SAN PABLO APOSTOL Y LA CIUDAD DE ECIJA
POR D. MANUEL OSTOS OSTOS (Amigos de Écija-1984)

DOCUMENTOS HISTORICOS AUTENTICADOS.

Don Manuel Ostos y Ostos, Cronista oficial y Secretario del Excmo. Ayuntamiento Constitucional de esta Muy Noble y Muy Leal, Constante, Real y fidelísima Ciudad de Ecija

CERTIFICO: Que entre los documentos históricos que se conservan en el Archivo de este Excmo. Ayuntamiento, hoy confiados á mi custodia y guarda, encuéntrase un expediente original, empastado en pergamino, á mi costa, el año mil novecientos seis, para preservarlo de las naturales injurias de los siglos y de manos indoctas; en el cual expediente, reúnense y acopian todos los documentos que textifican y dan pública fe del milagro que el Apóstol Señor San Pablo realizó en esta Noble Ciudad de Ecija, por mediación y conducto real, cierto y viviente, del joven Antón Fernández de Arjona.

Dicho expediente comienza con el traslado original que el Escribano del Cabildo ecijano Jerónimo de Guzmán hizo en diez y ocho de Enero de mil quinientos setenta y cinco de la escriptura escrita en pergamino, en que, á veinte días del mes de Febrero de mil cuatrocientos treinta y seis años, dió pública fe Alonso Fernández de Guzmán del hecho portentoso que la Ciudad ecijana denomina Milagro de San Pablo; hecho portentoso, que á más de estar testificado por las personalidades más significadas de Ecija en aquel año de mil cuatrocientos treinta y seis, está corroborado, asimismo, por La Tradición, madre de La Historia; por la devoción constante del pueblo para con San Pablo y por no haberse negado ni aun contradicho en libros, folletos, memorias, periódicos, ni en forma alguna escrita ni oral, en fin, en el transcurso de los años que median desde mil cuatrocientos treinta y seis al mil novecientos trece en que autorizaré esta certificación con la voluntad de Dios Nuestro Señor.

A continuación del documento original autorizado por Jerónimo de Guzmán, encuéntrase un traslado del mismo hecho á pedimento de un representante de este Municipio; el cual traslado, que ciertamente da fuerza y autoridad alde Jerónimo de Guzmán, copiado á la letra dice como sigue:

“En la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Ecija á diez y seys días del mes de Octubre de mil y seyscientos y veinte y nueve años. Ante el Señor Don mendo de Contreras y benauides veinte y quatro perpetuo de la Ciudad de Xaen, Capitan de infantería española, Correxidor y Justizia m.°, desta ciu.d se presentó esta peticion:

“Pedro de Leon, por esta Ciudad de ecija y su ayuntamiento digo: que al derecho de mi parte Conuiene que antonio trapel ossorio y antonio de los reyes almoguera escriuanos del cauildo de la dha. Ciudad, de los archivos donde está la raçon del milagro queenesta ciu.d Hizo el Glorioso apóstol san Pablo, saquen un traslado de lo questá scrito en raçon del dho. milagro e me lo den en pública forma y manera que haga fee sacandolo á la letra sigun y como lo hallaren y estubiere en los dhos. archivos, para guarda del der.° de la dha: ciudad. Por tanto, á vuestra merced pido as¡ lo mande e provea en Justizia =

P.° de leon”

“E presentada, su m.d mandó que yo el pressente escriuano y el dho. antonio de los reyes saquemos el dho. testimonio del dho. milagro, como se pide, en forma y manera que haga fee poniendo esta Petizion por cabeça y dexando el dho. original en los dhos. archiuos: y lo firmó:

don mendo de contreras y benauides.
Antonio trapel ossorio escriu.° del caud° “

“Y en cumplimiento del dicho auto, nos los dhos. antonio trapel y ossorio e antonio de los reyes, escriuanos del Rey nro. señor y mayores del Cauildo desta ciu.a de ecija, hicimos sacar y sacamos el traslado del dho. testimonio que trata del dho. milagro sigun lo hallamos y su tenor dice assí:”

“Yo Gerónimo de Guzmán, Escriuano de su Magestad, y del Cabildo desta mui noble y mui leal Ciudad de Ecija, doi fe á los señores que la presente vieren que en el arca y Archivo de las Escripturas antiguas que los mui ilustres señores de Ecija tienen en las Casas Reales del Cabildo desta Ciudad está una escriptura escrita en pergamino, de la qual por mandado de la dicha Ciudad saqué un traslado, su tenor del qual dice assí:

“Porque la ingratitud es madre de todos los vicios y pecados é confiste principalmente en no acordarfe el hombre, ni dar gracias á Dios nuestro Señor de los beneficios de su Magestad recebidos, por donde se hace indino de Recebir otros; E por que los fieles é Catolicos Xpos. que moran en esta noble Ciudad de Ecija, de tanto y tan gran beneficio non sean ingratos, mas muy continuamente den gracias á Dios nuestro Señor, por que tan alto é tan ecelente Patron les quiso dar, como es el Gloriosso é uien auenturado Apostol Sanct Pablo, enel Nombre de jesu-xpo. nuestro Redemptor é de la Gloriossa Virgen Santa Maria su madre y abogada nra. é de nro. Gloriosso padre sancto Domingo é de toda la corte celestial, síguese el testimonio de un milagro que enesta dicha Ciudad conteció, cuyo tenor es aqueste que se sigue:

En la noble Ciudad de Ecija lunes beinte dias del mes de febrero, Año del nacimiento de nuestro saluador jesu-xpo. de mill y quatrocientos y treinta y seis años, á hora de tercia poco más ó menos, estando ayuntados en las Casas del Cauildo desta dicha Ciudad los nobles y honrados Don Gutierre de sotomayor maestre de la horden de la caualleria de Calatraua y otros caualleros de la dicha borden, é tello de Aguilar, Alcalde é Alguacil mayor desta dicha Ciudad, é lorenço de Figueroa, é Ruy Martinez de prado, é Pedro Fernandez de sayauedra, alcaldes hordinarios, é alonso de çayas, é hernando diaz de eslaua, é juan de Godoy, é diego de malauer Regidores desta Ciudad; é alonso de coronado é juan sanchez, jurados de la collacion de Sancta Cruz; é sancho garcia é juan de ortega jurados de la collacion de sancta maria; é juan Gonzalez é Gonzalo martinez jurados de la collacion de Sancta Barbara, é Diego fernandez é Rui fernandez jurados de la collacion de sant jill é juan de santa ella, é Fernan martinez jurados de la collacion de santiago, en pressencia de mi alonso fernandez de Guzman Escriuano del rey nro. señor y escriuano del Concejo desta dha. Ciudad, pareció é vino al dicho Cauildo desta dha. Ciudad, Diego fernandez de arjona vecino désta dicha Ciudad de Ecija en la Collacion de santiago, el qual trujo consigo un su hijo que há por nombre Anton moço de hedad de catorce años, poco mas ó menos, el qual dicho moço dijo é notificó á los dichos señores, en como en la noche passada, un poco antes que amanesciese, estando en su cama, que uiera, visiblemente estando despierto, un hombre mui hermoso á marauilla, el qual venia bestido de unas bestiduras blancas é dijo que él en viendolo obo grande temor; y el dicho ombre le habló é dixo que no ouiese miedo ca él era Sant Pablo Apostol de jesu-xpo. nuestro Redemptor que primero auía sido perseguidor de su sancta fe Catolica é de su iglesia é despues auía sido tan grande predicador della; y que le mandaua fuesse é dijesse é publicasse enesta dicha Ciudad en como dios nro. señor estaua muy ayrado contra las gentes por muchas cossas en especial por que no guardauan los dias sanctos de los Domingos é fiestas como deuían, ni los santificauan; é assi mismo porque haçian é consentian muchos juramentos falsos é muchas blasfemias de su Magestad é de los Santos, é assí mismo porque no haçían caridad ni haçian limosna á los pobres como segun la Verdad deuiessen tirando de si, para mantenerlos. Y por otras culpas y pecados por ende que les deçia de parte de Dios nro. Señor que hiciesen penitençia y se confesasen y comulgasen con devocion y enmendasen de los dichos vicios y pecados é quitasen ocasiones de las blasfemias, como son los juegos é tableros públicos, é que sino lo enmendassen que nro. señor embiaria pestilençia grande en la dicha Ciudad. E ansi mismo que le dijo, que porque las gentes le creyessen, que le diesse la mano derecha y el dicho moço diosela, y el uienauenturado Apostol le ató é añudó los dedos tinos conotros, segun los mostró; los quales estauan desta manera: los cuatro dedos mayores bueltos é ligados unos conotros tan marauillosarnente que uien parecia ser fecho tal ligamiento por poderio de Dios no artificialmente por mano de hombre. E por ningun arte el dicho ligamiento se podia tirar. E díjole mas el dicho Glorioso Apostol s.°’ Sant Pablo, que despues questo ouiese notificado fuesen al monasterio de Sancto Domingo de la Horden de los predicadores desta Ciudad é que trujese aquella mano ligada por la Cruz questá enel dicho monasterio, é que luego se abrirla é desataria é se tornaria tan sana como primero la tenia. E dijo mas el dicho moço, que mientras el dicho Glorioso Apostol Sant Pablo ende estubo con el hablando esto, que no pudo hablar, é despues que desapareció, quedó un rato sin habla de grande espanto que aula receuido. Y los dichos señores preguntaron al dicho Diego Fernández si el dicho moço su hijo tenia de antes la mano sana el qual dijo que sí. E dijo mas, é que su mujer prometiera de hacer un retablo de la Historia de Sanct Pablo enel dicho monasterio de sancto Domingo é que hiço medir su estadal de zera, é que luego vido. E que algunas vezes se le tiraba la habla á este su dicho hijo, é la madre hincavase de rodillas, é rogaua á Dios nro. Señor y al uien Auenturado señor sanct Pablo que le sanase el hijo é que ella haría el Retablo lo mas presto que pudiesse.

E luego los dhos. señores oyendo aquesto ordenaron algunas cosas cumplideras al seruicio de Dios nro. Señor y á enmendación de los Viçios y pecados é prouecho del uien comun desta Ciudad é mandaron quel martes siguiente fuesen los clérigos de Universidad con toda la gente desta dicha Çiudad con solene proçesión al dicho monasterio á rogar á Dios nro. señor ó ouiese piedad dellos é quisiese demostrar si era Berdad lo quel dicho moço deçia. Y otro dia fueron en proseçion todos los dichos señores con toda la gente de la Comunidad asi hombres como mujeres, é dicha la Misa solenemente é fecho sermon, tomaron la Cruz del dho. monasterio algunos religiosos del, y algunos clérigos con mucha reuerencia é pusieronla en somo del altar Mayor, y el dho. Moço fue delante é hincadas las rodillas llegó con la mano á la manzana de la Cruz, é subiendo arriba por ella, llegando á la imagen de nro. señor questá en la dicha Cruz, abrió la mano é tornose tan buena é sana como antes la tenia, saluo que le quedaron los dedos un poco mas gruesos y esto por la memoria del milagro. Lo qual uisto por toda la gente, testigos que fueron los dhos. señores con todo el pueblo, é de esto segun passó yo el dicho escriuano á pedimento de todos los dichos señores di dello testimonio. Fecho dia é año suso dicho. Y en memoria deste gran milagro é por que porel pareçe quel uien auenturado Gloriosso Apostol señor Sanct Pablo es Patron y’ tiene señalado cuydado desta Çiudad, de que muncho se deuen tener por uien auenturados los moradores della, Acordaron los dichos Señores de cada un año para siempre jamas haçer una solene procesion el dia de la conuersion del uien auenturado Apostol señor sanct Pablo que cae á veinte é cinco dias del mes de hen.° en la qual todos los regidores viniessen con candelas en las manos é todo el pueblo viniese con Deuocion á honrrar este Gloriosso Vien Auenturado Patron de lo qual hiçieron boto á Dios gracia.”

Concertado conel dicho original que fué hallado enel Arca del Cauildo, escrito en pergamino, del qual fué sacado este traslado=

Ger.m° de guzman, escr.° del cabildo.”

“Segun consta y aparece por el dho. testimonio á que nos referimos: el qual coneste traslado entregamos original á la parte de la dha. Ciudad en virtud del dicho auto, sin quedar en nuestro poder cosa alguna, en la dha. Ciudad de ecija diez días del mes de Diziembre de mil y seiscientos y veinte y nueve años =

Yo ant.° trapel ossorio de castilla, escriu.° del rey nro. S.r y m.r del cau.do desta c.d estampé mi signo =
(Signado)
Ant.° trapel ossorio escr.° m.°r del Cab.° =

Yo antonio de los reyes almoguera escr.° del rey nro. s.r m.r del cab.° público y perpetuo del n.° de la c.d de ecija, hize mi signo.
(Signado)
Antonio de los reyes su.° m.°r del cab.d° y pu.C° “

“Nos los escriuanos públicos del número de dicha ciudad de ecija que aquí firmamos, damos fee que el señor Don mendo de contreras y venauides de quien par.e va firmado el auto en cuya virtud se sacó este traslado del milagro que nro. señor Jesu-xpo. fué servido de obrar enesta Ciudad por intercesion del vien auenturado apostol señor san Pablo, es corregidor y Justizia mayor desta ciudad por El rey Don Ph.e quarto deste nombre, nuestro señor, y como tal usa exerse el dho. oficio enella. Y as¡ mismo antonio trapel ossorio de castilla y antonio de los reyes almoguera de quien as¡ mismo par.e va signado y firmado el dilo. traslado del dilo. milagro, son, el dho. antonio trapel escriuano mayor del cauildo; y el dho. antonio de los reyes, escriuano mayor del dho. cauildo y público, y como tales usan y exersen sus oficios, y á las escrituras testimonios y otros autos que ante ellos an passado y passan, se les á dado y da entera fee y crédito como tales escriuanos fieles y legales y de entera confianza: y para que dello conste, de pedimento de la parte de la dha. ciu.d, dimos el press.e en ecija diez y ocho dias del mes de diz.e de mil] y seis.t°s y V te y nuebe años –
Por tanto, hize mi signo.

(Signado)
Pedro de Morales ahumada.
escr.° p.º

Por tanto, hize mi signo.
(Signado)
juan guerra
escr.° p.°

Por tanto, hize mi signo.
(Signado)
Di.° de molina
escru.° pub.°

Por tanto, hize mi signo.
(Signado)
luis yepes
escr.° pb.°

“Y otrosí, yo luis de valdes escriuano del rey nro. s.r y del num.° desta Ciu.d doy fee que conocí al dicho jerónimo de guzman y le vide usar y exercer of.° de escriu.° del cau.d° della muchos años y vide que á sus escrituras y autos se daua y dió entera fee y crédito en juicio y fuera del: y me parece que la firma que está enel dho. traslado es la propia que usaba hacer y hizo enel tiempo que fué tal escriu.° : f.a ut supra =

(Signado)
Luis de valdes, escr.° p.° “

En demostración de que la creencia en el Milagro de San Pablo fué constante en los ecijanos ya con anterioridad á que Gerónimo de Guzmán sacara el traslado de la escriptura escrita en pergamino que autorizara Alonso Fernández de Cuzmán, esto es, el Savado diez y siete dias del mes henero de mill y quinientos y setenta y tres años, el arzobispo de Sevilla Don Cristóbal de Rojas y Sandoval, declaraba fiesta de precepto el día veinte y cinco de Enero, según el documento de que ahora certificaré y del cual existe un traslado en el expediente original de que vengo ocupándome. Dicho traslado, que está hecho á vista del original que se conservaba, y tal vez se conserve en el Archivo de la Vicaría de Ecija, está extendido en papel del sello cuarto correspondiente al año de mil setecientos cuarenta y uno, y dice así:

“Don Crisptoval de Roxas y Sandoval por la Gracia de Dios y la Santa Iglesia de Roma, Arzobispo de Sevilla, del Conzejo de S. M.

Benerable y amado hermano nuestro Vicario de la Ziudad de Ezixa, salud y Gracia: Sépades que ante Nos pareció Luis de Mendoza vezino y Rexidor de esa dicha Ziudad y por ella Nos hizo relacion que en ella hay cierta debocion de un Milagro que hizo el Señor San Pablo en el propio día de su conbercion por el qual la Ziudad se enmendó y reduxo y en su remuneracion y memoria se haze una Prozesion en la qual va toda la Ziudad con su sera y los moradores della á la Iglesia del Sr. Santo Domingo y por que es justo que en memoria del dicho Milagro y de tan gran beneficio como la Ziudad recibio se guarde el dicho dia de la Combercion de San Pablo, Nos pidió lo mandásemos así Para que se guarde universalmente en la dicha Ziudad como dia de fiesta de guardar y presentó un testimonio para justificacion de su pedimento, y por Nos visto, inclinado á su peticion, confiando en buestra debocion y conciencia, dimos la presente por la qual voz cometemos y mandamos que luego que esta se voz mostrare hagais publicar en las Iglesias de esa Ziudad en dia Domingo ó fiesta de guardar, en la Misa Maior al tiempo de ofrezer, lo suso dicho leiendo esta Nuestra Carta en alta e inteligible voz al pueblo y exortéis y encarguéis que Nos por ella exortamos rogamos y encargamos á todos los fieles criptianos estantes y habitantes en ella que son y fueren de aquí adelante, que guarden por fiesta el dicho dia de la conbersion de Señor San Pablo y enel no trabaxen ni usen ofizios ni tratos de aquellos que son prohibidos en los dias de fiesta de guardar. Y á los Curas que de aquí adelante les mandamos que quando publicaren las fiestas de guardar, publiquen por una de ellas el dicho dia de la Combersion de Señor San Pablo; y á los que debotamente lo guardaren conzedemos quarenta dias de Perdon é indulgencias.

Dada en Sevilla en nuestras Casas Arzobispales, Sabado diez y siete dias del mes de henero de mill y quinientos y setenta y tres años = D. Criptoval, Arzopo. de Sevilla – Por mandado de S. Sria. Iltma. Pedro Aragones, notario.”

Certifico, asímismo: que la declaración de Patrono de esta Ciudad, resulta de un documento que aparece transcrito á los folios siete y siguientes del Libro Capitular de mil seiscientos cuarenta y cuatro, cabildo del día quince de Enero de ese año. Dicho documento, copiado á la letra, dice así:

“En la Ciud.d de Esija onse dias del mes de Henero de mil y seiscientos y quarenta y quatro años, se funtaron en la Iglesia Mayor de esta Ciu.d el Clero de ella para la declaracion de Patrono mas principal de la dha. Ciu.d en cumplimiento de una Bula de nuestro S. P. Urbano otavo expedida en Lacorte Romana en treze de Feb.° del año passado de mil y seiscientos y quarenta y dos que fué el veynte de su Pontificado, mandada cumplir por el S.r Nuncio de España en la v.a de Madrid á quinze de Abril del año passado de mil y seiscientos y quarenta y tres, estando todos juntos, por el Coro derecho, el S.r Dotor Fran.c° Ximenez de Santiago, Vicario, juez de testamentos, caussas y obras pias, en ella el Ldo. Geronimo de Ostos Valderrama, pregbitero, Comissario del Santo Oficio de la jurisdiccion, Veneficiado prop.° de la dha. Iglesia m.° desta Ciu.d y presidente de Universidad della; el l.d° Fernando de Aguilar, Fran.c° Valderrama, Juan Ramos Comis.° del Santo Oficio, Alonso de Narbaes, Gonzalo F.Z de Antequera, P.r° de Ostos y otros pregbiteros. Y por el Coro izquierdo el l.d° P.° de Vargas Varrassas, Secr.° del Santo Oficio y Herm.° mayor de la Clerecía y herm.d desta Ciu.d ; el ido Pablo Vallejo, Not.° del Santo Oficio, Xpoual de Aguilar Narbaes, Matias de la Barrera, Luis de Torres, Saluador del Rayo y otros muchos Sacerdotes y de borden sacro, y el I.do Fran.c° Vello Secrt.° de la hermandad y Rodrigo Varrassas, mayordomo della, y todos de unacuerdo unánimes y conformes, declararon para cumplir con la Bula de Su Santidad, que declarando la dha. Bula y dando facultades á los Reynos, Ciudades, Villas y Lugares para declarar el Patrono mas principal de los que han sido venerados y reverenciados por tales, atento el voto que esta Ciudad tiene fecho á el Apostol San Pablo y la veneracion que siempre á avido en ella de mas de doscientos años asta guardarse el dia de su conbercion veynte y cinco de Hen.° guardandolo como cosa de fiesta sin que enel campo ni Ciudad seaya trauajado el dicho dia en todo este tiempo poraquel tan raro milagro que¡ Santo Apostol obró enesta Ciu.d defendiendola y amparandola, declararon ser único Patrono della segun la yntencion de nuestro Muy Santo Padre manifestada en dicha Bula: y enesta conformidad lo firman en pres.a de mí el presente Notario Mayor de la Vicaria y juzgado de testamentos que dello doy fe =

El Dotor Santiago = El I.do Orno de Ostos Valderrama = Fran.c° Valderrama = El bachiller F.d° de Aguilar = P.° de Ostos = El I.do Juan Ramos = El I.do A.° de Narbaes = Gonzalo F.z de Antecuera = F.c° de Vargas Varrassas = Matias de la Barrera = Pablo Vallejo = Xpoual de Aguilar Narbaes = El I.do Juan Gonz. de Ayala F.c° Vello= F. Diego Varrassas = Ante mí, Juan de la Vega Mantilla, Notario.”

Como aclaración, debo hacer constar que para testimoniar yo ahora el traslado, he tenido presente el que firmaron Antonio Trapel Ossorio de Castilla y Antonio de los Reyes Almoguera, así como el original de Gerónimo de Guzmán. También tuve presente la copia que de aquel histórico documento se inserta en las páginas sesenta y cuatro á la sesenta y siete de la obra Ecija y sus Santos, del Padre Martín de Roa, edición primera hecha en Sevilla por el impresor Manuel de Sande el año mil seiscientos veinte y nueve; la que aparece en las páginas ciento treinta y seis á la ciento cuarenta y una de la segunda edición de esta obra hecha en Ecija en mil ochocientos noventa, y la que resulta en las páginas ochenta y siete á la noventa y cuatro de las Proezas Astigitanas, del Doctor D. Manuel Varela y Escobar, edición de mil novecientos seis. Y del cotejo entre el original autorizado por Gerónimo de Guzmán, traslado de Trapel y Reyes Almoguera y las copias del documento en esos libros históricos, resulta que el Padre Martín de Roa dejó correr en su edición una errata de imprenta importantísima, por la cual se llama al padre del mozo Antón, Diego Fernández de Carmona, siendo Fernández de Arjona; errata de imprenta que luego se ha repetido en la edición segunda, hecha en Ecija en el año de mil ochocientos noventa. También he podido comprobar que el Padre Martín de Roa agregó en su copia la firma del Escribano, estampando “Alonso Fernández de Guzmán. Ese. Publ. i del Cabildo, etc.”, tal vez para dar más autoridad al documento; pero esa firma no resulta copiada en el traslado hecho por Gerónimo de Guzmán, pues éste concluye la copia con las palabras “de lo cual hicieron voto á Dios gracia.” En esta última forma, si bien omitiendo la palabra “gracia”, incluyó el Doctor Varela el documento en su libro Proezas, antes citado. Y me permito hacer estas aclaraciones, para que mañana no se pueda desfigurar el apellido del joven Antón poniendo como texto una cita equivocada por el Padre Roa, ó por el impresor Sande seguramente, y para certificar en este punto que el traslado que yo autorizo ahora está tomado directamente, á la letra, sin quitar un solo punto, y mucho menos agregar, del documento original que escrito todo él de puño y letra del propio Gerónimo de Guzmán se conserva en el archivo ecijano.

Igualmente certifico: que invadida nuestra Patria por las tropas de Napoleón Bonaparte en el año de mil ochocientos ocho, ocuparon á Ecija en Enero de mil ochocientos diez, ejecutando robos y profanaciones sin cuento. Entre esos hechos vandálicos, se señaló como principal el robo que ejecutaron de la Cruz en que se efectuó el Milagro de San Pablo: y arrojados del suelo patrio los invasores por el heroísmo de los españoles, pasados algunos años, este Ayuntamiento instruyó un expediente para justificar aquel robo sacrílego y dar cuenta de él al pueblo anualmente en la fiesta religiosa; pues antes, al finalizar la fiesta, los fieles adoraban y besaban dicha Cruz. Terminado el expediente, se guardó dentro del Libro Capitular del año mil ochocientos veinticinco, empastándose entre las sesiones de diez y ocho y veintidós de Febrero; cuyo expediente, copiado á la letra, dice así:

Expediente: “Ecija = Año de 1.824 = Milagro del Apostol Sr. S.° Pablo, hecho en esta Ciudad de Ecija en la madrugada de el día 20 de Febrero de 1436, y extravío ó extracción de la Santísima Cruz que lo acreditó q.e se conservaba en el Con.t° de Religiosos de S.” Pablo y S.t° Domingo de ella.”

Certificación: “Yo el infraescripto Escro. público de número mayor y más antiguo del cavildo y Ayunt.° de esta Ciudad doy fee: Que en el que la misma celebró el día de la fecha, entre otros particulares está el siguiente:

“Cava° 5 de Septiembre de 1823.” “El Sr. Don Juan de la Puerta, Regidor, dijo: que para evitar la malicia de una crítica, acaso impía, sobre el milagro obrado en esta Ciudad por el Apostol de las Gentes Sr. S.° Pablo en el año de mil cuatrocientos treinta y seis, el día veinte de Febrero de él, en la persona de Anton de Arjona, y habiéndose verificado dicho prodigio en la Santa Cruz que se conservaba en el Con.t° de PP. Dominicos de esta Ciudad hasta la invasión francesa en Enero de mil ochocientos diez, en cuya época se perdió esta Cruz, pide se forme una Comisión del Ilustre Ayuntamiento para que se gestione y averigüe cuantos acontecimientos intervinieron en la pérdida de dicha Cruz; que se forme expediente sobre este particular, y cuanto de él resulte se anote en las actas capitulares que se servirán firmar todos los individuos que fueren del Ayuntamiento, y en el día veinte y cinco de Enero que se celebra la fiesta de Ciudad, por el motivo ya expresado en la Iglesia de PP. Dominicos, cuando se lea el Milagro, á continuación se haga la relación oportuna sobre la pérdida de dicha Santa Cruz y de lo demás que resulte del expediente. Por lo que hace á la proposición del S.r Don Juan de la Puerta, está la Ciudad conforme con ella, y se le nombra, como al Sr. Don Josef Martín, jurado, por sus comisionados á fin de que practiquen las diligencias propuestas formándose el expediente que se indica.”

“Concuerda con su original á que me refiero. Ecija cinco de Septiembre de mil ochocientos veinte y tres =

Josef de Payba y Saravia “

Escrito: “Pedro Marzo y Herrera, Procurador del número de esta Ciudad y uno de los nombrados para los negocios de su Ilustre Ayuntamiento, en nombre de los caballeros Regidor suplente Don Juan de la Puerta, y jurado perpetuo Don José Martín, comisionados por la dicha Corporación para acreditar que por los acontecimientos ocurridos el año de mil ochocientos diez á causa de la invasión de las Tropas Francesas, se extravió y perdió la Cruz en que el Apóstol San Pablo el día 20 de Febrero de 1436 obró el Milagro en la persona de Anton de Arjona, DIGO: Que hecha por el Señor Don Juan de la Puerta en Cabildo de cinco de Septiembre anterior la proposición que aparece del testimonio que acompaña, se sirvió autorizar á los que represento para que practicasen en el asunto lo que conviniese á la averiguación de los hechos, formando el expediente oportuno á fin de que se anotase en las actas Capitulares; que se firmase por todos los individuos de la expresada Corporación, y que en veinte y cinco de Enero, día en que se celebra la fiesta de Ciudad, por dicho motivo en la Iglesia de los PP. Dominicos, cuando se leyese el Milagro, á continuación se leyese también la pérdida de dicha Santa Cruz y sus causales.

Así pues, y bajo tan religiosa propuesta, se hace indispensable de unos antecedentes que deberán servir de datos y de instrucción á la generación presente y á las venideras para perpetuar una memoria á los habitantes de Ecija que debe esclavisarlos en la devoción á su Patrono y bienhechor el Apóstol San Pablo.

Los Milagros verdaderos son obras del mismo Dios y han sido y serán necesarios para ostentar su Gloria, para exaltar su Santa Religión y para utilidad de los hombres. Que el Milagro obrado por el Glorioso Apóstol de las Gentes el Sr. San Pablo en la persona de Anton de Arjona en la madrugada del veinte del mes de Febrero del año de mil cuatrocientos treinta y seis y repetido en la mañana del día siguiente veinte y uno en la misma persona, en esta Ciudad sea cierto, verdadero, y no deje la menor duda, lo justifica la más rigurosa crítica fundada en nuestra infalible Religión. Los Milagros verdaderos según va insinuado son una prueba de la omnipotencia. En el de que tratamos se descubre el sello de la Divinidad, pues va dirigido al honor y gloria de Dios y provecho de toda esta Ciudad: así mismo está apoyado en todos los documentos y testimonios que hacen una fe moral entre los mismos hombres. A tres clases se reducen las circunstancias que deben concurrir en los verdaderos milagros, las cuales por sí solo forman una sola prueba física y moral de que es Dios el que habla y obra: unas son de parte de la persona por cuyo medio se hacen; otras de parte de las mismas obras hechas; y otras de parte del testimonio en que se refieren. Todas tres las encontramos reunidas: los actores son bien seguros en su conducta y en su doctrina: los hechos en nada son sospechosos, pues no les faltan ningún adminículo, y los testimonios no desfallecen en cosa alguna. El que hace el milagro de que tratamos es Dios, por medio de su enviado San Pablo; en quien se obra es Anton de Arjona, joven de catorce años, sencillo é inocente: ni el cohecho ni la mentira tuvieron lugar en el hecho, pues á nada conducía, y la claridad y sinceridad están de manifiesto; todo fué público, el testimonio de Diego Fernández de Arjona, padre de Anton, que asegura haber tenido aquél su mano natural y sin lesión; el reconocimiento de los facultativos que declaran unidos los dedos sin que para ello pueda haber intervenido el arte; la declaración del Ilustre Ayuntamiento de esta Ciudad que lo toca con su vista; todo el inmenso pueblo eclesiástico y regular que se halló presente en la Iglesia de PP. Dominicos cuando se deshizo el ligamento de la mano, tornándose tan buena y desunidos sus dedos como estaban antes, al tocar el Crucifijo que pendía de la Cruz que se hallaba colocada en el Altar Mayor; sin intervenir en todo esto superstición, indecencia, ridiculez ni liviandad la más mínima, lo clasifican de un verdadero milagro. Allí se manifestó en beneficio de este pueblo la gloria de Dios.

Este suceso acaecido ‘cuatrocientos años hace ó cerca de ellos, no ha sido interrumpido hasta llegar á nosotros; los testimonios que se han conservado en los archivos de esta Ilustre Ciudad, del Convento de Santo Domingo y hasta en el de la Ciudad de Jerez de la Frontera; las inscripciones públicas y secretas que se hallan en varios sitios del dicho Convento de tiempo inmemorial; las pinturas y cuadros antiguos que se ‘ven tanto en esta mencionada Ciudad como en el referido Convento, que nos representan el hecho como se refiere en el Milagro; el voto de esta Ciudad que religiosa y constantemente se observa todos los años asistiendo su Ilustre Ayuntamiento, el Clero y Reverendas Comunidades según fué ofrecido; el júbilo ó alegría general que se apodera de todo su vecindario el día de la Corversión de este Santo Apóstol; la confianza universal que anima á todos con respecto á este su Patrono; el Jubileo indulgencia plenaria de toties qüoties perpetua concedida por Nuestro Santísimo Padre Pío V en el año de 1571 á dicho Convento en el día 25 de Enero, desde vísperas del antecedente hasta puesto el sol, por tan gran Milagro; y aquella misma Cruz que se ha conservado hasta nuestros días en el mismo Convento, poniéndola presente al pueblo todos los años al entrar en la Iglesia la dicha suntuosa Procesión y en el demás tiempo teniéndola como un remedio cierto en las mayores aflicciones, forman un artículo digno de toda fe.

Si se dudase de un hecho tan notorio, sería necesario negar la evidencia de los sentidos, desmentir á la fe pública, despreciar la tradición y el testimonio de muchos hombres sabedores de cuanto dejamos referido, y sus circunstancias; y finalmente todas las pruebas humanas y aun reales por las que nos afirmamos en la certeza de los hechos que no presenciarnos ó no hemos podido presenciar.

Esto sentado, no podemos menos que referir como ya no existe la nombrada Santísima Cruz que sirvió al citado Milagro obrado en esta Ciudad por el Apóstol San Pablo en la persona de Anton de Arjona: tina desgraciada circunstancia que no podemos ni debemos recordar sin dolor y lágrimas, nos privó de una joya tan preciosa; habiendo sido ocupada esta Ciudad por el Ejército Francés los días veinte y siete y veinte y ocho de Enero en su invasión del año mil ochocientos diez, fué el Convento de San Pablo y Santo Domingo ocupado igualmente y saqueado por dichas tropas; y en una de estas noches atacaron al Santuario y después de haber destrozado las Imágenes Santas, deshecho los altares y profanado todo el Templo del Señor, fué también objeto de su insaciable codicia dicha Santísima Cruz; este monumento precioso de nuestra gloria; ¡pérdida dolorosa y lamentable! pues á la siguiente mañana se halló hecho pedazos parte del altar colateral izquierdo del Mayor llamado de San Pedro Mártir, donde estaba dicha Santísima Cruz reservada y custodiada con llave, sin parecer pedazo ni rastro alguno de ella; de todo lo que fueron testigos oculares el M. R. P. Prior que lo era entonces del dicho Convento el Maestro Fray Miguel de Navas, el Sacristán de la misma Iglesia P. Fray José Angelina, los RR. PP. LL. de Teología Fray Joaquín Pacheco y Fray Miguel Pilares y otros varios Religiosos de la misma orden con muchos seglares de las primeras clases que frecuentaban dicha Iglesia y Convento, entre ellos Don Juan Bautista de Payba y Saravia, Médico Titular de esta Ciudad y Convento, y sujeto de la mayor probidad y crédito. Esta Santísima Cruz ha sido siempre tenida en la mayor veneración por propios y extraños, pues todos los habitantes de Ecija acudían á ella en sus enfermedades y particularmente las señoras que se hallaban en cinta, tocándose en la dicha Cruz, lograban por su virtud prodigiosos y felices resultados: así mismo ha sido llevada por cinco veces á la Villa y Corte de Madrid para iguales necesidades de las Reinas, siendo la última vez en el siglo XVII en tiempo del señor Don Felipe IV, y en su regreso conducida por el R. P. Maestro Fray Pablo de Carmona, hijo de este mismo Convento; el Ilustre Ayuntamiento decretó se hiciera procesión general para recibirla, principiando ésta en la Iglesia de Santa Ana de PP. Terceros, desde donde se condujo á la de Santo Domingo, Orden de predicadores, con asistencia del Clero y Comunidades; todo lo que consta del Libro de Acuerdos de esta misma Ciudad en el dicho siglo XVII y año de 1621.

Igualmente ha salido esta Santísima Cruz varias veces en procesión general para las necesidades públicas, y entre otras, en el siglo XVIII año de 1751 con motivo de la langosta que desolaba nuestros campos: así pues, y para llenar el objeto de la comisión conferida á mis representados, así como las religiosas ideas del Ilustre Ayuntamiento, y que aparezca á las generaciones venideras un testimonio auténtico que desvanezca toda incredulidad y malicia, fácil hoy de hacer y dificultoso después,

Suplico á V. S. que habiendo por presentado el referido testimonio, se sirva con citación á los Caballeros Síndicos general y personero, mandar se examinen bajo el correspondiente juramento al tenor de los particulares contenidos en este escrito, relativos á la pérdida y sus causales de la mencionada Santa Cruz, todas y cada una de las personas que dejo mencionadas y demás que aparezcan y puedan deponer, las cuales, aun cuando la mayor parte son Religiosos del mismo Convento del Sr. San Pablo y Santo Domingo, despachado oficio á su M. R. P. Prior es muy regular no se excusen para un asunto de la naturaleza del que tratamos, y evacuado todo, interponiendo V. S. en las diligencias para la mayor validación y firmeza su autoridad y judicial decreto, mandar se pase todo al Ilustre Ayuntamiento á fin de que se sirva acordar se tima ó anote en las actas capitulares que firmen todos los individuos de dicha Corporación, y que se pase de todo ello el correspondiente testimonio autorizado por sus Secretarios, á los M. R.s P.s Prior y Comunidad del expresado Convento de San Pablo y Santo Domingo de esta dicha Ciudad, para que el veinte y cinco de Enero de cada año, día en que se hace la fiesta votiva de Ciudad por el motivo ya expresado, cuando se lea el Milagro, se haga la relación oportuna sobre la pérdida de dicha Santa Cruz y demás que resulte del expediente. Pido justicia, juro, hago las protestas que sean necesarias y petición más conforme, &.ª

Juan de la Puerta y Dávila = Pedro Marzo y Herrera = Ldo. D.° José de Torres y Lasso.”

Diligencia: “Por el Caballero Regidor de este Ilustre Ayuntamiento Don Juan de la Puerta y Dávila, que suscribe el anterior pedimento, se me hizo entrega de él para su presentación al Sr. Corregidor. Ecija veinte y siete de Febrero de mil ochocientos veinte y quatro =

Payba.”

Auto: “Por presentada con el testimonio de que se hace mérito; y con citación de los Caballeros Síndicos Procurador General y Personero del Común, admítese la justificación que se ofrece en el anterior escrito, á cuyo tenor se examinen las personas que se nominan en él y demás que aparezcan y puedan deponer en razón de su contenido; y en atención á que se expresa que la mayor parte son Religiosos del Convento de San Pablo y Santo Domingo, despáchese el competente oficio á su R.d° Padre Prior, para que instruyéndose del objeto á que termina dicha justificación, se sirva acceder prestando su licencia á aquéllos para el objeto de sus declaraciones; y todo evacuado, tráigase para proveer. El Sr. Don Juan Antonio Ruano Calderón y Aguilera, Gentil hombre de Cámara de S. M. con entrada, Comisario Ordenador honorario de los Reales Ejércitos, Caballero Maestrante de la Real de Ronda, Corregidor Justicia Mayor, Capitán á Guerra y Subdelegado de todas Rentas Reales de esta Ciudad de Ecija, así lo mandó; y firmará S. S.a en ella á veinte y ocho de Febrero de mil ochocientos veinte y quatro =

Juan Antonio Ruano = Josef de Payba y Saravia.”

Notificación: “En Ecija en el mismo día, mes y año, notifiqué el auto que antecede al Caballero Regidor de este Ilustre Ayuntamiento Don Juan de la Puerta y Dávila, en su persona, doy fe =

Payba.”

Notificación: “Con fecha seis del corriente Marzo se firmó el oficio que se mandó por el auto anterior, el que firmado del señor Corregidor se dirigió al R.d° P. Prior del Convento de Religiosos de San Pablo y Santo Domingo de esta Ciudad Fray Antonio Contreras, doy fe =

Payba.”

Citación: “En la Ciudad de Ecija á ocho de Marzo de mil ochocientos veinte y quatro ), pasé á las casas del Cab.° Síndico Procurador General Don Juan Rodríguez Carracedo, y estando en ellas el suso dicho, y precedida la debida urbanidad, le cité en forma para los efectos contenidos en el auto que antecede, instruyéndole del pedimento que lo motiva, en su persona, quien manifestó quedar enterado sin que se le ofreciere reparo alguno en que se procediese á la justificación de los hechos que se sientan, doy fee =

Payba.”

Otra: “En Ecija en el propio día ocho de Marzo pasé á las Casas del Caballero Síndico, Personero deeste Común Don Alonso Garcilasso de la Vega, y estando en ellas, precedido el correspondiente recado de atención y urbanidad, le cité en forma para los efectos que se mencionan en el auto que antecede, enterándole muy por menor del pedimento que lo motiva, en su persona, quien manifestó no ofrecerle reparo alguno en que se procediera á la formación de los particulares que se sientan, de que doy fee =

Payba.”

Oficio: “Visto el oficio que V. S. se ha servido dirigirme con fecha seis del corriente, y enterado en el noble y piadoso objeto á que se ordena, suplico á V. S. tenga á bien señalar el día y las horas que le convengan; estando con su aviso pronto con los Religiosos que me designa, para que tenga el debido efecto la apreciable y digna diligencia que V. S. quiere practicar.

Dios gue. á V. S. m.s a.s Ecija 8 de Marzo de 1.824=

F. Antonio Contreras. Prior.
Sr. Corregidor de esta Ciudad.”

Auto: “El oficio que antecede que ha recibido S. S.a este día del R.d° Padre Prior del Convento de San Pablo y Santo Domingo de esta Ciudad, mandó se una á las diligencias de sus antecedentes, y los días que le permitan sus graves ocupaciones, se pase á dicho Convento á recibir las declaraciones decretadas, á sus Religiosos que puedan deponer, previo competente aviso á los mismos. El Sr. Corregidor de esta Ciudad de Ecija así lo mandó y firma S. S.a en ella á nueve de Marzo de mil ochocientos veinte y quatro=

Juan Antonio
Ruano Josef de Payba y Saravia.”

Notificación: “En Ecija á diez de Marzo de dicho año, notifiqué el auto que antecede, precedida la debida urbanidad, al Caballero Regidor Don Juan de la Puerta, doy fee=

Payba.”

Otra: “Seguidamente y de mandato del Sr. Corregidor pasé al Convento de San Pablo y Santo Domingo de esta Ciudad, y evacuada la debida política, hice entender al Muy R.do Padre Fray Antonio Contreras, Lector en Sagrada Teología y Prior de dicho Convento, que en el día de mañana pasaba el Sr. Corregidor á él á recibir su declaración al Muy R.d° P. Maestro Fray Miguel de Navas; quedó enterado doy fee=

Payba.”

Declaración del M. R. P. Maestro Fray Miguel de Navas: “En la Ciudad de Ecija á once de Marzo de mil ochocientos veinte y quatro el Sr. Corregidor con mi asistencia pasó al Convento de Señor San Pablo y Santo Domingo de ella; y estando en su celda de oficio, se constituyó presente en ella el Muy R.d° Padre Fray Miguel de Navas, Doctor ó Maestro en Sagrada Teología, actual Prior del Convento y Religiosos de Santo Domingo de la Villa de Cabra; del qual S. S.a por ante mi recibió juramento que hizo in verbo sacerdotis puesta la mano derecha en su pecho, ofreció decir verdad y preguntado en razón de los particulares que comprende el pedimento que antecede, dijo: que en el año pasado de mil ochocientos diez, se hallaba de Prior en este referido Convento de San Pablo y Santo Domingo, Orden de Predicadores; que en los días veinte y seis, veinte y siete y veinte y ocho de Enero del mismo, entraron en esta Ciudad las tres primeras divisiones de tropas francesas quando invadieron las Andalucías; que en la noche del citado día veinte y siete, quando estaba diluviando demaciadamente, atropellaron y se apoderaron de este mencionado Convento en número crecido y considerable de soldados de aquella tropa con la mayor disolución, libertinage y desesperación, atropellando y maltratando á cuantos individuos se encontraban en el Convento; y temiéndose fundadamente el Reverendo Padre declarante por ello de ser víctima de unos hombres tan foragidos, se vió en la indispensable necesidad, aunque con muchos trabajos y demaciado dolor de su corazón, de abandonar su Convento y fugarse, temiendo á la sevicia y crueldad de aquéllos, confinándose y ocultándose en las casas de su hermano el Presbítero, Beneficiado propio de la Iglesia Parroquial de Nuestra Sra. Santa María y actual Vicario Eclesiástico de esta Ciudad: que en la referida noche del día veinte y siete de Enero, los mencionados soldados franceses, saquearon y destrozaron todas las celdas y oficinas de dicho Convento, principalmente su Iglesia y sacristía, causando innumerables daños, quiebras y destrozos en los vestuarios sagrados, Imágenes de los Santos, en Nuestra Señora del Rosario y en el Sepulcro de Nuestro Divino Redentor Jesucristo, quemando y robando toda la plata que se conservaba en aquel Santuario, á presencia de varias personas del pueblo que con el mayor dolor fueron testigos de semejantes exesos; que al momento que se retiraron dichas tropas continuando su marcha adelante, volvió dicho R. P. á su Convento y advirtió y vió violentada la puerta del Reservado en que se hallaba custodiada la Santa y prodigiosa Cruz en la que nuestro Glorioso Patrono el Señor San Pablo, obró en esta Ciudad el gran Milagro por medio de Anton de Arjona en la madrugada del día veinte de Febrero de mil cuatrocientos treinta y seis; cuyo Reservado era y está en el día, en el Altar de San Pedro Martir, inmediato á la puerta por la que entra á la sacristía y en el que ya no se hallaba el tan Sagrado Depósito, sin aparecer rastro alguno ni la menor señal por donde pudiera hallarse, pues que han sido en vano para su hallazgo y encuentro cuantas diligencias en aquel entonces y posteriormente se han practicado; las más eficaces, por el R.d° Padre declarante y por los R.d° P. P. Prelados que le han sucedido; y otros particulares religiosos, llorando todos de día y noche una pérdida tan dolorosa y tan interesante como era su conservacion en esta Ciudad y sus habitantes por dicho Prodigioso Milagro. Que es cuanto puede decir en razón de lo que ha sido preguntado y la verdad en descargo de su juramento. La firmará con S. S.a de que doy fee=

Ruano.
Fr. Miguel de Navas Mtro. y Prior.
Josef de Payba y Saravia”

Otra del R.d° P. Fray Fran.- Angelina: “En la Ciudad de Ecija á doce de Marzo de mil ochocientos veinte y quatro, el Sr. Corregidor con mi asistencia pasó al Convento de Sr. S.n Pablo y S.t° Domingo de esta Ciudad, y estando en su celda de oficio pareció en ella el Muy R.d° Padre Fray Francisco Angelina, Lector en Teología de dicha Orden, del qual, el señor Corregidor, por ante mí el Escribano recibió juramento que hizo in verbo Sacerdotis, puesta la mano derecha sobre su pecho; ofreció decir verdad y preguntado en razon del pedimento que antecede, dijo: Que al tiempo que se cita de la invasion de los franceses y entrada de ellos en esta población, se retiró el exponente, huyendo de ellos á una posesion de campo, dejando la Santísima Cruz en que fué obrado el Milagro de Anton de Arjona en el Altar Colateral izquierdo del Mayor, llamado de San Pedro Martir en donde estaba en custodia y reservada con llave; y á su regreso, habiendo sido de los primeros que entró en su Convento, vió estar violentada la puerta del depósito de dicha Santísima Cruz, la que hasta la presente no ha sido posible el poderla hallar por más diligencias que para el efecto se han practicado, á que se agrega que quando el citado acaecido que fué en Enero de ochocientos diez, no tan solo encontró el declarante la falta en su Convento de dicha Santísima Cruz, sino destrozadas todas las celdas y oficinas del mismo establecimiento, su iglesia y sacristía, habiendo causado los referidos franceses innumerables daños, quiebras y destrozos, en las Sagradas Imágenes, en el Sepulcro de Nuestro Divino Redentor Jesucristo; y en robos de vestuario, plata que se conservaba en aquel Santuario y otros males no fáciles de detallar. Que es quanto puede decir en razon de lo que ha sido preguntado y la verdad en descargo del juramento que ha interpuesto. Lo firmará con S. S.a de que doy fee =

Ruano.

Fr. Fran.c° Angelina Lr. de Theg.
Josef de Payba y Saravia.”

Otra del Rev.° P. Lector Fr. Miguel Pilares: “En la Ciudad de Ecija en el mismo dia mes y año, permaneciendo en el citado Convento de San Pablo y Santo Domingo de ella y en su celda de oficio, compareció en la misma en virtud de la competente lisencia como para el anterior del Muy R.d° Prelado Fr. Antonio Contreras, el Muy R.do Padre Fray Miguel Pilares, del mismo Orden y Lector en Sagrada Teología, del qual el Sr. Corregidor por ante mí el Escribano recibió juramento que hizo in verbo Sacerdotis puesta su mano derecha sobre el pecho; prometió decir verdad y preguntado al tenor de los particulares que contiene el anterior pedimento, dijo: Que por haberse ausentado temeroso de una violencia en la invasion del ejercito frances, que se efectuó á fines del mes de Enero del año pasado mil ochocientos diez, no pudo ver el estrago que éstos hicieron en la Iglesia, celdas y demas oficinas del citado Convento; pero le consta haber quedado la Santísima Cruz conocida por la de San Pablo y Milagro efectuado en la persona de Anton de Arjona, en el Reservado del Altar de San Pedro Martir, bajo la custodia de su llave; y habiendose regresado á esta Ciudad y su Convento, el exponente supo positivamente que en la noche en que se apoderaron los franceses de este establecimiento, se desapareció, extravió y perdió la expresada preciosa y milagrosa alaja de la citada Santísima Cruz, por haber encontrado violentada la puertecita del Reservado de su custodia; y que del propio modo encontró destrozada la Iglesia, celdas y oficinas, que se habían robado varias ropas, alajas y otros efectos de bastante consideracion, lo que vieron y tocaron algunos religiosos y seglares de bastante probidad que permanecieron en esta Ciudad. Que es cuanto puede decir en razon de lo que ha sido preguntado y la verdad en descargo de su juramento. Lo firmará con S. S.a de que doy fee=

Ruano.
Fr. Miguel Pilares Lr. de Teología.
Josef de Payba y Saravia.”

Otra del Rev.°o P. Lector Fr. Joaquín M.ª Pacheco: “En la Ciudad de Ecija á veinte y tres de Marzo de mil ochocientos veinte y quatro, el Sr. Corregidor pasó al Convento de Sr. San Pablo y S.t° Domingo de esta Ciudad y estando en su celda de oficio, con la competente lisencia de su Prelado, pasó á ella el Muy R.d° Padre Fray Joaquín Maria Pacheco, Pro. Lector de Sagrada Teología de dilo. orn. del qual S. S.a por ante mí el Escribano recibió juramento que hizo in verbo Sacerdotis segun derecho; prometió decir verdad y preguntado al tenor del pedimento anterior y particulares que contiene, dijo: Que en una de las noches fines de Enero del año pasado de mil ochocientos diez en que el ejercito frances entró en esta Ciudad y se apoderaron y estuvieron en el citado su Convento permaneciendo en él, el declarante vió que sin bastar fuerzas algunas ni resistencia que lo impidieran, los mencionados franceses con el mayor escandalo y abandono y aun desesperación, atropellaron y maltrataron á cuantos individuos se encontraban en el Convento, destrozando, saqueando y robando sus oficinas y celdas y lo mismo la Iglesia y Sacristía, llevandose muchos vestuarios y alajas, echando los Santos de sus nichos al suelo, causando innumerables daños, quiebras y destrozos en las Imagenes de los santos, en Nuestra Señora del Rosario y principalmente en el Sepulcro de Nuestro Divino Redentor y Señor Jesucristo y aun en el de cristal y plata en que se conservaba el venerable cuerpo de San Faustino, habiendo este quedado sin figura alguna en sus miembros, hechos pedazos todos ellos, sus huesos tirados por la Iglesia y aun por la calle, de los que se encontraron varios en la misma por diferentes personas, llevandose la plata y alajas que en sí tenía, y últimamente dejando destrozado este Santuario y robado en un todo; y entre las prendas de más veneracion é interes que extrajeron, lo fué una la mas interesante á esta Ciudad por ser antigua memoria y reliquia qual lo era la Stsma. y prodigiosa Cruz en la que nuestro Glorioso Patrono el Señor San Pablo, obró en esta misma Ciudad el gran Milagro por medio de Anton de Arjona la madrugada del día veinte de Febrero de mil quatrocientos treinta y seis, que se hallaba en la mayor custodia conservada en el Reservado del Altar de San Pedro Martir de este mismo Convento; cuya puerta la violentaron y destrozaron, sacando y extrayendo la citada Stma. Cruz, llevandosela consigo dichos franceses; sin que despues se haya podido descubrir su paradero por más diligencias que se han practicado en ello por los R.°Prelados y Religiosos de esta Santa Comunidad en sus respectivos tiempos á fin de que se restituyese á costa de los mayores intereses al mismo Convento la referida Sma. Cruz, cuya pérdida lloran todos por lo interesante de su conservacion en esta Ciudad y entre sus habitantes. Que es cuanto puede decir en razon de lo que ha sido preguntado y la verdad en descargo de su juramento. Lo firmará con S. S.ª de que doy fee =

Ruano.
Fr. Joaquín M.ª Pacheco Lect. de Teol.ª
Josef de Payba y Saravia.”

Otra del R.d° Padre Fr. Josef Angelina: “En la Ciudad de Écija, en el mismo día mes y año, permaneciendo en el citado Convento de San Pablo y Santo Domingo y su celda de oficio, con la competente lisencia del Muy R.d° Padre Prior Fray Antonio Contreras, pareció en ella el R.`’° Padre Fray Josef Angelina, Religioso Pro. del mismo Convento, del qual el Sr. Corregidor por ante mí el Escro. recibió juramento in verbo Sacerdotis puesta la mano derecha sobre su pecho; segun derecho prometió decir verdad y preguntado en razon del pedimento anterior y particulares que contiene Dijo: que guando la invasion de los Ejercitos franceses en esta Ciudad á fines de Enero del año de mil ochocientos diez, temeroso de alguna violencia el exponente, se salió de su Convento del que era y ejerce el cargo de Sacristan; y á su regreso, con el mayor dolor y sentimiento, vió deserrajadas y violentadas las puertas de la Iglesia, de la Sacristía, celdas y demás oficinas que se hallaban cerradas, entre las quales advirtio en los mismos términos el nicho ó reservado en donde se custodiaba la preciosa alaja de la Stma. Cruz, en el Altar de San Pedro Martir nombrada de Sr. San Pablo, por haber obrado en ella el Santo Apostol, el Milagro ejecutado en la persona de Anton de Arjona, sin estar en dicho Nicho la citada Sma. Cruz; y seguidamente le dijeron varios religiosos y otras personas que los franceses habian entrado y llevado dicha prodigiosa Cruz; é igualmente echó de menos diferentes vestuarios, alajas de plata y otras preciosidades que habían robado, sin que haya podido el declarante, Prelados del Convento y Religiosos de él por mas diligencias que han practicado, el que se hubiese devuelto cosa alguna de lo sustraido, ni menos adquirir la mas leve noticia ni rastro del paradero de la misma Stma. Cruz. Que es quanto puede decir en razon de lo que ha sido preguntado, y la verdad en descargo de su juramento. Lo firmará con S. S.ª doy fee =

Ruano.
Fr. José Angelina.
Josef de Payba y Saravia.”

Otra de Manuel Armesto: “En la Ciudad de Ecija á veinte y siete de Abril de mil ochocientos veinte y cuatro, para esta justificacion se presentó por testigo á Manuel Armesto de esta vecindad del cual el Sr. Corregidor por ante mí el Escribano recibió juramento que hizo á Dios y una Cruz segun derecho; prometió decir verdad y preguntado al tenor de las partes que contiene el pedimento que antecede Dijo: Que con el motivo de ser comensal en el Convento de Sr. S.° Pablo y S.t° Domingo de esta Ciudad y tener en el mismo el cargo de Sacristan en la Capilla de Ntra. Sra. del Rosario durmiendo todas las noches en dicho Establecimiento, en la del veinte y siete de Enero del pasado del mil ochocientos diez, lo invadieron las tropas francesas que entraron en esta Ciudad, oyendo el testigo en toda la citada noche mucho ruido y golpes extraordinarios, en la Iglesia, Sacristía y demas partes del mismo Convento, hasta que habiendose levantado á la siguiente mañana del veinte y ocho, vió con el mayor dolor y sentimiento de su corazon el destrozo que habian causado dichos franceses en los altares y efigies sagradas que deshechas se hallaban rodando por el suelo; y al mismo tiempo advirtió que estaba abierto con violencia el Reservado donde se conservaba la Sma. Cruz nombrada de Sr. San Pablo por el Milagro que el Santo Apostol hizo en la persona de Anton de Arjona y la misma que servia y salia al público los días veinte y cinco de Enero de cada año en la funcion que en ellos hace el Iltre. Ayuntamiento de esta Ciudad, sin que estuviese en su sitio de dicho Reservado; afirmando que para su busqueda se han practicado las mas activas y eficaces diligencias por los R «dos P. P. Prelados y demas Religiosos de dicho Convento, sin haber podido conseguir hasta el presente la menor noticia de la existencia ó paradero de tan preciosa y milagrosa alaja, ni tampoco de otras de plata, vestuarios de consideracion y demas que fué desaparecido y robado en la propia noche, de dicho Convento, Iglesia y Sacristía. Que es cuanto puede decir en razon de lo que ha sido preguntado y la verdad en descargo de su juramento. Lo firmará con S. S.ª, y que es de edad de cinquenta y siete años, doy fee=

Ruano.
Manuel Armesto.
Josef de Payba y Saravia.”

Otra de Don Juan Bautista Payba y Saravia: “En la Ciudad de Ecija á seis de Mayo de de mil ochocientos veinte y quatro; para esta justificación se señaló por testigo á Don Juan Bautista de Payba y Saravia, vecino y Médico Titular de ella del qual el Sr. Corregidor por ante mí el Escribano recibió juramento que hizo á Dios y una Cruz segun derecho; ofreció decir verdad y preguntado en razon del pedimento que antecede Dijo: Que en la mañana del veinte y ocho de Enero del año de mil ochocientos diez, tercero de la entrada del Ejercito frances en esta misma Ciudad, y en el que momentaneamente quedó libre de él por haber pasado adelante, fué á visitar el Convento de Sr. San Pablo y Santo Domingo, y admiró el destrozo de la mayor consideracion causado por las tropas francesas que habian estado alojadas en él aquellos dias; y entre otras cosas vió abierto violentamente el depósito como Sagrario situado en el Altar de San Pedro Martir, y preguntado á algunos Religiosos por la Cruz llamada de San Pablo que se custodiaba en él, le contestaron que por un efecto de atolondramiento en los dias anteriores á la invasion de los franceses, habian olvidado el ponerla en salvo y que seguramente, llevados los soldados del objeto de robar la hojilla de plata de que estaba revestida, la habrían extraido como lo hicieron con el Sepulcro del Señor y con quanto habia quedado de metales preciosos: que todo lo presenció el testigo, é igualmente que estaban violentados todos los nichos ó huecos de los altares y aun hendidas las estatuas de los Santos, habiendo ayudado el que habla á la búsqueda de dicha Stma. Cruz en cuantos sitios habian encendido fuego, sin haber encontrado en ninguna parte el menor vestigio de ella. Que es cuanto puede decir en razon de lo que ha sido preguntado. Lo firmará con S. S.ª doy fee =

Ruano.
Juan Bapt.ª de Payba Saravia.
Josef de Payba y Saravia.”

Auto: “Ofrézcanse estas diligencias á los Caballeros Síndicos, Procurador General y Personero para que en su vista expongan lo que se les ofrezca y parezca; y con lo que digan traiganse. Lo mandó el Sr. Corregidor de esta Ciudad de Ecija, en Ella á siete de Mayo de mil ochocientos veinte y quatro =

Ruano.
Josef de Payba y Saravia.”

Notificación: “En Ecija dicho día mes y año, yo el Escribano precedida la debida urbanidad, notifiqué el auto de antes al Caballero Regidor Don Juan de la Puerta doy fee =

Payba.”

Otra: “Subsesivamente yo el Escribano hice igual notificación, y entregando al mismo tiempo estas diligencias, á los Caballeros Síndico, Procurador General y Personero del Comun en sus personas; doy fee =

Payba.”

Dictamen: “Los Síndicos, Procurador General y Personero del Comun de esta Ciudad, en fuerza del ofrecimiento y entrega que se les 11a hecho de este expediente, Dicen: haberlo reconocido con la reflección y madurez que exige un asunto tan serio y de tal naturaleza y encuentran justificados completamente con siete testigos de caracter y de una probidad bien conocida, todos y cada uno de los particulares contenidos en el escrito presentado en veinte y siete de Febrero del corriente año por el Caballero Regidor Don Juan de la Puerta y Dávila á su nombre y el del Caballero jurado Don Josef Martin como Comisionados en Cabildo de cinco de Septiembre del año proximo pasado de mil ochocientos veinte y tres por el Ilustre Ayuntamiento para la práctica de las actuales diligencias: añadiendo los que suscriben que la pérdida que se menciona de la Santa Cruz monumento apreciabilísimo y que se conservaba en el Reservado que refieren los testigos, ocurrió en los dias y por los motivos que exponen y cuyo extravío es tan notorio en esta Ciudad, que de las personas que existen de aquella desgraciada época, nadie lo ignora, motivo por que desde luego no se les ofrece reparo en que V. S. acceda á todo lo solicitado del dicho escrito producido por el Sr. Don Juan de la Puerta. Ecija 14 de Diciembre de 1824

Juan de Vera y Borja.
Joaquin Chaves.”

Auto: “Por lo proveido anteriormente, tráiganse, citadas das que sean las partes. Lo mandó el señor Corregidor de esta Ciudad de Ecija, en ella á diez y siete de Diciembre de mil ochocientos veinte y cuatro =

Ruano.
Josef de Payba y Saravia.”

Citación: “En Ecija dicho día mes y año yo el Escribano precedida la debida urbanidad, cité como se manda en el auto de antes al Caballero Regidor Don Juan de la Puerta; doy fee =

Payba.”

Otra: “En seguida yo el Escribano hice igual citacion á los Caballeros, Pro. Gral. y Personero del Comun, doy fee =

Payba.”

Auto: “En la Ciudad de Ecija á diez y ocho de Diciembre de mil ochocientos veinte y quatro, el Sr. Don Juan Antonio Ruano Calderon y Aguilera, Gentil hombre de Cámara de S. M. con entrada, Comisario ordenador honorario de los Reales Ejércitos, Caballero Maestrante de la Real de Ronda, Corregidor y Subdelegado de Policía de ella, haviendo visto este expediente S. S.ª dijo: lo debía de aprobar y aprobó cuanto ha lugar en derecho, y para su mayor validacion y firmeza, interponía é interpuso en él su autoridad y judicial Decreto, mandando que desde luego pase al Ilustre Ayuntamiento en donde se dé cuenta por el presente Escribano como uno de sus Secretarios con objeto de que se sirva acordar se una ó anote en las actas Capitulares que firmen todos los individuos de la Corporacion, y que se pase de todo ello el correspondiente testimonio autorizado por los dos Secretarios á los R.d° Padre Prior y Comunidad del Convento de San Pablo y Santo Domingo, Orden de Predicadores de esta Ciudad, para que se sirvan el veinte y cinco de Enero de caña año, día en que se hace la fiesta votiva en memoria del Gran Milagro que nuestro Glorioso Patrono el Sr. San Pablo obró en esta misma Ciudad por medio de Anton de Arjona, la madrugada del día veinte de Febrero de mil quatrocientos treinta y seis quando se lee el Milagro, hacer la relacion oportuna sobre la pérdida de dicha Santa Cruz y demas resultados de este expediente que deberá aparecer del testimonio. Y por este su auto así lo proveyó y firmará S. S.ª doy fee =

Ruano.
Josef de Payba y Saravia.”

Notificación: “En el mismo dia díez y ocho de Diciembre de mil ochocientos veinte y cuatro, precedida la debida urbanidad, hice saber el auto que antecede al Caballero Regidor Don Juan de la Puerta y Dávila, en su persona: de que quedó ilustrado doy fee =

Payba.”

Otra: “En Ecija en el propio dia mes y año, notifiqué el auto que antecede á los Caballeros Síndico Procurador General y Personero del Comun Don Juan de Vera y Borja y Don Joaquin Chaves, precedida que fué la debida urbanidad, en sus personas; de quedar enterados doy fee =

Payba.”

Certificación: “Yo el infrascripto Escribano del Rey Nuestro Señor, del Cabildo y Ayuntamiento de esta Ciudad, doy fee que en el que la misma celebró este día, entre otros particulares, está el que sigue =

“Cavd° 5 de Enero de 1825.,,=”Se hizo presente el expediente de diligencias practicadas en razon de la pérdida que experimentó en el mes de Enero del pasado año de mil ochocientos diez de la Cruz que se conservaba en el Convento de Religiosos de San Pablo y Santo Domingo de esta Ciudad con la que y por la intercesion de Señor San Pablo se obró el prodigioso Milagro en la persona de Anton de Arjona el dia veinte de Febrero de mil cuatrocientos treinta y seis. La Ciudad en su vista acuerda conformarse con la providencia del Sr. Corregidor su Presidente dictada el diez y ocho de Diciembre último y que se ejecute en todas sus partes para los fines que expresa.”

Concuerda con su original á que me refiero. Ecija cinco de Enero de mil ochocientos veinte y cinco =

Josef de Payba y Saravia.”

Notoriedad: “En Ecija en el propio dia mes y año, ` precedida la debida urbanidad, hice saber el acuerdo que antecede testimoniado, al Caballero Regidor Don Juan de la Puerta y Dávila en su persona: de que quedó instruido, doy fee =

Payba.”

Nota: “Con fecha de diez y nueve del corriente, formé mé testimonio en relacion de este expediente en cuatro fojas útiles y con la de hoy y oficio del Sr. Corregidor, se dirigió al M. R. P. Prior del Convento de Religiosos de San Pablo y Santo Domingo de esta Ciudad. Ecija veinte y uno de Enero de mil ochocientos veinte y cinco doy ice =

Payba.”

Oficio: “He recibido el oficio que V. S. se ha servido dirijirme con fecha veinte y uno del presente, y al mismo tiempo un testimonio en el que eficazmente se prueba la realidad de la pérdida de la Stma. Cruz que se conservaba en este Convento de San Pablo y Santo Domingo de esta Ciudad y en la que el Glorioso Apostol Sr. San Pablo obró el Milagro el dia veinte de Febrero de mil cuatrocientos treinta y seis, el que haré se lea y publique en el día y hora en que se publica dicho Milagro, conforme á las piadosas intenciones del Ayuntamiento de esta Ciudad. Dios gue. á V. S. m.s a.s Ecija 22 de Enero de 1825.=

Fray Antonio Contreras. Prior.
Sr. Corregidor de esta Ciudad.”

Auto: “El oficio que antecede que ha recibido S. S.ª del R. P. Prior del Convento de Religiosos de señor San Pablo y Santo Domingo de esta Ciudad, mandó se una á este expediente á que corresponde; y hallandose este concluido en todas sus partes, únase al Libro Capitular correspondiente como está prevenido. El Sr. Corregidor de esta Ciudad de Ecija así lo mandó y firmará en ella á veinte y dos de Enero de mil ochocientos veinte y cinco =

Ruano.
Josef de Payba y Saravia.”

Certifico, asímismo, por último: que en el acta del Cabildo celebrado por esta Corporación en diez y siete de Enero de mil quinientos setenta y cinco, aun cuando el papel está pasado por la acción del tiempo y por esa causa no puede tomarse una copia literal de lo allí escrito, léese, sí, aun cuando imperfectamente que en aquel acto entró en la Sala Capitular el R. Padre Prior del Convento de Santo Domingo Fray Alberto de Escalera–así lo entiendo–y manifestó que estaba terminada la Imagen de San Pablo y que había ejecutado, de su orden y por encargo que al dicho Prior confiriera el Cabildo, el maestro escultor ecijano Salvador Gómez de Navajas. También consta, en el expediente original de que me vengo ocupando, y al final de éste un acta autorizada por el Escribano Gerónimo de Guzmán y por los señores Comendador Don Antonio de Aguilar, Alférez mayor de Ecija, los Regidores Don Luis de Rueda, Luis Venegas de Henestrosa, Cristóbal Gómez y Don Miguel Dávila y los jurados Juan de Cea Valcarcer, y Luis de Navajas, en la cual concretan y fijan la forma en que había de salir la procesión el día veinticinco de Enero, orden de ésta, lugar del clero y Regidores, concluyendo por expresar que la Imagen del Santo quedaría depositada en las Casas del Cabildo. Hasta mediados del pasado siglo ó antes, el Ayuntamiento estuvo en las Casas fronteras á las que actualmente ocupa, ó sea en el hoy número diez y ocho de Plaza Mayor que se llamó en tiempos “Cabildo Viejo”; existiendo aún en esa casa una hornacina ó nicho en una de sus habitaciones en que se daba culto al Santo, pues tenía Capellán el Cabildo y según se lee en los Libros de acuerdos, se celebraba Misa ante el Patrón, y en la Capilla en que se custodiaba, antes de comenzar el Cabildo: mas al comedio del pasado siglo, ó sea cuando el Ayuntamiento se trasladó al lugar que hoy ocupa, como las nuevas costumbres hicieran quitar la Capilla, los señores Curas de Santa Bárbara recogieron al Patrono en esa. Iglesia por pertenecer á esa Parroquia la casa del antiguo Cabildo, no obstante oponerse á ello los señores Curas de Santa María, quienes alegaron les correspondía la custodia del Santo por estar en su feligresía la nueva Casa Ayuntamiento.

Finalmente; aun cuando no es documento oficial conservo entre mis libros y apuntes históricos ecijanos, el traslado hecho por mano y letra de Don Lope Muñiz y Franco en mil setecientos cincuenta, de una Crónica de Ecija que en 1561 comenzó á escribir Pedro de Morales Agudo, modesto hortelano de Calle Victoria que luego fué sacerdote, y que después continuaron el Ldo. Burgos Cura de la Parroquia de Santa María de esta Ciudad, los PP. dominicos Fray Domingo Valenzuela y Fray Francisco Gutiérrez, aumentada desde 1750 hasta después de la invasión francesa por Don Francisco Duarte de la Escalera, Don Roque García y Don Rafael Fernández Fariñas sucesivamente, curas, estos tres últimos, de la Parroquia Mayor de Santa Cruz. Y en esa crónica, que por cierto es verídica, pues cuanto en ella se afirma lo he comprobado con documentos oficiales, al llegar al año de mil seiscientos, se consigna lo siguiente:

“Por el mes de Febrero, Fray Francisco Tamayo Corrector de la Victoria, dispuso que el dia veinte de este mes de cada año en que sucedió el Milagro de San Pablo, se hiciera fiesta en la Victoria en la Capilla donde sucedió el prodigio. Trajeron la Imagen de San Pablo desde el Monasterio del Valle y la colocaron en la Victoria donde está. Viene á la Victoria toda la Ciudad cada un año á hacer la fiesta.”

El Cronista, al afirmar en la Capilla donde sucedió el prodigio, se refiere á que en el lugar que ocupaba la casa de Antón de Arjona se labró después el Convento de la Victoria y Capilla de éste que se menciona.

En cuanto á esa fiesta en la Victoria el veinte de Febrero de cada año, consta que aun se celebraba, por ejemplo, en el acta del Cabildo de 18 de Febrero de 1782.

En resumen y como conclusión: el culto á San Pablo vino como tradicional desde 1436, época en que se realizó el Milagro y se hizo el voto por el Cabildo, hasta el 1573 en que se declaró fiesta de precepto el día 25 de Enero: ya desde ese año, se vé que el Ayuntamiento, conseguida á su instancia la declaración de esa festividad, manda hacer una Imagen del Santo Patrono, la cual se le notifica estar concluída, en cabildo de 17 de Enero de 1575; en el siguiente día 18, el Escribano Gerónimo de Guzmán hizo el traslado, que hoy se conserva, de la escriptura escrita en pergamino, y en ese mismo día fijaron el ceremonial que había de guardarse que es el mismo que hoy se guarda; asiste el Ayuntamiento desde 1600, el 20 de Febrero de cada año á una fiesta en la Victoria, llegándose finalmente á la declaración del Patronato, en forma canónica, el día 11 de Enero de 1644, cual queda demostrado con la copia del documento en que se consignó tal declaración.

Todo lo copiado, concuerda á la letra con los documentos que, originales ó testimoniados por funcionarios públicos, se conservan en este archivo municipal. Y para que conste la autenticidad de esos añejos documentos en tiempos, como estos, de descreimiento; para satisfacción mía, íntima, de verdadero creyente y amante, como el que más, de todas las glorias de mi pueblo; y á petición del respetable Señor Don Manuel Montero Parreño, Cura propio de la Parroquia de Santa María Nuestra Señora y Santa Bárbara, incansable y celoso Sacerdote, restaurador del culto á nuestro Patrono, muchos años ha, en olvido, extiendo y autorizo la presente con el visto bueno del señor Don Felipe Encinas y Jordán, Alcalde Presidente de nuestro Excmo. Ayuntamiento, en la Noble Ciudad de Ecija á veinticinco días del mes de Enero de mil novecientos y trece años =

V.º B.º = Encinas

Manuel Ostos y Ostos. (Hay un sello de la Alcaldía).

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