Cultura de Ecija

EFEMÉRIDES DEL PROGRESO EN ÉCIJA Y OTROS HECHOS
Y DATOS CURIOSOS Y DIGNOS DE SER CONTADOS.

Por: D. Antonio Siria González – 1995.

EL PRIMER RELOJ PÚBLICO.

En el año 1.631, se colocó en el antiguo “minarete” árabe, sobre el que después se construye la torre de Santa Cruz, un rudimentario reloj que “carecía de cuartos y esfera”. Gracias a éste “raro invento” los pocos ecijanos que lo entendían pudieron comprobar durante el día las horas, ya que de noche era imposible, pues al no existir iluminación alguna por aquellas fechas, desaparecida la luz del día, no se podía ver el reloj, ni al “minarete”.

RELOJ DEL AYUNTAMIENTO.
El reloj que hoy día tenemos en la fachada y dependencias del Ayuntamiento, se instaló a primeros de Junio de 1.888. Llegó por ferrocarril. Tiene una esfera de 1,40 metros de diámetro. Su engranaje en ruedas de bronce y su campana pesa 400 kilos. Era de los más perfecto en su época. Se instaló con gran contento de nuestros ediles y del pueblo y se dijo que sus campanadas se oirían en toda la Ciudad, pero no fue así, porque cuando empezó a funcionar, no se oía “más allá de la Plaza de Abastos”. Presentó algunas irregularidades en su funcionamiento, que fueron corregidas por el mecánico D. José Oliva. Era Alcalde D. Pablo Coello Díaz.
Con los atrasos o adelantos de todos conocidos este entrañable reloj, viene dando la “hora de Cabildo”, nada menos que desde hace ¡ 118 años ¡.

CEMENTERIO PUBLICO.

El primer cementerio público, se inaugura en el año 1.811, por orden de los franceses, que ocupaban y gobernaban por esas fechas nuestra Ciudad. Se construye en terrenos del “Cercado de la Misericordia” al final de la antigua calle Nueva, siendo Su-Perfecto de la Ciudad D. Pedro de Andinos. En el año 1.862, este cementerio, tenía 44.448 enterramientos, haciéndose necesario uno nuevo.

ACTUAL CEMENTERIO “NUESTRA SEÑORA DEL VALLE”.

Se inaugura el día 1º de agosto de 1.885, habiendo sido construido en terrenos cercanos del antiguo Monasterio de los Jerónimos y bajo el mandato del Alcalde, Don Pedro Pérez de Mena.

EMPEDRADOS Y FIRMES EN NUESTRAS CALLES Y PLAZAS.
Se llevaron a cabo en casi toda la ciudad en el año 1.843. Hasta dicha fecha estaban de terrizos, existiendo pequeños trozos de empedrados en algunos lugares, aunque sin firmeza. Entre las naturales aguas de lluvia y aquellas otras no tan limpias ni naturales de “agua vá”, que se lanzaban a la vía pública desde las casas, motivaba que nuestras calles ofrecían un aspecto no imaginable en estas fechas. El Alcalde ordenó tal empedrado, lo fue D. Pedro Aguilar Ponce y se gastó cerca de ¡ 60.000 duros”, dejando las arcas municipales exhaustas durante un buen tiempo.

PRIMER ALUMBRADO PUBLICO.
Es colocado en nuestras calles en el año 1.844, también ordenado por el Alcalde D, Pedro Aguilar Ponce. Se instalaron 238 farolas de “reverbero”, distribuidos por todas las calles y plazas de la población. El servicio de encendido, apagado y mantenimiento, estaba a cargo de nueve hombres y un Cabo celador. Dado que el Ayuntamiento carecía de medios, tanto el coste de instalación y su mantenimiento posterior fue sufragado por impuestos a la contribución urbana, lo que motivó numerosísimas quejas del vecindario, que fueron acalladas la misma noche que vieron encendidos los 238 faroles, comenzando una nueva faceta de vida para los ecijanos, casi desconocida, la de poder caminar de noche por nuestras calles y plazas, pues hasta ese año, era casi imposible, transitar de noche, a no ser que lo hiciera en caso de extrema necesidad y ello provisto de linterna o farol de mano.

NOMBRE OFICIAL DE LAS CALLES.
El nomenclátor callejero se lleva a cabo en el año 1.816, bajo el gobierno del corregidor D. Juan A. Ruano Tejero, cumpliendo mandato de la Real Provisión del Rey Fernando VII de fecha 16 de agosto de 1.186. En dicho año, Écija es dividida en 4 cuarteles. Cada Cuartel en 4 barrios y se les dá nombre oficial a todas las calles y plazas, colocándose losillas y azulejos en la entrada y salida de cada calle con el nombre del Cuartel, el barrio y calle, poniéndose igualmente el número a cada casa. Hoy en 1.995, falta hace la promulgación de otra “Real Provisión” porque son numerosísimas las calles que le faltan los nombres y otras lo tienen mutilado al haberse caído mas de una letra, lo que hace a veces tener que descifrar un jeroglífico.

PRIMERA FONDA.
Aunque con anterioridad, pudo haber casa de huéspedes, la primera fonda que se instala y en el Puente, fue la conocida por “Fonda Peret”. Sus propietarios eran catalanes. Por tal motivo hasta 1.916, existía en la Iglesia de Santa Ana, un altar dedicado a la Virgen de Monserrat, el cual junto con la imagen, fue costeado por los “Peret” sobre el año 1.853. La fonda que estaba instalada, en lo que después fueron los Talleres Soto, presentaba algunas comodidades para aquella época, como habitaciones separadas y “utillaje” para aseo. La “Fonda Peret” empezó a funcionar aproximadamente sobre el año 1.845 y era sitio obligado de descanso para los viajeros de diligencias “pudientes” de esa época.

EL “SALON” DENTRO DEL SALON.
En 1.843, se construye dentro de nuestra Plaza Mayor, un paseo que le denomina por primera vez “Salón”. Está elevado unos 5 piés del piso natural del suelo, teniendo una longitud de 64 varas y 32 de anchura.
Se sube a este “Salón” por medio de 4 escalinatas de piedra a cuyos lados se elevan 12 pedestales de piedras coronados por graciosas pirámides y columnas de 2 varas de altura. Es un lugar bellísimo y muy concurrido, sobre todo en verano, por su frescura.
Este año de 1.843, se comienza a llamar “Salón” a nuestro entrañable Salón.

PLAZA DE ABASTOS.
Por la gestión de la activísima Sociedad de Fomento, abre sus puertas la actual Plaza de Abastos en 1.844, construida en el solar del antiguo Convento de los Jesuitas.

PLAZA DE TOROS.
También la Sociedad de Fomento, acomete la idea de construir sobre lo que fue “circo romano” una plaza de toros en el año 1.844, encargándose los trabajos al alarife ecijano D. Antonio Giménez, estrenándose al público en el año 1.846, concretamente el día 25 de Julio, bajo el mandato del Sr. Alcalde, El Conde de Valverde.

ESCUELAS PÚBLICAS.
Las primeras clases en escuelas públicas que se imparten a los niños ecijanos gratuitamente, lo fueron en el año 1.836. Estas escuelas públicas, se instalaron en parte de las dependencias del antiguo Convento de Jesuitas (después Plaza de Abastos). Las enseñanzas se llevan a cabo por varios profesores, bajo la dirección de Don Francisco de Paula Hornero y Jordán.

HOSPITAL.
En el año 1.580, el Rey Felipe II, ordena refundir en el recién construido y “moderno” Hospital de San Sebastián, los 17 pequeños hospitales o centros de curación y asistencia que tenía Écija. En dicha fecha, ya funcionaba como un gran centro asistencial e internamiento el Hospital de San Sebastián.

CASA DE SOCORRO.
Es creada en el año 1.923, por el Ayuntamiento que presido D. Plácido Ostos Angelina, recogiendo la idea que le ofrece el Doctor D. Antonio Benítez Fernández. Se formó una comisión presidida por el Dr. Benítez, juntamente con los doctores D. Ramón Fiesta Contreras y el Practicante D. Antonio Romero Gordillo. Se instala en la dependencias bajas del Ayuntamiento, entrando en la derecha, a continuación del “Cuarto Casilla” de la Policía Municipal.

RAYOS X.
Aparecen en Écija en la consulta del médico D. José Peña Gálvez, utilizándose por primera vez a finales del año 1.926 en su consulta de calle Tetuán (Hoy Sor Ángela de la Cruz). Al doctor Peña Gálvez, el día 8 de Abril de 1.928, se impuso la Cruz de Beneficencia por sus 50 años de ejemplar vida dedicada a la medicina.

LA PENICILINA.
Se inyecto por primera vez en Écija en el año 1.945 al enfermo D. Arturo Soto Ruiz. Es traída en avión desde Tánger en una caja especial llena de hielo. Fue inyectada por el Practicante D. Antonio Valseca, bajo la dirección del doctor Rojo Tejada.

FÁBRICA DE ENERGIA ELECTRICA.
Es inaugurada en el (Molino Cortés) el 18 de Septiembre de 1.889 y fue construida por D. Juan N. Díaz Navas y D. Baldomero Custodio Fernández.

ALUMBRADO ELECTRICO PUBLICO.
Los antiguos faroles fueron reemplazados de nuestras calles plazas por bombillas eléctricas concretamente la tarde-noche del día 29 de Junio de 1.897. El fluido es suministrado por fábrica “Cortés” propiedad de los Sres. Custodio y Díaz. Aquel día hubo bendición religiosas a las maquinarias y actos presididos por el Alcalde D. Francisco Vega Gómez.

EL PRIMER COCHE.
El primer coche que no es tirado por animales, o sea “coche de gasolina”, llegó en el año 1.903 a la casa de la Sra. Marquesa de Alcántara. El segundo coche que se hizo popularísimo, lo fue en año siguiente y conducido por D. Juan N. Díaz Custodio. Era un Mors, matrícula CO-37 con el que D. Juan Díaz dio mas de un susto a niños y mayores. El tercer coche lo tuvo D. Javier Escalera.

LINEA DE AUTOBUSES.
La primera línea de autobuses fue la de Écija a Sevilla. Es creada por D. Antonio Soto Martínez y aunque ya funcionaba desde el año 1.925, oficialmente y con las debidas autorizaciones lo fue en el año 1.928. El primer vehículo era un autobús marca Ford de “varilla” y sus primeros conductores, D. Francisco Fernández de Córdoba, D. Manuel Chamorro y el recién desaparecido y popular “marchaplán”.

CAMIONES.
El primer camión que circula por Écija, lo fue del célebre “camión de riego” un Hispano Suiza, matrícula SE-5.420. Lo adquirió el Ayuntamiento gobernado por D. Luis de Saavedra y Manglano. Lo conducía el viejo Limones, y comenzó a circular sobre los primeros meses del año 1.924. Al principio este camión tenía las ruedas macizas y después se la cambiaron por una de gomas con aire. Sobre este año el popular –Manuel Guerrero González, corredor importante de granos precisamente el que construyó la actual “Villa del Pilar”, adquiere un pequeño camión de 4 toneladas “que nunca podía cargar”, marca Chevrolet.

Pero el que causó admiración y sorpresa, fue el “enorme” camión, marca MAN, que adquirió en 1.931 D. Antonio Soto Martínez. Llegó desde San Sebastián y le costo nada menos que ¡80.000! pesetas de las de entonces. Todo el mundo fue a verlo y se opinaba que dicha compra era una “locura”, ya que el camión “no cabía por muchas de las calles de Écija” y era verdad.

TAXIS.
Los primeros “coches de gasolina” dedicados al servicio del público, aparecen en el Salón sobre el año 1.927 y los primeros taxistas lo fueron “Pepe Morales”, “El Traga” con un Ford de pedales; Enrique losada; Manuel Vidal Peña, “El Moruno”; El Laico; El Retranca; El Tolillo; Manolo Martín Caballero; El Cojo de Antonia; el Florentino, El Chivas con otro Ford de pedales. El Tolillo tenía un Renault y Manolo Martín Caballero un coche marca Plimont. La gasolina por estas fechas costaba 36 céntimos el litro y un viaje a Sevilla todo el día 90 pesetas. La gasolina venía en tren, en bidones de 500 litros; decía, que procedía de Rusia y la vendía en sus talleres de calle Tetuán D. Antonio Soto Martínez, siendo el encargado del despacho Francisco Benjumea Pérez, actual portero del Palacio de Peñaflor, hombre con memoria prodigiosa que me facilita muchos datos que aparecen en este trabajo en lo referente a vehículos de motor.

FERROCARRIL.
El tren llega por primera vez a Écija el día 19 de Septiembre de 1.879, cubriendo la línea de Marchena a Écija y en la estación de Pinichi se recibe. El día 12 de Octubre de 1.885, se inaugura la línea de Écija a Córdoba.

El ferrocarril desgraciadamente desaparece en Écija el día 31 de Diciembre de 1.970.

PRIMER TELEFONO.
El día 6 de junio de 1.886, por orden del Alcalde D. Pablo Coello, se coloca un aparato de telefonía que comunica la Estación de Ferrocarril con la Estación de Telégrafo, sita en la casa contigua al Ayuntamiento. El mecánico lo fue el Sr. Fierro, acreditado electricista. Su resultado según las crónicas de aquellos tiempos “fueron superiores”. Dicho mecánico piensa instalar otros aparatos con “timbre incluido”, en diversas casas importantes de la población, lo que lleva a cabo en el año 1.887.

PRIMER TELEFONO PUBLICO.
Comienza a funcionar el día 24 de abril de 1.926, siendo inaugurada su centralilla por el Gobernador Civil D. José Cruz Conde, al que se le ofrece un gran homenaje.

TELEFONO AUTOMATICO.
Comienza a funcionar el 28 de Diciembre de 1.971, fecha en que desaparece la centralilla de Plaza de Santa Maria, trasladándose todas las instalaciones a la calle el Conde. Dicho día el teléfono ecijano que tenía solamente tres cifras pasa a contar con 6 números y los primeros días se formó cierto confusionismo, pués acostumbrados a decir “niña ponme con…” no tuvimos más remedio que coger la guía.

PRIMER APARATO DE RADIO.
En el año 1.923, D. Juan N. Díaz Custodio congrega en su casa de Plaza de Colón a varios amigos y vecinos entre la sorpresa de todos les enseña un “diabólico aparato” que habla y canta solo. Es el primer aparato de radio de galena que se conoce en Écija y fue construido totalmente por el Sr. Díaz.

Hay que resaltar que igualmente el Sr. Díaz Custodio, en dicho año, construye y pone en funcionamiento, también en su casa, un aparato receptor y emisor que le comunica radiofónicamente con poblaciones españolas y extranjeras.

EMISORA DE RADIO.
Como tal, empieza a funcionar en el archivo de la Parroquia de Santa Cruz el año 1.948, bajo el nombre de “Radio Santacruz”. Fue creada por el sacerdote y párroco de dicha iglesia, Don José Barriga Coronel. Radio Santacruz, fue semilla de estupendos profesionales de la radio-difusión, que incluso han ocupado y ocupan privilegiosos puestos en la radio española.

AGUA POTABLE.
Aunque existiera con anterioridad en la mayoría de las casas ecijanas, donde “manipulaba” el maestro cañero, la verdad es que agua, agua abundante, de excelente calidad que no solo atiende las necesidades familiares, sino las industriales, no llega a Écija en el mes de Junio de 1.972, procedente del pantano del Retortillo, gracias a la infatigable labor del Alcalde D. Joaquín de Soto y Cevallos y toda su Corporación, ayudados por la población entera. En ese año, se mitigó la sed milenaria que padecía Écija.

EL PRIMER TELEVISOR.
La televisión se vé por primera vez en Écija, concretamente el día 1 de octubre de 1.961, en un aparato marca Askar, que tenía instalado en su vivienda, situada en la plata alta del célebre bar Cantarero, su propietario D. Emilio Martín Caballero. Dicho televisor fue adquirido meses antes en Sevilla, por la Peña Ciclista Ecijana, con sede en tan animado bar, centro del “Bartolismo” entre otras animadas reuniones. La Peña Ciclista rifa el aparato por la Lotería Nacional, al precio de una peseta la papeleta, cayendo el premio en un número no vendido. Emilio “El Cantarero”, compra a la Peña, el televisor y lo instala en su casa, pero no recibe señal alguna. De cuando en cuando lo conecta, para nada, sólo se ven “mijillas blancas”. Es de día 1 de octubre de 1.961, cuando, a media mañana, se reciben borrosas imágenes de un desfiles militar y después por la tarde, la retransmisión de una corrida de toros, pero con mucha dificultad. En vista de ello, al día siguiente, Emilio Martín, baja el aparato a las dependencias del bar, donde en determinadas horas y con mucha suerte, se veían ciertos programas, los cuales con cierta frecuencia era interrumpidos por la célebre “manta”, un panel de cuadros, que ponía el repetidor de Guadalcanal, cuando no le llegaba la señal desde Madrid.

PELUQUERIA.
Doña María Navarrete Estacio, instala en la parte alta de la casa de Plaza de España con esquina a Aguabajo, la primera peluquería de señora en el año 1.934, trasladándose dos años después a la planta alta de la casa donde hoy están las oficinas de autobuses, también en Plaza de España, junto con su hermana “Chili Navarrete”, son las primeras que arreglan las cabezas de las mujeres ecijanas, poniéndoles permanente directa, permanente “Solrisa”, que eran unos saquitos húmedos en agua y que sobre las cabezas de nuestras abuelas o madres, comenzaban a “echar humo”, teniendo que soplar las peluqueras con sus propias bocas o con soplillos.

También fueron las primeras que pusieron la permanente a “La Mercé” con unos tenacillas pequeñas de hierro templados en calor de un infiernillo. Un prodigio, las mujeres de aquella época para estar guapas, sufrían en estas peluquerías lo suyo y, las peluqueras también. Cobraban por estas permanentes 10 y 12 pesetas, y más baratos eran los marcados al agua o los peinados. Una verdadera artista en pelados lo fue y sigue siendo Doña Estela Montes, que también por esas fechas de 1.934, instala una peluquería en calle Zayas, trasladándose después a calle Cinterías, donde aún trabaja.

María y Chili Navarrete, junto con Estela Montes, han sido las primeras peluqueras de señora en Écija, y la aparición de esta profesión en las ecijanas se debe a la intervención de una monjita de Hermanas de la Cruz, que visitaba con frecuencia a la familia Navarrete, Sor Serafina, que así se llamaba la monjita, al ver que dicha familia tenía seis hijas, aconsejó a la señora Navarrete, que alguna de ellas se fuera a Córdoba y aprendiera la peluquería de señora, que tenía mucho porvenir. Se fue María Navarrete, estuvo tres meses en Córdoba, aprendió el oficio y comenzó a practicarlo con su hermana, hasta hoy.

CINE.
Fue en la feria de septiembre de 1.904, cuando D. Juan N. Díaz instala unos “artilugios” y una gran sábana blanca en el rincón de la Iglesia de Santa Bárbara con el Salón y de noche ante una multitud de ecijanos, proyecta al aire libre una “serie de cuadros mudos”. Posteriormente en el 1.909, en los locales de lo que después se llamó “Heladería el Italiano”, en calle Miguel de Cervantes, en lugar cerrado y en el que se tenía que pagar, Don Ángel Custodio, instala un cinematógrafo con más adelantos y perfeccionamiento.

Estos datos como otros muchos, son recogidos en publicaciones de Don Rafael Cano Rodríguez, impresor ecijano, amante de Écija como nadie, al que algún día se le hará justicia por su callados y abnegados trabajos.

DISCOTECA.
La primera de estas salas, es instalada por Don José Silva “Pirula” en la planta baja de su complejo hotelero en calle Miguel de Cervantes. Se llamaba “SAIJA”, iniciales de los nombres de sus hijos pequeños. Comienza a funcionar a primeros de año de 1.974. Poco después aparece otra en bar Mónaco y los hermanos Victorio también abren nuevas discotecas.

IMPRENTA.
Nada menos que en el año 1.588, o sea 142 años después de que Gutember diera a conocer su invento en Maguncia, Écija conoce una imprenta que es instalada por D. Miguel Malpartida. Es un pequeño y rudimentario taller donde se imprime en hojas de papel, algunos trabajos. En 1.624 se instala en nuestra Ciudad el impresor Don Simón de Faxardo o Fajardo, al que debemos considerar como primer impresor ecijano. De sus talleres sale la primera publicación en Écija: “Sermones de los Dominicos de San José”, del que es autor, el sacerdote Fray Juan de los Reyes.

LIBRO.
El primer libro impreso que se tenga noticias, de tema ecijano, lo fue “Écija, sus Santos y su antigüedad eclesiástica y seglar” del Padre Roa en el año 1.629. El segundo lo fue “Grandezas de Écija”, adicción al libro “Écija y sus Santos”, del que es autor el médico e historiador ecijano D. Andrés Florindo. Fue publicado en 1.632 y editado en Sevilla en los talleres de D. Luis de Estupiñán, el que casi en el mismo año, instala talleres en Écija.

LO QUE VALE UN PALACIO.
El día 28 de julio de 1.906, se firma por el Alcalde, Don Plácido Ostos Angelina y Don Cristóbal Tamariz Martel Fernández de Henestrosa, Conde de Valverde, las escrituras de compra-venta del Palacio de Benamejí (Cuartel de la Remonta). La suma total de la compra es de 53.477,22 Pesetas. Tal palacio y compra, tiene por objeto la instalación en nuestra ciudad del Depósito de Recría y Doma del Ejército, quién toma posesión del Palacio el día 25 de Noviembre de 1.906, siendo el primer Coronel en Écija, Don Luis de los Santos y Fontordera.

DIRECTAMENTE DE LA FÁBRICA AL CONSUMIDOR.
Hasta principios del presente siglo, y aún entrados bastantes años, la leche se vendía directamente de la teta de la vaca al consumidor, pués lo vaqueros acudían a varios sitios conocidos de la Ciudad a la caída de la tarde y situaban pegadas a las paredes, sus vacas.

A dichos lugares se personaban las mujeres con sus “cántaras” u otros recipientes y el vaquero sentado en su banquillo, tras el ordeño, vendía al cliente la cantidad solicitada. Es el año 1.888, cuando recojo las primeras quejas de los vecinos al Ayuntamiento por tal forma de ventas, pero nó precisamente por la calidad del producto, ni el sistema de medida usado, sino porque en Plaza de Santa Cruz, se escapa una vaca y en su carrera, atropella y causa heridas a una anciana a la que “pateó y estropeó”, y después en su alocada carrera, la vaca, dejó caer de un burro a un hombre, corneó al burro y también “lo estropeó, dejándole inservible”.

CURIOSA OFERTA DE TRABAJO.
La anterior noticia la recojo del periódico “Cronista Ecijano”, de quién también tomo nota de esta oferta de trabajo del día 17 de Junio de 1.888 …”Dolores Prieto, soltero, de 22 años, de 15 días de parida, desea encontrar casa donde criar. Vive en calle Caleros nº 9”…

CURIOSAS NOTICIAS DE SUCESO.
Son las que aparecen en los periódicos ecijanos el día 4 de Enero de 1.880, en que se denuncia al Sr. Alcalde del peligro que provoca “un ciego que pasea por las calles montando en un caballo”. El robo que hace un sepulturero en “ropas de cadáveres”…, de que un “cerdo se pasea por los soportales del Salón”, y el dueño se pone furioso, cuando se le hace observación al respecto. También se pide al Sr. Alcalde, que tome serias medidas para prohibir “orinar en los sitios públicos”, como hacen algunos “caballeros”, en la pared donde se halla la ventana para expender entradas del teatro. Termina la relación de quejas con esta frase “Sr. Alcalde que no estamos en una Aldea”.

EL CLERO.
Hoy día cuenta la Iglesia Católica con un verdadero problema vocacional. En 26 de Abril de 1.751, se contabilizan en Écija 230 Clérigos seculares, 577 clérigos regulares, 289 monjas y 46 Archicofradías.

HEMOS SIDO LIBRES.
Desde la fundación de Astigi, hasta nuestros días, a excepción de los 529 años que tuvimos bajo el dominio árabe, del el año 711 al 3 de Mayo de 1.240. También fuimos gobernados durante 3 años, 7 meses y 3 días por los franceses que ocuparon nuestra Ciudad el día 25 de Enero de 1.809 y la abandonaron el 28 de Agosto de 1.812, llevándose numerosísimos tesoros que durante siglos conservábamos.

EL SANTO ROSARIO.
Se reza en Écija por primera vez en el mes de octubre de 1.867, ante la imagen de Nuestra Señora, de Pedro Millán, en el Convento de Santo Domingo, dirigido por el dominico Fray José María Peralta Márquez. El Santo Rosario se extiende a todo el mundo en el año 1.883 bajo el pontificado del Papa León XIII, pero el verdadero impulsor del rezo en Andalucía lo fue el padre Peralta, que nos dejó escrito el Libro “Mes del Rosario o mes de Octubre”.

JUBILIO CIRCULAR O LAS 40 HORAS.
Se comienza en Écija el día 20 de Abril de 1.794, Domingo de Resurrección. El Culto del Jubileo se hace por primera vez en la Iglesia de San Gil, asistiendo a la misa y sermón el Ayuntamiento en Pleno, la nobleza y gran numero de ecijanos, en una función solemnísima. Fue prerrogativa del Papa Pío VI y Decreto del Arzobispo de Sevilla, D. Alonso Marcos Llanos de fecha 14 de abril de 1.794

INMACULADA CONCEPCIÓN.
El Cabildo de la Ciudad, hizo promesa y juramento de creer, enseñar y defender el misterio de la Inmaculada Concepción de María, por acuerdo celebrado en el mes de Agosto de 1.615

COSTUMBRES Y FESTEJOS DESAPARECIDOS.
El Sábado Santo, después de celebrarse los Santos Oficios, se congrega un gran número de escopeteros en el patio de entrada de la Iglesia de Santa Cruz y al terminar el toque de gloria, descargaban sus escopetas. Luego se dispersaban por barrios y calles, siguiendo con sus disparos. También dicho día se colocaba en plazuelas y calles un “Judas”, y a la caída de la tarde, acudían los mozos del barrio y a pedradas, pugnaban por dejarle caer al suelo. Ya de noche el ganador tenía que celebrar una fiesta en su casa y convidaba con vinos o aguardientes a los amigos, para festejar la “matanza del traidor”.

Otra curiosa costumbre se celebraba igualmente el Sábado de Gloria. A la plaza de Puerta Cerrada, Los Remedios y calle Carreras, acudían pastores con manadas de ovejas, carneros y borregos, celebrándose una pequeña feria de compra-venta de estos animales, pero además era el día en que muchísimas familias pudientes acudían para comprar a sus hijos pequeños borreguitos, que era un especial regalo por estas fechas si su comportamiento había sido bueno durante el año y en especial por Cuaresma. Los niños algún tiempo alimentaban, criaban y jugaban con los borreguitos y era curioso verlos muchas tardes por el Camino del Valle. Por cierto adornaban con moñas las cabezas de estos animales y lo salpicaban con motas granas.

EL DÍA DE LOS LOCOS.
Precursor de los modernos Carnavales. Se celebraba todos los años el 28 de Diciembre o sea el día de los Santos inocentes. Era una especie de romería sin imágenes, donde se tocaba la guitarra, la pandereta y se bailaba al “corro”. Partía desde la Victoria hasta la Fuente de los Cristianos y toda la zona de Puerta Osuna, Cañato, antigua Carretera de Sevilla, que se llenaba de puestos y aguaduchos. Acudían “comparsas de locos” disfrazados, que ya de noche bajaban a Écija, armando gran jolgorio y algún que otro susto.