Por las calles y plazas de Écija

PALACIO DE PEÑAFLOR

C/ Emilio Castelar, 26 - Telf: 747 86 72 02

Palacio de Peñaflor Ecija
Placa Palacio de Peñaflor

El Siglo XVIII convirtió al antiguo edificio en uno de los palacios más interesantes del barroco civil en Andalucía, conocido como "la casa del balcón largo" que mide 59 metros.Impactante es la fachada decorada con pinturas al fresco, alternando paisajes con arquitectura fingida, por donde corre el largo balcón ciñéndose a la curvatura de la calle, a continuación la excepcional portada barroca y haciendo esquina el mirador.

En el interior, la escalera de honor se abre en dos tramos cubriéndose con cúpula, hermoso espacio ornamentado con fantásticas yeserías de alta calidad artística. En el muro, una pintura sobre lienzo de la Virgen del Rosario, de Escuela Sevillana del siglo XVIII, enmarcada espléndidamente. Las caballerizas tienen una sobria portada barroca trabajada en piedra, donde campea el labrado escudo de los Marqueses de Peñaflor.

En el patio con dos plantas de arcos superpuestos muestra en la parte central una fuente esculpida en mármoles y en la zona claustrada un original friso que cubre la parte baja, formándose a base de placas de mármol negro de Córdoba, mármol rosáceo de Cabra y ágata de Lanjarón, consiguiéndose una elegante y original decoración barroca, que se complementa con una colección de cornucopias de ágata y madera dorada. En los salones del piso superior, encontramos un artesonado renacentista con rica talla del siglo XVI.

El palacio fue construido entre los años 1700 y 1775. Está declarado como “Monumento histórico-artístico” desde 1962 y protegido como Bien de interés cultural. El palacio fue residencia de la familia de Peñaflor hasta 1958, cuando falleció la marquesa viuda sin descendencia. Desde entonces los bienes fueron administrados por la Fundación de los Excelentísimos Señores Marqueses de Peñaflor y de Cortes de Graena.

El edificio está situado en la antigua calle de los Caballeros y destaca por sus formas curvas y por la profundidad que crea la fachada. Su tendencia horizontal se rompe con la verticalidad de la portada, que es de gran monumentalidad: adintelada con columnas sobre basamento que sostienen un frontón mixtilíneo que alberga en su interior el escudo de sus fundadores. En el segundo cuerpo se abre un balcón que servía para que los Marqueses hicieran sus apariciones públicas. El balcón, flanqueado por columnas salomónicas sobre cabezas de leones, acentúa el carácter barroco. La torre-mirador, cuadrada, también contribuye a romper la horizontalidad del edificio.

El palacio se organiza en torno a un patio central rodeado por todas las habitaciones de vivienda distribuidas en una planta baja y otra superior. Un zaguán precede al patio y a las caballerizas. El patio, de mediados del s. XVIII, se estructura a base de dos cuerpos de columnas.

De gran interés artístico es la decoración de la escalera de acceso a la planta alta: tres arcos de medio punto apoyando en dobles columnas sobre pedestales preceden la cúpula de media naranja que cierra la caja de la escalera. La cúpula, dividida por ocho costillas que se unen en el centro por un florón, se decora toda con yeserías. Los elementos que aparecen son querubines, conchas, hojas de acanto e incluso dos estípites a ambos lados del retablo de Ntra. Sª. del Rosario. Es un programa decorativo realizado por Cristóbal Portillo a finales del s. XVIII.

En cuanto al programa pictórico de la fachada, fue realizado por el madrileño Antonio Fernández, y se data a mediados del XVIII. Aparecen elementos decorativos arquitectónicos, florales y figuras alegóricas.