiéndole a la hermandad astigitana el número 43 en el registro de la citada hermandad matriz. El domingo 26 de Mayo de 1974 se bendijo solemnemente el Simpecado, obra del artista ecijano Joaquín Ojeda Osuna, con un coste de cincuenta mil pesetas, que iba colocado en vara y cruz de plata realizado por los Talleres Villarreal de Sevilla.

El 30 de Octubre de 1975 y en pública subasta celebrada por el Ayuntamiento de Almonte, se adquieren 1.200 metros cuadrados de terreno en la Aldea del Rocío, donde iría ubicada la casa de la hermandad ecijana, por un precio de 31.412,- pesetas, colocándose la primera piedra el día 16 de Noviembre del citado año.

En 1977 acomete la Hermandad dos grandes proyectos. Uno la construcción de la casa en la Aldea sobre el terreno adquirido en subasta, y otro, restaurar una carreta adquirida a la Hermandad de San Juan del Puerto, que a su vez la había adquirido de la Hermandad de Huelva. Los dos proyectos se llevan a cabo, finalizándose el de la carreta en Mayo de 1977 y la casa comenzó a construirse en 1978, procediéndose a su bendición en 22 de Abril de 1979 y finalizándose completamente, con dotación de enseres y mobiliario, en Diciembre de 1981, con un coste total de 4.592.843,- pesetas.

El 23 de Abril de 1981 se procedió a la bendición de la capilla de la Hermandad dentro de la misma Iglesia Parroquial de Santa María, cuyo coste total ascendió a la suma de 1.050.240,- pesetas. Es interesante la imagen del Niño Jesús Pastorcito, colocado en el altar de la derecha, imagen, de 70 cm. de altura, que fue realizada por el escultor sevillano Don Manuel Domínguez Rodríguez, por un importe de 65.000,- pesetas.

El año de 1977 fue el primer camino que realizó la Hermandad de Ecija, saliendo el domingo 22 de Mayo desde nuestra Ciudad para llegar a la Aldea del Rocío el sábado 28. Siete largos días de camino, recorriendo veredas y caminos, bajo los rayos del sol o las gotas de la lluvia, con calor o frío, en busca de la Virgen del Rocío. Así lleva Ecija 25 años seguidos de camino; bodas de plata en el camino, que se han cumplido el año de 2001, y que la Hermandad ha conmemorado haciendo, no sólo el camino de ida, sino también el de regreso.

El que hasta ahora ha sido el último gran proyecto de la Hermandad ecijana, cual es la construcción de su casa hermandad dentro de la propia Ciudad, lo ha conseguido en los finales del siglo XX, ubicándose la misma en la calle Caballeros, en el antiguo Hospital y Casa de la Caridad, colindante con la Iglesia de Santa Bárbara.

Fuente: Ramón Freire Galvez

TESTIMONIOS GRÁFICOS
Carmen Rivera Martín

… ¿Qué diferencia ha de haber
entre cofrade y romero?
¡Qué diferencia ha de haber
pa la reina de los Cielos!
Tu le llamarás Dolores,
Fe, Esperanza o Caridad,
yo la llamaré Rocío
Blanca Paloma del Cielo
¡Ella es la Madre de Dios
pa el cofrade y el romero ..

Junio - Corpus Christi

Corpus Christi EcijaEl Corpus Christi se celebra 60 días después del Domingo de Resurrección. Específicamente, el Corpus Christi es el jueves que sigue al noveno domingo después de la primera luna llena de primavera del hemisferio norte.

Sin duda, la festividad de más prestigio y más abolengo de la diócesis de Sevilla es la del Corpus. El origen de ésta arranca de una bula del Papa Urbano IV, para conmemorar el milagro de Bolsena que demostraba la presencia real de Jesucristo en la Sagrada Forma. La festividad creció en importancia hasta hacerse de observación general, ya con Juan XXII en 1316.

La festividad del Corpus Christi se ha venido celebrando en nuestra ciudad con singular esplendor. Daban comienzo los cultos en la Iglesia Mayor de Santa Cruz, cantándose Laudes, Prima y Tercia solemnes, oficiándose luego por el arcipreste la Santa Misa. Posteriormente se trasladaba el Santísimo a la artística custodia, obra del orfebre Francisco de Alfaro. El tabernáculo en plata cincelada y repujada es uno de los más bellos de los que procesionan en Andalucía.

Cada fiesta religiosa lleva consigo múltiples aspectos externos ocasionales, según el momento en que nacieran. Por encima de la contingencia inevitable, ha mantenido siempre su significado dogmático y espiritual.

Corpus Christi EcijaLa procesión del Corpus recorre cada año el corazón de la ciudad bellamente engalanada como de siglos y siglos lo viene haciendo. Abría marcha, en la década de los sesenta del siglo XX, la escuadra de batidores a caballo del Depósito de Recría y Doma; la banda de cornetas y tambores del Colegio de Salesianos, numerosos niños acompañaban asimismo a la Custodia con sus trajes de comunión. No faltaban tampoco las representaciones de las distintas parroquias de Écija con sus mangas escoltadas por monaguillos con ciriales, hermandades de penitencia que se colocaban por mismo orden de salida que lo hacen en Semana Santa. Cerraba la magna procesión el arcipreste de la ciudad, autoridades civiles y militares, la corporación municipal bajo mazas, con la policía municipal de gala y, además, una sección del Depósito de Recría y Doma.

Las calles estaban tapizadas de juncia y romero, luciendo los edificios infinidad de colgaduras. El trayecto estaba escoltados por soldados del Depósito de Recría Doma.

Al llegar al templo de Santa Cruz el arcipreste de la ciudad impartía la bendición al pueblo que llenaba las naves del templo.

Fuente: Juan Méndez Varo.

Julio - Música en los Palacios de Écija

Musica en los Palacios de EcijaMÚSICA EN LOS PALACIOS DE ÉCIJA convierte a la ciudad durante el mes julio en un auténtico festival de la música en sus diferentes vertientes. En definitiva, un encuentro al aire libre y una forma de conseguir unificar patrimonio histórico-artístico y actividades culturales, conformando un producto cultural y turístico de gran atracción para Écija y toda la comarca.

Los palacios astigitanos acogen durante el mes de julio el Ciclo “Música en los Palacios de Écija”, una actividad que pretende acercar diferentes estilos musicales al público ecijano dentro del marco de los numerosos palacios que posee la ciudad.

El programa cultural MÚSICA EN LOS PALACIOS DE ÉCIJA, se ha consolidado como uno de los eventos más importantes de la Delegación de Cultura a lo largo de estos últimos años, ya que representa un medio idóneo para disfrutar de la cultura y del rico patrimonio histórico artístico que posee la ciudad.

Musica en los Palacios de EcijaLa andadura de este proyecto se inicia por primera vez durante el verano de 2004, y surge como una idea encaminada a fomentar la música, y sobre todo, a buscar una actividad cultural que llegase a todo el mundo de forma fácil y atractiva, y que además se identificase con las costumbres de nuestra tierra durante el periodo estival, donde la gente vive la calle, y gusta de estar al aire libre.

Si a ello se le añade un intento de conjugar la música con el rico patrimonio histórico artístico, utilizando ambos elementos para crear un producto turístico que sirva de reclamo durante estas fechas, se consigue una oferta muy interesante para los ciudadanos, como así ha sucedido y se ha demostrado una vez celebradas las ediciones anteriores.

Festival Flamenco - La Noche Flamenca Ecijana

Écija es pionera en cuanto a la celebración de los primeros Festivales Flamencos. Así en 1957 nace el Potaje Gitano de Utrera, el primero de los festivales flamencos. Le siguen la estela otros certámenes como el de Arcos de la Frontera (1961) y el Gran Festival de Cante Grande de Écija (1962).

Unos días después de la primera celebración de éste, se sumó la población sevillana de Écija, que si bien ya había celebrado algún acontecimiento de entidad, celebró el 15 de septiembre de 1962 su Gran Festival de Cante Grande. Un año en el que debemos recordar el acaecimiento de un hecho se singular importancia en todo el flamenco, pero especialmente en el entorno de la provincia de Sevilla: la concesión de la III Llave de Oro del Cante al maestro de los Alcores, Antonio Cruz García. Este hecho derivó en una serie de homenajes al cantaor y Écija no quedaría detrás.

En el capítulo de lo anecdótico -como señala el compañero Manuel Martín Martín- el día de inauguración «se destapó en la Ciudad del Sol una tormenta de tamaña dimensión que hubo que celebrarse en el local refrigerado del Cinema Cabrera». De todas formas se desarrolló, a impulsos sobre todo de ese gran aficionado llamado Curro To-rres, con un cartel extraordinario conformado por el homenajeado Antonio Mairena, Juan Talega, Perrate de Utrera, El Chamona, Platero de Alcalá, Juana la Feonga, Paco El Clavero, El Cuchara, El Barbero de Sevilla, Juan Acosta, Diego el del Gastor y Manuel Molina.

Como también advierte Martín, este festival tuvo una vida bastante efímera pero fue el predecesor de la que en la actualidad es la Noche Flamenca Ecijana que nacería en 1973.

Como curiosidad, el proceso de selección artística es bastante singular, ya que no se eligen los artistas que van a actuar primero, sino que se fijan previamente los estilos flamencos que fomenten un mayor interés en el público.

Fuente: Apotación del ecijano Manuel Matín Martín (Flamencologo), a la Historia de los Festivales (La Voz de Cadiz).

La trayectoria del flamenco en Écija cuenta con relevantes aportaciones de diferentes corrientes tanto artísticas y musicales como el cante, el toque el baile y poesía.

Écija flamenca es autodidacta cuando interpreta del flamenco lo añejo y puro. Podemos decir que hacemos historia puesto que tenemos solera y antigüedad, al celebrar 40 ediciones del festival flamenco La Noche Flamenca Ecijana, uno de los festivales más importantes de Andalucía, en la que han participado numerosas figuras del cante flamenco.

Contamos con numerosas peñas flamencas como: Peña Flamenca Femenina Teresa León, Peña Flamenca David Serrano, Peña Flamenca Antonio Mairena, Peña Flamenca La Plazuela y recientemente contamos con la primera peña a nivel mundial Tauro-Flamenca, Peña del Peña. Su nombre se debe al torero y cantaor astigitano Paco Peña, padre de Kiko Peña, joven cantaor revelación actual en flamenco y apadrinado por el conocidísimo cantaor Miguel Poveda.

Écija flamenca cuenta además con otras aportaciones como son las del flamencólogo ecijano, Manuel Martín Martín, premio nacional de flamencología. Manuel Malbaceda, poeta sublime del que adoptan sus letras, importantes figuras del cante flamenco. Y numerosos artistas con trabajos discográficos y actuaciones a nivel nacional, todos ellos, nacidos en nuestro pueblo como: Jesús Suárez, Jesús Heredia, Lucas de Écija, Paco el Clavero, Enrique Fernández Barrio, Pepe León el Ecijano, Teresa León, Lola García de Soria, Esperanza García de Soria, Soledad García de Soria, La Húngara, Paco Peña, Kiko Peña, Fernando Romero, Paco Fernández Barrio, Salvador Gutiérrez, Antonio García hijo, Manuel Gómez Torres, Mª José Gómez Torres, La Chana, Beatriz Rivero, etc.

Por último, destacar las aportaciones de todos aquellos aficionados que por definición cultivan el arte flamenco sin tenerlo como oficio.

Nuestra Écija es historia en el flamenco.

8 de Septiembre - Virgen del Valle (Patrona de Ecija)

Virgen del Valle EcijaSe celebra su festividad el 8 de septiembre. La advocación de la Virgen del Valle es venerada en Écija (Sevilla), donde es patrona de la ciudad, debido a que la ciudad de Écija se encuentra situada en un valle.

Se coronó canónicamente en una ceremonia por el arzobispo Carlos Amigo Vallejo, en 1999.

La imagen actualmente está en la parroquia Mayor de Santa Cruz aunque procede del extinguido monasterio de Santa María del Valle, de monjes Jerónimos, que la desamortización de Mendizábal lo cerró.

La veneración a la advocación de la Virgen del Valle en esta ciudad data desde muy antiguo, ya que llega a la ciudad, según la tradición, como regalo a san Fulgencio (obispo de Astigi) por parte del arzobispo de Sevilla San Leandro. Fue su hermana santa Florentina la que le da el título de santa María del Valle. Por tanto, podemos datar esta devoción en los umbrales del siglo VI.

Es considerada patrona del ayuntamiento de la ciudad desde el siglo XVI, aunque desde sus orígenes contó con la devoción de toda la sociedad ecijana. Tiene el honor de ser patrona y alcaldesa perpetua de la ciudad de Écija.

Su festividad se celebra en solemne procesión popular y con toda la Corporación del Ayuntamiento bajo mazas por las calles de la localidad astigitana.

A lo largo de estos días se realizan diferentes actos en conmemoración de esta celebración, como el Rosario de la Aurora, el solemne acto de Presentación, Imposición de Medalla y Consagración a la Virgen del Valle de todos los niños bautizados durante este año, así como la Santa Misa y Novena consagrada en honor de la Virgen del Valle en la Parroquia Mayor de Santa Cruz; y por las tardes el rezo del Santo Rosario, Solemne Novena, Santa Misa consagrada en honor de la Virgen del Valle y la procesión por las calles de Écija.

Septiembre - Feria

Feria Ganado del Valle Ecija El día 8 de Septiembre de 1652, el rey Felipe IV, concedió a Ecija la celebración, bajo la advocación de San Mateo, de una feria pechera, esto es no franca, remitiendo la correspondiente carta real, donde fijaba que no podía durar más de dieciséis días, iniciándose el día 21 de Septiembre y en la que se pudieran vender y comprar todos y cualquier género de mercaderías sin exceptuar ningunos.

Ecija cuenta con una de las ferias más antiguas de España por concesión real. El rey Alfonso X, cuando hizo el reparto del término municipal ecijano, firmó en Santo Domingo de la Calzada, el día 29 de Enero de 1274, un privilegio por el que autorizaba al Concejo de Ecija, para que pudiera hacer feria cada año, ocho días antes de cuaresma mayor mediada y ocho después. El Cabildo de Ecija, al concederse idénticos privilegios a poblaciones cercanas a nuestra Ciudad, con el fin de que nuestra feria tuviese mayor importancia, solicitó en diversas ocasiones el traslado de la feria a otras fechas, concediendo dicho traslado el rey Alfonso XI por Real Privilegio. Unas veces se celebró el 15 de Mayo y así también, se opuso el Condado de Palma. Al crear Córdoba su feria en dicho mes, Écija acudió en súplica al rey Enrique III el Doliente, quien autorizó su traslado por carta real firmada en Madrid el día 17 de Enero de 1394, al mes de Septiembre, donde se fijó su comienzo en el día 15, por espacio de quince días.

Feria Ganado del Valle EcijaEcija, no sólo ha perdido la feria de Mayo que lo ha sido en fechas recientes, sino una de las facetas más importantes dentro de la misma, cual fue la feria de ganado que, paralelamente a la fiesta de carácter más lúdico, se celebraba en los llanos del Valle, donde el marcado de animales, asnal, caballar, vacuno, ovino, caprino, etc, conseguía transacciones diversas y numerosas, instalando el Ayuntamiento, junto a la Ermita del Humilladero, una carpa o caseta, donde a la sombra de la misma, se realizaban dichas operaciones de compra y venta, tanto por los ecijanos como por los numerosos forasteros que acudían a nuestra famosa feria de ganado.

Una de las ferias que tuvieron más esplendor, a tenor de las fuentes consultadas, fue la celebrada en el mes de septiembre de 1912. El semanario Nueva Écija`se hace eco de los actos programados. De la mano del alcalde don Felipe Encinas y Jordán, quiere que la feria de Septiembre ocupe un lugar preponderante dentro de las ferias y fiestas de Andalucía. Y no escatima medios para ello. A fin de conseguir la mayor afluencia de público consigue que la Compañía de Ferrocarriles establezca unos servicios especiales por todas las líneas de Andalucía con grandes descuentos en los billetes.

Entre los actos programados destacaban, además, los clásicos festejos taurinos, con dos corridas de toros, con la participación de los famosos matadores “El Limeño’ “Belmonte” y “Gallito”.

Conciertos de música a cargo de la Banda Militar del Regimiento de Infantería de Granada, y la propia Banda Municipal. Teatro, con la representación de excelentes compañías, de ópera y zarzuela, circo ecuestre, (que se ubicó en la Plaza de la Concepción).

Fuente: Ramón Freire Gálvez y Juan Méndez Varo.

Tienta Panza (Navidad)

Tienta-panzas es un personaje tradicional de la Navidad de Écija, recuperado en 2004 y promovido desde entonces por las asociaciones de vecinos de El Carmen, San Juan Bosco y Puerta Cerrada, zona de Écija por la que actualmente pasa su carroza y que ha entrado igualmente en la plaza del Salón.

Según relatan las personas más mayores de la ciudad que tienen memoria de la tradición, al llegar las fiestas navideñas, los padres, con el fin de evitar que los más pequeños se negarán a comer, les contaban la historia de un hombre que les visitaba mientras dormían y comprobaba, tocándoles la barriga -de ahí el nombre del personaje-, si habían cenado o no, para informar posteriormente a sus majestades los Reyes Magos de Oriente, que debían decidir entonces si les llevarían regalos.

Esta figura está ciertamente relacionada con la del Apalpador o Apalpa-Barrigas gallego, en la que podría tener origen, dada la repoblación de la zona de Écija llevada a cabo con familias provenientes del Norte de la Península después de la conquista cristiana de la zona.

El Tienta-panzas recorre actualmente las calles de Écija con una cabalgata el fin de semana entre Navidad y Año Nuevo y al finalizar recibe a los más pequeños, a los que toca la tripa y les recomienda que sigan comiendo diciendo “así todo el año”, recomendación que acompaña con un regalo.

FIESTAS Y FERIAS DESAPARECIDAS DE ECIJA

Septiembre - Fiesta Comarcal del Algodón

La entrada en el Ayuntamiento ecijano de un alcalde joven y emprendedor como lo fue don Joaquín de Soto Ceballos, que en unión de algunos concejales ilusionados por las cosas de su ciudad dio un nuevo aire de renovación y transformación, rompe la monotonía que imperaba en los Ayuntamientos que surgieron después de la guerra civil.

Fiesta del Algodon EcijaLa ciudad de Écija no se quería quedar atrás en el tren de la lenta renovación que algunas ciudades andaluzas habían iniciado y se llevaron a cabo obras de vital importancia para la ciudad. En el apartado de las ferias y fiestas se quiso recuperar la brillantez que habían perdido, programándose las fiestas patronales, actividades religiosas, culturales y lúdicas que unían el espacio comprendido entre el día 8 de septiembre, festividad de la Virgen del Valle con el día 21 del mismo mes, correspondiente al primer día de feria, y en ello mucho tuvo que ver un gran ecijanista, don Manuel Gómez García.

Si algunas ciudades cantaban las excelencias de sus materias primas como fue el caso de Jerez de la Frontera con la vid, celebrando la Vendimia, o Arahal con su Fiesta del Verdeo, Écija, quiso también llamar la atención sobre un producto que fue de producción genuinamente ecijano: el algodón. De la importancia que tuvo en nuestra ciudad el algodón, puede valernos la cita que hace el insigne dramaturgo ecijano Luis Vélez de Guevara en su obra cumbre el Diablo Cojuelo, “…y en esta ciudad solamente se coge el algodón, semilla que en toda España no nace, además de otros veinticuatro frutos sin sembrarlos de que se vale para vender la gente necesitada…” El Padre Roa escribe a este propósito en su libro Écija sus Santos y Su Antigüedad “…También se habla del vulgo, que los moros dieron a Écija el nombre de MEDINA ALCOTON, esto es Ciudad de Algodón, porque en sólo ella se coge en Andalucía: mas ni en sus historias, ni en las nuestras, jamás la hallamos con este nombre”.

En el extenso término municipal se venían llevando a cabo cultivos tradicionalmente de secano, pues el regadío quedaba para una pequeña porción de sus tierras pese a contar con un importante río que pasa por su vega: el Genil. A partir de los años sesenta comienza una lenta transformación de los cultivos. La iniciativa privada, mediante concesiones de agua del río, inicia la producción en extensión de remolacha y algodón, este último cultivo el más importante, pues empieza a absorber gran cantidad de mano de obra y frena una gran lacra: el éxodo de ecijanos a otras regiones en busca de trabajo. Écija vuelve a tomar el gran protagonismo que tenía en la producción de algodón y que le hizo merecer el nombre de Medina Alcotón.

Fiesta del Algodon EcijaLa fiesta del algodón, que se celebraba en la Plaza de Santa María, frente al monumento a nuestra Patrona la Santísima Virgen del Valle, tenía como acto principal la bendición de las primicias de la cosecha algodonera y la ofrenda a la Patrona del fruto por la Reina de las fiestas. En dicho acto se hacía entrega de los premios a la mayor producción, mejor selección en el cultivo algodonero y premios a los capataces de las explotaciones distinguidas, que a veces se complementaba con una exhibición de máquinas agrícolas y productos relacionados con el cultivo del algodón.

La Reina y Damas de Honor de las Fiestas, que eran trasladadas por los magníficos coches del Depósito de Recría y Doma, llegaban en primer lugar a las puertas del Ayuntamiento, donde eran recibidas, por la Corporación municipal bajo mazas, pregonero y autoridades, pasando posteriormente a la Sala Capitular para formar el cortejo. Acto seguido se iniciaba el desfile hasta el monumento a la Virgen del Valle, donde se levantaba trono y tribuna bellamente exornados por artistas locales. La reina que ocupaba el estrado principal, era acompañada por sus damas de honor, y en dicho estrado se establecían también los maceros y le daba guardia de honor la Policía Municipal con el uniforme de gran gala.

Estas fiestas, que fueron acogidas con entusiasmo, admiradas por propios y extraños, tuvieron en don Manuel Gómez García su principal baluarte. Estas dejaron de celebrarse debido a deficiencias presupuestarias y a lo precario del estado de nuestra hacienda municipal. Ellas tuvieron su primera edición en 1961, dentro de su programa ferial, siendo su reina la señorita Beatriz Osuna Fernández de Bobadilla y fue su primer pregonero don Manuel Figueroa Rojas. En 1962 se celebró la segunda edición, tomando el reinado la señorita María Cristina Osuna Mínguez y su pregonero don José Luis Campuzano Zamalloa. La tercera edición no tiene lugar hasta el año 1967, que pasa a tener carácter comarcal. La reina fue Dominica Gordon González de Aguilar y su pregonero el poeta don Antonio Murciano. El siguiente año no se celebran estas fiestas, pero en cambio tiene lugar en nuestra ciudad el Segundo Día de la Provincia, proclamándose su reina a la señorita Teresa Moreno de los Ríos y Díaz y su pregonero a don José María del Rey.

Fuente: Juan Méndez Varo,

Mayo - Fiesta de la Flor

Fiesta de la FlorLa primera vez que se celebró esta fiesta fue con motivo de la Feria de Mayo. Concretamente, el día 9 de dicho mes del año 1921. Su objetivo era recaudar fondos para los pobres enfermos de tuberculosis y en ella participaron gran número de jóvenes de todas las clases sociales que lo hacían desinteresadamente en tan humanitaria tarea. A la población se le convocó para apoyar dicha campaña. En una octavilla que se distribuyó a los ciudadanos se podía leer: “El día 9 de mayo jóvenes de la localidad auxiliadas por una comisión de señoras, pedirán una limosna para tan humanitario fin a cambio de una sencilla flor que se colocará en el pecho de los bienhechores. Cada flor vale una limosna…”.

La organización de esta fiesta estuvo bajo la dirección de la Junta de damas del Real Patronato Antiberculoso, bajo la acertadísima y entusiasta presidencia de doña Asunción González de Ostos.

El párroco de la Iglesia de Santiago el Mayor, que como ya hemos dicho escribía bajo el seudónimo de “El Duende de Cañato”, nos narra así la celebración de este día en una revista editada al efecto.

“A las ocho de la mañana y previo el disparo de sendos morterazos que anunciaban la apertura del festival, comenzaron la labor las ocho mesas petitorias artísticamente engalanadas con ricos tapices, pañolones filipinos y jarrones de plata y tibores rebosando de rosas y claveles; y a renglón seguido, una verdadera nube de mariposas de policromadas alas surcó los espacios, y entre el cascabeo de las risas y el rumor de los piropos no quedó solapa que no tuviera una docena de azules florecillas ni faltriquera que no cantara la palinodia a las primeras de cambio “.

Fiesta de la FlorPara recaudar los fondos necesarios las jóvenes se ataviaron con los trajes típicos y, provistas de cestitas, se formaron diferentes mesas petitorias en calles céntricas de la ciudad. Estas fueron situadas en los puntos más estratégicos de la población, es decir: Plaza Mayor, Más y Prat, Real de la Feria, Duque de la Victoria, Casino de Artesanos, Puerta Cerrada…

Todo un éxito a tenor de la prensa local 12. Y tal tuvo que ser así que en la siguiente feria, la de septiembre de este mismo año de 1921, se organizó otra que se denominó Fiesta de la Bandera, pero al parecer no consiguió el objetivo deseado. Desde muy de mañana, el primer día de feria, grupos de señoritas salieron a postular. El producto de la recaudación tenía un fin más diverso: contribuir a los gastos de hospitalización de los heridos de la guerra de Africa, subvencionar los gastos de feria, la construcción de la escuela de Recría y Doma y, además, las fiestas religiosas de la Patrona.

Curiosa fue la forma de postular en esta fiesta, que se montó como original respecto a la de la Flor, pues en ella participaron hasta los propios soldados que hacían el servicio militar en Écija. Además de recolectar por la vía pública se acudió a tal menester hasta en la propia plaza de toros. Un semanario local recogía así el acto: se celebraba una novillada el primer día de feria: “se suspendió la lidia y al terminar el tercer cornúpeta, a una señal del presidente, el primer espada tremoló la enseña de la nación, y acto seguido varios soldados del Tercer Establecimiento de la Remonta recorrieron el ruedo recogiendo el dinero que el público tiraba a la arena. Mientras, la banda militar ejecutaba el himno español y los espectadores daban vivas a España y al ejército”.

Fuente: Juan Méndez Varo,

Fiesta del Arbol

Una de las fiestas más entrañables y, además, de gran importancia por su significación de las que se celebraban en nuestra ciudad en las primeras décadas de nuestro siglo fue, sin duda alguna, la Fiesta del Arbol.

Fiesta del Arbol EcijaEsta fiesta en la que volcaba un grupo de ecijanos toda su ilusión, además de una buena dosis de trabajo, congregados en una de las instituciones modélicas de Écija el Ateneo Astigitano. Este llegó a cosechar grandes elogios tanto en la ciudad como fuera de ella.

Estos hombres ilusionados, no sólo por la tarea de organizar actividades de tipo social, sino por la de elevar el nivel cultural de Écija, vienen a demostrar que en cada época la Ciudad del Sol siempre ha tenido hombres emprendedores que, aunque no en gran número, hacen que la ciudad tenga vida propia.

La Fiesta del Arbol creemos era una de las actividades que tenían mayor incidencia en la ciudad, y hoy debería ser tomada como modelo por autoridades locales, padres y educadores. De las que se celebraron en Écija nos vamos a referir a la del año 1918. Ésta tuvo lugar el día 7 de abril de ese año. Comenzaron los actos con una misa solemne en la Iglesia de Santa María, toda vez que la misa de campaña que estaba prevista campo abierto no fue autorizada por el Arzobispado de Sevilla por “considerarla propensa a irreverencias”.

A los actos asistieron, además de escolares y profesores, las tropas de la Remonta y del Parque Administrativo militar, las bandas de música municipal y la de tambores y cornetas del Colegio Salesiano. Para la mayor brillantez de los actos se invitaba a las autoridades civiles y militares.

Fiesta del Arbol EcijaUna vez concluido el acto religioso los escolares con sus profesores y elemento oficial se trasladaron al arroyo, en el popular barrio de Cañato. Una vez perfectamente situados los diferentes grupos y determinada la zona de plantación, los escolares cantaron los himnos al árbol, a la bandera y a la patria, para. a continuación, llevar a cabo la colocación de 176 eucaliptos. Merece especial atención la labor extraordinaria llevada a cabo por don Rafael Martínez Uclés y el concejal don José Martín Cortés, por cuanto urbanizaron, limpiaron e higienizaron aquella zona de la ciudad. Pero, además, con esta buena obra se hicieron desaparecer los focos de inmundicias e infecciones de que era centro el arroyo, cambiando su fisonomía, dándole a partir de entonces un nuevo aspecto sano y agradable.

Concluido el acto, los niños fueron trasladados a la Plaza de Toros de la ciudad, en la que se les obsequió por la institución organizadora, el Ateneo Astigitano, con “una abundante merienda al mismo tiempo que se les proporcionó un rato de esparcimiento y divertimento”.

La otra fotografía recoge el acto de la celebración de una misa de campaña en la fachada del Ayuntamiento astigitano, en un altar presidido por un lienzo de nuestro Patrón San Pablo, el día 15 de agosto de 1936, con la asistencia de los soldados del Depósito de Recría y Doma.

Fuente: Juan Méndez Varo.

Verbena del Puente

Verbena del Puente EcijaUno de los barrios más populares de Écija es, sin duda alguna, el del Puente. Sus vecinos se han distinguido, a través del tiempo, por sus inquietudes y por su constante participación en los temas locales.

Han luchado entre otros avatares con las numerosas avenidas del río Genil que les han destrozado repetidamente sus enseres y sus negocios. Situado junto a la carretera nacional, la primera imagen que percibe el viajero, por la carretera de Córdoba, es este barrio, circunstancia ésta que también les ha hecho de un talante especial.

Verbena del Puente EcijaEn la década de los sesenta sus vecinos organizaron, coincidiendo con la festividad de la titular, la Verbera de Santa Ana. El barrio la hacía suya y participaba de forma activa en sus numerosos actos religiosos, deportivos, folklóricos y culturales, siendo Ignacio Soto Ruiz, presidente de la comisión, uno de los principales impulsores.

La “velá” celebrada en 1961, llegó a contar con un festival a beneficio de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Yedra. Se lidiaron cuatro reses de Antonio de la Cova, para Pepe Zayas, Vázquez “basila” y los hermanos Díaz Baena.

Según la crónica del festejo, el primero estuvo voluntarioso, en cuanto al “basila”, el crítico taurino escribió de él lo siguiente: “Mi modesta opinión es que si quería colaborar en los festejos celebrados con motivo de la “velá”, debió de apuntarse para la carrera pedestre y la hubiera ganado sin discusión”.

Lo mejor del festival lo pusieron, al parecer, los hermanos Díaz Baena, que fueron los triunfadores de la tarde.

Fuente: Juan Méndez Varo.

Procesiones de Impedidos

Procesion Impedidos EcijaLas procesiones de impedidos o las “visitas”, como popularmente se las conocían en nuestra ciudad, se venían celebrando desde tiempo inmemorial. Estas salidas procesionales que antiguamente eran organizadas por las hermandades sacramentales para hacer el cumplimiento pascual, han ido, desafortunadamente, decayendo con el correr de los tiempos y con ellas una de las más antiguas tradiciones locales.

Las Visitas de Impedidos eran un servicio que las parroquias tenían que prestar a las personas enfermas de la feligresía, ya que la Iglesia consideraba obligatorio que se comulgara una vez al año por Pascua Florida, el tiempo que va desde el domingo de Resurrección al de Pentecostés.

De la vistosidad y solemnidad de estas procesiones, a las que también el pueblo ecijano se ha referido como “la Majestad”, son testimonios las fotografías que ilustran este trabajo. Éstas fueron tomadas en las salidas procesionales correspondientes al día 16 de mayo de 1954 y 15 de mayo de 1955; recogen diferentes instantáneas de las “visitas” de la parroquia de Santa María, a su paso por calles y plazas de su feligresía y donde se puede comprobar la importante presencia de fieles que acudían, a las que se unía el carácter festivo del mes de mayo.
Procesion Impedidos EcijaEn ellas el Arcipreste de la Ciudad, don Francisco Domínguez, bajo palio, porta el Santísimo desde el templo parroquial, acompañado, además, de las agrupaciones parroquiales como son la Junta Parroquial, Cáritas, Conferencias de San Vicente de Paúl, Movimiento de Acción Católica y Adoración Nocturna, recorriendo las calles de la collación.

Queda también reflejado cómo los feligreses en esas ocasiones instalaban pequeños altares públicos, ya que era frecuente que en las calles por las que se fijaba la procesión, se adornaran los balcones con colgaduras y se tiraran pétalos de rosa al paso de la comitiva, e incluso en algunas vías se colocaran alfombras con romero y otras hierbas aromáticas.

Lo habitual era que la salida procesional fuera a continuación de la primera misa de cada parroquia, y los fieles acompañaran rezando con cantos tradicionales. Cuando se acudía a casa de un enfermo que iba a recibir la comunión se rezaba el Miserere y a la salida de su casa se cambiaba por el Tedeum para dar gracias a Dios por los dones recibidos.

Fuente: Juan Méndez Varo.

Festividad de Santo Tomás de Aquino

Festividad Santo Tomas de Aquino EcijaLos estudiantes del Instituto Laboral festejaban cada año el día de Santo Tomás de Aquino. Los actos daban comienzo con misa cantada por el coro del centro. A continuación se trasladaban las autoridades, profesores, alumnos y gran número de invitados a uno de los patios, donde tenía lugar el desarrollo de tablas de gimnasia educativa. Posteriormente la banda municipal daba un concierto para dar paso al acto literario por los alumnos.

Con la apertura del Instituto San Fulgencio sus estudiantes se sumaron a esta tradición, donde las funciones religiosas y actividades lúdicas presidían los actos centrales de esta fiesta. Cada año se intentaba que el programa fuera mas variado, incluyéndose obras de teatro, como la llevada a cabo en el Teatro Cinema Cabrera, a cargo de los alumnos del Instituto San Fulgencio que pusieron en escena “El Genio Alegre”.

Pero lo que más agradó a los estudiantes fue la proyección, en el teatro Sanjuán, de la película “Margarita se llama mi amor”, que por aquel tiempo fue todo un éxito entre la juventud, y la gran cabalgata estudiantil que recorrió las calles de la ciudad, al poner una nota simpática a la jornada por sus ocurrentes y originales disfraces.

Fuente: Juan Méndez Varo.

Carroza de la Virgen de la Medalla Milagrosa

Carroza Virgen de la Milagosa EcijaLa llegada a nuestra ciudad de la Comunidad de Padres Paúles acaecida en 1906, que viene a ocupar el vacío que dejaron los franciscanos en el exclaustrado Convento de San Francisco, supuso, de la mano de jóvenes sacerdotes, que tomaran un importante auge determinadas celebraciones fundamentalmente no festivas, como la conmemoración religiosa de la Medalla de la Milagrosa, que durante tiempo adquirió singular arraigo popular y que transcendió desde el templo a la calle.

Además de la salida procesional de la carroza de la Virgen de la Medalla Milagrosa, cuya ocasión correspondiente al año 1919 podemos ver en los actos preparatorios en el compás del convento, tuvieron también importante auge los “seises” de la Milagrosa, que con indumentaria propia formaban coros en los actos solemnes que se celebraban en honor de la Virgen, así como en sus salidas procesionales. Los “seises ecijanos” que formaron parte de los cultos celebrados en noviembre de 1936, fueron los niños Antonio Valseca Ruiz, Tomás Rojas Wals, Antonio Elías, Manolo Díaz, Jacinto Valseca, Daniel Valpuesta, Santos Valseca y José Valpuesta (éstos dos últimos hoy jesuítas), Manuel Muro, Cristóbal Madero, Francisco Díaz y Juan Valpuesta.

Fuente: Juan Méndez Varo.

Fiestas en el Casino Ecijano

Fiestas Casino EcijanoLa fotografía nos retrotrae a una época donde los casinos tuvieron una importante actividad social en la ciudad. Aquí vemos cómo un numeroso grupo de jóvenes ecijanos, ellas ataviadas con el traje regional, posan en el salón principal del casino con motivo de la feria de Septiembre de 1935.

La decoración elegante y gran decorado artístico, así como vestíbulo espacioso, salón de lectura, además de una importante biblioteca con multitud de volúmenes de los más destacados autores, hicieron que este casino estuviera a la altura de los mejores de Andalucía.

El Casino Ecijano fue fundado el día 13 de abril de 1899 con el fin de proporcionar a sus asociados toda clase de actividades culturales y recreativas compatibles con la moral y buenas costumbres.

En sus vigentes estatutos se recogen entre otros sus fines esenciales:

Crear un ámbito de comunicación e intercambio de experiencias profesionales entre los asociados.

Posibilitar procesos de formación permanente en técnica de dirección.

La Asociación es ajena a toda actividad religiosa, política o mercantil, no pretendiendo para sí o para sus asociados lucro de ningún género, que no sea el interés general.

En 1915 formaban su Junta Directiva don Eduardo García de Castro Bernasqué, vice-presidente, don Pablo González y González; depositario, don Enrique González Gutiérrez; contador, don Cayetano del Real Benítez: y secretario, don José Capitán Fernández.

Como ya hemos indicado anteriormente, su edificio alojaba también el Ateneo Astigitano, así como la Cámara Agrícola. Según una entrevista realizada por el semanario local La Semana, en 27 de julio de 1919, al presidente de dicho casino, hablaba de que dicha Entidad contaba con 385 socios, con una nómina de 20 empleados, de los cuales 13 eran hombres, 4 niños y 3 mujeres. Desde su fundación hasta la fecha de la entrevista, -que habían transcurrido más de 19 años-, el establecimiento no había cerrado ni dos horas. Es decir, su actividad social se mantenía durante las veinticuatro horas del día sin interrupción.

Fuente: Juan Méndez Varo.

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COSTUMBRES Y FESTEJOS DESAPARECIDOS EN ECIJA.

El Sábado Santo, después de celebrarse los Santos Oficios, se congrega un gran número de escopeteros en el patio de entrada de la Iglesia de Santa Cruz y al terminar el toque de gloria, descargaban sus escopetas. Luego se dispersaban por barrios y calles, siguiendo con sus disparos. También dicho día se colocaba en plazuelas y calles un “Judas”, y a la caída de la tarde, acudían los mozos del barrio y a pedradas, pugnaban por dejarle caer al suelo. Ya de noche el ganador tenía que celebrar una fiesta en su casa y convidaba con vinos o aguardientes a los amigos, para festejar la “matanza del traidor”.

Otra curiosa costumbre se celebraba igualmente el Sábado de Gloria. A la plaza de Puerta Cerrada, Los Remedios y calle Carreras, acudían pastores con manadas de ovejas, carneros y borregos, celebrándose una pequeña feria de compra-venta de estos animales, pero además era el día en que muchísimas familias pudientes acudían para comprar a sus hijos pequeños borreguitos, que era un especial regalo por estas fechas si su comportamiento había sido bueno durante el año y en especial por Cuaresma. Los niños algún tiempo alimentaban, criaban y jugaban con los borreguitos y era curioso verlos muchas tardes por el Camino del Valle. Por cierto adornaban con moñas las cabezas de estos animales y lo salpicaban con motas granas.

EL DÍA DE LOS LOCOS.

Precursor de los modernos Carnavales. Se celebraba todos los años el 28 de Diciembre o sea el día de los Santos inocentes. Era una especie de romería sin imágenes, donde se tocaba la guitarra, la pandereta y se bailaba al “corro”. Partía desde la Victoria hasta la Fuente de los Cristianos y toda la zona de Puerta Osuna, Cañato, antigua Carretera de Sevilla, que se llenaba de puestos y aguaduchos. Acudían “comparsas de locos” disfrazados, que ya de noche bajaban a Écija, armando gran jolgorio y algún que otro susto.

Fuente: Faceboock (Casino de Artesanos)

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