Cultura de Ecija

PATRONES DE ECIJA

Virgen del Valle (Patrona de Écija)

Virgen del Valle Ecija

La imágen de la Patrona y Alcaldesa Perpetua de nuestra localidad, tiene su sede en la Parroquia Mayor de Santa Cruz. La multisecular y arraigadísima devoción del pueblo astigitano a esta advocación ha determinado una abundantísima bibliografía y las más variadas versiones sobre su origen y antigüedad.

Su festividad se celebra en solemne procesión multitudinaria y con toda la Corporación del Excmo. Ayuntamiento bajo maza por nuestras calles.

El día 9 del mes de Septiembre de 1.999 se coronó canónicamente a la Virgen de Valle por parte del Sr. Arzobispo de Sevilla, Fray Carlos Amigo, un acontecimiento donde la ciudad vivió con un espíritu de júbilo y alegría al ver a su Patrona coronada.

Detrás de esta coronación, hubo mucho trabajo e ilusión desinterada por parte de todos: Clero de Écija, Hermandad de la Virgen del Valle, Consejo de Hermandades y Confradías, Ayuntamiento, Voluntariado, etc. El acontecimiento se pudo vivir con una celebración Eucarística que comenzó a la 10:00 Horas en el Parque de San Pablo, y donde unas 6.000 Personas pudieron honrar a su Patrona.

San Pablo (Patrón de Écija)

San Pablo Ecija

La imágen del Patrón de Écija, se encuentra situada en la Iglesia de Santa Bárbara. Según escrito del pergamino original del escribano de nuestra ciudad D. Gerónimo de Guzmán, el día 20 del mes de Febrero del año 1.436 ocurrió en Ecija el siguiente Milagro del Apostol de Jesucristo Pablo de Tarso, San Pablo.

Aparecióse S. Pablo a un hijo de “D. Diego Fernández de Carmona, llamado Antón de 14 años de edad, adviertiéndole el apostol que el Señor, estaba muy airado contra nuestra ciudad, por muchas cosas; en especial por no guardar los días Santos de los Domingos, ni los santificaban; y así mismo porque hacían y consentían muchos juramentos falsos, muchas blasfemias, no hacían caridad, y no hacían limosna a los pobres.”

Por todo eso y más, le dice S. Pablo “que si no hicieran penitencia, confesasen y comulgasen con devoción y enmendansen dichos vicios y pecados el Señor Jesucristo, mandaría sobre Écija pestilencia grande.”

Así selló S. Pablo la mano derecha del muchacho atandole los dedos unos con otros, y advirtiéndole que lo hiciera publico y después “fuese al Monasterio de Santo Domingo de la Orden de los Predicadores y que pusiese la mano sobre una cruz situada en dicho templo y que se le abriría y desataría, y se volvería tan sana como la tenía.”

Cuando se hiciera público tal milagro el cabildo “ordenó algunas cosas cumplideras al servicio de nuestro Señor y a la enmendación de vicios, y pecados, y provecho del bien común de esta ciudad y mandaron para el martes siguiente fuesen los clérigos de la Universidad con toda la gente de esta dicha ciudad en solemne procesión al dicho Monasterio a rogar a Dios nuestro Señor, tuvisese piedad de ellos, y que quisiese domostrar, si era verdad, lo que el dicho mozo decía. Y otro día fueron en procesión todos los dichos señores con toda la gente común así hombres como mujeres y dicha Misa solemnemente, y hecho Sermón, tomaron la Cruz del dicho monasterio algunos religiosos de el, y algunos clérigos con mucha reverencia, y pusierónla en medio del Altar Mayor, y el dicho mozo fue delante, e hincadas de rodillas llegó con la mano a la manzana de la cruz, y subiendo arriba por ella, llegando a la imágen de Nuestros Señor, que esta en la dicha cruz, abrió la mano y tornose tan buena y sana, como antes la tenía. Lo cual fue visto por toda la gente. Y de esto según pasó, yo el dicho escribano a pedimiento de todos los señores, dí de ello testimonio. Y en memoria de este tan milagro, y porque por el parece, que el Glorioso Apostol Señor S. Pablo es Patrón y tiene señalado cuidado de esta Ciudad. Así acordaron los susodichos señores hacer cada año una procesión el día de la conversión de S. Pablo que cae a 25 días de mes de Enero; en el cual todos los Regidores viniesen con candelas en las manos, y todo el Pueblo viniese con devoción a éste glorioso bienaventurado Patrón, de lo cual hicieron voto a Dios.