BOSQUEJOS
MANUEL SALAMANCA TORDESILLAS Y JOSE SANJUAN ARIZ NAVARRETA
POR D. RAMON FREIRE GALVEZ (2002)

MANUEL SALAMANCA TORDESILLAS

Manuel Salamanca Tordesillas EcijaManuel Salamanca Tordesillas, nació en la Ciudad de Écija, a las veintiuna horas del día 27 de Diciembre de 1880, en la calle Avendaño nº 6, hijo de Manuel Salamanca Ramírez, de profesión pintor y de Doña María del Rosario Tordesillas y Malcorra, de profesión las de su labor; nieto por línea paterna de Don Juan Salamanca y Rojas y de Doña Francisca Ramírez García y por línea materna, de Don Cayetano Tordesillas y Pérez y Doña Francisca Malcorra Biguinaga, recibiendo las aguas bautismales en la Parroquia de Santa María de Écija.

Desde pequeño, las inquietudes pictóricas y artísticas de nuestro personaje, afloran por primera vez a la luz, en el propio Colegio de San Fulgencio de Écija, donde cursaba sus estudios, y donde ya deja muestras de su incipiente sentimiento artístico, unido a los consejos artísticos de su padre, Manuel Salamanca Ramírez, pintor de profesión. Asimismo, inició estudio superiores en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, si bien, los altos costes económicos de los mismos, le obligaron a dejarlos, regresando definitivamente a Écija, donde empezó a ser conocido y llamado “Manolito Salamanca” (costumbre usual entre las familias y amigos de aquella época para diferenciarlo del padre), si bien por sus contemporáneos fue conocido y llamado Manolo Salamanca, para, en los últimos años de su vida, por las generaciones siguientes a la suya, fuese conocido y llamado como Don Manuel Salamanca.

A principios del siglo XX, es cuando recibe nuestro personaje, junto a su buen e inseparable amigo José Sanjuán Ariz-Navarreta, las enseñanzas fotográficas de su respectivo amigo Juan N. Díaz Custodio, de quienes fueron alumnos aventajados, pues ambos decidieron abrir estudio de fotografía, haciéndolo nuestro personaje, Manolo Salamanca, en la entonces calle Duque de la Victoria, hoy calle El Conde.

En los primeros años de dicha centuria, alterna su faceta de pintor con la de retratista, si bien sobre esta última, es importante dar a conocer, su doble cualidad de fotógrafo de estudio y fotógrafo urbano, es decir, no fue Manolo Salamanca, como erróneamente habíamos creído, fotógrafo-retratista de estudio, sino que de los documentos y testimonios fotográficos que aportaremos a lo largo de este bosquejo biográfico y artístico, podremos comprobar, como nos dejó un legado importantísimo de la Écija monumental de los años 1900 a 1945, y por ende de sus propios personajes, que nos servirán para valorar, no sólo su obra (sin que haga falta ser entendido en la materia, para catalogarla de una calidad extraordinaria), sino también para conocer el desarrollo de la propia Ciudad y de sus habitantes, así como para recordar algunos lugares y monumentos que se han perdido o trasformado con el paso de los años, y de algunos personajes que ya nos dejaron.

Los primeros datos que encontramos sobre la faceta pictórica de Manolo Salamanca, fue en el hoy desaparecido Casino Ecijano, fundado el 6 de mayo de 1899, bajo la presidencia de Don Enrique González Gutiérrez y como secretario Don Antonio Figueroa Fernández. Se realizan las obras correspondientes y es en el año de 1900, cuando nuestro personaje pinta y decora el salón principal de dicho casino, del que hemos obtenido, gracias a los testimonios gráficos que nos dejó Juan N. Díaz Custodio, la fotografía que aportamos seguidamente.

Salon Casino Ecijano 1910

Posteriormente y así resulta de los libros de Actos de la Adoración Nocturna de Écija, que precisamente en esta fecha cuando escribo (junio de 2002) celebra el centenario de su fundación, realiza Manolo Salamanca el dibujo del escudo de la bandera de dicha Adoración Nocturna, sobre la que se realizó el correspondiente bordado, del que fueron autoras Doña Rafaela García de Soria Meléndez y otra señora cuyo nombre no nos consta, contando dicha bandera con la particularidad, de que puede ser la única de España “bordada”, de las pertenecientes a la Adoración Nocturna Nacional.

Pero el testimonio de su autoría, nos llega del acta recogida en dicho libro, que es del siguiente tenor literal: Acta nº 3.- El día primero de Noviembre de mil novecientos dos, reunido el Consejo Ejecutivo de esta Sección Adoradora en la Sacristía de la parroquia de Santa María Nuestra Señora, para tratar sobre el proyecto de una nueva bandera que para este fin había pintado el Adorador Don Manuel Salamanca, fue aprobado, decidiéndose que dicho señor se encargara del trabajo y dirección de la dicha bandera que había de pintar sobre raso blanco.
En vista de ser ya cuarenta y seis los socios activos se resolvió firmar con ellos dos turnos, dedicando el segundo al Bendito Patriarca Sr. San José; nombrándose para el capellán del mismo al Rvdo. Don Antonio Laorden Fernández, Jefe a Don José Morales Guerrero Estrella y secretario Don Victoriano Valpuesta Bernaldez.

Se convino que este segundo turno hiciese sus vigilias en la noche del último miércoles a jueves de cada mes. También se acordó comprar una estera, hacer una cortina y una pequeña modificación el la sala de guardia y dormitorio.

Y no habiendo mas de que tratar se levantó la sesión de todo lo cual certifico.- Director espiritual: Manuel Montero Parreño.- Presidente: José Morales.- Segundo Vocal: Juan Fernández de Córdoba; Tercer Vocal: Daniel Palops; Tesorero: Federico Fernández de Bobadilla y Secretario; Andrés Valderrama.”

Antigua Bandera Adoracion Nocturna EcijaLa citada bandera no sufrió transformación alguna, hasta el año de 1956, y así lo encontramos recogido en el citado libro de Actos de dicha Adoración Nocturna, celebrada el día 23 de Diciembre, acta nº 116, bajo la presidencia del Director Espiritual Don Francisco Domínguez Fernández y siendo Presidente Don Román Castelo Ortiz, se acuerda: “… El Sr. Presidente dio cuenta del mal estado en que se encuentra nuestra bandera, debido a los muchos años de servicio por ella prestados, por lo que se hace imposible ya toda reparación, siendo imprescindible por consiguiente su renovación, bien adquiriéndose una nueva, estampada o bordada o pasando a una nueva tela el magnífico bordado de la actual. Acordándose dicha renovación y se gestionase de la Comunidad de las Felipensas a cuánto ascendía el importe de la mano de obra del antiguo bordado a un nuevo tejido…”
Una vez que por dicha congregación de las Madres Felipensas se dio el correspondiente costo, se acordó pasar el bordado de la antigua bandera, por la que la bandera que ha llegado a la celebración de este centenario antes mencionado, fue la que pintó en el año 1902 Manuel Salamanca Tordesillas.

Lo anterior, concretamente el acta del año 1902, nos ha servido par acreditar la faceta de pintor de nuestro personaje, sino también para saber que era miembro de la Adoración Nocturna de Écija, por aquellos años, con sede en la Iglesia de Santa María Nuestra Señora y hoy en la Mayor de Santa Cruz. El Espíritu cristiano de Manolo Salamanca, lo encontraremos igualmente mas adelante, por su pertenencia a la Hermandad de San Gil, de la que nos dejó testimonios gráficos que, al día de hoy, quizás se podrán igualar, aunque no mejorar; pero vayamos- mucha más hablando de Cofradías y Hermandades -, con poquito paso.

Necesariamente tenemos que hacer un pequeño paréntesis en el desarrollo artístico de la vida de nuestro personaje, porque es a partir de abrir su estudio de fotografía en la entonces calle Duque de la Victoria, hoy El Conde, donde enlaza sus sentimientos pictóricos con los fotográficos, dado que, para realizar muchas de sus fotografías, utiliza sus propios decorados, y así lo podremos comprobar más adelante en muchas de las fotografías conseguidas y que fueron realizadas en el citado estudio.

Siguiendo el orden cronológico de las fechas, y asó aparece en los libros de actas del Casino de Artesanos de Écija, en sesión celebrada el 22 de febrero de 1903, es decir, cuando Manolo Salamanca, contaba con 22 años de edad, es admitido como socio de dicha sociedad recreativa y cultural, siendo presidente de las misma don Antonio Greppi González.

De actas anteriores, hemos encontrado que el padre de nuestro personaje, Manuel Salamanca Ramírez, ya aparece como socio en 18 de agosto de 1900, pues en esta fecha, se presenta como candidato a Presidente, en las elecciones anuales que se celebraba en la indicada sociedad, sin que resultase elegido.
Hacemos esta reseña, porque el paso de Manolo Salamanca por la sociedad Casino de Artesanos de Écija, nos demuestra las inquietudes artísticas del propio personaje y la participación activa en el desarrollo de la propia sociedad. Así, el 26 de noviembre de 1905, aparece como componente de la Sección Lírico-Dramática que tenía el propio casino.

Son numerosas ocasiones que toma la palabra en las distintas asambleas que se celebran en el citado Casino, desprendiéndose de ello una plena integración en la problemática que rodeaba a la sociedad, pero una muestra más de su faceta como pintor, la encontramos precisamente en una asamblea celebrada en dicha sociedad el día 26 de enero de 1908.

“…Solicita la palabra el socio Miguel Pérez Fernández, que solicita se averiguara el paradero de los telones pintados por Don Manuel Salamanca Tordesillas para la obra “El Tirador de Palomas”, puesta en escena la anterior temporada. Le contesta el Sr. Presidente que eran de papel. El Sr. Pérez Fernández le dice que aunque fueren de papel, quiere saber donde están. De nuevo el Presidente contesta: Se habían usado muchas veces y habían quedado en pésimo estado. El Sr. Pérez responde: Que se dá por satisfecho…”

Nos ha servido dicho testimonio para ratificar la faceta de pintor de nuestro personaje. La personalidad del mismo dentro de la citada sociedad recreativa, queda demostrada, cuando en el año de 1918, concretamente el día 13 de enero, conforme al Art. 65 del Reglamento que regía la susodicha sociedad, es designado miembro de la comisión que había de examinar y dictaminar acerca de las cuentas del año anterior, junto a Don Manuel Fernández Muñoz, Don Fernando Valverde Jiménez, Don Manuel Díaz Aguado y D. Federico Sanromán del Pozo.

Igualmente fue miembro, en varias ocasiones, de la comisión nombrada por los socios, encargada de dar el visto bueno a las numerosas peticiones de ingreso, que como nuevos socios, se efectuaban de forma anual por distintos vecinos de esta Ciudad Astigitana.

Para no salirnos de su intensa actividad dentro de esta Sociedad recreativa, diremos que, dada su antigüedad y personalidad, en numerosos años lo encontramos como miembro de la Junta de Admisión de Socios, compuesta generalmente por cinco socios, cuya misión era informar sobre la idoneidad no de la persona que se presentaba para ser admitida como tal (años 1948/1958 de forma alterna).

Pero coincidencias del destino, es el año de 1946, concretamente en la Asamblea celebrada en 29 de Diciembre, cuando vuelve a conseguir puesto de directivo en la Junta que regiría el Casino de Artesanos durante el siguiente trienio, siendo designado vicepresidente, ostentando la presidencia el que fuera hijo de su íntimo amigo José Sanjuán (fallecido en 1941), Julio Sanjuán Lorente, por lo que, nuevamente, aparecen ambos apellidos unidos, aunque en esta ocasión lo fuere en una sociedad recreativa y cultural.

Pero el testimonio más fehaciente y que ha llegado hasta nuestros días, del sentimiento artístico que como pintor poseía nuestro personaje, lo dejó igualmente impreso en la paredes de dicho casino, concretamente en el Salón de la Sociedad.

Aunque no hayamos localizado documento alguno, anterior al que seguirá, comentario unánime entre los ecijanos pertenecientes como socios a dicha sociedad recreativa cultural, y transmitido oralmente, es que todas las pinturas, tanto del Salón de Actos como del que fue posteriormente salón de juegos (pasado el patio, primero a la derecha), habían sido realizadas por Manolo Salamanca.

Por ello ha resultado de mucha importancia para confirmar lo anterior, el hallazgo en los bien conservados Libros de Actas de la Sociedad Casino de Artesanos, del acta de la Asamblea celebrada el 30 de Septiembre de 1956 (cuando Manolo Salamanca contaba nada más y nada menos que 76 años), ostentando la presidencia Don Juan Farfán Martín, de cuya acta extraemos y aportamos lo que sigue.

“…A continuación por el presidente se da cuenta a la junta del deseo de la Junta Directiva de llevar a cabo la restauración y pinturas del salón de Actos, que dado los muchos años en que no se la ha tocado, presenta muchos deterioros e imperfectos, dándose lectura del presupuesto presentado por el profesional Don Antonio Rabal Muñoz, socio de número de esta sociedad, sometiéndolo a la aprobación de la Junta…”

De la propia acta se desprende que se trata de una restauración, no de nuevas pinturas, lo que viene a ratificarnos en lo expuesto anteriormente. Pero recogiendo igualmente lo que aparece en el acta de la sesión celebrada el día 30 de Diciembre del citado 1956, encontramos :

“…Acto seguido el Sr. Presidente da cuenta de la terminación de los trabajos de pintura realizados en el Salón de Actos, manifestando que en el avance del presupuesto, presentado por el único concursante Sr. Rabal Farfán y que fue aprobado en la sesión del día 30 de Septiembre de 1956, se apreciaba el costo de dichos trabajos sobre 20.000 Pesetas. Que la cuestión andamiaje, que en un principio se creyó sería mas costosa, no ha sido así, al haberse resuelto de una manera satisfactoria, dando cuenta a continuación del total importe a que había ascendido.

Ptas. 17.300,00 Sr. Rabal Farfán (pintor).
Ptas. 1.144,56 trabajos de albañilería.
Ptas. 613,00 gastos carpintería (armar y desarmar el castillete).
Ptas. 416,00 Transporte y Comercio, cesión de madera para el castillete.
Suma total Ptas. 19.773,50, y como puede apreciarse no se había llegado ala cita pronosticada en principio.

En ruegos y preguntas hace uso de la palabra el Sr. Farfán Morales, quién pidió un aplauso y un voto de agradecimiento para el Sr. Salamanca Tordesillas, asesor técnico de los trabajos de pintura del Salón de Actos, que ha dado pruebas de su gran cariño a la Sociedad, al haber dedicado muchas horas, de una manera desinteresada, para el mejor logro de dichos trabajos. El Sr. Presidente manifiesta que el Sr. Farfán Morales había coincidido con el sentir de toda la Junta Directiva y que sería comunicado por escrito al Sr. Salamanca Tordesillas…”

De la anterior, podemos comprobar que Manolo Salamanca fue el asesor técnico de los trabajos de pintura, no sólo por sus conocimientos, sino porque él fue quien en su día (década1910/30) realizó las mismas.
Comentarios recogidos por personas que conocieron dicha restauración, no cuentan que Manolo Salamanca, a pesar de su edad en la citada fecha (76 años), dirigió con la maestría que le caracterizaba, las susodichas obras de restauración, lo que todavía aumenta la importancia de dicho trabajo, como quedó reconocido por el Casino en el acta anterior.

Antigua Foto Casino Ecijano

Dichos testigos de vista, al comentar el tema, siguen todavía sorprendidos de la impronta artística de nuestro personaje en la restauración de tan maravillosa obra pictórica, de la que, gracias a los testimonios gráficos realizados por los hijos de su sobrino político (Manuel Chamorro Martín, del que hablaremos más adelante), cuales son Manuel y José Chamorro Belmont, fotógrafos igualmente de profesión, podemos dejar impreso en esta publicación para la posteridad, como el último trabajo artístico-pictórico en la vida de Manolo Salamanca.

Foto Antiguos Carteles Feria Ecija - Manuel SalamancaVolviendo en el tiempo a su faceta de pintor, concretamente a la feria de septiembre ecijana, es decir la feria de San Mateo, en los años 1911 y 1912, es Manolo Salamanca el autor de los carteles anunciadores de dichas ferias. Con el original de ellos en las manos, no hace falta ser un entendido en dicho arte pictórico, para reconocer las cualidades artísticas de nuestro personaje, por lo que es preferible aportarlo a esta publicación, tal como los realizó, es decir, a pleno color, aunque no haya dejado de suponer una dificultar, agradable, de todas formas, al tener que alternarlo con el blanco y negro de todas y cada una de las fotografías aportadas a la presente.

Respecto al cartel conmemorativo a la feria de 1911, podemos mencionar, que la bella señora que aparece en dicho cartel, es Carmen Martín Morales (madre de Manuel Chamorro Martín), quien, diez años después, se convertiría en la hermana política de nuestro personaje, al contraer matrimonio Manolo Salamanca con María Martín Morales, aunque no debemos adelantar más acontecimientos respecto a ello, ya que en su apartado correspondiente se mencionará.

Hemos dicho que Manolo Salamanca, siguiendo la tradición familiar, al igual que muchos otros ecijanos, perteneció y trabajó por la hermandad de San Gil, siendo un destacado miembro del grupo que estaba más ligado a la imagen de la Coronación de Espinas.

Dichos sentimientos cofrades los heredó de su padre Don Manuel Salamanca Ramírez, quien en el año de 1893, concretamente en 26 de febrero, siendo Hermano Mayor de la citada Hermandad don José Ávila y Fernández, presentó, como albacea de la “Coronación”, la reforma que se estaba haciendo en las túnicas de los nazarenos del paso del Señor de la Coronación. Posteriormente, nuestro propio personaje, Manuel Salamanca Tordesillas, llega a ocupar cargo en la junta de gobierno de la citada hermandad en el bienio 1927/1928.

Una de las primera fotografías que hemos recuperado de Manolo Salamanca, la realizó en el año de 1907, precisamente al Stmo. Cristo de la Salud, que merece la pena pasar a reproducirla.

Antigua Foto Cristo de la Salud de Ecija - Manuel Salamanca

Pero su destacada participación, unido a sus inquietudes artísticas, dentro de dicha Hermandad, ocasionó que Écija llegara a disfrutar y muchos ecijanos (incluido quien escribe, tuvo la satisfacción de verlo hasta la década de los años 1960), de lo que fue llamado el “kiosco o tablado de la música”, colocado en el centro de nuestra plaza Mayor o Salón. Pues bien, el boceto del citado kiosco, fue obra de Manolo Salamanca, pero por la importancia de ello, merece la pena aportar íntegramente el expediente que, para su construcción, se tramitó en el ayuntamiento de Écija.

EXPEDIENTE DE ARRIENDO DEL IMPUESTO DE COLOCACIÓN DE SILLAS EN LUGARES PUBLICOS Y CONSTRUCCIÓN Y REFORMA DE UN KIOSCO DE MUSICA EN LA PLAZA MAYOR.- 1895-1923.

Documento nº 41.- Martín Ojeda, Marina. García León, Gerardo.

“En la Plaza Mayor de Écija, se erigía todos los veranos una estructura de madera para albergar a la banda municipal en sus veladas nocturnas. Para la concurrencia a estas veladas se colocaban unas sillas a su alrededor por lo que los vecinos pagaban una módica cantidad. La responsabilidad de este servicio que también se extendía a otros lugares públicos de la Ciudad, recaía en el Ayuntamiento, que a su vez lo arrendaba a cualquier particular que se mostrase interesado por las rentas que generaba.

Entre 1890 y 1895, el “impuesto sobre colocación de sillas en calles y sitios públicos” fue adjudicado a al Archicofradía de la Coronación y del Santísimo Cristo de San Gil. En 1896 la hermandad quiso continuar con el arriendo de este impuesto, pero en esta ocasión la Corporación Municipal presentó una nueva condición; el adjudicatario del servicio había de construir a sus expensas en la Plaza Mayor una plataforma permanente para la banda de música. A cambio, se eximía al arrendatario de los arbitrios municipales y se estipulaba que la contratación sería por 18 años.

La obra consistía en una terraza elevada en forma de elipse con dos escalinatas a sus extremos, con una estancia en su interior para almacenar las sillas, y con una barandilla metálica circundante coronada por diez farolas. El proyecto se ejecutó finalmente, si bien la barandilla fue simplificada y las farolas suprimidas.

Al expirar en 1913 el contrato por el que la Hermandad del Santísimo Cristo de San Gil arrendaba dicho impuesto, nuevamente se interesó la citada Hermandad por esta fuente de ingresos y pretendió la renovación del contrato. Para conseguir esta renovación ofreció al Ayuntamiento la construcción de una artística baranda y una marquesina de hierro fundido y troquelado, en la plataforma de la Plaza Mayor. La Corporación aceptó, si bien la duración del contrato se limitó esta vez a diez años. Con estas obras el kiosco de la música adquirió su configuración definitiva, hasta su desmantelamiento en los años 60.

En el archivo Municipal de Écija, relacionado con dicho kiosco, encontramos la petición formulada por Manolo Salamanca en nombre de la Hermandad de San Gil, así como el acuerdo adoptado por la Corporación Municipal, que es como sigue:

“Sr. Alcalde Presidente del Excmo. Ayuntamiento Constitucional de esta Ciudad.

MANUEL SALAMANCA Tordesillas, vecino de esta ciudad en calle Duque de la Victoria número treinta, soltero, pintor y fotógrafo, mayor de edad, con cédula personal que exhibe de once clase, número cinco mil doscientos treinta y seis, expedida el día veinticuatro de Abril del pasado año, al Excmo. Ayuntamiento, con el debido respeto tiene el honor de exponer:

Que por comisión especial que según acuerdo Capitular le ha conferido la Hermandad del Santísimo Cristo de San Gil, acude al Excmo. Ayuntamiento, en súplica de que a dicha Hermandad se le prorrogue por veinte años el derecho a la colocación de sillas en calles y sitios públicos y en la Plaza Mayor que fue concedido a dicha Hermandad y termina el día treinta del próximo mes de Junio.

Para pedir tal ampliación ofrece a cambio de ello, ejecutar en el kiosco que hoy día ocupa la banda de música, obras de embellecimiento con arreglo al plano adjunto, que están valoradas en más de treinta mil pesetas y que consistirían en la colocación de una artística baranda y templete o marquesina, todo de hierro fundido y troquelado, que dará a la Plaza Mayor vista y hermosura.

También interesa para el caso de que se le conceda esta ampliación, autorización para que la Hermandad pueda seguir poniendo sillas y alquilándolas al público al precio de cinco céntimos de pesetas los días de trabajo, diez los días en que haya conciertos por la banda de música y veinte, en las ferias y cuando haya espectáculos de fuegos artificiales, cinematógrafos, títeres, etc.

SUPLICO A VS. Que por lo expuesto, se sirva conceder la prórroga, comprometiéndose el que solicita por su parte a que esas obras estén terminadas para la próxima feria de Septiembre.

Écija a primero de marzo de mil novecientos trece. Firmado: Manuel Salamanca.

Sesión del 14 de Abril de 1913. En dicha sesión se acordó que la instancia anterior pase a informe de la Comisión de Ornato y Asuntos Jurídicos, de lo cual certifico.- Firmado Manuel Ostos y Ostos.

Las Comisiones de Ornato y Asuntos Jurídicos que suscriben, vista la instancia y plano de la Hermandad del Stmo. Cristo de San Gil, opinan, debe accederse a su petición, si bien limitándose a diez años el tiempo de la prórroga. El Ayuntamiento no obstante acordará lo que considere oportuno.- F. Encinas – José González – Juan G. Del Corral .- Al pie: Dese cuenta al Excmo. Ayuntamiento.- Écija a 18 de Abril de 1913.- El Alcalde: F. Encinas.- El Secretario: Manuel Ostos y Ostos.

DON MANUEL OSTOS Y OSTOS, SECRETARIO DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO CONSTITUCIONAL DE ESTA CIUDAD.

CERTIFICO: Que en el acta de la sesión ordinaria celebrada por este Ayuntamiento el día de ayer, aparece entre otros, el siguiente:

PARTICULAR: Se dio lectura al dictamen de la Comisión de Ornato y Asuntos Jurídicos y Policía, emitido con vista de la instancia de la Hermandad del Santísimo Cristo de San Gil y el Ayuntamiento aprobando dicho dictamen acordó:

1º.- Se amplíe por diez años, que empezarán a correr y contarse el primero de julio del presente año, para terminar el treinta de junio de mil novecientos veintitrés, el derecho que venía concedido a la Hermandad del Santísimo Cristo de San Gil, para colocar sillas en la Plaza Mayor y sitios públicos de esta ciudad.
2º.- Que durante esos diez años quede libre de todo arbitrio municipal la mencionada Hermandad.
3º.- Que se conceda a la repetida Hermandad el derecho de cobrar al público, por el alquiler de las sillas, cinco céntimos de pesetas los días de trabajo, diez lo que haya conciertos por la banda municipal en la Plaza Mayor y veinte céntimos en los días de las ferias y cuando haya espectáculos de fuegos artificiales, cinematógrafos y otros análogos.
4º.- Que a cambio de esa ampliación quede obligada la Hermandad a llevar a efecto la colocación en el templete que hoy sirve para la banda de música en la Plaza Mayor de una marquesina y baranda de hierro iguales al que gráficamente se figura en el plano que obra unido al expediente respectivo, quedando todo ello en beneficio y como propiedad de este Ayuntamiento.
5º.- Que estas obras queden hechas antes del día veintiuno de Septiembre del presente año y el templete en disposición de servir para su uso corriente, quedando nula esta ampliación, caso de que llegado ese día no estén colocadas en el templete la marquesina y el barandal.

Foto Antigua Templete Musica Ecija

El particular inserto concuerda a la letra con su original a ue me refiero y para que conste, expido el presente con el visto bueno del Sr. Alcalde en Écija a veintidós de Abril de mil novecientos trece. Vº Bº El Alcalde.- Firmado F. Encinas – Manuel Ostos y Ostos.

En 21 de Mayo de 1913 se comunica el acuerdo a la Hermandad por medio de certificación, de lo cual certifico.- Firmado: Manuel Ostos y Ostos”.

Aunque lo que sigue ocurriera en el año de 1934, muchos años después de la fecha que nos ocupa, dada su relación con la Hermandad de San Gil y encontrado en el semanario local “El Comercio”, marzo de 1934, aportamos la siguiente:

“VARIOS HERMANOS DEL CRISTO DE SAN GIL SE REUNEN PARA ALMORZAR EN FRANCA Y CORDIAL CAMADERIA”.

Después de la función religiosa celebrada en la parroquia de San Gil, de cuyo solemne acto damos cuenta aparte en este número, pensaron los hermanos D. José Rodríguez Ramos, D. Antonio Martínez Isla, D. Luis Valseca y D. Eduardo González, reunirse en unión de otros amigos a almorzar en franca y cordial camaradería, haciéndolo en el hermoso patio de la casa de Don Manuel Tapia, (bar situado en calle Cintería, esquina barrera Ferretería Herrero), donde fueron preparadas las mesas convenientemente.

Se sirvió una suculenta paella, muy bien condimentada, y después pescado con mayonesa, todo ello rociado con abundante vino. Postres variados, dulces, café, coñac y cigarros.

Se dieron vivas al Santísimo Cristo de San Gil, se cantaron bonitas saetas; primero en el fonógrafo que el representante de esta de la casa “La Voz de su Amo”, Don Desiderio Sanjuán había facilitado y después por el celebrado cantador de flamenco llamado “El Cuacua”, durando el acto hasta bien tarde.
El reputado fotógrafo Don Manuel Salamanca sacó buena foto que publicamos.

Reunion antiguos hermanos de San Gil Ecija

Fueron los asistentes Don José Rodríguez Ramos, Don Antonio Martínez Isla, Don Luis Valseca y Coca, Don Eduardo González Díaz, Don José Elías Muñoz, Don Lorenzo Benítez Martín, Don Eduardo González Rivera, Don José Martínez y Martínez, Don Francisco Martín de los Reyes, Don Ramón Figueroa Álvarez, Don Manuel Martínez Herráinz, Don Antonio Rodríguez Márquez, Don Manuel Carmona Correa, Don Domingo Ríos Franco, Don Manuel Tapia Aguirre, Don Antonio Martín Chopo, Don Francisco Jiménez Cabello, Don Fernando Ávila Herrera, Don Pedro Garfias, Don Desiderio Sanjuán, Don Rafael Gómiz, Don Manuel Salamanca y Don Miguel Martín”.

No deja de llamarnos la atención en la citada reunión, por el acto en sí que se celebraba, la presencia del poeta Pedro Garfias, quien al poco tiempo después y como consecuencia de la guerra española, tuvo que exiliarse a Méjico, aunque el testimonio fotográfico aportado, nos deje muestra de que la amistad, estaba por encima de los ideales políticos, sin que podamos olvidarnos que el mundo artístico, en su gran mayoría, siempre estaba considerado y enmarcado, dentro del círculo denominado liberal y progresista, bajo cualquier régimen político.

Dentro de la faceta pictórica de Manolo Salamanca, a que hemos venido aludiendo en este bosquejo, junto con sus aficiones teatrales (hemos dejado constancia de su pertenencia a la sección Lírico-Dramática de la Sociedad Casino de Artesanos), y teniendo en cuenta la íntima amistad que le unía a José Sanjuán Ariz-Navarreta, cuando este, en el año de 1927, adquirió de Don Ángel Baldomero Custodio Fernández Pintado, el que fue conocido y será siempre llamado “Teatro Sanjuán”, en cuya compra influyó el consejo de Manolo Salamanca, donde este dejó testimonio de su arte, que aún hoy todavía (aplaudimos su conservación) podemos admirar, en la decoración de dicho teatro, pintando las alegorías representativas de la risa y el llanto, sinónimos de la alegría y la pena a través de las composiciones teatrales.

Asimismo y dentro de dicha faceta pictórica, se le atribuye a nuestro personaje, la autoría en pintar la bandera del colegio Santa Teresa de Écija, que, dentro de sus testimonios fotográficos, observaremos más adelante.

No podemos dejar de mencionar que el ambiente tertuliano y de amigos que rodeaba a Manolo Salamanca, era el mismo que el de otro personaje al que se dedica la presente publicación, José Sanjuán Ariz-Navarreta, tales como el pintor Fernando Labrada, Luis González, Bernardino Maza, Alejandro Martínez Valpuesta, Facundo Martínez, Jiménez Planelles, Riera, Rafael Caracuel, y algunos más, en cuyo círculo de amistad, era frecuente el comentario sobre el ejercicio del “celibato” que, en la década de los años 1910/20, todavía ostentaba nuestro personaje, teniendo en cuenta la edad que a la citada fecha contaba (30/40 años).

Pero el amor, a finales de la década de los años 1920, ya estaba revoloteando sobre el corazón de Manolo Salamanca y en él se posó cuando llegó el año de 1921 (sin que hubiese mediado mucho tiempo de “noviazgo”), cuando a nuestro personaje le faltaban dos meses escasos para cumplir 41 años de edad, en cuyo año llamó el amor “de forma oficial” a sus puertas, concretamente el 29 de Octubre de 1921, en cuyo día, contrajo matrimonio con una ecijana, Maria Martín Morales, gracias a la cual, por las circunstancias que más adelante explicaremos, nos llegó hasta nuestros días, no sólo el legado fotográfico de Manolo Salamanca, sino también toda una saga familiar de fotógrafos de calidad insuperable, como Manuel Chamorro Martín “Foto Manuel” y de sus hijos Eulalio, Manuel y José Chamorro Belmont.

Asimismo, Manolo Salamanca y su esposa María Martín, tuvieron un protagonismo fundamental en la educación de Alberto Chamorro Belmont, el único hijo varón no fotógrafo de Manuel Chamorro Martín, cuya trayectoria profesional había de tener lugar en el ámbito científico y universitario.

Foto familiares Manuel Salamanca Ecija

El matrimonio de Manolo Salamanca en nuestra ciudad, no estuvo exento de ciertos comentarios admirativos hacia el novio, dado que su prometida, contaba tan sólo 19 años de edad a la fecha de su casamiento, por lo que la diferencia de casi veintidós años entre ambos, dejaba entrever y así nos lo han comentado personas que estuvieron cercanas al citado matrimonio, las “cualidades persuasivas y amorosas” de tan ilustre artista.

El mencionado matrimonio, como hemos dicho, tuvo lugar el día 29 de Octubre de 1921, en la iglesia de Santa María, siendo la mencionada María Martín Morales, natural y vecina de Écija, hija de Francisco Martín y de Encarnación Morales Baena.

Foto antigua Boda Manuel Salamanca EcijaLa citada y joven esposa, se incorporó rápidamente al estudio fotográfico de Manolo Salamanca, aprendiendo y ayudándole a su esposo en ello. El citado matrimonio no fue bendecido con el nacimiento de hijo alguno, y dicha pareja, optó por encargarse de la educación del sobrino de María, hijo de su hermana Carmen, Manuel Chamorro Martín, quién no solo recibió las mejores atenciones de sus tíos, sino que, dada su afición y sentimiento artístico, pasó rápidamente a entender todos los secretos de la fotografía; de ello que, párrafos atrás, hayamos hecho mención a que ello también fue un legado que nos dejó nuestro personaje, es decir su herencia fotográfica en el citado Manolo Chamorro, y a la vez de este a sus hijos anteriormente citados.

Es justo decir, que hasta el fallecimiento de Manolo Salamanca en el año 1960, y a pesar de que los últimos diez años, como consecuencia de las condiciones físicas de nuestro personaje, la mayoría de las fotografías realizadas en su estudio de la calle El Conde (situado en la planta alta de la casa), fueron realizadas por el citado Manolo Chamorro Martín, siempre se mantuvo en los soportes de los reportajes fotográficos el nombre de “Salamanca” o “Foto Salamanca”.

En la introducción de la presente publicación, hemos referido que había un apartado fotográfico desconocido de la vida artística y profesional de Manolo Salamanca, cual era el reportaje “urbano”, dado que de siempre se había creído y mantenido, que estaba dedicado íntegramente a la fotografía de estudio.

Nada mas lejos de la realidad, porque, como podrán comprobar ustedes en las paginas siguientes y que las hemos desglosado separadamente de forma intencionada, el primer reportaje fotográfico “urbano”, dedicado a la propia Ciudad de Écija, está fechado en la primera década del siglo XX; posteriormente encontramos fotografías suyas en las décadas de los años 1920, 1930, 1940 y 1950, publicadas en las distintas revistas anuales de ferias, siendo colaborador asiduo no sólo de ellas, sino exclusivo de algunas, como las de 1912 y 1927; igualmente interviene de forma mensual en las revistas “Écija” dirigidas por el gran poeta ecijano Manolo Mora; observaremos numerosas fotografías tomadas dentro de iglesias y Conventos, es decir, interiores, que quienes conozcan un poco el mundo de la fotografía, teniendo en cuenta la fecha en que se realizaron, comprenderán la dificultad de su realización, al tener que hacerse en exposición y careciendo de la iluminación que hoy día contamos para ello.

Foto familiar Manuel Salamanca EcijaEn cuanto a sus innumerables fotografías de estudio, abierto en la calle El Conde, por donde pasaron la gran mayoría de los ciudadanos ecijanos, desde principios del siglo XX hasta el citado año de 1960, de las que acompañamos, podremos contemplar la maravilla de sus fondos paisajísticos, pintados por dicho artista y que nos servirán como testimonio del arte pictórico a que no hemos venido refiriendo y que atesoraba dicho personaje. El altruismo de Manolo Salamanca, fue una cualidad que le brotaba espontáneamente del corazón, tal como fue reconocido por la Sociedad Casino de Artesanos, al finalizar su trabajo de restauración en el Salón Actos de dicha Sociedad. Dicho altruismo, no cabe duda que fue el que le impulsó a colaborar constantemente, junto a aquellos otros ecijanos que se encargaban de escribir y editar las revistas mensuales y de ferias dedicadas a Écija, en la difícil y a veces incomprendida misión de defender y propagar los valores de nuestra bella ciudad, haciéndose por ello nuestro personaje, merecedor de ser considerado un “ecijanista” auténtico.

La intensa y productiva vida artística de Manolo Salamanca, se fue apagando, como hemos dicho anteriormente, en la década de los años 1950, excepción hecha de dirigir los trabajos de restauración del Salón de Actos en el Casino de Artesanos, pero su vida terrenal, dejó esta bendita tierra, a las siete de la tarde del día 22 de Agosto de 1960, en su domicilio de calle José Antonio nº 30, donde falleció, a consecuencia de “arteriosclerosis”, según parte médico del Dr. José Armenta Camacho.

Manuel Salamanca jugando al salitarioHasta aquí, este breve bosquejo biográfico, de la vida personal y artística de Manolo Salamanca que, por los motivos expuesto en la introducción de esta publicación, no podemos dar a conocer con mayor profundidad, pero que no nos cabe la más mínima duda, han servido para demostrar y quienes tuvieron la dicha de conocerle personalmente, lo pueden certificar, que Écija está en deuda, al igual que con otros muchos personajes, nacidos o no en su bendita tierra, tanto con Manolo Salamanca, como con el otro personaje de este Bosquejo, José Sanjuán, quienes a lo largo de su vida, contrajeron méritos más que suficientes, para ver su nombre perpetuado en cualquiera de las nuevas calles astigitanas, a fin de que sirvan a las generaciones futuras, como ejemplos de lo que significa ser “ecijanista”, pues para ello, no hace falta haber nacido en la antigua Astigi Romana, sino defenderla y propagarla, como lo hicieron tan significados artistas, aunque siguiendo el refranero popular “nunca es tarde si la dicha es buena”.

Si bien el bosquejo biográfico de Manolo Salamanca es breve, el artístico es intenso, tanto cuantitativamente como cualitativamente, pero par ello, será mejor que usted, querido lector, lo compruebe con las imágenes que a continuación le acompañamos.

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