AYER Y HOY DE LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS ECIJANAS
POR D. RAMON FREIRE GALVEZ – 2002

HERMANDAD DEL GLORIOSO SR. SAN PABLO APOSTOL.

Patrono de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Ecija, que canónicamente se erigió en la Iglesia de Santa Bárbara, Virgen y Mártir el año de 1912.

     En el año de 1912, se funda la Hermandad de San Pablo, por un grupo de ciento cuarenta y ocho vecinos de Ecija, hombres y mujeres, entre los que se encontraba la nobleza ecijana. El párroco de Santa María y Santa Bárbara por aquel entonces, el Presbítero Don Manuel Montero Parreño fue el iniciador de dicha fundación, redactándose las correspondientes reglas, que han llegado a nuestro poder gracias a la publicación editada por la “Asociación Amigos de Ecija” en el año de 1984. A la citada fecha ya no existía vigente dicha hermandad, si bien todos los cultos y actos alrededor de San Pablo, están a cargo de la Iglesia Parroquial de Santa María.

     La devoción de Ecija a su patrón San Pablo Apóstol viene ratificada desde el año de 1436, en que se produjo el milagro en el joven Antón de Arjona, celebrándose anualmente el 25 de Enero procesión solemne, con el traslado de la Imagen de dicho Santo desde la Iglesia de Santa Bárbara al Convento de San Pablo y Santo Domingo, donde se da lectura del milagro acaecido, en presencia de la Corporación Municipal y fieles.

     Del contenido de dichas reglas que han llegado a nuestro poder, incorporamos los siguientes documentos:

     “PARROQUIA DE SANTA MARIA NUESTRA SEÑORA Y SANTA BARBARA.- ECIJA.– Emmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Sevilla.-
     Don Manuel Montero y Parreño, Pbro., Cura Propio de la Parroquia de Santa María Nuestra Señora y Santa Bárbara, de la ciudad de Ecija, por si y en nombre de no pocos hijos y moradores de esta dicha ciudad, que se gloría con la especial protección de Señor San Pablo Apóstol, tiene el honor de presentar a V. Emcia. Rvdma. el adjunto proyecto de Regla, suplicando a V. Emcia. Rvdma. se digne aprobarla si lo creyere conveniente, dando su licencia para erigir y constituir una “Hermandad del glorioso Señor San Pablo Apóstol por la conversión de los pecadores”, al tenor de la expresa Regla.

     Si V. Emcia. Rvdma. concede lo suplicado, el Párroco que suscribe, y en virtud del artículo 1º del capítulo 5º de la citada Regla, tiene el honor de someter ala aprobación y nombramiento de V. Emcia. para formar la primera Junta Directiva de dicha Hermandad la candidatura siguiente: Hermano Mayor, D. José Fernández de Córdoba y Castrillo; Secretario-Administrador, D. Federico Fernández de Bobadilla y González de Aguilar, Consejero primero, D. Andrés Fernández de Valderrama y Parejo; Consejero segundo, D. Fernando González de Aguilar y Nuñez de Villavicencio.

     También suplica rendidamente de V. Emcia. Rvdma. se digne conceder indulgencias a todo el que ingrese en dicha Hermandad, a todo hermano por cada asistencia a los cultos que la misma celebre y acto de celo que realice, según los fines de la misma Hermandad.

     Son gracias que, para gloria de Dios nuestro Señor, honra de su Santo Apóstol, aumento de piedad en los ecijanos y salvación de las almas, se espera conseguir de V. Emcia. Rvdma., cuya vida guarde Dios muchos años en su santa gracia.

     Ecija, fiesta de Todos los Santos de mil novecientos doce.- Emmo. Señor B.S.A.P.- Manuel Montero Parreño, Pbro.- Párroco.”

     Del contenido de dichas reglas, que remite el mencionado Párroco al Arzobispado de Sevilla para su aprobación, compuestas de cinco capítulos, insertamos:

     “TITULO: A la mayor gloria de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo; y de Jesucristo Señor Nuestro, Verdadero Dios y Verdadero Hombre; y de la Santísima Virgen María Nuestra Señora, Verdadera Madre de Dios y del Apóstol de Cristo Señor San Pablo, se erige esta Hermandad en honor del glorioso Apóstol y para pedir al Señor por sus méritos e intercesión, la conversación de los pecadores.

     CAPITULO I.-
     Artículo 1º.- Se erige esta Hermandad en la Iglesia de Santa Bárbara, de la ciudad de Ecija.

     Artículo 2º.- Podrán pertenecer a ella todos los fieles cristianos de uno y otro sexo que hayan hecho su primera Comunión y vivan cristianamente.

     CAPITULO II.- Obligaciones de los hermanos.
     Artículo 3º.- Comulgar el día veinticinco de cada mes y si esto no se pudiese, oír al menos la Santa Misa, aplicándola por la intención susodicha.

     Artículo 4º.- Cada año el día veinticinco de Enero, en que celebra la Santa Madre Iglesia la Conversión del Señor San Pablo, comulgar en la Misa solemne, que se cantará en la Iglesia de Santa Bárbara ante la imagen del glorioso Apóstol.

     Artículo 5º.- Asistir en dicho día con la mayor devoción a la procesión que hace la Ciudad para trasladar la Imagen y reliquia del Santo Patrono a la iglesia de Santo Domingo y asistir también a la misa solemne y sermón, que la misma Ciudad y en cumplimiento de un voto, celebra en dicha Iglesia.

     Artículo 6º.- Contribuir cada año con una peseta a los gastos de la hermandad…

     CAPITULO IV.- Constitución y funcionamiento de la Hermandad.
     Artículo 1º.- La Junta Directiva de esta Hermandad la constituirá el Párroco, por si o por otro sacerdote que éste designe, acompañado de cuatro vocales.

     Artículo 2º.- Los cargos de los miembros de esta Directiva serán los siguientes: Padre Director, Hermano Mayor, Secretario-Administrador, Consejero primero y Consejero segundo…

     CAPITULO V.- Nombramientos y Cabildos.
     Artículo 1º.– Los Vocales de la primera directiva al erigirse esta Hermandad, serán nombrados por el Reverendísimo Prelado Diocesano, a propuesta del párroco de Santa María Nuestra Señora de esta ciudad, de la que es filial la iglesia de Santa Bárbara.

     Artículo 2º.– El tiempo que desempeñarán sus cargos será ilimitado…

     Artículo 4º.- Si hubiese necesidad de elegir los cuatro vocales, el último hermano mayor, o en su defecto el Padre Director, citará a la Hermandad a Junta general; serán citados sólo los hermanos varones y estos elegirán a cada uno de los vocales en votación secreta por mayoría de votos, decidiendo el Padre Director en caso de empate…

     Artículo 6º.- Todos los años y en la última quincena del mes de Diciembre, presentará el Secretario-Administrador el estado de cuentas a sus compañeros de Directiva y aprobadas, con las firmas de estos, si hubiere lugar, quedarán a disposición de todos los hermanos durante el Novenario de nuestro Santo Patrono, para que puedan por si examinarlas…”

     Es importante destacar, tras la lectura de los artículos insertados, la diferencia sustancial entre el contenido de las reglas de esta Hermandad y las de cualquiera otra fundada casi cuatrocientos años antes, dado que en las que nos ocupan, el nombramiento de cargos será por decisión eclesiástica (párroco de Santa María y Santa Bárbara), el tiempo de permanencia en dicho cargo será ilimitado y solo podrán acceder a las reuniones los “varones”, cuando en las antiguas hermandades ecijanas, el nombramiento de cargo era decidido el Cabildo, donde se realizaba la correspondiente votación (bolas negras y bolas blancas) y duraba un año, tras el cual tenía que resultar nuevamente elegido para seguir en el cargo, es decir, se hacía democráticamente.

     Quizás en las reglas de la Hermandad de San Pablo, como decíamos anteriormente, integrada por la mayoría de la nobleza ecijana, se vea palpable el momento social y religioso de la fecha.

Volviendo a la fundación de dichas reglas, el 20 de Enero de 1913, el Cardenal Arzobispo de Sevilla, por medio de su Secretario Dr. Eugenio Almaraz Santos, le comunica al Párroco de Santa María y Santa Bárbara, que han sido aprobadas dichas reglas fundacionales, tras el dictamen del Sr. Fiscal eclesiástico, aprobándose por tiempo de tres años, obligando a la Hermandad que, al finalizar dicho trienio, deberá solicitar nuevamente la aprobación de dichos “estatutos”, conforme a lo dispuesto en circular de 15 de febrero de 1899 publicada en el Boletín del Arzobispado de Sevilla.

     Asimismo por comunicación de 29 de Enero de 1913, el Arzobispado de Sevilla, a través de su Secretaría de Cámara y Gobierno, participa declarar canónicamente constituida la primera Junta Directiva de la Hermandad, conforme a la relación remitida en 1 de Noviembre de 1912.