Sus Gentes...

“Yo necesito pocas cosas
y las pocas que necesito
las necesito poco…”
“San Francisco de Asís”

SANTOS Y MÁRTIRES DE ECIJA

San Pedro de Écija

Nacido en la localidad sevillana de Écija. Se trasladó a la cercana Córdoba junto a Walabonso que era paisano de Pedro, para instruirse en las enseñanzas del abad Frugelo. Tras su ordenación de sacerdote, llevó la dirección del desaparecido monasterio de Santa María de Cuteclara de Córdoba. 

Se retiró al célebre monasterio de Tábanos en unión de sus compañeros Habencio, Jeremías, Sabiniano, Walabonso y Wistremundo.

Tras conocer la muerte de Isaac y Sancho, bajó junto a sus cinco compañeros para que reconociera su culpa y pidiera perdón, reconociendo los cuatro su verdadera fe desde el primer momento; esto hizo enfadar al cadí que mandó su detención y su castigo. 

Pedro fue el primero en morir, siendo colgado su cuerpo junto al de sus compañeros. Ocurrió el 7 de junio de 851, día que conmemora la Iglesia. Cinco días más tarde los árabes descolgaron sus cuerpos, junto a los de Isaac y Sancho y los arrojaron al río.

Se le considera uno de los 48 Mártires de Córdoba recogidos por San Eulogio.

San Crispín

San Crispin EcijaLa Diócesis de Écija o Iglesia Astigitana la crea San Pablo a su paso por Écija (mediados del siglo I), siendo la primera capital de la Bética con sede episcopal. Su importante economía y sociedad, y la situación geográfica, llevó a la fundación de la misma. Las limitaciones de la Iglesia Astigitana llevaron a varios pleitos con la de Córdoba y Málaga, por la pertenencia de algunas basílicas parroquiales en los límites fronterizos.

Considerado como el proto-obispo de Écija, San Crispín gobernó la Iglesia astigitana entre los siglos III y IV, el cual es reconocido mártir por haber sido arrestado y decapitado en la entonces célebre colonia Iula Firma Astigitana, sobre el territorio de los Túrdulos, por no renunciar a la fe en Cristo. Crispín es uno de los más de cincuentamil cristianos mártires en tiempos de la persecución decretada por las autoridades imperiales de Roma.

Una escultura de él la podemos encontrar en la Parroquia Mayor de Santa Cruz, atribuida a Juan de Mesa y recientemente restaurada. Su festividad se celebra el 19 de noviembre (cuando se realiza misa en su honor), día de su muerte. Cuenta la leyenda que era cojo, de ahí el gran zapato de la talla. También existe una escultura del santo en la Parroquia de Santa María Nuestra Señora, junto a San Fulgencio.

A pesar de la creencia de San Crispín como primer obispo ecijano, varias fuentes también indican a San Probo como su predecesor, el primer astigitano pagano que se convirtió al cristianismo gracias a San Pablo. No obstante, no recibe el título de obispo, pues fue su sucesor San Crispín el primero en utilizar dicho cargo.

Fuente: La pasión según Ecija.

Santa Polixena

Polixena o Poligena, era hermana de Xantippa y cuñada del prefecto de Astigi Probo. Junto a su hermana fueron las dos primeras conversas hispanas al cristianismo, según la leyenda que se atribuye a San Pablo.

Fue martirizada en la época de las grandes persecuciones y posteriormente elevada a los altares.

Aunque el propósito de Pablo de hacer un viaje a Hispania está sustentado en una pasaje de la Epístola a los Romanos (10, 18), la moderna historiografía lo da por un hecho legendario.

Las fuentes de esa leyenda, tal como las recoge Marcelino Menéndez y Pelayo son Simeón Metaphrástes (autor de poca fe), y el Menologio griego (Historia de los heterodoxos españoles, Libro I capítulo I. Propagación del cristianismo en España).

Se la venera como santa y virgen, siendo su festividad el 23 de septiembre. 

La escultura de Polixena se encuentra en Santa María datable en 1773.

San Fulgencio

Hijo de Severiano o Severino al cual se le adjudica el título de dux (si bien su hermano Isidoro menciona que era simplemente un ciudadano), y Teodora o Túrtura. Su padre fue un noble hispanorromano. San Fulgencio fue el segundo de cinco hermanos, cuatro de los cuales son considerados santos por la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa. Sus otros hermanos canonizados son Isidoro de Sevilla, Leandro de Sevilla y Florentina de Cartagena. Todos ellos son conocidos como los Cuatro Santos de Cartagena (la quinta alegada hermana fue Teodora o Teodosia, madre de Hermenegildo, también santo).

Fulgencio nació en Cartagena en torno al año 540 y pronto su familia se traslada a Sevilla. En dicha ciudad serían arzobispos sus hermanos Leandro e Isidoro.

San Fulgencio fue obispo de Écija, y como tal asistió al II Concilio Hispalense (610). Hombre elocuente y gran orador, Recaredo le encomendó diversas misiones para su reino. Fue considerado un hombre sabio, siendo elevado al rango de doctor de la Iglesia en 1880 por Pío IX.

Fulgencio es patrón de la diócesis de Cartagena y, desde el siglo XVI, también da nombre al Seminario Mayor de Murcia. Es además patrón de la ciudad de Plasencia y su diócesis.

San Fulgencio por Ramón Freire Galvez (Desacargar)

Santa Florentina

Santa Florentina EcijaNació en el siglo VI en Cartagena, en el seno de una ejemplar familia cristiana, ya que todos los hermanos alcanzaron la santidad: Leandro, Fulgencio, Isidoro y Florentina. Ella formó a su pequeño hermano Isidoro y consagró su vida al monasterio benedictino de Santa María del Valle, en Ecija.

La leyenda nos cuenta que, siendo niña Santa Florentina, a su hermano Isidoro se le posaron unas abejas en los labios. La santa, con delicadeza y sin susto, las apartó, y los insectos no picaron la boca del niño. De ahí que se le pida para remediar las picaduras. Santa Florentina murió en el año 633. Su hermano San Leandro, obispo de Sevilla, escribió el célebre libro “La institución de las vírgenes,” dedicado a ella. Sus reliquias se conservan en El Escorial y en Murcia.

Conserva esta ciudad muchas y muy ciertas memorias de esta gloriosa santa, desde aquellos tiempos en que ella floreció, a quien ni sus mudanzas pudieron oscurecer, ni acabar las guerras entre tantos contrastes de fortuna como sintió España conquistada por los moros.

El insigne santuario de Nuestras Señora del Valle, religiosísimo monasterio del gran doctor de la iglesia San Jerónimo. Aquí vivió, aquí murió y fue sepultada así es tradición, habiéndole gobernado muchos años y criado en él ejemplares religiosas en el estado de vida perfecta que profesaron. De aquí la trasladaron a Sevilla, como también a S. Fulgencio su hermano.

Fuente: Reedición Historia Santa Florentina – Ramón Freire Gálvez – 2008

Fray Francisco de la Madre de Dios (1569)

Luis del Hierro Ecija LUIS DEL HIERRO (FRAY LUIS FRANCISCO DE LA MADRE DE DIOS). Nació en Écija en el año de 1569.

Cuando inicie la búsqueda de datos sobre este misionero carmelita ecijano, me encontré con el problema de que cuando ingresó en la Orden de los Carmelitas, adoptó el nombre de “Fray Luis Francisco de la Madre de Dios”, hallando algunos datos que me indicaban su misión en Persia, en Ormuz y en el Mogol sobre principios del siglo XVII y que había varias publicaciones, realizadas por hermanos de la misma orden, donde constaban algunos de sus datos biográficos.

Las únicas noticias que poseía sobre el mismo, eran que el Padre Luis Francisco de la Madre de Dios, fue misionero de la Orden de los Carmelitas en Persia desde 1612, que nació en Écija en el año de 1569, se llamó en el mundo Luis del Hierro, fue fundador de la Misión de Taita en el gran Mogol, que prestó gran ayuda a las Misiones de Ispahán y Ormuz y que dirigió cartas desde Taita al Padre Procurador General en 19 y 23 de Enero de 1619.

Debido a la fama de santidad de este misionero, el Rey de Caché y otros notables del pueblo pidieron años adelante, la fundación de misiones carmelitanas en sus estados.

Fuente: Ramón Freire Gálvez  (Descargar)

Fray Francisco Ximénez ó Jiménez de Quesada. (1666-1722)

Fray Francisco Jimenez Quesada EcijaFRAY FRANCISCO XIMENEZ ó JIMENEZ DE QUESADA. (Écija, 1666 – Guatemala, 1722) fue un fraile dominico español reconocido por su conservación del narrativo Popol Vuh. Su texto ?conservado en columnas paralelas en quiché y en español? fue considerado como un libro sagrado de los maya cuando fue descubierto. Sin embargo, investigaciones posteriores han demostrado que el padre Ximénez modificó las traducciones de los textos para facilitar la introducción de la doctrina cristiana entre los indígenas guatemaltecos.

Ximénez llegó a Guatemala en el año de 1688 como acólito y empezó a aprender la lengua quiché. Habiendo cumplido su noviciado, en 1691 fue enviado a San Juan Sacatepéquez y más tarde a San Pedro de las Huertas, barrio indígena en Santiago de los Caballeros de Guatemala, donde aprendió kaqchikel.

En diciembre de 1693, Ximénez fue elevado al puesto de Cura Doctrinero y quedó encargado del oficio por diez años. En 1701, sin embargo, fue transferido a Santo Tomás Chichicastenango (Chuilá) donde se cree que aprendió del narrativo indígena e hizo su transcripción/traducción. En 1704, el padre Ximénez fue nombrado cura de Rabinal, y en 1705 fue nombrado vicario y predicador general del mismo distrito hasta 1714.

En 1717 la ermita de Candelaria en la ciudad de Santiago de los Caballeros fue destruida por el terremoto de San Miguel, y Ximénez fue el promotor de la reconstrucción de ese templo, localizado en el barrio en donde también estaba el Convento de Santo Domingo en esa ciudad.

Los trabajos de Ximénez permanecieron archivados y en 1854 fueron encontrados por el austríaco Karl Scherzer, quien en 1857 publicó el primer tallado de Ximénez en Viena bajo el título primitivo Las historias del origen de los indios de esta provincia de Guatemala. Existen otros dos manuscritos del fraile Ximénez: Tesoro de las lenguas Cakchiquel, Quiché y Tzutujil, en que las dichas lenguas se traducen en la nuestra española e Historia natural de la provincia de San Vicente de Chiapas y Guatemala.

San Francisco Díaz (1713)

San Francisco Díaz EcijaEs el más joven de un grupo de cinco dominicos martirizados en China. Nació en Écija ( Sevilla) el 2 de octubre de 1713. Sus padres eran Juan Díaz e Isabel María Rincón y Rico. En el convento de San Pablo y Santo Domingo de su ciudad natal tomó el hábito en 1730 y profesó cinco años más tarde. A finales de 1735, con veintidós años, zarpa de Cádiz para las Filipinas. Se ordenó de sacerdote en Manila y llegó a la misión de China en 1738.

La misión había sido fundada en 1556 por el padre Gaspar de la Cruz. Las persecuciones la habían sacudido con furia: en 1643 se apuntaló espiritualmente con la muerte del protomártir de China, Franciscano Capillas.

En 1735 falleció el emperador Yung-Ching y le sucedió Kien-Lung. La tregua de los días de la sucesión fue corta; los misioneros se distribuyeron entre Fogán, Focheu, Moyang y Kan-Kiapán. El nuevo emperador prohibió la práctica de la religión católica en sus dominios. El ministerio se complicó de tal manera que los misioneros tenían que salir de noche a ejercerlo, disfrazarse con trajes y oficios humildes y guarecerse en los montes para huir de la enconada búsqueda de los mandarines, que habían puesto a precio sus cabezas. Por fin, en 1746, el virrey de Focheu, Cheu-Kio-Kien, organizó la caza de los misioneros utilizando los informes de un apóstata. El 25 de junio caería apresado el primero de ellos, el padre Alcover; el 27, los padres Serrano y Díaz; el 2 de julio, el padre Sanz, y el 3, el padre Royo. El 5 de julio están ya los cinco en la cárcel de Fogán. El 19 empieza un primer proceso; los jueces dictan sentencia absolutoria, pero el virrey monta en cólera, depone a los jueces y nombra un nuevo tribunal, que empieza a actuar el 27 de agosto. De antemano estaba dada la sentencia de muerte. Francisco y sus compañeros son herrados en la cara con los caracteres Chan-Fan, es decir «reo de muerte», y fueron degollados el 28 de octubre de 1748 al atardecer.

Francisco Díaz fue beatificado por León XIII el 14 de mayo de 1893 y canonizado por Juan Pablo II en la Ciudad del Vaticano, durante el Año Jubilar (octubre de 2000). Su fiesta se celebra el 28 de octubre.

Jesuita Tomás Borrego González (1728)

Tomás Borrego Gonzalez EcijaJESUITA TOMAS BORREGO GONZALEZ. Nació en Écija el día 18 de Septiembre de 1728.

Después de estudiar en el colegio de los jesuitas en Córdoba, cuando contaba 19 años de edad, ingresó en su orden, concretamente el 31 de Enero de 1747, siendo admitido en ella por el P. Ladislao Oroz, mientras se encontraba este en Sevilla y marcha a Paraguay como misionero al Río de la Plata. En Marzo de 1752 hizo renuncia de sus bienes a favor de sus hermanas María y Antonia Borrego.

Marcha a Paraguay y en San Juan Bautista o Valbuena, está de misionero junto con el padre Luis Olcina, hablando las lenguas Isistiné y Toquistiné, teniendo a su cargo espiritual 740 almas.

El año de 1758, según Acta del Cabildo de Santiago del Estero, se permite el traslado y visita la Reducción de Petacas el P. Tomás Borrego. En 1764, es considerado como un celoso misionero del Chaco. Se hallaba en Valbuena, cuando se expidió el decreto de expulsión promulgado por el rey Carlos III.

Extinguida la Compañía se dedicó con entusiasmo a la Historia. En 1786 terminó de escribir su polémica y famosa obra “Historia Sacro Profana” que inmediatamente envío a Madrid para censura e impresión.

Como autor de dicha obra Historia sacro-profana (no olvidemos compuesta de dieciséis tomos e índice) trajo en jaque a la censura de la época, cuyos censores siempre actuaban en paralelo a los intereses de la propia iglesia y estado.

Fuente: Ramón Freire Gálvez (Descargar)