AYER Y HOY DE LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS ECIJANAS
POR D. RAMON FREIRE GALVEZ – 2002

REAL HERMANDAD Y ARCHICOFRADIA DE NAZARENOS DE LA CORONACION DE ESPINAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, SAN MARCOS, SAN ROQUE, SANTISIMO CRISTO DE LA SALUD Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES.

Se encuentra ubicada esta Hermandad en la Parroquia de San Gil. Sobre la misma, y en relación con el Decreto de Marzo de 1623 del Arzobispado de Sevilla, la presente Hermandad, fue una de las que se vio obligada a dejar de procesionar, pero mayor comprensión, copiamos literalmente lo que sobre ella decía dicho Decreto:

“La de la Coronación de Cristo y San Roque que sale de San Gil fue aprobada su regla por el Sr. Don Alonso de Fajardo, Obispo de Esquilache, Provisor de Sevilla en sede vacante en 25 de Septiembre de 1585. Sale lunes en la tarde.”

     “El Licenciado Gaspar de Torres, Vicario de Ecija, fue de parecer que las tres últimas, que son las de la Concepción, la Coronación y la del Ecce Homo, por ser las más modernas y salieren en días desacomodados, se reduzcan a las siete primeras, dado nuestro parecer en Ecija a 28 de Marzo de 1623.
En Sevilla a 31 de Marzo de 1623, el Licenciado Don Antonio Cobarrubias, Canónigo Provisor en vista de lo anterior, se reciba información de los inconvenientes que resultan de haber diez Cofradías en Ecija. Hecha la información ante Francisco Vidón, Notario, resultó justificado con testigos, muchos escándalos y quimeras sobre pasar unas Cofradías primero que otras.

     En cuya vista dicho señor, Licenciado Don Antonio Cobarrubias, mandó reducir las dichas diez Cofradías a sólo siete y mandó quitar las de la Concepción, la Coronación y la del Ecce Homo, concediéndoles licencias para que sí quieren juntarse con otra de las siete Cofradías, saliendo bajo la insignia de ella…”

     Documentos encontrados en el archivo municipal del Ayuntamiento de Ecija, hace referencia a que en 2 de Diciembre de 1521, Don Gonzalo Martín Caballero entregó la suma de 260 maravedíes al Mayordomo de la Archicofradía que existía en la Iglesia del Alcázar, Collación de San Gil.

     Esta primitiva Archicofradía, con el título de la “Coronación de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo y San Marcos”, fue establecida en la Parroquia de San Gil Abad por Don Alonso Fajardo de Villalobos, Provisor Sede Vacante de la Santa Iglesia de Sevilla, siendo imposible leer la fecha en las Reglas, por encontrarse el papel horadado. En el mismo libro se indica que el fundador de dicha Cofradía fue el clérigo Don Cristóbal Merino.

     El 24 de Marzo de 1563, previa solicitud del cabildo de la Hermandad, se autoriza por el Licenciado Iñigo de Leziñana, provisor General del Arzobispo de Sevilla Don Rodrigo de Castro, culto a San Roque. En Cabildo de 25 de Septiembre de 1581 la Hermandad se obliga a fomentar la devoción y culto hacia el Santísimo Cristo de la Salud, si bien dicha Imagen no la adquiere la Hermandad hasta el 10 de Julio de 1614, fecha en la que, ante Diego de Morales, se otorga escritura pública por orden del Señor Provisor General de Sevilla.

     En Cabildo General celebrado en Enero de1702 se dio a conocer la aceptación que hacia el Mayordomo Mayor de Palacio, en nombre de S.M. el Rey Don Felipe V del cargo que se le había ofrecido de Hermano Mayor Perpetuo con derecho a sucesión. Por Real Orden de Felipe V, el Cabildo Municipal por voto acordó celebrar la festividad de San Marcos, titular de la Hermandad, para conmemorar la batalla de Almansa ocurrida el 25 de Marzo de 1707.

     Imágenes: La Imagen de la “Coronación de Espinas” era en su origen un Ecce-Homo, que fue entregado en 1863 a la Hermandad a cambio de la antigua imagen de la Coronación realizada por Santiago Blaglieto en 1853, siendo reformada por Don Antonio Alva. El “Santísimo. Cristo de la Salud”, de estilo gótico renacentista, es de autor anónimo del siglo XVI, de estilo renacentista con influencias del gótico. La “Virgen de los Dolores”, igualmente de autor anónimo es del siglo XVII principios del XVIII.
     Realiza su estación penitencial la tarde del Miércoles Santo. Tres pasos.
     Sobre la citada Hermandad aportamos los siguientes datos:

     Archivo Municipal.- Libro de Actas Capitulares de 1722.- Folio 154.
     “ Cabildo de 10 de Septiembre de 1722.- Las Hermandades de Nuestra Señora de la Soledad y Rosario y Santísimo Cristo de Señor San Gil elevan a la Ciudad un memorial donde exponen hallarse con diferentes obras para mayor culto de dichas imágenes, y deseando terminarlas solicitan licencia para realizar dos fiestas de toros, con cuyo beneficio ayudar a los gastos de aquellas.”

     Archivo Parroquial de San Gil
     “En 1723 la cofradía de la Coronación de Nuestro Señor Jesucristo, San Marcos y San Roque, establecida en la parroquia de San Gil y poseyendo la Capilla Sacramental, donde también se veneraba la imagen del Santo Cristo de San Gil, propiedad de la fábrica, decide ampliar dicha capilla, para lo cual tomó a tributo perpetuo ochenta y cuatro varas cuadradas de solar que poseía dicha fábrica colindante con la citada capilla.”

     Archivo Municipal.- Libro de Actas Capitulares de 1723.- Folio 168 vuelto.
     “Cabildo de 22 de Noviembre de 1723.- Leyóse en este Cabildo memorial de la Hermandad del Santísimo Cristo del Señor San Gil, que su tenor es el siguiente. Que la Hermandad con título de la Coronación de Nuestro Señor, San Marcos y San Roque, cuya imagen era tan milagrosa y de tanta antigüedad, habiéndose experimentado muchas veces su protección a esta ciudad, teniendo una capilla tan pequeña y en la que además se hallaban colocados con otras imágenes la de San Marcos, a la que el Cabildo hacía fiestas todos los años por voto y por Real Decreto desde la batalla de Almansa, que la cofradía había comprado terrenos para agrandar dicha capilla con licencia del Ordinario arzobispal, siendo ánimo de la Hermandad colocar la imagen del Santo Cristo y hacer altares para las otras imágenes que hoy tiene en la capilla antigua, y a San Marcos en uno de ellos, y en atención a que ha dado principio a su fábrica y siendo tan costosa y las limosnas tan cortas por la calamidad de los tiempos, recurre a la piedad de la Ciudad para que contribuya a la continuación de las obras. La Ciudad acuerda librarle 50 ducados en el caudal de sus propios.”

     Archivo Municipal.- Libro de Actas Capitulares de 1724.- Folio 64.
     “Cabildo de 24 de abril de 1724.- La Hermandad del Santo Cristo de la Coronación, San Marcos y San Roque, sita en la Parroquia de San Gil, manifestó al Cabildo que por la pequeñez de la capilla en que se veneraba la imagen del Santo Cristo, resultaba totalmente insuficiente por la gran devoción que tenía en toda la comarca; por lo cual había decidido fabricar una nueva con las limosnas de los fieles, y que hallándose las paredes fuera de cimiento en altura de dos varas, hubo que paralizar las obras por falta de medios. Con motivo de las fiestas de la coronación del rey Don Luis I, la cofradía proyectó celebrar dos fiestas de toros para allegar recursos; más la proximidad de la Cuaresma y por estar prohibidas las fiestas públicas con motivo de la peste de Marsella no fueron autorizadas, y habiendo pasado ambas circunstancias, suplicaban al Cabildo, y este accedió, a solicitar del Presidente de Castilla la debida autorización para los dos referidas fiestas de toros.

     Se alegaba también en el memorial que en otro retablo de dicha capilla se colocaría la imagen de San Marcos, cotítular de la cofradía, por ser este Santo de gran devoción en Ecija y estar obligados a su culto por Real Decreto promulgado con ocasión de la batalla de Almansa.”

     Archivo Municipal.- Libro de Acuerdos Capitulares de 1739.- Folio 122.
     “Cabildo de 28 de Mayo de 1739.- El Corregidor participó a la Ciudad haberse concedido licencia a estas Hermandades para celebrar tres fiestas de toros en la Plaza Mayor de Ecija para subvenir con sus ingresos a la continuación de las obras que hacían para el mayor culto de sus imágenes y que se hallaban en suspenso por falta de medios.”

     Archivo Parroquial de San Gil.- Libro 5 de defunciones de 1778/95.- Folio 184.
     “En 26 de Marzo de 1777 se colocó la milagrosa imagen del Santísimo Cristo en su nuevo camarín de la capilla que se hizo y costeó a devoción de su venerable Hermandad.”

     Archivo Parroquial de San Gil.- Libro 5 de defunciones de 1779/85.-
     “El domingo 8 de Marzo de 1778 se colocó en su nuevo camarín la milagrosa imagen del Santísimo Cristo de esta Iglesia, costeado a expensas de los bienhechores y hubo procesión por la estación que lleva el Lunes Santo la cofradía. Dieron a esta iglesia los hermanos los derechos que se dieron cuando el Santísimo Cristo se colocó en su nueva capilla en 6 de Enero de 1762.”

     Semanario de Información Local “Ecija”.- Número 14 y 15.- 23 de Marzo1965
     “Página 15.- ECIJA Y SU CRISTO DE SAN GIL.- A las cinco de la tarde las campanas de la Parroquia de San Gil anunciaban citada de hermanos, a fin de celebrar cabildo general y trasladar al Crucificado desde su Camarín al Altar Mayor para la celebración del Quinario. Descendió tan venerada Imagen entre redobles y cornetas, “vivas” y saetas, y sobre los hombros de sus numerosos y devotos cofrades hizo su recorrido por naves y barrera, con indescriptible y devoto entusiasmo. A continuación tuvo lugar el Cabildo en el que el Hermano Mayor dio cuenta de la contratación de la Banda de Cornetas y Tambores de la Guardia Civil de Córdoba y la de Aviación de la Segunda Región para el desfile tradicional del Miércoles Santo. El Sr. Martín Rodríguez manifestó su sentimiento por la ausencia que le obligaba sus deberes militares, diciendo que de espíritu estaría siempre con la Hermandad, su Cristo y su Ecija querida.

     Por último y tras una brillante intervención pasional y “capillita” del secretario de la Hermandad Sr. Pradas, se procedió a la entrega al Hermano Mayor de un cuadro de gran tamaño, con la imagen del tan venerado Cristo de San Gil, óleo maravillosamente realizado por el laureado pintor ecijano Don Joaquín Ojeda, y que fue costeado por cofrades y devotos del Cristo de la Salud con donativos no superiores a 25 pesetas. Los actos fueron presididos por el Sr. Arcipreste Don Rogelio Rodríguez Naranjo, el Sr. Cura Párroco Don Francisco Begines, el Párroco de Santa María Nuestra Señora Don Esteban Santos y el Sr. Alcalde de Ecija Don Joaquín de Soto Ceballos. Al final la junta de gobierno ofreció unas copas de vino a las autoridades y personalidades asistentes.”

     Boletín Informativo de la propia Hermandad.- Número 4.- Año de 1991.
     “NOTAS SOBRE LA HISTORIA DE LA HERMANDAD.- En la primera época de nuestra Hermandad, no se tiene constancia de ningún misterio de la Coronación de Espinas, ya que nuestras reglas fundacionales sólo mencionan que se portaría en la Procesión del Lunes Santo un Santo Cristo y la Imagen de Nuestra Señora. Ya en el siglo XVII nuestra Hermandad realizó la primera imagen de la Coronación de Espinas a la que rendiría culto, este Cristo era de reducido tamaño y estaba acompañado de las figuras de dos sayones en actitud de colocarle la corona de espinas.

     Este primer misterio debía de carecer de calidad artística, puesto que el Arzobispado de Sevilla prohibió en carta fechada el 16 de Abril de 1848 su salida procesional por su mal estado de conservación. La Hermandad consiguió el permiso para sacar a la Coronación, comprometiéndose para años venideros en reformar el misterio. Por ello se encarga en 1853, siendo hermano mayor el Vizconde de Benaojan, al escultor de Sevilla Don Santiago Blaglieto por dos mil ochenta y dos reales una nueva imagen de la Coronación de Espinas, también de tamaño reducido.

     La Hermandad no hubo de quedar contenta con esta nueva imagen, ya que en cabildo celebrado el día 24 de Julio de 1864, el Cura Párroco de San Gil comunicaba “…a todos los hermanos la cesión que había hecho a la Hermandad de un Señor Ecce Homo, para que reformado y convertido en Señor de la Coronación, poniéndole las piernas, sirviera para el culto de aquella en lugar de la Coronación que la misma tenía, por ser escultura de más mérito y mayor tamaño.” La Hermandad entregó a cambio la imagen antigua que fue colocada en lugar del Ecce Homo en el altar de San José de la parroquia de San Gil, donde actualmente se encuentra.

     Este antiguo Ecce Homo es la actual imagen del Cristo de la Coronación, que fue transformado por Don Antonio Alva en Ecija; este mismo escultor realizó las figuras de los dos romanos que han ido acompañando tradicionalmente al Cristo de la Coronación.- M.B.P.”


     Boletín Informativo de la Hermandad.- Número 5.- Año de 1992
     “LA HERMANDAD DE SAN GIL.- Pocas noticias se tienen de la creación de esta Hermandad, aunque creo que es de las más antiguas de Ecija, después de la Merced y la de San Juan. Se debe su fundación al clérigo Don Cristóbal Merino y se tituló de la Coronación de Espinas y San Marcos, aunque a partir de 1563, se empezó a dar culto también a San Roque. Hacía estación de penitencia en la tarde del Lunes Santo.

     La imagen de la Coronación era sumamente pequeña, por lo que fue sustituida por una nueva, en el año 1853, siendo hermano mayor el Vizconde de Benaoján, que también era pequeña, por lo cual, en el año 1863, fue sustituida por la actual, quedando la antigua en la Iglesia encima del altar de San José, donde actualmente se encuentra. Ya en el siglo XVII, se empezó a dar culto a la imagen de un Crucificado, con el título de la Salud, aunque es más conocido por el de San Gil, y empezó a construirse la capilla durante el siglo siguiente, la cual fue costeada por la hermandad. En el siglo XIX, se adquirió la imagen de una Dolorosa. En el año 1855, salió por última vez la procesión de Santa María (vulgarmente llamada de los comerciantes) y entonces San Gil se trasladó al Miércoles, saliendo por primera vez el miércoles santo 21 de abril de 1886, siendo párroco de la iglesia y Arcipreste del Partido Don Victoriano Aparicio Marín.

     El miércoles santo 19 de marzo de1913, siendo párroco Don José Fernández Díaz y hermano mayor Don Juan Castrillo y Díaz, éstos se negaron a que saliera la procesión pues decían no se sacaba con orden, promoviéndose un altercado con los demás hermanos, aunque por fin salió la procesión. Este año fue el primero que yo salí, pues mi madre, fue con la cruz, siendo quizás uno de los pocos hermanos que pueda tener el orgullo de decir que fui en la procesión con cuatro meses y diez días antes de nacer (nací el 29 de Julio de dicho año). En el año 1918, siendo hermano mayor Don Enrique Elías Muñoz, hubo otro altercado con el referido párroco, celebrándose el cabildo en el cuarto de pasos, y queriendo tapiar la capilla, para que éste no entrara en ella.

     El miércoles santo 13 de abril de 1922 (es 1927 como más adelante comprobaremos), siendo hermano mayor Don Luis Valseca y Coca la procesión salió con más de una hora de retraso, por causa de la lluvia, y en la calle Carreras por no ir bien atornillado uno de los soldados romanos del paso de la Coronación, se vino abajo con gran estrépito teniendo que depositarlo en la casa particular de Don Facundo Martínez y en la calle del Conde, volvió a llover, promoviéndose un altercado con los hermanos de paso, pues querían adelantar el paso del Cristo, para entrar el de la Virgen en las Teresas, lo que trajo la dimisión de la directiva en plena calle. En vista de esto, se acordó que los hermanos fueran con túnicas y capiruchos, y se hiciera un nuevo paso con costaleros por dentro, saliendo en la nueva forma el Miércoles Santo 4 de Abril de 1928.- Luis E. Elías de los Santos.”

     “PAGINA HISTORICA.- En los últimos años, por diversos motivos, el Santísimo Cristo de la Salud ha realizado varias procesiones extraordinarias, como en el caso de la conmemoración del IV Centenario de la Hermandad en 1963, para participar en el Vía Crucis de la Santa Misión en 1964; en 1979 al ser designada como la imagen que presidiría por primera vez, debido a ser la máxima devoción del pueblo ecijano, el Vía Crucis de las Hermandades y en 1985 por motivo del traslado realizada desde la Iglesia de la Victoria tras ser restaurado. Este año le corresponde de nuevo a nuestra Hermandad organizar el Vía Crucis de las Hermandades con el Santísimo Cristo de la Salud, presidiendo este singular acto de culto donde se reúnen todas las hermandades ecijanas, dando muestras de su unión.

     A lo largo de la historia de nuestra Hermandad las procesiones extraordinarias fueron frecuentes, aunque por motivos diferentes a los conmemorativos o misioneros, así la razón primordial de estos actos era la imprecación de la gracia divina ante desgracias tales como sequías, epidemias, etc. En nuestros archivos contamos con abundantes testimonios sobre estas procesiones. La más antigua sobre la que tenemos datos documentos fue el día 9 de Abril de 1734 (Viernes de Dolores), el acta del cabildo donde quedó aprobada es muy curiosa, al detallarnos recorrido, orden y forma de realizar la procesión; a continuación la transcribo literalmente:

     “En este cabildo Don Pablo José de Guzmán Coronado, cura párroco de San Gil se digirió a los hermanos, manifestando que les era notorio que por las faltas de agua se había traído en procesión general a la milagrosa imagen de María Santísima del Valle Nuestra Patrona a la iglesia parroquial de Santa Cruz, donde se le estaba haciendo un octavario. Por lo que es de sentir que el viernes nueve del corriente se sacase por las calles de esta ciudad en procesión de penitencia a la milagrosa imagen del Santo Cristo que en esta Iglesia se venera, cantando las letanías y haciendo rogativas en la Iglesia de Santa Cruz. Llevando en la referida procesión capilla de música y para la notoriedad se fijen carteles convocatorios en las puertas de las Iglesias, plazas y sitios públicos. La Hermandad acordó que el supracitado viernes a las cuatro de la tarde se haga procesión de penitencia llevando en ella la bandera de la hermandad y la sigan todos los fieles con cruz o otras penitencias y finaliza la procesión con la milagrosa imagen del Santo Cristo ante cuya Majestad han de ir los señores eclesiásticos y la capilla de música, cantando las letanías mayores; y que en la Iglesia de Santa Cruz se canten rogativas ad petendam pluviam. Y que los hermanos lleven el paso del Santo Cristo y la bandera en esta procesión, vestidos de túnica y cubiertos los rostros, para cuyo fin y notoriedad se pongan papeles de avisos en las puertas de las iglesias, plazas y sitios públicos, convocando al pueblo para que los que quisieran acudir lo hagan; como asimismo que la procesión salga de esta Iglesia y que por las cadenas y calle Caballeros vaya a Santa Bárbara y sin entrar en la Iglesia pasa por la Plaza Mayor a la Zapatería y calle Violería a la Iglesia de Santa Cruz, donde se de hacer la rogativa y desde esta Iglesia se ha de tomar al Convento del Espíritu Santo y sin entrar se ha de bajar a la calle Garcilaso de la Vega y en derechura a la calle Arquillos, Barrera de las Comedias y plazuela de Don Tello de Figueroa por donde ha de ir a la Barrera del Puente y circunvalada ha de tomar por la calle Real del puente y por el Arco del Sol, ha de subir a esta Iglesia donde se finalizará esta función con rogativas.- Miguel Baena Pérez.-“

     Boletín Informativo de la Hermandad.- Número 6.- Cuaresma 1993.
     “En el boletín anterior, apareció por error el Miércoles Santo 13 de Abril de 1922, en vez de 1927.- Hecha esta aclaración, tengo que decir que en el mes de Octubre de 1928, hubo en la Parroquia de Santa María, siendo párroco de la misma y Arcipreste del Partido D. Francisco Domínguez Fernández, unas misiones a cargo de cuatro padres redentoristas, de la residencia de Carmona, y en una de las noches se sacó en procesión ya en el nuevo paso estrenado aquel año, al Santísimo Cristo de la Salud yendo los hermanos y demás fieles vestidos de paisanos, portando velas encendidas, siendo llevada la Cruz de Guía por el albacea de la Coronación, Don Manuel Martínez (Manolito Santos), que tras bajar la cuesta y pasar la calle Caballeros llegó a la Plaza y después a la Plaza de Santa María, dando la vuelta al monumento de la Virgen del Valle, volviendo a San Gil por el mismo itinerario; dándose el caso que coincidió con unas maniobras militares que se efectuaron en Ecija, con fuerzas venidas de otras poblaciones, y precisamente aquella noche, había un baile en el Casino Ecijano en honor de la oficialidad, el cual estuvo casi desierto, pues casi todos acompañaron a la procesión.

     En los años 1932 y 1933, con motivo de la República, y encontrándose en el bienio de Azaña, no salió ninguna procesión, celebrándose en su lugar en San Gil la baja del Cristo el domingo de Ramos (entonces se hacía en esta fecha), poniéndose al Cristo en el Altar Mayor, pero sin salir a la calle, y el miércoles santo, se hacía un acto de culto consistente en el rezo de uno de los días de la novena, un sermón y después se paseaba al Señor a hombros de sus hermanos por las naves de la iglesia.

     En 1934 se hizo lo mismo, estando el sermón a cargo del sacerdote jesuita Padre Martínez (el año anterior estuvo a cargo de Don Fernando Torralba), pero con motivo de las elecciones celebradas el 19 de noviembre anterior, estando en el periodo Lerroux-Gil Robles, y en vista de que en Sevilla salían algunas procesiones (aproximadamente la mitad), se calentaron las hermandades de Ecija, saliendo la de San Gil solo con el paso del Cristo (el antiguo) el Jueves Santo en unión de la de la Sangre (creo que ha sido la única vez que ha salido en dicho día), pues el miércoles no lo pudo hacer por estar ya comprometidos con el padre Martínez. Por la noche salió San Juan, con un solo paso, y el Viernes Santo la Merced con los dos pasos. Todas las hermandades, menos la de la Sangre y San Juan, no llegaron más que hasta Puerta Cerrada, pasando dos veces por la calle del Conde, pues desde Santa Cruz a Puerta Palma estaba el pavimento levantado.

     En 1935 salieron todas las hermandades menos el Silencio y el Carmen. En 1936 por estar en el poder el Frente Popular no pudo salir ninguna. El viernes santo 26 de Marzo de 1937, salió la procesión del Santo Entierro con todas las escenas de la Pasión, saliendo de San Gil el paso de la Coronación de Espinas para formar parte de dicha procesión (este paso no salía desde 1927). Esta procesión fue organizada por Don Domingo Bellido, exactamente igual que en el siglo pasado lo había realizado el Arcipreste Don Victoriano Aparicio Martín.

     Posteriormente la hermandad volvió a la forma tradicional de portar el paso por fuera. Así permaneció hasta el año 1944, en que volvió a ponerse por dentro, sacando el paso de la Virgen con palio, siendo el primero que hubo en Ecija, aunque en el año 1939 lo había hecho la Soledad con uno que trajeron de Sevilla.- Luis E. Elías de los Santos.”

     “EFEMERIDES.- Hace 410 años.- El 24 de marzo de 1583, es autorizada la inclusión de San Roque como titular de la Hermandad por el Cardenal de Sevilla Don Rodrigo de Castro. Para su mayor culto se le dedican dos nuevos capítulos a la regla, en la que se orden que todos los años se celebre solemnemente la fiesta del Señor San Roque con misa cantada y procesión y que se diera de comer a doce pobres.

     La devoción profesada en la antigüedad a San Roque por nuestra Hermandad, tan sólo era eclipsada por el Santísimo Cristo de San Gil, así durante mucho tiempo la fiesta principal de la Hermandad se celebraba el día de San Roque.

     Hasta finales del paso siglo la imagen de San Roque figuraba en el primer paso de la Procesión de Semana Santa, precediendo a la de la Coronación. En la actualidad, el culto a San roque se centra en la misa en que se conmemora su festividad, el viernes más próximo a su fiesta litúrgica.

     Hace 215 años.- El domingo 8 de Marzo de 1778 se colocó en su nuevo camarín al Santísimo Cristo de la Salud; para festejar este acontecimiento hubo procesión con el Santísimo Cristo por su itinerario habitual.      La Capilla se comenzó a construir en 1723, estando terminada la obra en 1762, pero hasta 1778 no se concluyeron los altares, ni el camarín del Stmo. Cristo.

     Hace 100 años.- En el cabildo del día 26 de febrero de 1893, siendo hermano mayor Don José de Avila y Fernández, presentó Don Manuel Salamanca Ramírez, albacea de la Coronación, la reforma que se estaba haciendo en las túnicas de los nazarenos del paso del Señor de la Coronación. Estas túnicas eran blancas con capa de cola, antifaz de terciopelo rojo y cinturón del mismo material. Los hermanos portaban en sus manos cirios rojos. Hasta 1964 formaron nazarenos con estas túnicas, pero en la recuperación de este paso, se consideró que los nazarenos de la Coronación llevaran túnicas del Cristo.

     Hace 50 años.- En el cabildo de 26 de Diciembre de 1943, se expone la reforma del paso de Nuestra Señora para sacarla bajo palio. Este nuevo paso se construyó con los escasos recursos que generaban en su época. En la Semana Santa de 1944 salió bajo palio por primera vez en nuestra historia. Este paso fue sustituido por el actual durante la década de los setenta.- Miguel Baena Pérez.”

     Boletín Informativo de la Hermandad.- Número 7.- Cuaresma 1994.
     “En la presente edición del Boletín informativo nuestra hermano Don Luis E. Elías de los Santos, finaliza la serie en la que ha ido narrando sus recuerdos acerca de nuestra Hermandad.

     En el año de 1943, siendo Hermano Mayor el general de Estado Mayor Don José A. Martín Prat, se pavimentó la capilla y aquel mismo año, el miércoles santo 21 de abril (el mismo día que en 1886 salía la procesión por primera vez en miércoles santo), por causa de la lluvia no pudo salir, promoviéndose disgustos entre los hermanos que querían sacarla a toda costa, lo que trajo la dimisión de la directiva, siendo elegido hermano mayor Don Santos Valseca Ruiz, hijo del que fuera hermano mayor durante tanto tiempo Don Luis Valseca y Coca, el cual hizo un nuevo paso para la Virgen, sacando palio, siendo la primera hermandad de Ecija en hacerlo (se había hecho una sola vez, en el año 1938, la del Carmen con un paso prestado de Sevilla).

     Este año, salió la procesión de esa nueva forma, aunque el palio era modesto y el paso que llevaba la Virgen pasó a la Coronación. Posteriormente ha ido modificándose, pues se le pusieron otros varales mejores, un palio bordado, respiraderos, candelería y otro manto nuevo, al que se pasa el bordado del otro. En el año 1962 deja de salir no se por qué causa el paso de la Coronación de Espinas (ya había ocurrido desde 1928 a 1935). Posteriormente hubo que restaurar la Cruz del Cristo. Se hizo a continuación un nuevo paso para el Cristo, el cual es todo tallado en madera con incrustaciones de plata. Se ha pintado el camarín y se han hecho otras reformas. También desde hace ya bastantes años, se viene celebrando un Quinario, que empieza el lunes de pasión y termina el viernes de Dolores, y que ha sustituido a la tradicional novena que termina el domingo de la Santísima Trinidad. En el año 1980 volvió a salir el paso de la Coronación, después de diez y ocho años, saliendo en el anterior paso del Cristo, pero hace tres años le han hecho un paso nuevo, el cual está sin terminar, saliendo el Cristo solo.- Luis E. Elías de los Santos.”

     “Hace 400 años.- El cinco de febrero de 1594 se otorgó escritura ante el escribano público Don Luis de Barrio, para que la capilla de nuestra Hermandad fuera la Capilla Sacramental de la Parroquia de San Gil.- La Capilla de la hermandad ha mantenido desde entonces su uso como Capilla del Sagrario hasta nuestros días. Esta situación quedó reforzada en 1723 cuando la hermandad inició la ampliación de su capilla. En este momento el clero parroquial recordó la obligación contraída por la hermandad que la forzaba a construir la capilla para uso sacramental. Así en la escritura en la que se refleja la adquisición de terreno a la fábrica de San Gil, se especifica que si el nuevo Sagrario no fuera del agrado del clero, éste debía edificarse en otro altar a costa de la hermandad; también se especifica que el parroquial había de poseer una llave de la capilla, para así poder suministrar los Santos Sacramentos, siempre que fuera preciso.

     Hace 100 años.- El 30 de Marzo de 1894, acordó la hermandad celebrar una rifa para allegar fondos. Esta rifa por la Lotería Nacional tendría tres premios. Seis fanegas de trigo, un reloj de porcelana regalo de la Sra. Marquesa de Peñaflor y un carnero. El 31 de Agosto de este mismo año, presentó Don Francisco Torres Aguilar, tres proyectos para la renovación del paso de Nuestra Señora de los Dolores, en estilo renacimiento, gótico y de la época. Se eligió el paso de estilo gótico, pero parece que esta decisión no llegó a concretarse, puesto que el citado paso no llegó a realizarse. El 11 de Noviembre, el cura párroco de San Gil, Don Jerónimo Becerra y Fernández, propuso a los hermanos el traslado del Stmo. Cristo de San Gil a la Iglesia de Santa María durante la misión que llevarían a cabo los misioneros de la Orden del Sagrado Corazón de María de Córdoba, ya que deseaban presidiera la Misión la imagen con más devoción en la comarca ecijana. La Hermandad acordó acudir a la Iglesia de Santa María en un Vía Crucis penitencial, haciendo el recorrido de forma que pasase por la casa del hermano mayor Don José de Avila y Fernández que se encontraba enfermo.

     Hace 25 años.- El Miércoles Santo, 3 de Abril de 1969, el Stmo. Cristo de la Salud procesionó en su nuevo paso totalmente terminado de talla. La labor de carpintería de este paso fue realizada en Ecija por nuestro hermano Don José Luis Martín y la de talla en Sevilla por Don Antonio Martín. Este mismo año se estrenan los cuatros evangelistas obra del famoso imaginero sevillano Don Antonio Castillo Lastrucci, adquiridos a la Hermandad de las Penas de San Vicente de Sevilla. Los apliques de plata que embellece el conjunto fueron realizados en los talleres de orfebrería cordobesa de Díaz Roncero al año siguiente. El conjunto se realzó en 1984 con los ocho faroles que ocupan los huecos de la canastilla realizados en el taller sevillano de Don Manuel de los Ríos.

     Este año se completa el paso, con los nuevos broches bordados en oro fino hechos por Don Ignacio Escobar y con las nuevas cartelas en plata representando los cuatro padres de la Iglesia que ocupan el hueco dejado por los evangelistas, trasladados al paso de la Coronación para facilitar la conservación de estas obras de arte.- Miguel Baena Pérez.”


     Del Libro “CASOS, COSAS Y CURIOSIDADES ECIJANAS.- Antonio Siria González.- Ecija 1995.- Página 81.
     “EL CRISTO DE SAN GIL ES IMAGEN VIVA DE JESUCRISTO REDENTOR EN LA CRUZ.
– Curiosa nota en los libros parroquiales de San Gil.
     Si piadosa es la tradición de que la imagen de nuestra venerada Patrona Santísima Virgen del Valle, es obra nada menos que del Apóstol San Lucas el Evangelista, no menos curiosa y bella es también la casi desconocida tradición de que la imagen del Santísimo Cristo de la Salud (Cristo de San Gil) salió de las manos de San Nicodemus, contemporáneo de Jesús y que, además, fue testigo presencial de su crucifixión y muerte en el Gólgota.- El hecho está recogido en el libro 1º de Difuntos de la Iglesia Parroquial de San Gil, dos hojas después del folio 118, en donde se encuentra nota que traduzco al castellano de hoy:

El Sr. Francisco de Guzmán, maestro de escultor, viendo la hechura del Santísimo Cristo que en esta Iglesia de San Gil de esta Ciudad de Ecija, afirmó que había oído decir a Pablo de Villegas, maestro escultor, natural de Medinaceli y a Juan Martínez Montañez, ser una de las tres copias que hizo el Santo Nicodemus por Jesucristo Nuestro Redentor, cuando el dicho Santo Nicodemus lo vio en la Cruz. Así lo afirmó haberlo oído a dichos maestros en presencia de Jerónimo de Morales, vecino de esta Ciudad, en calle Mayor del Valle y en presencia de Miguel Carrasco, Oficial de Inocencio Ortega, sastre, de que doy fe y lo firmé en Ecija a veinticinco del mes de Marzo de mil y seiscientos y cincuenta y siete años.- Fernando López de Peña.

     Don Fernando López de Peña, fue Presbítero Beneficiado de la Iglesia de San Gil, falleciendo el 27 de Diciembre de 1678, y como se desprende de la nota por él redactada, la tradición surge de las apreciaciones hechas sobre la imagen, por los dos grandes imagineros Pablo de Villegas y Martínez Montañez, quienes históricamente está demostrado que visitaron en varias ocasiones Ecija, para contemplar algunas imágenes, pero sobre todo, la del Cristo de la Salud que les encantaba y emocionaba. Esta imagen, de estilo renacentista, es atribuida a escultor de la escuela de Jorge Fernández Alemán y es obra realizada sobre el año 1550…”

     Boletín Informativo de la Hermandad.- Número 8.- Cuaresma 1995.
     “EL ARCIPRESTE APARICIO Y EL MANTO DE NTRA. SRA. DE LOS DOLORES.

En otros artículos de nuestro Boletín Informativo San Gil, se ha detallado la vida del que fue Párroco de San Gil, Don Victoriano Aparicio. Entre sus actuaciones el tiempo que estuvo en nuestra parroquia destaca su contribución a la realización del manto bordado de Ntra. Sra. de los Dolores. En el libro biográfico “El Vicario de Ecija” escrito por Don Federico Roldán, se relata este episodio de la vida del Arcipreste Aparicio. Creemos que es muy interesante esta narración porque nos permite conocer la vida de la hermandad a finales del siglo XIX, y la personalidad de este virtuoso sacerdote.

     Era el primer año (1880) que estaba al frente de la Parroquia de San Gil. La devota procesión de la Coronación de Espinas, del Stmo. Cristo de la Salud y de la Virgen de los Dolores regresaba a su casa. Aunque verdaderamente es una procesión de penitencia, eso no quita que ya a la subida de la cuesta de San Gil los cofrades exterioricen su amor y devoción a las sagradas imágenes con entusiastas aclamaciones. Al entrar en el templo el entusiasmo se desborda y hay un rato de verdadero frenesí, en el que las aclamaciones y los vítores de los cofrades se mezclan con los sollozos y súplicas de la muchedumbre, y así, sobre una oleada humana penetran las imágenes del Señor de San Gil y de su bendita Madre de los Dolores. De pie en el presbiterio contemplaba el Vicario, profundamente conmovido, aquel espectáculo, cuando el paso de la Virgen avanzaba majestuoso por las naves de la iglesia; con aquella su viveza característica, sube al púlpito, veloz como un águila, e imponiendo silencio con la campanilla, se dirige a la compacta muchedumbre diciéndole: He presenciado vuestra devoción y he quedado hondamente complacido; he visto vuestra fe y vuestro amor a Jesucristo y a su benditisima madre y me ha llenado de satisfacción, ¿cómo se compadece todo eso, con ese manto roto con que la Virgen ha pasado por las calles de nuestra Ciudad?. ¿lo hubierais hecho con vuestra madre natural?. No, eso no es posible tolerarlo. A fuer de hijos amantes, para el año que viene es menester a todo trance que nuestra Inmaculada Madre salga más decorosamente que acaba de hacerlo, es menester que estrene un manto y saya nuevos, ricos, riquisimos, si no como ella se merece que todo será poco, como corresponde a esa devoción y a ese entusiasmo que acabáis de demostrar. Para ello, enseguida os espero en la sacristía para que firméis en la suscripción que a tal objeto se va a abrir, y que yo, aunque no tengo un cuarto, encabezaré con mil reales. En eso se conocerá que sois amantes de la Virgen de los Dolores, en que no salga ninguno de aquí esta noche sin anotar su óbolo en la suscripción; quien pueda mucho, mucho, quien poco, poco, pero todos algo. Y el Vicario terminó dando un viva a la Virgen de los Dolores, que fue contestado por la muchedumbre con delirante entusiasmo.

     Por demás sabía la hermandad la necesidad de reponer el vestido y el manto de la Virgen, pero sin medios para ello no podía hacer otra cosa que lamentarlo. También lo sabía el Vicario, aunque hacía menos de un año que estaba en la Parroquia y ya venía rumiando en su interior de que manera podría satisfacer los deseos de los hermanos que eran también los suyos. La providencia le deparó la ocasión en aquel rasgón que se produjo durante la procesión de aquel mismo día, con motivo de remudarse los hermanos que conducían el paso, ocasión que aprovechó el Vicario con el más lisonjero éxito.

     Del púlpito dirigióse el Vicario a la sacristía, y, abierta la suscripción por él encabezada, alcanzó aquella misma noche la suma de seis mil reales. Quedó abierta y a los pocos días, Ecija entera consignó en ella su óbolo, que ascendió en total a 60.000 reales. Al año siguiente, según lo había prometido el Vicario, la Virgen de los Dolores estrenó la saya y manto nuevos, bordados enteramente de oro. Los cofrades del Señor de San Gil se sienten aún hoy orgullosos por el manto de su Virgen y el pueblo, al contemplarlo en la procesión del miércoles Santo exclama: ¡ Ese manto se lo hizo el Vicario!”

     El manto fue encargado por una comisión formada por Don Victoriano Aparicio, junto con el hermano mayor Don José Avila Fernández y el depositario Don José María Castrillo y Bernuy a las bordadoras sevillanas Doña Ana Antunez. Previamente a la elección de esta bordadora se visitaron varios talleres de bordado, desechándose los de otros afamados bordadores por estar ocupados con otros encargos, como en el caso de Doña Patrocinio López (con un palio para la cofradía sevillana de San Isidoro) o de Doña Teresa del Castillo (con un manto encargado por la Hermandad de Montesión), el bordador Juan Manuel Rodríguez Ojeda, fue descartado al preferir la Hermandad manos femeninas para esta labor. Finalmente se eligió a Doña Ana Antunez que realizó el manto tras finalizar un manto y palio para la hermandad sevillana de la Carretería. La suscripción no fue suficiente para pagar el manto, por lo que la Hermandad tuvo que organizar algunos actos benéficos como fue una actuación de grupos escolares en el Teatro Principal, o una corrida de toros, junto con varias rifas. El manto fue restaurado y pasado a nuevo tejido por Don Joaquín Ojeda en 1975 y la saya el pasado año por Don Ignacio Escobar.- Miguel Baena Pérez.”

     Boletín Informativo de la Hermandad.- Número 11.- Cuaresma 1998.
“EFEMERIDES.- Hace 275 años.-
 Siendo Hermano Mayor Don Juan Palmero se otorgó escritura ante el escribano Don José Luca de Guzmán el 23de Octubre de 1723 en que la Hermandad de la Coronación de Espinas, San Marcos y San Roque, adquiere 84 varas cuadradas de terreno, adyacentes a su Capilla para ampliarla. Estos terrenos junto con los correspondientes a la anterior Capilla y parte de la casa adquirida en 1722 de la calle de Don Rodrigo de Rojas, constituyen los terrenos sobre los que se encuentra asentada nuestra Capilla. Los motivos expuestos por la Hermandad para la ampliación fueron: “era notorio a los hermanos que la Capilla del Sr. San Antonio que es donde está el Sagrario por ser como es muy pequeña tan solamente estaban colocadas en ella y tenían altar la Milagrosa Imagen de Xpto. Crucificado con el título de el Sr. San Gil y las Imágenes de Ntra. Sra. de los Dolores y San Roque(…) Y que las de la Coronación de Ntro. Sr. y San Marcos, sus Titulares no tenían altar ni estaban con toda decencia que se requerían. Y para que todas las Santas efigies tubiesen el mismo culto (…) se decide agrandar la Capilla y hazerla nueba y de hermosa fábrica.- Cabildo General de 28 de Marzo de 1723.- Libro de Cabildos 1690-1838.”

     Hace 200 años.- De esta época data la demanda de plata que tradicionalmente preside los Cabildos de nuestra hermandad y la mesa petitoria del Quinario, como puede leerse en la inscripción que la circunda: “DE EL SANTISSIMO CHRISTO DEL SEÑOR SAN GIL.- AÑO DE 1798.”

     Hace 150 años.- En el Cabildo celebrado a las once de la mañana del 17 de abril de 1848, día de Cofradía, Lunes Santo, siendo Hermano Mayor Don Francisco Miguel Giménez, se reunió la Hermandad para poner en su conocimiento el oficio que se había recibido del Sr. Vicario de la Ciudad, prohibiendo la salida del paso de la Coronación de Espinas “…en vista del cual y bien enterados de su contenido acordaron que en atención en que a las cuatro de este mismo día ha de salir la procesión que espera el público con ansia y ya hechos todos los gastos y preparativos necesarios, siguiendose de no salir grandes perjuicios y el escándalo que es consiguiente, se oficie al Sr. Vicario exponiéndole los antecedentes dichos y suplicándole por tales causas tuviera a bien dar su permiso para que salga la procesión tal como se halla preparada en virtud a que por la premura del tiempo no se puede hacer reforma alguna, quedando conforme en hacer para el año venidero y siguientes las que sean necesarias, con que concluye este acto que firmaron los concurrentes.”

     Los oficios que se cursaron se custodian en el archivo de la Hermandad y, por su curiosidad, pasamos a transcribirlos a continuación:

     “Sr. Vicario ecónomo de Ecija.- Por noticias que tiene esta Jurisdicción Excma. resulta que en esa Ciudad se hacen estaciones por las hermandades del Sr. San Gil y Stmo. Cristo de Confalón, sitos aquella en la parroquia de su nombre y esta en la Iglesia de Extramuros Mínimos, conduciéndose en sus pasos dos estatuas de escaso mérito que excitan la irrisión y mofa del público y a veces fomentan escándalos, perturbándose así la devoción que debiera inspirar la representación de los misterios augustos de nuestra Santa Religión Católica. Bien conocerá Vd. lo mucho que le interesa atajar por todos los medios prudentes un abuso de consecuencias tan trascendentales, porque difundiéndose insensiblemente en las personas más tolerantes, y de no sana intención, atraen en las demás un inefable desprecio por las razones indicadas.- A este efecto quiere el Excmo. Sr. Arzobispo, mi Sr. que en el caso de permitirse la salida de estas citadas Cofradías influya Vd. con los principales hermanos de ellas para que las insignias se coloquen en términos de que no se experimenten los efectos tan contrarios a las Procesiones de Penitencias, procediendo en todo con la circunspección y gravedad que se requiere, a fin de que las justas reflexiones que sobre ello le debe sugerir su celo no produzcan el descontento del público y hermandades referidas.- Lo que digo a Vd. para su cumplimiento.- Dios le guarde.- Sevilla 15 de Abril de 1848.- Ldo. D. Domingo Rolo.- Secretario.”

     Al Sr. Vicario se le comunica lo decidido en el Cabildo celebrado al efecto, y se le prometió que el próximo año se cumplirían los deseos del Sr. Arzobispo, contestando con el siguiente oficio:

     “Sr. Hermano Mayor de la Hermandad del Sr. San Gil.- Atendidas las razones que Vd. se sirve comunicarme en su atenta que acabo de recibir, y acuerdo de esa fervorosa Hermandad que tan gustosa se ofrece a reformar las dos Estatuas que se hallan en el paso de la Coronación para lo sucesivo, usando de la distinción y aprecio que me merece esa Cofradía, y a nombre del Excmo. Sr. Arzobispo de esta Diócesis, permito por esta sola vez el que dicho paso salga en la Procesión de costumbre como se hallen actualmente, cuidando todos los señores hermanos en contribuir no sólo al cumplimiento de sus acuerdos y promesas sino también a la conservación del orden y devoción que exige y dicta en suyo la procesión de penitencia con que se tributan cultos a sus Sagradas efigies que con tanto celo observa.- Dios Ntro. Sr. que a Vd. guarde.- Ecija 17 de Abril de 1848.- Antonio J. Carrillo y Ortíz.”

     Los compromisos adquiridos en estos acuerdos, se llevaron a efecto en los años siguientes, así en 1853 se le encarga a Don Santiago Baglietto una nueva imagen del Señor de la Coronación, la cual no fue del gusto de la hermandad, por lo que se decide transformar un antiguo Ecce-Homo, haciendo nuevas las dos figuras de los soldados romanos por Don Antonio María de Alva en 1862.”

     Hace 125 años.- En el Cabildo celebrado el día 23 de Marzo de 1873, siendo hermano mayor Don Miguel Maestre, se acordó “…en atención a que no hay fondos suficientes para costear y habiendo tratado y discutido el asunto con el detenimiento que el caso requiere quedaron conformes en suprimir la salida sólo por este año y que se hicieran los ejercicios de las tres horas”. Seguramente no tuvieron que estar ausentes de esta drástica decisión la inestable situación política de este periodo, al haberse proclamado la I República el 11 de Febrero de 1873, coincidiendo este momento con un enconado enfrentamiento entre la Iglesia y el Estado.”

     Hace 100 años.- Siendo hermano mayor Don José de Avila y Fernández, en la solemne novena celebrado ese año de 1898, la principal novedad fue el estreno de la iluminación eléctrica del altar levantado en el presbiterio de la Iglesia de San Gil, donde era trasladada la Imagen del Stmo. Cristo para la celebración de la novena.-“ Miguel Baena Pérez.-

     BOLETIN DE LAS HERMANDADES Y COFRADIAS DE ECIJA.- Año II.- Número 2.- Cuaresma de 1999.- Página 18.
     “Los primeros pasos de la Hermandad de San Gil.-
 Los más remotos antecedentes de esta Real Archicofradía, corresponden a la Hermandad hospitalaria de San Marcos, fundada en 1429 en el recinto amurallado de la collación de San Gil, más concretamente en la calle que aún conserva su nombre, donde permanece esta corporación hasta que se promulga en 1570 la Real Orden de Felipe II, sobre reducción de hospitales, viéndose con ello forzada a agregarse al Hospital de San Sebastián.

     Ante éste acontecimiento, un clérigo de la iglesia de San Gil, Don Cristóbal Merino, logra reagrupar sus hermanos formando una nueva Hermandad con el título de “Cofradía de la Coronación de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo y el glorioso San Marcos” y presenta reglas ante la autoridad eclesiástica, confirmadas el 25 de Septiembre de 1581 por Don Alfonso Fajardo de Villalobos, provisor sede vacante del Arzobispado de Sevilla, en las que se ordenaba el culto y la salida procesional en la noche del Lunes Santo.
     Aquellos primeros años fundacionales fueron muy difíciles de superar, debido a las enfermedades y calamidades que azotaban aquellos tiempos nuestra comarca, pero con tesón y fieles a su primitiva vocación hospitalaria, buscaron la protección de San Roque, abogado divino contra estas enfermedades, y así deciden agregar nuevos capítulos de las reglas donde se regula el culto de su patronazgo, confirmados en 1583 por Don Iñigo de Leziñana, provisor del Arzobispo Don Rodrigo de Castro.

     Deseosos de tener un lugar donde realizar sus cultos, llegan a un acuerdo con el clero de San Gil, por el que, la hermandad adquiere la antigua capilla de San Antonio, compuesta de tres altares, lo cual lleva a efecto mediante escritura ante el escribano Fernando de Silva en 1589. Cinco años más tarde, en 1594, convino con el clero, que la capilla de la hermandad tuviera el uso de capilla sacramental de la parroquia, cosa que ha continuado haciendo hasta nuestros días.

     No parece que la hermandad poseyera entonces una imagen de su titular, el Cristo de la Coronación de Espinas, al menos en la primera época. Sin embargo si desde el principio, se comenzó a tributar un culto especial al Crucificado que se encontraba en dicha iglesia. Y tanto fue en aumento esa devoción al milagroso Cristo que había en San Gil, que la hermandad se compromete con el Sr. Arzobispo a promoverla y fomentarla, consiguiendo obtener años más tarde su propiedad, por escritura otorgada ante Diego de Morales el 10 de Julio de 1614. El nombre de Cristo de la Salud, no hace más que recordar el inicio hospitalario de esta Real Archicofradía.”

     Boletín Informativo de la Hermandad.- Número 14.- Cuaresma 2000.
     “SAN MARCOS.-
 El primer titular de nuestra hermandad fue el glorioso Señor San Marcos, en este artículo describimos brevemente la figura del Santo histórico, y los hechos más relevantes vinculados al Evangelista en la historia de nuestra hermandad.

     …SAN MARCOS Y LA HERMANDAD DE SAN GIL.- La devoción de la Ecija medieval hacia San Marcos, fue notoria, reflejándose en la institución del hospital de San Marcos, aledaño al Alcázar, en la calle que aún lleva su nombre. Este hospital, cuya más remota noticia data de 1492 (donación de unas casas al Hospital y Cofradía de San Marcos), pervivió hasta 1570, en que por Real Orden de Felipe II, de reducción de hospitales, se disolvió esta institución, agregándose sus bienes al Hospital de San Sebastián, pasando su titular a venerarse en la cercana iglesia parroquial de San Gil.

     Los feligreses, deseosos de perpetuar su devoción hacia el Santo Evangelista, se congregan en Cofradía de Penitencia, agregando a San Marcos, la advocación penitencial de la Coronación de Espinas, redactando reglas como Cofradía de Penitencia, definitivamente aprobadas por el Arzobispado en 1581, con el título de “Coronación de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo y Glorioso Señor San Marcos”. Esta normativa manda la celebración de fiesta en honor de San Marcos, el domingo siguiente a su festividad, consistente en vísperas, misa, sermón y procesión.

     El 25 de Abril de 1707 tuvo lugar cerca de Almansa, en Albacete, una importante batalla, que supuso el vuelco definitivo a favor de las tropas borbónicas en la Guerra de Sucesión. El Rey Felipe V, deseoso de conmemorar este día, festividad de San Marcos, decidió otorgar privilegios especiales a todas aquellas instituciones civiles o religiosa que estuvieran bajo la protección de dicho santo, en las ciudades que le habían sido fieles. Por lo que, en cumplimiento de esta Real Orden, se otorgaron especiales privilegios a nuestra Hermandad, consistente en la obligación del cabildo municipal por voto, de conmemorar la festividad de San Marcos, acudiendo, corporativamente, a la iglesia de San Gil en su festividad. Desde esta fecha nuestra hermandad usa el título de Real…”

     Boletín Informativo de la Hermandad.- Número 15.- Cuaresma 2001.
     “SAN ROQUE.-
 San Roque fue durante mucho tiempo una de las principales devociones de nuestra hermandad. En este artículo describimos brevemente la figura del Santo histórico, y los hechos más relevantes vinculados a la devoción a San Roque en la historia de nuestra hermandad.

     San Roque, tan célebre en toda la Europa cristiana por su santidad, y por su poderosa protección contra el azote de la peste. Nació en Montpellier, hacia 1284, de una familia distinguida, siendo su padre el gobernador de la ciudad. Habiendo perdido a los veinte años a su padre y a su madre, se halló dueño absoluto de un importante patrimonio, pero sus ansias estaban en una herencia más preciosa. Considerando aquella perfecta desnudez y desprendimiento que el Salvador pide a todos sus discípulos, y de la que todos los santos nos dejaron tan asombrosos ejemplos, tomó la resolución de imitarlos. Distribuyó en el mayor secreto entre los pobres todo lo que tenía, y disfrazado de peregrino, tomó el camino de Roma.

     Habiendo escogido vivir en la pobreza, viajaba mendigando. Al llegar a la Toscana, observó el estrago que estaba haciendo en las ciudades la peste. Movido por el ardiente deseo de asistir a los apestados se ofreció al administrador del hospital, que pese a la juventud de San Roque, le permitió cuidar a los enfermos. Luego que Roque anduvo con los apestados, cesó la peste en la ciudad. Supo que ahora hacia estragos en otras ciudades y allí acudió; admiró su ardiente caridad en todos los pueblos por donde pasaba y bastaba su sola presencia para disipar la peste. Repetíase la misma maravilla en todos los pueblos que visitaba. Todos querían tener en su casa al peregrino.

     Pero Dios, para probar y purificar más su virtud, permitió que le alcanzase la enfermedad. Recibió este mal como favor de Dios, y no cesaba de mostrarle su agradecimiento. Los vecinos por miedo de la infección, le echaron fuera de la ciudad. Roque, sostenido por un palo se fue arrastrando hasta encontrar una choza deshabitada. El Señor se apiadó de su siervo, e hizo brotar una fuente cerca de la cabaña, donde Roque lavaba su llaga, obteniendo gran alivio. A doscientos metros de la choza vivía un caballero llamado Gotardo, que estando un día en la mesa observó como uno de sus perros tomó un pan con la boca y escapó. Tras seguir al animal, comprobó que se dirigía a una choza, y allí le entregaba el pan al Santo. Gotardo quedó prendado de la humildad y santidad del peregrino y decidió adoptar la misma vida que el apestado. Tras haber sanado, volvió Roque a Piacenza, ciudad de donde había sido expulsado, y tras hacer la señal de la cruz, todos quedaron sanos.

     Finalmente Roque decidió volver a Francia y al llegar a su ciudad, fue hecho preso, confundido con un espía. Por no querer descubrir su personalidad, pasó cinco años en prisión, donde murió a los 34 años de edad. Cuando falleció, el carcelero encontró al Santo con una tablilla al lado con estas palabras: “Los que tocados de la peste invocaren a mi siervo Roque, se librarán por su intercesión de esta cruel enfermedad”.
Pocos santos comenzaron a tener culto tan rápido como nuestro Roque. Desde el mismo día de su entierro comenzó la devoción a su sepultura. Dios comenzó a manifestar la gloria de su siervo con multitud de milagros, particularmente con aquellos que en tiempo de peste imploraban su protección. Por esta experiencia muchas ciudades, hospitales y hermandades, lo escogieron por uno de sus patronos, votando guardar como festivo el día de su muerte, el 16 de Agosto.”

     En relación con el culto a San Roque y la devoción de la Ciudad de Ecija al mismo, aportamos una nota encontrada en los archivos parroquiales de la Iglesia de Santa Cruz, en los libros de Difuntos, concretamente en el libro 9º, página 131, de 12 de Septiembre de 1720, y que publiqué en mi libro “Diario Eclesiástico, Necrológico y Social en la Iglesia Mayor de Santa Cruz”, Año 2000, que dice así:

     “NOTA DE PESTE.- En el día 12 de este mes hubo decreto del Rey a la ciudad para que se hiciese procesión general de rogativa por la peste que en este tiempo había en Francia y se ejecutó desde Santa Bárbara a la Compañía con todo el clero y la Imagen del Sr. San Sebastián y el Sr. San Roque y el arcángel San Miguel y que el día antes el parroquial de esta Iglesia con la diputación llevó en procesión a Santa Bárbara y de camino se llevó al Sr. San Miguel de la Compañía y el parroquial de San Gil con dicha diputación se trajo al Sr. San Roque, cuyas imágenes se llevaron en procesión de rogativa y procesión general a la Compañía en este día, donde se dijo la misa de rogativa “pro tempore pestilentia”, en conmemoración del Angel, San Sebastián y San Roque, estando patente el Santísimo, donde se dio fin aquella mañana, acabada la misa y rogativa se quedaron los santos en la Compañía hasta la tarde que el parroquial de esta iglesia y el de San Gil con la diputación, los volvió a llevar a sus casas en la forma que los habían traído. Y se continuó la rogativa en todas las parroquias, conventos y monasterios muchos días y todo se ejecutó conforme al Decreto del Rey y la ciudad no dio cera a los ministros ni aún para codales ni derechos algunos, de que doy fe.”

 

TESTIMONIOS GRÁFICOS
Luís E. Elías de los Santos

… Cual si fuera de marfíl
envuelto en blanco sudario
Écija guarda un relicario
en lo alto de San Gil.
Escultura soberana
en una cruz enclavado,
y cuando sale es venerado
en las calles astigitanas.
No puede ser bien nacido
ni ecijano se llamara,
el que a san Gil no llegara
ni la cuesta haya subido …

Salida del Santísimo Cristo de la Salud en rogativa.