Memorias PAco Rodriguez Ecija

MIS MEMORIAS Y RECUERDOS – VII (Década de los 50)
PERSONALES, HECHOS E INSTITUCIONES RELACIONADAS CON LA SANIDAD
Autor: Paco Rodríguez – 2020.

Paco Rodriguez Ecija

FARMACIAS: 

En el Salón estuvo la denominada popularmente como BOTICA BLANCA, ignoro quién o quienes fueron su titular. En la actualidad es la Licenciada GLORIA ALVAREZ TORRES. Como dependiente, un fenomenal mancebo, JUAN DE LA ROSA, atento, servicial y muy diligente en la atención al público, siendo una de las farmacias que más público acude.

FARMACIA de Don Francisco Valverde, situada al principio de la calle Cintería, que desapareció hace unos años, por jubilación de su titular. Digno de mención sus dos empleados, de toda la vida, ARIZA Y GODOY, ambos muy buenos auxiliares de la farmacia, atentos, siempre con una sonrisa al atender al cliente, sin hacer distingo. Muy buenas personas.-

FARMACIA, Una que en tiempos perteneció a DON MANUEL ASENSI, en la Plaza de España, junto a Santa Bárbara. En la actualidad su titular es Don Alberto Fernández Montaño.-.

FARMACIA, de DON EMILIO PAVÉS, en la calle Emilio Castelar o Caballero, estuvo abierta en los años cincuenta. pero desapareció hace muchos años.

FARMACIA del Lcdº, PÉREZ CABELLO, en la calle Más y Prat, 20, en el presente es de DON MIGUEL ÁNGEL PÉREZ FERNÁNDEZ.

FARMACIA en la calle Santa Cruz, cuyo titular fue DON JOSÉ LUIS MARTÍN RODRÍGUEZ, que a su fallecimiento fue cerrada.

FARMACIA de DON FRANCISCO ROMERO DUEÑAS, en la calle del Conde, en la década de los cincuenta y sucesivas estuvo abierta al público, al jubilarse su titular fue clausurada. En la actualidad está cerrada la casa y locales, que por abandono está cayéndose poco a poco, sin que nadie cuide dicho inmueble. Una mención especial a quienes fueron empleados de la Farmacia, JOSÉ FARFÁN, CRISTÓBAL MÁRQUEZ Y MANOLO BUDIA. Extraordinarios auxiliares y bellísimas personas, con quienes me unió una relación, primero, y una amistad muy buena después D.E.P todos ellos, sobre todo con MANOLO BUDIA, que fue uno de mis mejores amigos, padre de mi compañera y amiga en el Juzgado número 1, Mila Budia, a quien le envío un saludo especial desde estas líneas.

FARMACIA de DON FRANCISCO MARTIN RODRÍGUEZ, Situada al final de Cánovas del castillo, en Puerta Osuna. Esta farmacia estuvo abierta al público en la meritada década de los cincuenta. Al frente del negocio estuvo el propio Don Francisco Martín. Como auxiliares de la farmacia, recuerdo a sus auxiliares, José Lozano, Antonio Sánchez y Francisco de la Rosa “El Curri”, famosos por su amabilidad y simpatía. Antonio Sánchez era un boticario especial, pues cuando le preguntabas –“Con qué se me puede aliviar el dolor que tengo aquí…?”, él, con su seriedad aparente siempre te recomendaba –“¡toma bicarbonato con limón!”-. Y en muchas ocasiones acertó conmigo, porque los dolores, a veces, son psicológicos.

FARMACIA de COLÓN. Por último, por unas razones muy especiales y extraordinarias, me parece oportuno hacer referencia a la que, en principio fue abierta en la Plaza de Colón, frente a la Fuente, por el Licenciado y amigo del que suscribe, DON MANUEL OSTOS OSTOS, y en la que estuvo como mancebo, desde el primer momento al recordado, también gran amigo, Pepe Lozano, un personaje ecijano cuya trayectoria profesional y social no ha sido compensada en justicia, con ninguna mención. Estuvo durante toda su vida dedicado plenamente a su Nazareno de San Juan, y nunca se le ha valorado como merece por las Juntas de Gobierno de la Hermandad. En su momento entró como auxiliar ANTONIO RIEGO ALVAREZ, quien a la jubilación de Pepe Lozano, ocupó su puesto de mancebo.

En el presente la Farmacia está enclavada en la Avenida de los Emigrantes números 1 y 3. Por jubilación de Don Manuel Ostos, le ha sustituido en la titularidad su hijo DON SANTIAGO OSTOS, manteniendo su responsabilidad al frente de la Farmacia, el Mancebo ANTONIO RIEGO ALVAREZ, que ha dado sobradas muestras de ser uno de los mejores dependientes de farmacia de la Ciudad, sin perjuicio de que su competencia personal va más allá de la Farmacia, y se entrega a cualquier obra o colaboración con las Hermandades del Santísimo Cristo de la Sangre y Ntra. Señora de los Dolores, y en la de la Patrona de la Ciudad, la Santísima Virgen del Valle.

MÉDICOS y PRACTICANTES que tenían consulta en la Ciudad de Écija, en la década de los cincuenta.

Don Mariano Torres, c/ Recogida.- Fue médico especialista de los niños, también era el Médico de mi familia. Como Médico fue uno de los grandes doctores de la medicina de Écija. Muy buena persona, con un carácter abierto y rebosando simpatía siempre. También pasaba consulta en el Hospital San Sebastián. Su hijo, DON MARIANO TORRES DE LA RUBIA, además de heredarle en sus virtudes personales. Hasta hace poco tiempo, residiendo en Sevilla, a su consulta acudía muchas familias ecijanas para que atendiera a sus pequeños. Tuvo mucha fama en su especialidad, dentro y fuera de la provincia de Sevilla. Aún nos vive, y por muchos años. Hay que anotar también en su HABER, como personaje destacado en la historia de Écija, que fue Hermano Mayor de la Hermandad de la Santísima Virgen del Valle, en su coronación, el año 1999. También ha sido en diferentes etapas, Hermano Mayor de la Hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad.

Don Jaime Muñoz de la Espada, en Plaza de España. Un médico muy competente y de buen trato con los pacientes. Actuó en múltiples ocasiones como Forense en el Juzgado, hasta su jubilación.

Don Manuel Miranda, en la calle Caballero –hoy Fray Amigo Vallejo- buena persona y excelente médico especialista de la mujer. Colaboró y ayudó a traer al mundo a un sinfín de niños y niñas ecijanos.

Don Antonio Morales Martín y su hijo Don Antonio Morales López. Tenían su consulta en la calle Conde. No llegué a tener contacto con el padre, aunque sí tengo referencia de su personalidad y su historial como personaje de Écija, de la que fue pregonero de su Semana Santa, en dos ocasiones; orador en diferentes actos culturales.- Su hijo, DON ANTONIO MORALES LÓPEZ, me asistió en muchas ocasiones, y recibí un trato afable extraordinario; tuve el honor de contar con su amistad personal.

Don Eduardo Pardo, médico otorrinolaringólogo. Tuvo la consulta en el Salón, junto al Hotel Central. Formidable como médico, y muy buena persona. Don Eduardo fue mi paño de lágrimas, por mis constantes dolencias de garganta, por una faringitis crónica que aún padezco. En su especialidad no ha habido nadie como él en ÉCIJA.

Don Tomás Sánchez-Malo Ruiz. Tenía su consulta en la Plaza de San Juan. Un Medico ESPECIAL, para muchas familias ecijanas en los tiempos difíciles de aquella década en los que había un incalculable número de personas y familias enteras, que carecían de la seguridad social; él visitaba las casas de aquellos enfermos sin pedirle el carnet del seguro y sin mirar su cartera. Los atendía según su saber y entender; luego de auscultarle, y hacerle un reconocimiento exhaustivo, tras indicarle el diagnóstico y el tratamiento del mal, no sólo no les cobraba la visita, sino que en muchos casos, les daba para comer aquél día, incluso les facilitaba los medicamentos. Lo más importante: además los curaba.-

Por su dedicación infatigable a los demás, cayó enfermo y perdió algunas falanges de sus manos. Oí que decían que “el uso del aparato de los rayos X en la consulta de su casa, a los pacientes que él sospechaba tuvieran alguna afección importante, pudo originarle una enfermedad, que con el tiempo fue mermando su salud hasta morir”.

Desde estas MEMORIAS pregunto humildemente a quienes corresponda: ¿Don TOMAS SANCHEZ-MALO, no estuvo haciendo milagros, ejerciendo su profesión de manera humana y sacrificada a un incontable número de familias ecijanas, motivo más que relevante é importante, como para haber gestionado su beatificación y puesta en los altares?

AHÍ LO DEJO. Me parece, por lo vivido, y porque creo ser una de las pocas personas que aún sobrevive a la generación que tuvo conocimiento fidedigno de su vida y milagros, DON TOMAS, para un sinfín de ecijanos que fuimos atendidos por sus manos milagrosas, tiene un altar en nuestros corazones.- AMEN.

NOTA.- Soy consciente que se ha escrito de Don Tomás Sánchez-Malo RUIZ mucho y bien, por personas de un nivel intelectual y literario muy superior al que suscribe. Pero la visión que hago sobre el ilustre personaje ecijano, es la que he dejado detallada en el presente texto. Insisto que lo hago porque creo que es mi obligación moral, como ciudadano que lo trató personalmente y tuvo conocimiento de su dedicación sacrificada, vocacional y altruista hacia los más desfavorecidos, así como a cuantas personas tuvo necesidad de su asistencia.

Por lo tanto, LOAS A TAN ILUSTRE PERSONAJE DE esta bendita y mariana CIUDAD DE ÉCIJA.

NOTA.- Ejercieron la medicina asimismo en esta Ciudad, durante varis décadas, los doctores, Don Antonio Cáceres, Don Antonio Benítez, -que incluso actuó de Médico Forense en el Juzgado de Instrucción del Partido, en bastantes ocasiones de aquella década y Don Fernando Vidal, en la Plazuela de Santa Cruz. Aunque no fui atendido por ninguno de ellos.

PRACTICANTES: 

DON ANTONIO ROMERO GORDILLO, más que practicante, lo fue todo en unos tiempos difíciles: médico, cirujano, como psicólogo o psiquiatra, en infinidad de ocasiones, en las que actuaba también de consejero y de psiquiatra, además fue muy BUENA PERSONA. Este ILUSTRE ecijano, a quien se le dedicó una calle en el centro de la Ciudad, con su nombre y profesión, que es conocida como calle Estudio. Don Antonio Romero, también está incluido en el corazón de los ecijanos que le conocieron y fueron atendidos por él. Caso muy similar al marcado por el Dr. Sánchez Malo. Con eso está todo dicho.

DON MANUEL ROMERO NIETO, hijo del anterior, su calidad humana, simpatía y profesionalidad le hizo muy popular entre todas las capas sociales de Écija.

También necesité la atención en ocasiones puntuales de los practicantes: Los Sres. Rosado, Coronado, Valseca, CHAPARRO y Laguna, éste último, vecino de mi calle Avendaño, fue el padre del ilustre escritor ecijano, afincado en Córdoba, Paco Laguna, biógrafo del torero, MANUEL RODRÍGUEZ “MANOLETE”. (Por cierto, respecto del Sr. Valseca, apuntar que casualmente fue el primero en inyectar la penicilina, a un vecino de Écija, concretamente a Arturo Soto, mecánico del Puente.

Y por último, mención y recuerdo memorable de otro buen profesional, el practicante DON JOSÉ M. PÉREZ AÍNSUA, con él y su extraordinaria esposa, MARIA DEL VALLE RUIZ y su familia, me ha unido siempre unos lazos de afecto y amistad muy grande. PEREZ AÍNSUA, como practicante extraordinario, su simpatía, su educación, conocimiento y trato con los pacientes, conjugaban con su bondad infinita como persona. Además fue un ciudadano que colaboraba con la ciudad más allá de la profesión, pues en cuantos eventos se programasen por Entidades deportivas o por el Ayuntamiento, estuvo siempre dispuesto. Aficionado a las motos, formó parte de la Peña MOTORISTA de ÉCIJA.

AMBULATORIO: En la década de los cincuenta sólo había un Centro, que se llamó Instituto Nacional de Previsión, ubicado en dos lugares diferentes, un tiempo estuvo en la calle Santa Cruz y calle Sor Ángela de la Cruz, frente a la casa de La Chacona. El cuadro médico lo componía los doctores y practicantes que ejercían por entonces, que pasaban consultas a los ecijanos que estuvieran dado de alto en la seguridad social.

En dichas oficinas estuvo empleado durante muchos años, hasta su jubilación, un personaje digno de mencionar en estas memoria, DON JOSE GUERRERO, quién además fue un músico extraordinario, a quien se le recuerda cuando tocaba el órgano de la Iglesia de San Francisco o el piano en la Emisora de Radio Santa Cruz.-

EL HOSPITAL MUNICIPAL, SAN SEBASTÍAN, que estuvo regido por Monjas de la Caridad. Desconozco cómo funcionaba y qué médicos o especialidades había, en la década de los cincuenta, pues nunca necesité de su atención. Una mención especial a SOR JUANA por su esforzada y sacrificada dedicación a los enfermos ingresados en el hospital. GRACIAS.

CASA DE SOCORRO.- Sobre ella, y el servicio que prestó a los ecijanos, quiero hacer constar que en el edificio del Ayuntamiento, justo a la derecha entrando, después de la “Casilla de municipales”, se instaló la Casa de Socorro, la que, según documentos históricos, fue posible su apertura, en el año 1923, gracias a las gestiones que llevó a efecto una comisión formada por los Doctores, Don Antonio Benítez Fernández y Don Ramón Fiestas Contreras, junto al Practicante Don Antonio Romero Gordillo, con la aprobación del Alcalde de aquella época Don Plácido Ostos Angelina.

El funcionamiento de la Casa de Socorro, durante los muchos años que estuvo situada en el edificio municipal fue perfecto: toda persona que sufriera una lesión, por accidente o por cualquier otra circunstancia, inmediatamente era trasladada a dicho centro, donde era debidamente atendida por el quipo sanitario.- Repito que fue el lugar al que se acudía en un primer momento, para una cura o exploración, antes de trasladar al herido a un centro hospitalario

Recuerdo un hecho puntual: un accidente de circulación a mediado de los cincuenta, en el que resultaron heridos graves los componentes de ambos vehículos que colisionaron. En el mismo fallecieron miembros de la familia real de Marruecos.

Otro hecho de relevante importancia, por la cantidad de heridos y muertos que hubo, fue la colisión frontal de un autocar de viajeros, procedentes de Cataluña, contra un camión de gran tonelaje cargado de material de construcción. Las causas, al parecer se debió a un reventón de una rueda del autobús. Suceso ocurrido a la altura del Castillo de La Monclova, el 8 de Agosto de 1969, con un total de doce muertos y un número de heridos graves considerable. Los heridos fueron atendidos en un primer momento en la Casa de Socorro; algunos fueron dados de alta y otros, trasladados a Centros hospitalarios diferentes, según la importancia de las lesiones.

En éste accidente, como era normal, tuvo que intervenir la comisión del Juzgado de Instrucción de esta Ciudad intervención destacada la comisión del Juzgado de Instrucción del Partido. Recibió el llamado “bautismo de sangre”, nuestro recordado RAMÓN FREIRE GALVEZ, que estaba aquél día en el Juzgado en calidad de meritorio, preparándose para oposiciones de ingreso en la Administración de Justicia. Ramón se prestó voluntario a echar una mano a los compañeros en tan fatídico accidente. Él siempre estuvo dispuesto y a disposición de todos los compañeros. D.E.P., el amigo RAMÓN FREIRE GÁLVEZ

NOTA.- Una mención digna de destacar, la labor en la CASA DE SOCORRO de DON DIEGO MÁRQUEZ RODRÍGUEZ, como ayudante del equipo sanitario. Un incansable Diego, que no miraba ni el día ni la hora, cuando se trataba de cumplir con su deber humanitario. Algunas heridas, que no tuvieran mucha gravedad, él las atendía, sin esperar al Practicante. En fin, aparte de todo ello, fue una excelente persona, además de un buen trabajador; también fue un buen músico, en la Banda Municipal, donde tocaba el clarinete. D.E.P

(CONTINUARÁ….)