AYER Y HOY DE LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS ECIJANAS
POR D. RAMON FREIRE GALVEZ – 2002

HERMANDAD DEL DULCE NOMBRE DE JESUS.

Sobre esta Hermandad, el Arzobispado de Sevilla, en el Decreto de Marzo de 1623, decía:

     “…La del Dulce Nombre de Santa María, aprobada por el Doctor Valdecañas y Arellano, Provisor de Sevilla en 4 de Mayo de 1575. Sale el Jueves Santo en la noche a las ocho.”

     Estuvo ubicada en la Iglesia Parroquial de Santa María. De la misma aportamos los datos siguientes:

Legajo 126 del Archivo Parroquial de la citada iglesia de Santa María.

     Esta Hermandad, de penitencia, tuvo la aprobación de sus reglas fundacionales en 4 de Mayo de 1575, por el Dr. Valdecañas y Arellano, Provisor del Arzobispado de Sevilla y procesionaba el Jueves Santo a las ocho de la noche, tuvo vigencia hasta la segunda mitad del siglo XIX en que se extinguió. Tenía la imagen de Jesús Crucificado y, al menos, en el siglo XIX, una Virgen Dolorosa con el título de las Lágrimas.

     De los Apuntes para la historia que hemos referido en el capítulo II, escritos por Lope Muñiz y Franco, resulta que en 1774 estaba vigente dicha hermandad, habiendo cambiado del Jueves Santo, que hacía su estación de penitencia, al Miércoles, debido a las numerosas cofradías que lo hacían en aquel día.

     A partir del año 1850 se inicia el expediente de extinción de dicha Hermandad y el día 20 de Abril de 1853, siendo Hermano Mayor Don Francisco Pérez Pardo, a las 5,30 de la tarde, se reúnen en la casa del mismo, Don Diego Elías, Don Manuel Ayllón, Don Francisco Hurtado y Juan Bautista Aguilar, componentes de la comisión de gobierno de dicha Hermandad, auxiliados por Don José Romero y Don Rafael de los Ríos, siendo Depositario Don Antonio Ruiz y Benitez y Secretario Don Rafael Alvarez Onetti, con objeto de proceder el citado Hermano Mayor a la entrega de las alhajas y efectos que obraban en poder del mismo, conforme venía acordado en acta de 17 de Abril del citado año de 1853.

     “…El Hermano Mayor puso de manifiesto a todos los asistentes en una sala preparada al efecto de todas las citadas alhajas y efectos, para su entrega al Depositario Don Antonio Ruiz y Benitez, levantándose un inventario de las mismas que resultaron ser las siguientes:

     1 Lámpara pequeña de plata del titular.
     3 Potencias pequeñas de plata sobredorada, con estrellitas en su remate del titular.
     2 joyas de oro; una filigranada con una cruz pequeña en su remate guarnecida con 55 perlas finas. Y otra con 23 diamantes tabla pequeños y otro más grande en su centro también tabla.
     1 collar de perlas que contiene un hilo falso y otro fino; este con 65 perlas que pertenecen a la joya filigranada anterior.
     2 pucheritos pequeños de perlas finas, la una con 116 perlas y la otra con 110.
     2 plumas de plata pequeños y dos diademas también de plata para los Evangelistas mayores en diámetro que un duro y el escudo de IHS.
     1 incensario de plata pequeñito para uno de los ángeles del paso y seis tarjetas del mismo metal con las insignias de la Pasión sobredorada.
     1 resplandor de plata construido en cuatro pedazos que hoy están asegurados bajo un aro tablado de hierro, perteneciente al Titular, con las insignias de la Pasión.
     3 potencias de plata del Stmo. Cristo de las Lágrimas, de una cuarta de largo.
     3 azucenas y un Inri de plata de la misma Imagen, el cual tiene las letras sobredoradas.
     1 corona de espinas, de alambre de plata delgado, perteneciente a la referida Imagen; una media luna de plata con una María cincelada en medio, seis estrellas pequeñitas en su círculo y dos mayores en los extremos y una corona labrada de plata perteneciente a la Virgen.
     1 estandarte viejo de seda carmesí con cruz de plata.
     2 pedazos viejos de seda que sirven de sobremesa.
     1 plato de latón morisco que sirve para pedir.
     1 arca pequeña con tres cerrajas sin llaves.
     4 alhomadillas y 4 caídas viejas manchadas.
     1 gallo de madera roto que sirve para San Pedro.

     Todos los anteriores bienes los recibió el depositario, y se acuerda que, a medida se vayan recibiendo los efectos de los demás individuos en donde se encuentran según demuestra el inventario que obra en poder de dicha hermandad, se vayan entregando al citado depositario en la misma forma…”

     En 24 de Septiembre de 1857 figura como Hermano Mayor Don Francisco de Paula Morales y González, dado que en la citada fecha aparece recibo firmado por el mismo, recepcionando el resplandor y la lámpara de plata para el camarín del titular.

     El 12 de Marzo de 1869 se encontraba vigente la Hermandad, dado que aparece un recibo firmado por Don Manuel Rodríguez, Cura Ecónomo de Santa María, a Don Antonio Ruiz Benitez, por la entrega de este a aquel, de la corona de plata propia de la Virgen Dolorosa llamada “Las Lágrimas”, que se veneraba en dicha iglesia y las tres potencias de plata de la Imagen de Jesús Crucificado, cuyas alhajas tenía en depósito el Sr. Ruiz.

     La disolución definitiva de la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús se lleva a cabo durante el año de 1871, y concretamente el 27 de Diciembre de 1871, aparece el siguiente documento:

     “Don Manuel Rodríguez, Cura Ecónomo de Santa María, recibe las alhajas del inventario de Don Antonio Ruiz Benitez, Depositario, en virtud de haberse disuelto la Hermandad titulada del Dulce Nombre, quedando comprometido por el presente a la devolución de todo lo contenido en este recibo el día que por algún evento se organice de nuevo la disuelta Hermandad.”

     Es curioso, como posteriormente, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo, fundada en 1955 y con sede canónica en la citada Iglesia Parroquial de Santa María, cuando en los años 1970 incorpora a dicha hermandad una Imagen de la Virgen María, lo hace con la advocación de “Las Lágrimas”, datando la misma del siglo XVIII y desconociéndose su autor, lo que induce a pensar que se trata de la misma Imagen.